El ex Ministro de Agricultura y ex alcalde del distrito de Ferreñafe , Juan José Salazar García y Janina Ghersi Oliveros, fueron condenados por tres años de pena privativa de la libertad suspendida y al pago de cinco mil nuevos soles a favor de la Municipalidad del distrito de Ferreñafe.
Esta condena fue dada por los vocales Fernando Collazos Salazar, Cronwell Seclén Nuñez del Arco y Daniel Mesa Hurtado, de la Primera Sala Penal de la Corte Superior de Justicia de Lambayeque, quienes fueron los encargados de la lectura de la sentencia de los procesados; en presencia del Procurador Anticorrupcción Carlos Millones Salazar.
“Chiquitín” Salazar quien no quiso brindar ningún tipo de declaraciones sobre su sentencia se había sometido a la confesión anticipada en el juicio oral que se le sigue hasta en varios años en la Primera Sala Penal por el presunto delito de peculado.
Los coinculpados de Salazar García, Janina Ghersi Oliveros, Gilberto Gastelo Chambergo, Antonio Díaz Purisaca, Marco Chafio Polo, Ricardo Sialer Medina, Jorge García Armijos, Gustavo Arbulú Salvarreri, Joaquín Requejo Díaz, José Carmona Salazar, Arnaldo Arnao Montestruke y Manuel Vásquez Sialer, también se acogieron a la confesión anticipada.
Cabe señalar que Salazar García fue denunciado por haber gastado más de 100 mil soles, cuando era alcalde, supuestamente para la formación de la Caja Municipal de Ferreñafe. El dinero salió de las arcas de la comuna y él mismo habría llevado los cheques hasta Lima para presuntamente entregarlo a los representantes de la empresa Arnao Ghersi.
Ojo que esta noticia es del 2008. Con este antecedente, ¿Fuad Khoury lo llevó a la Contraloría?
La religión y la política han estado hermanadas en el Perú desde antaño. Para no remontarnos a tiempos prehispánicos, desde el padre Valverde en Cajamarca como partícipe de la captura de Atahualpa, pasando por Bartolomé Herrera como líder político conservador, o la relación entre los evangélicos y Haya de la Torre, varios episodios de la historia política del país han estado marcadas por la religión. En nuestra historia contemporánea, los intentos de constituir fórmulas políticas desde la unión de la religión y la política han sido varios: la Democracia Cristiana, el Partido Popular Cristiano, los católicos de izquierda cercanos a la Teología de la Liberación o los evangélicos alrededor de Humberto Lay.
Pero en las últimas semanas, el tema ha vuelto a la agenda pública, a partir de varios hechos:
1. La discusión de una norma de igualdad religiosa: Básicamente, el pedido de las demás confesiones religiosas es contar con los mismos derechos que la Iglesia Católica, sobre la base de que hay igualdad entre todas las religiones. Desde los que postulan una separación total entre Estado e Iglesia - básica en un estado liberal - se piensa que, en realidad, deberíamos anular toda consideración especial. Aquí el tema se complica en términos prácticos dado que los privilegios de la Iglesia Católica se han suscrito vía un tratado internacional con un Estado (la Santa Sede), por lo que, si se va por esta opción, se tendría que denunciar el famoso Concordato.
2. La homilía del Cardenal en 28 de Julio: Si bien sus precedesores no fueron precisamente apolíticos - Landázuri mantuvo el equilibrio en una Iglesia Católica altamente politizada y Vargas Alzamora tenía una bronca fuerte con Fujimori -, con Juan Luis Cipriani se ha llegado a nuevos límites. Acostumbrado a usar su púlpito de RPP y de la Catedral para atacar y defenderse de sus críticos, el Cardenal es un actor político más. Un ejemplo fue su prédica en la misa de Fiestas Patrias donde atacó, sin mencionarla, a la Comisión de la Verdad y Reconciliación - a la que no quiere mucho por lo que dice de él en su Informe Final - y habló, en consonancia con el Presidente de la República, de la conspiración extranjera de Caracas. La sensación que quedó no fue la más grata.
Varias preguntas en el camino: ¿Qué hace el Cardenal haciendo de su labor pastoral casi una vendetta política? ¿Hasta que punto tenemos separados los roles entre Estado y política? ¿Le es funcional la voz cardenalicia al Presidente de la República? ¿Arana tendrá opciones reales a la Presidencia? ¿Se aprobará la Ley de Igualdad Religiosa?
Preguntas que solo Dios sabe la respuesta. Por ahora.
El señor de la foto se llama Fuad Khoury y desde hace pocos meses es el Contralor General de la República. Claro, su presencia no se siente hasta el momento y ahora entenderemos porque.
Vásquez Salier ya está fuera de la Contaloría, pero, sin duda, su presencia constituye un feo precedente con el que el Contralor se da a conocer a todos los peruanos. Mucho ojo.
De acuerdo con un memorándum interno del 9 de julio pasado –obtenido por Perú.21–, Khoury le dio a Vásquez Sialer las funciones de “promoción de la imagen institucional y el protocolo; las comunicaciones relacionadas con la gestión institucional, las relaciones con el Congreso de la República… estarán a cargo de la Asesoría de este Despacho”. Estas funciones le correspondían, hasta ese día, al entonces secretario general.
Según las fuentes, el contralor también le entregó a Vásquez Sialer el manejo de la Gerencia de Seguridad y de la Gerencia de Inteligencia de Negocios que, de acuerdo con el Reglamento y el Manual de Organización y Funciones, deben estar a cargo del gerente general. Al hacer esto, “el contralor hizo un acto administrativo que no se ajusta a los lineamientos establecidos en las normas de la Contraloría”, advirtieron.
Para complicar más las cosas, Fuad Khoury defendió a su ex asesor, señalando que pidió la documentación a pedido suyo. Los documentos presentados por Prensa Libre demuestran lo contrario. Menudo lío en el que se ha metido el Contralor, por defender a un amigo con carnet.
La foto de arriba muestra uno de los mayores ridículos del Congreso peruano. Y no es que desmerezca los méritos musicales de la señora Olga Tañón - de hecho, el suscrito confiesa haber bailado varias veces sus canciones - , pero de allí al homenaje parlamentario que le dieron la semana pasada, pasaron los límites de la payasada. Tanto así que el Congreso tuvo que sacar un apurado comunicado para decir que a la cantante de Muchacho Malo no le habían entregado una condecoración.
El causante del papelón se llama Alvaro Gutiérrez Cueva, ex financista de Ollanta Humala y uno de los primeros en salirse del barco del Partido Nacionalista. Y francamente, mereceria una adopción para que fiscalicen su labor parlamentaria. Veamos una muestra de lo que ha sido el “trabajo” de este congresista.
La primera vez que “destacó” por su presencia parlamentaria fue por presentar un proyecto de Ley de Simbolos Patrios, una pieza absoluta de reglamentarismo en el que se decía desde como colgar la bandera, nacionalizaba el escudo nacional y prohibía cantar himnos extranjeros. El proyecto mereció un post de este blog, un reportaje en La Ventana Indiscreta y que fuera archivado de plano en el Congreso.
Pero no fue la única muestra de leyes absurdas. Veamos a continuación una serie de barrabasadas legislativas perpetradas o apoyadas por este sujeto:
- Ley que establece la enseñanza del curso de Educación Cívico - Militar: Los alumnos de los dos últimos años de secundaria se habrían visto sometidos a un cruso que mezclaba, solo Dios sabe porque, el curso de Educación Cívica con la anacrónica materia de Instrucción Pre Militar. Todo un “canto” a la pedagogía moderna, pero también un clásico de las propuestas cada vez que los políticos no saben que hacer con los jóvenes. Otro proyecto rechazado de plano en el Congreso.
- Ley de Amnistía para los participantes en la asonada de Andahuaylas: La norma pretendía dejar en libertad a Antauro Humala y a los que se levantaron en el año nuevo de 2005 en contra de un gobierno democrático. Una melodía dedicada a los cultores del cuartelazo y el golpe de Estado. El proyecto sigue dando vueltas por allí en el Congreso.
- Ley para reestablecer el penal de El Frontón: De contrabando en un proyecto de Ley para dar cadena perpetua a los que cometieron homicidio calificado, Gutierrez plantea volver al penal del Frontón para casos graves. Lo curioso es que en sus fundamentos, reconoce que dicha penitenciaría tuvo graves problemas de respeto de los derechos humanos.
- Normas de amnistía e indulto para miembros de las Fuerzas Armadas que cometieron violaciones de derechos humanos: Gutiérrez apoya las normas impulsadas por Mercedes Cabanillas y Edgar Nuñez para terminar con los juicios a militares procesados por los casos presentados por la CVR. Ya hemos hablado de los inconvenientes jurídicos de estas propuestas anteriormente.
Sin duda, a los congresistas no solo debe adoptarseles por sus gastos operativos, sino también en lo importante, su gestión como funcionarios públicos. Esta es solo una muestra de lo que se puede hacer. Tal vez así mejoremos el nivel del Congreso, tan venido a menos.
Nuestro segundo programa en vivo. Temas: Religión y política. Sendero y el VRAE. Política 2.0. Y un par de sorpresas sobre Castañeda y adopción de congresistas. Véanlo aqui.
Hoy el blogger político, el amante de la historia y el hincha del fútbol hacen tablas.
Hace algún tiempo vi en The History Channel un documental sobre la trastienda de Argentina 78, el Mundial de Futbol en el que el país del sur se alzó con el trofeo, bajo sospechas de soborno y en un contexto de violaciones masivas de los derechos humanos, pero también con jugadores que sabían mover el balón bien. Protagonistas de la época fueron entrevistados e incluso Juan Carlos Oblitas dio su testimonio sobre el polémico partido Perú - Argentina de aquel mundial. Toda una historia que nos muestra como las dictaduras manipulan al deporte más popular para acallar las voces críticas.
A continuación: Mundial’ 78: La Historia Paralela:
Que la gestión de este gobierno al frente de Radio Nacional y TV Perú es un desastre, no es un secreto para nadie. Lo avanzado durante la anterior administración en materia de calidad de la programación y cierto nivel de independencia informativa se ha echado a perder.
En la página del Consejo Consultivo de Radio y Televisión está el Anteproyecto de Ley de Radiodifusión Estatal, una nueva norma que regiría tanto a Radio Nacional como a TV Perú. Luego de revisarlo y viendo que, en términos generales, no está del todo mal, hago una serie de sugerencias a modo de líneas matrices del proyecto:
1. Se hace bien en definir al servicio de radiodifusión estatal como Servicio Privado de Interés Público. Ello debería ser completado con un artículo que señale que la radiodifusión estatal será manejada a través de una empresa pública, creada mediante esta misma Ley, y que para la mayor parte de sus cuestiones, se maneje bajo el derecho privado.
2. Ampliar la neutralidad política del canal ya no solo en periodos electorales, sino también durante el periodo “normal” de cada gobierno. Y, ya esto fuera de la Ley, el canal y la radio estatal deberían ser espacios de debate plural con todas las tendencias políticas. Ya que a muchos de este gobierno les gusta la visión chilena, tal vez podríamos tener un programa político como Estado Nacional, difundido a través de TV Chile, en el que los políticos de todos los partidos son interpelados con la misma dureza.
3. Un directorio que sea propuesto por 7 años, trascendiendo los periodos de gobierno, a propuesta del Presidente de la República y ratificado por el Congreso, con una regla de pluralidad que es establecida por normas similares en Chile y España.
4. Como se señala en la norma, se debe asegurar la accesibilidad al servicio por parte de personas con discapacidad por deficiencia auditiva y de las minorías lingüísticas por restricciones de idioma.
5. Mantener la idea de frecuencias regionales que se plasma en el Anteproyecto.
Sobre esta base, podríamos tener realmente una radio y televisión pública, como cualquier país civilizado.
Anoche terminó la Feria Internacional del Libro. Estuve en ella en varios días y la asistencia fue realmente impresionante - en total, 270,000 asistentes, aproximadamente, durante las dos semanas que duró -. Actividades culturales varias, una buena oferta para todos los gustos y, en algunos casos, precios bastante adsequibles. El hecho que las ventas fueran mayores en un 20% que el 2008, en un año de crisis económica internacional y de retracción del gasto en el Perú.
Y el éxito de la Feria me volvió a colocar en la mente el discurso y debate que se tuvo el año pasado sobre la posibilidad de contar con un Ministerio de la Cultura. El Presidente de la República lo planteó en su discurso del año pasado. ¿Algo se hizo? Para nada. Más allá de las discusiones que se tuvieron en los blogs, diarios y en los ámbitos culturales, el Estado peruano volvió a hacerse el loco en relación con el tema.
La gente de la Cámara Peruana del Libro señaló que le agradece mucho al Ministerio de Educación por facilitarles el terreno para hacer la Feria este año, en el Museo de la Nación. Ok, todos felicitamos por ello al Estado, pero, ¿podrían discutir los puntos que vienen a continuación (extraidos del blog de Roberto Bustamante)?:
1) El presupuesto. Como se sabe, nos encontramos en un contexto de progresivo corte de gastos públicos, donde además a “la cultura” se le ve todavía como un gasto y no una inversión (por lo menos para la gente del famoso Sistema Nacional de Inversión Pública). Va a ser difícil que este panorama cambie a corto plazo.
4) Relación entre cultura, sociedad y desarrollo. Aquí el tema requiere una discusión que involucre a las universidades, los gobiernos regionales y locales, las organizaciones de la sociedad civil y representantes del sector empresarial. En los últimos años, el manejo y gestión de “la cultura” se ha hecho desde la esfera privada (coleccionistas, emprendedores culturales, fundaciones). Eso ha generado, entre otras cosas, que archivos que son parte del patrimonio histórico de la nación se encuentren en instituciones privadas con el argumento de que “ellos pueden cuidarlo mejor que el Estado”, o actitudes (como las vistas con el polémico Museo de Arte Contemporáneo) de enfrentar profesionales de la cultura que “saben” con ciudadanos que “no saben”, cuando de lo que se trata es de articular fuerzas en un mismo destino. Cambiar todos estos sentidos comunes implica la definición y delimitación del rol que le compete a cada actor dentro de las políticas culturales. También la promoción de consensos.
En tiempos de redefinición de identidades y de las formas como la cultura se difunde, este debate sigue siendo válido y necesario. Pero en tiempos donde la identidad del segundo alanismo se define bajo la máxima “gastemos para que no haya más conflictos”, parece que no se encuentra entre las prioridades del gobierno.
Con el arbolicidio de 150 ejemplares ubicados en Chorrillos (ver fotos y video en La Mula), el alcalde de Lima Luis Castañeda Lossio termina de consumar, en nombre del famoso Corredor Segregado de Alta Concentración (COSAC), una prepotencia más contra los vecinos de la ciudad.
Pues bien, como se imaginan, Protransporte no ha instalado la mesa de diálogo. Y según este blog ha podido conocer, tanto el Banco Mundial como el Banco Interamericano de Desarrollo han indicado muy genéricamente que están de acuerdo con el diálogo y que las medidas planteadas por Salvemos Barranco deben evaluarse. Todo esto huele a mecida. De allí que los vecinos barranquinos, nuevamente, planteen una medida de protesta para mañana jueves:
Ya saben que la foto de arriba es casi imposible a estas alturas del partido, sobre todo, cuando Alan sigue insistiendo que es el gobierno de Caracas - sin decirlo - el responsable de las protestas sociales contra su gobierno.
Pero algo emparenta a estos personajes. De un lado, que no soportan ninguna crítica. Del otro, que sus ayayeros de turno los defienden en nombre de “intereses superiores”. Veamos lo ocurrido en los últimos días.
Cualquier medio que no esté de acuerdo con las políticas de Hugo Chávez se corre el riesgo de represalias. Y es que, como todos los autoritarios de este mundo, le teme a que la libertad de expresión pueda arruinar su proyecto. Los defensores de Chávez caen en las mismas teorías de la conspiración que se le critica a García, pero con el signo contrario: es “el Imperio” (léase, Estados Unidos) el que quiere evitar que se imponga “un sistema propio y socialista”, que a todas luces hace agua, tanto en términos económicos como políticos.
Y ayer, un gobierno que se supone es democrático hizo el mayor de sus papelones internacionales. El experto en alfombras Aurelio Pastor, al que le han dado el regalazo de ser Ministro de Justicia, ayer estuvo en Ginebra insitiendo en la tesis conspiratoria sobre los sucesos de Bagua.
Es cierto que no hay pruebas para decir que hay más de 34 fallecidos y un desaparecido, pero también es cierto que es necesaria una investigación independiente que despeje cualquier duda al respecto. No hubo genocidio de nativos, pero tampoco de policías. Pastor tampoco refirió nada sobre los Decretos Legislativos que vulneraban la Constitución y el Convenio 169, prefiriendo la tesis de la conspiración internacional sobre lo ocurrido en Bagua. En otras palabras, mintió y dijo medias verdades como le dio la gana, en nombre del gobierno al que defiende.
Pero volvamos a la pregunta que titula este post. ¿Son iguales Chavez y Alan? A pesar de todo, no. Los motivos se registran en un reportaje de Patricia del Río para Poder:
Álvarez Rodrich explica que Alan García es el típico gobernante que se mueve en el límite de lo que los científicos sociales conocen como el “autoritarismo competitivo”. Es decir, presidentes que llegan al poder a través de elecciones transparentes, limpias, pero que una vez instalados en su puesto recurren a armas que no son propias de una democracia. “Dentro de este esquema están Evo Morales, Hugo Chávez y Rafael Correa. Sin embargo, se apura en aclarar, García es una versión muy light de ese estilo y no podemos afirmar que lo suyo es comparable a lo que hacen nuestros vecinos”.
De similar opinión es el antropólogo Carlos Meléndez, quien piensa que si bien Alan García muestra rasgos autoritarios, como la forma en que toma decisiones, el uso que hace de los ministros o sus constantes enfrentamientos con la prensa, estos todavía están lejos de constituir los elementos de un aparato represivo. “Este gobierno ha entrado en una lógica que lo ha derechizado no solo en términos económicos sino en el uso de la represión. Las Fuerzas Armadas han tenido un papel mucho más protagónico, se ha impulsado leyes y reformas que buscan que haya un mayor control del aparato represivo, pero todas estas medidas no llegan a ser propias de un gobierno ‘facho’, autoritario. Para eso tendría que haber una rutinización del autoritarismo, y aún no llegamos a esa situación”, afirma.
En Caracas ello sí ocurre y ya nos hubieran intentado cerrar un blog como este si vivieramos en Venezuela. Mal que bien, aún se puede criticar en Lima. Pero ya el hecho de decir “aún” indica que no todo está bien.