EL FUJIMORISMO Y LAS ELECCIONES MUNICIPALES
Escrito por: Jose Alejandro Godoy en Uncategorized
La última vez que escribí sobre el fujimorismo lo hice sobre su futuro político, a la luz de las ventajas y desventajas que tenía este grupo a la luz de la última sentencia contra su líder, con condena confirmada a 25 años de prisión, sin posibilidades de indulto y con una agenda limitada, pero con respaldo de un sector de la población basado en las ideas de órden, seguridad, eficacia en resolución de problemas y el recuerdo de la década pasada.
En tres semanas la situación ha variado un poco. De un lado, lo que parecía ser sólo un estancamiento, parece ser una caída en las encuestas. Las últimas cifras estiman que el voto por Keiko Fujimori ha disminuido en Lima, pero, sobre todo, en el interior del país, donde ha vuelto a ser superada por Ollanta Humala.
Aunque algunos atribuyen esto a la presencia de Jaime Bayly en la parrilla electoral, lo más probable es que lo que haya llegado a su agotamiento es la victimización del fujimorismo a través de los juicios sobre derechos humanos y corrupción. Decidido el futuro judicial y penitenciario del ex autócrata, los efectos acerca de la opinión sobre su inocencia, culpabilidad y posibilidad de liberación temprana se han quedado en los mismos términos que en abril del año pasado: la mayoría piensa que Fujimori es responsable y que debe cumplir una condena alta por sus crímenes.
El otro elemento es la definición de la estrategia para las elecciones regionales y municipales. Y esto está emparentado con el punto anterior. Hasta el momento, la estrategia política del fujimorismo ha pasado por convertir toda elección en un plebiscito sobre su líder y, hasta el momento, ello resultaba entendible tanto por los réditos que les daba como porque el fujimorismo se había reducido en su núcleo central a figuras que rotaban alrededor del líder: los hijos, los familiares de ex funcionarios, el asesor publicitario, los abogados, el médico, etc.
Con lo que no contaban es, además de la caída en las encuestas, con que el fujimorismo de los noventas no sólo estaba compuesto por el núcleo de confianza de Fujimori, sino también por una bancada parlamentaria con figuras de cierto juego y también por un núcleo de alcaldes y parlamentarios provincianos liderados por Absalón Vásquez.
Justamente, este último núcleo, agrupado en Sí Cumple - ex Vamos Vecino -, ha lanzado como precandidato a Vásquez a la alcaldía de Lima. Y, desde hace algunas semanas, se tienen versiones sobre el regreso del ex congresista al cogollo fujimorista, para trazar una estrategia que vaya más allá del “libera a mi api”
Retrocedamos en el tiempo. Vamos Vecino fue el único intento orgánico del fujimorismo por tener una estructura que vaya más allá de Palacio de Gobierno, el Congreso de la República y la salita del SIN. Comenzó como un núcleo de parlamentarios provincianos - provenientes en su mayoría, tanto de gobiernos locales como del empresariado regional - que luego se conformó como un grupo destinado a obtener alcaldías en localidades pobres del país. Vásquez tuvo resultado en su estrategia en 1998 y tuvo, al final del periodo fujimorista, a un núcleo de alcaldes y parlamentarios bajo su control y con la “lógica pragmática” del movimiento.
Si bien Vásquez tiene toda la expertise de sus años fujimoristas (y apristas), tiene un “pequeño” problema por resolver. Y es que, además del respaldo que el fujimorismo tenía en los sectores D y E, se aprovechó el aparato del Estado para realizar la cooptación de alcaldes y los ofrecimientos de campaña. Proyectos de inversión, programas sociales y el otrora todopoderoso Ministerio de la Presidencia fueron utilizados en las circunstancias que todos conocemos. Además, caído el fujimorismo, varios de estos alcaldes recuperaron su independencia o perdieron estrepitosamente las siguientes elecciones.Y claro, no olvidemos que hasta se falsificaron firmas para la inscripción de Vamos Vecino (lo que tuvo a Absalón en San Jorge por una temporada).
El otro problema es la oposición interna que puede tener. Dentro del fujimorismo, hay varios que quieren defender su posición dentro del cogollo: ello va desde Carlos Raffo hasta el empresario de fotocopiadoras Jaamsa Julio Gago, quien resultó ser un entusiasta expositor fujimorista. Recordemos que la elección de la lista parlamentaria en el 2006 terminó con una bronca interna y la salida de muchas personas que habían apoyado a Fujimori hasta ese momento.
Asi están las cosas en el movimiento más peligroso para la democracia peruana.
ACTUALIZACION (27.01.2010): Absalón no postula a Lima, informa El Comercio:
El último fin de semana la agrupación fujimorista Sí Cumple lanzó como candidato a la alcaldía de Lima al cuestionado ex ministro de agricultura Absalón Vásquez. Sin embargo, hoy el mismo Vásquez se encargó de declinar a esta candidatura.
“No voy a ser candidato a la alcaldía de Lima, agradezco el interés de un sector del fujimorismo. Voy a apoyar la candidatura (a la presidencia) de Keiko Fujimori como un militante más porque no estoy en ningún grupo de trabajo”, señaló en entrevista a Radio Programas.
Vásquez dijo estar un poco alejado de la política y más abocado a sus quehaceres personales, aunque no ocultó su interés en ser candidato a una presidencia regional y mejor si era la de su natal Cajamarca. Incluso, reveló que no necesariamente tendría que candidatear por el fujimorismo.
“Soy serrano y trabajaría por la reforestación en las laderas, por una labor de prevención para evitar desastres (…) con gusto lo aceptaría”, comentó.
Lo que no registró El Comercio fue lo último que dijo Vásquez a RPP. Señaló, a título personal, que el fujimorismo no debía ir a competir por la alcaldía de Lima, sino que debería apoyar a Alex Kouri. Uyuyuy.
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