Archivo de 21 Agosto 2009

El mensaje presidencial de Fiestas Patrias tuvo como anuncio central la formación de núcleos ejecutores, una fórmula para que comunidades u organizaciones ejecuten obras públicas hasta por medio millón de soles. La plata es entregada por FONCODES, es decir, por el señor de la foto, Carlos Arana. Con ello, quedaba el tufillo de “comenzó la campaña al 2010 y 2011″.

Bueno, ayer el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social le ha dado más capacidades a Arana para ver este tema. Reseña La República:

Según la resolución del Ministerio de la Mujer publicada  en El Peruano, Arana –como director ejecutivo de Foncodes– podrá ejecutar proyectos de inversión pública declarados viables en el marco del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP), así como elaborar expedientes técnicos o estudios definitivos.

En sus considerandos, la norma establece que la medida es necesaria, pues el Mimdes recibió cien millones de soles para obras de infraestructura social y productiva en el 2009, a fin de que sean gastados a través de Foncodes.

De este modo, ese ministerio, vía la entidad que dirige Arana, podrá ejecutar obras de agua y saneamiento en zonas rurales, electrificación rural, acceso vial a servicios sociales básicos y a mercados, telecomunicación rural, bajo el modelo del Núcleo Ejecutor.

Agrega que también es necesario delegar facultades a Arana, en su calidad de responsable de planear, dirigir, coordinar y supervisar las actividades técnicas, administrativas, operativas, financieras y crediticias de ese programa nacional.

Osea, Arana se convirtió, luego de la Ministra Nidia Vilchez, en el hombre más poderoso del MIMDES. De hecho, Carmen Vildoso en Perú.21 hizo notar un detalle muy importante: hasta el momento está vacante el caso de Viceministro de Desarrollo Social, con lo que, por el momento, por encima de Arana solo está la Ministra.

Pero por aquí no solo van los roches, sino también con la forma como se ha vendido el tema de los núcleos ejecutores. En una extensa columna en Poder, el ex jefe del SNIP Miguel Prialé ha reseñado los límites de la propuesta presidencial:

Sin embargo, es necesario advertir riesgos y desinformaciones sobre los núcleos ejecutores. Primero, no es un mecanismo para agilizar el gasto. Ejecutar los S/. 18.000 millones de inversión que no se han gastado en el 2009 no se logra con pequeñas obras de reparación o remodelación. Eso se alcanzará con obras de mediana y gran escala, y ese es trabajo del Estado directamente. Segundo, no es exacto que en el Estado estas obras menores tendrían “severas exigencias de inversión que demoran años” por parte del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP). Hoy, para ese tipo de proyectos, las evaluaciones del SNIP se hacen en cinco días y el proceso de licitación es muy rápido. Las exigencias de rendición y supervisión deben ser iguales o más rigurosas para los núcleos ejecutores.

Una mala señal, ciertamente, es encargar esta iniciativa a Foncodes, bajo la conducción de un director con pocas credenciales gerenciales. Esa contradicción con el mensaje de la descentralización popular debe corregirse. Lamentablemente, Foncodes es el que tiene el marco legal para dar plata pública a la población en obras. Lo más sano es que sea una política nacional, para todos los niveles de gobierno, pero con un ente rector regulador nacional.

Un error conceptual es pensar que los núcleos ejecutores son la herramienta para que la plata pública llegue directamente a los más pobres. Es una herramienta, sí, pero no es la más importante. La inversión pública de mayor impacto en las zonas de pobreza extrema la debe hacer el Estado y está concentrada en carreteras, agua potable, electrificación, acceso a buenos servicios de salud, calidad educativa, etc. Por lo tanto, la descentralización popular no debe ser una estrategia de fachada que permita al Estado (el gobierno nacional, regional y especialmente municipal) evitar asumir sus responsabilidades.

Los núcleos ejecutores son una buena estrategia para fortalecer la democracia participativa, especialmente en los gobiernos locales y en los programas del Estado con obras de baja complejidad, pero necesitan un marco legal con reglas de supervisión y rendición simples pero rigurosas. Es necesario eliminar cualquier elemento de duda o desconfianza de intervención política partidaria, y la participación de Foncodes no ayuda a este propósito. Lo más recomendable es que este esfuerzo recaiga en un comité multisectorial con participación de la sociedad civil.

Por tanto, darle más facultades a Arana e insistir con un modelo que prioriza lo electoral antes que las ventajas participativas de la propuesta y sin criterios técnicos no solo ser una estrategia electoral, sino, peor aún, una gran botadera de plata, en la que se ponen varias expectativas que no corresponden  a la realidad.

Peor aún, con ello, el doctor García consagra su política de carencia de reformas, sobre todo, para agilizar el Estado, que han caracterizado a toda su gestión. Y luego no quiere que lo critiquemos.

MAS SOBRE EL TEMA

Instituto Peruano de Economía: Orbitando alrededor de los núcleos ejecutores

Comments 18 Comentarios »

Creative Commons License
Desde el Tercer Piso by José Alejandro Godoy is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Sin obras derivadas 2.5 Perú License.