A inicios de semana les contamos sobre la Ley de Expropiaciones, una norma que constituye una verdadera aberración jurídica que afecta el derecho a la propiedad privada, sobre todo, de personas que han hecho grandes esfuerzos para obtener su propiedad.
Es cierto que doña Meche no estuvo cuando se aprobó la norma de expropiaciones, pero me llamó la atención estas declaraciones que le dio a Perú.21:
“Cuidado con las cortinas de humo que buscan distraer temas como las investigaciones de los contenidos de los ‘petroaudios’. No voy a permitir que me usen como cortina para impedir que se conozca quiénes son los que estuvieron haciendo tráfico de influencias con fines subalternos para obtener beneficios personales en perjuicio del patrimonio del país. A eso le llaman ‘faenón’ y deben ser identificados para que se inicien las acciones penales correspondientes”, recalcó.
Señora Ministra, como que lo que el señor Cárdenas hace tiene dos nombres: tráfico de tierras y tráfico de influencias. Sobre todo, con varios carteles apristas en Jicamarca. Y eso también es un faenón.
Un llamado a los presidentes regionales, alcaldes y responsables de las instituciones públicas para que ejecuten las obras de desarrollo sin esperar los permisos de Lima ni de la burocracia, hizo hoy el jefe de Estado, Alan García, al manifestar que él se encargará de la regularización de dichos trámites.
“Me dirijo a todas las autoridades: construyan, gasten, edifiquen escuelas, edifiquen hospitales, no esperen el permiso de Lima, aquí los autorizo a construir hospitales, pequeñas carreteras, yo me encargaré de que después se regularice todo eso, pero prefiero que comience ahora la obra”, expresó desde el Cusco.
Al inaugurar 40 kilómetros de la Carretera Interoceánica del Sur, dijo que “esta es la hora de la acción”, y en esta circunstancia “no hay que pedirle permiso ni a Lima ni a la burocracia”, sino, “hay que construir el canal de riego, la pequeña represa y los caminos rurales”.
“(Háganlo) bajo mi responsabilidad porque para eso soy presidente del Perú; yo después veré cómo asumo mi responsabilidad ante la historia y cómo puedo hacer que todo eso se regularice sin que nadie tenga que ser sindicado ni acusado”, manifestó.
Informó que el gobierno está haciendo todos los esfuerzos para “limpiar la mesa de obstáculos” y, al mismo tiempo, otorgar mayores responsabilidades a los ministros y autoridades regionales y locales para que ejecuten las obras.
“¡Obras ahora!, ¡a trabajar ahora!, nada de papeluchería, nada de burocracia. A todos los alcaldes, no esperen el permiso del ministro, ni de Economía, ni del presidente, hagan la obra, comencemos la carrera de la obra que da empleo”, aseveró.
García dijo estar seguro que ante esta invocación, los presidentes regionales y alcaldes no se dedicarán a hacer monumentos ni plazas de toros, sino, obras productivas, canales de riego y represas para mejorar la agricultura.
“No esperen nada y comiencen a hacer las obras, ya me encargaré del ministro, del contralor, del que quiere interrumpir esas obras, porque el que quiere interrumpir las obras ahora lo único que hace es colaborar con la crisis mundial”, señaló.
Bueno, luego de esto, el señor Ministro de Economía y el equipo completo del SNIP deberían presentar sus cartas de renuncia en el acto, pues su jefe, el señor Presidente de la República, acaba de volverse Luis XIV, decir “El Estado soy Yo” y volver a sus puestos inútiles. Y si quieren, pongánle a este discurso como fondo musical aquella ranchera que tanto le gustaba cantar a Alan durante su primer gobierno. Parece que el Presidente no aprendió la lección de que, sin controles, no se pueden hacer las obras eficientemente y sin faenones.
Pero lo peor del caso es que tendrá respaldo en uno de sus segundos, cada vez, más cercano a Piquichón. Vía Andina:
Un respaldo absoluto a la invocación del presidente Alan García Pérez para acelerar la ejecución de las obras sin esperar los permisos de la burocracia, expresó hoy el jefe del Gabinete, Yehude Simon, quien también urgió a desarrollar las inversiones a fin de afrontar los efectos de la crisis externa.
Dijo que apoya al Mandatario en la responsabilidad de regularizar los trámites de las obras ante los ministerios, la Contraloría y las instancias respectivas.
“En un Consejo de Ministros, el Presidente dijo: ‘nos dejamos derrotar por la burocracia o ponemos al país en buen camino, y si tengo que ir preso, voy preso’. Y le dije al Presidente que lo acompaño, yo también voy preso.”
El jefe del Gabinete ministerial, Yehude Simon, anunció en esta ciudad (Huancavelica, nota de DTP) la renuncia del ministro del Interior, Remigio Hernani, y anunció que la congresista Mercedes Cabanillas asumiría el cargo.
“El ha tenido el gesto personal de renunciar por motivos personales. Y le expreso mi agradecimiento en nombre del Consejo de Ministros. El presidente Alan García lo dirá en el momento que corresponda y anunciar la presencia de la congresista Mercedes Cabanillas como (nueva) ministra del Interior.”
En declaraciones a la Agencia Andina, dijo que la juramentación podría producirse en las próximas horas o a más tardar mañana viernes.
La noticia no es novedad. Hace tres semanas, Seguridad IDL indicaba lo siguiente:
IDL-SC entrevistó a algunas altas autoridades del Gobierno sobre el problema que les plantea ahora la sucesión de Hernani. “No hay posibilidad que permanezca en el cargo” dijo uno de los entrevistados. “En algún momento lo vamos a sacar, pero este no es el momento oportuno”.
Los plazos, sin embargo, no son indeterminados. Las mismas fuentes indicaron que la salida se produciría “si no es en unas semanas, como máximo un mes”.
Las enseñanzas de esta corta etapa de intensos ajustes de cuentas por parte de Hernani, para las fuentes del Gobierno son que, “no se puede tener a un Policía como ministro del Interior. Por muy buenas intenciones que tenga, siempre van a prevalecer los códigos y rencillas personales”.
Y ese fue el gran problema de Hernani durante su gestión, además de su incapacidad, claro está. Se dedicó a pelearse con los que no eran de su segmento dentro de la Policía (léase, aquel que no fuera PIP o PT) y nunca tuvo una política clara de seguridad ciudadana. Hernani se va entre denuncias de purgas por rivalidades policiales y de policías muertos y heridos por impacto de bala dentro de los entrenamientos policiales. Y claro, no olvidemos el desastre del desalojo del bosque del Pomac, con dos policías fallecidos en la fallida intervención. Paradojas de la vida: Alva Castro tuvo crédito por un desalojo - el de Santa Anita - y que lo fue matando con todas las denuncias de corrupción e ineficiencia en su contra, Hernani terminó deteriorado a partir de uno.
El Presidente de la República convoca a la plana mayor de su partido y los compañeros salen en conferencia de prensa a decir que van a crear una comisión investigadora en el Congreso sobre la venta de Petrotech. Luego Alan señala que hay más irregularidades que investigar. Pero, a la semana siguiente, el Presidente le dice al Congreso que ya no puede investigar la venta.
Una supuesta secretaria judicial fabrica dos hábeas corpus para liberar a un par de narcotraficantes. Hasta allí, una perla más de nuestro Poder Judicial. Pero el escándalo es mayúsculo cuando uno de ellos tiene este perfil:
Christian Motte Ramírez es socio e hijo de Carlos Motte Picone, gerente general de la empresa Soclar, representante en Lima de la compañía israelí Elbit, que recientemente le ha vendido equipos de comunicación al Ejército por cinco millones de dólares.
Además, Soclar fue la empresa escogida por Rómulo León Alegría y Fortunato Canáan para representar a Fortluck, la compañía con la que ambos planificaron incursionar en el Perú en la construcción y abastecimiento de hospitales.
La relación deLeón Alegría con Soclar, Motte Piccone y Elbit aparecen mencionada en reiterados mensajes que las autoridades encontraron en el correo del ex ministro aprista Rómulo León Alegría.
“El viernes con los documentos correspondientes me reuniré con el representante formal de Fortluck, Carlos José Motte Picone, (…) para iniciar el proceso de inscripción en Consucode, Registros Públicos y en el Registro de Contribuyentes, previo reconocimiento de los documentos consulares…”, escribió León Alegría en una misiva que envió a Fortunato Canáan el 15 de enero del 2008.
1. Quien debería comenzar a cantar es Hernán Garrido Lecca. A estas alturas, luego de ver lo que ha sido su actuación en el tema hospitales, no cabe duda que estaba enteradísimo y compartía varias de las ayudas dadas a Canaán y Rómulo. Y está metido en varios de los negocios conexos a todo este asunto: Cemento, Banca, Petróleo y Hospitales. Si salen los audios grabados en la suite de Canaán, la situación de “Llanta Baja” realmente se complica.
2. Los otros cantarines deberían ser Luis Nava y Luis Alva Castro. El primero ha negado hasta la saciedad su relación con Rómulo y Canaán, pero a estas alturas, con mails, audios e incluso el estudio de su hijo asesorando a una de las empresas del faenón, su situacion es bastante complicada. En el caso de Alva Castro, los negocios de hospitales y patrulleros lo han vuelto a poner en la picota pública, luego de su desastrosa gestión en el Ministerio del Interior.
Conclusión 3: Aun faltan varios por caer.
ACTO OMINOSO 4:
El otro gran acto de ocultamiento del día, lo cuenta El Comercio:
Fue sorpresivo y lo decidió el pasado viernes 13, como para darle la razón a quienes creen que existen días nefastos. María Martínez Gutiérrez, encargada del 34 Juzgado Penal de Lima, paralizó la investigación que realizaba el Ministerio Público para localizar a las personas y empresas que dieron la orden para que Business Track (BTR) interceptara de forma ilegal las comunicaciones de Rómulo León, Alberto Quimper y otros personajes públicos.
Fuentes judiciales revelaron a El Comercio que la magistrada emitió una resolución con este propósito —de una sola página— cuando Walter Milla, titular de la Tercera Fiscalía contra el Crimen Organizado, se disponía a ver el abundante material informático incautado en la casa de Giselle Giannotti Grados, una de las directivas de BTR.
Pero eso no ha sido lo peor, porque la jueza Martínez también dispuso la nulidad de todas las diligencias realizadas desde el 30 de enero, las cuales apuntaban a descubrir quiénes fueron los contratistas.
Lo curioso es que el 30 de enero la misma magistrada autorizó que la fiscalía continuara con la investigación.
Es decir, para tratar de ocultar a los clientes de BT, es decir, los que mandaron a chuponear, se van a emplear los términos legales, formalistas y procedimentales de nuestro Poder Judicial.
Conclusión 4 y final: Aquí se viene negociando ocultar a importantes intereses.
Hoy, dos artículos que reviven el caso del Petrogate y lo ponen en su exacta dimensión.
El primero, con una fuerte revelación, es de Paola Ugaz:
La sala del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) donde Vladimiro Montesinos grabó a todos los que fueron o querían ser importantes en la década del 90, tuvo su réplica en la suite que alquiló el empresario dominicano, Fortunato Canaan, a donde acudieron desde el ex Primer ministro, Jorge del Castillo; los ministros de salud, Carlos Vallejo y Hernán Garrido Lecca, hasta presidentes de gobiernos regionales.
Tras el “Petrogate”, la revelación que ha encontrado el periodista Gustavo Gorriti en sus pesquisas sobre el chuponeo (pinchaje telefónico para los que leen este post y viven fuera del país) y los chuponeadores, es que HAY AUDIOS que se sembraron en la suite de Canaan, por ende, conoceremos tarde o temprano, que se dijo en esas reuniones y que otros faenones nos encontraremos en el camino.
Gracias a nuestras fuentes, podemos dar fe que la versión que Ugaz ha puesto a la luz el día de hoy es correcta y que, por tanto, hay un grueso de conversaciones aun no reveladas y que podrían dar nuevas luces sobre los personajes que más piola han pasado, sobre todo, los ex ministros que fueron incluidos en las investigaciones e indagaciones por parte de la Comisión Abugattas. Las Flores de Bach y demás medicamentos relajantes volverán a escasear en las farmacias de Lima.
Vayamos al segundo artículo. En la versión 2.0 de la revista Ideele, Gustavo Gorriti hace un completo análisis sobre el rol de la prensa en el Petrogate y los vasos comunicantes entre lo destapado en octubre y la corrupción de la década de Fujimori y Montesinos. De aquí, lo más importante se condensa en los siguientes párrafos:
En cuanto a lo último: ¿qué llama más la atención en el asunto del chuponeo actual? Que las revelaciones salieron inicialmente a través del periodismo de investigación, pese a que su contenido se generó a través del trabajo de las tóxicas flores del montesinismo. Es más, parte de la distribución original de sus primeros productos se hizo, desde la primera parte de 2008, a través de abogados vinculados en el pasado con la lucha anticorrupción y fue analizada por lo menos por un prestigioso periodista de investigación. Obviamente, cada cual buscaba utilizar la información para sus fines, pero lo que queda por determinar es quién terminó utilizando a quién.
No es una respuesta sencilla. Y yo sigo pensando que la revelación de los petroaudios fue necesaria e importante. Entre otras cosas, por ser bien hecha, terminó arrebatándolo el control de la información a los espías y sus manejadores. Si estos tenían el plan de la explosión controlada, del chantaje remecedor pero limitado, les falló por mucho el cálculo.
Pero hasta entonces, ¿cómo se manejó la información, y el proceso? ¿quién controló a quién? ¿hubo pagos de por medio, o no? ¿hubo colaboración operativa en algún caso, entre espías y periodistas, o no? ¿Hubo o no hubo, en suma, una suerte de nefanda polinización cruzada entre ambos extremos enemigos en el campo de batalla de la información? Eso debe aclararse bien.
El otro aspecto es mucho más directo y fácil de interpretar: el de los espías y sus clientes. Ya hemos visto que Ponce Feijóo y Tomasio representan al montesinismo operativo en acción. Y veamos ahora, ¿quiénes son sus clientes principales? ¿no son la misma gente que iba a la salita del SIN a solicitar y negociar privilegios?Cuando (si tal cosa sucede), la lista de los principales clientes se haga conocida, ¿no volveremos a ver a esos que luego de descubiertos en videos memorables no solo no se arrepintieron sino hicieron todo lo necesario para comprar su impunidad, con salas vip y un arsenal de arsenios?
¿Qué cambió? Por ahí, no mucho. Pero, cuando examinemos la cutrería que descubren esas interceptaciones, volveremos a ver a gente conocida. A sinvergüenzas de los 80, que cambiaron de bandera en los 90, aunque tuvieran que ponerse un kimono extra-large entonces, en tiempos pre bariátricos, para reciclarse a comienzos del siglo XXI, en todo menos en su lealtad fundamental a la corrupción.
Claro que también veremos, dentro del lote infecto, a algún político que fue antaño consecuente, que luchó y no se doblegó, pero que, según parece, no pudo resistir la tentación de plata fuerte que el poder hacía posible.
Y sobre todo, veremos, como en el 2001, una forma de hacer política y una forma de hacer negocios. De como desperdiciamos la oportunidad de la transición y de cambiar la miasma que ahora ha vuelto (o nunca se fue), será materia de otro post. Pero lo clave es alertar que hay cuestiones negociándose, sobre todo, la información que no saldrá, entre ella, la de los nombres de las personas y empresas que mandaron chuponear. Y todo lo que se habló en la ya legendaria habitación del Country Club. Una historia que Bryce no contará, pero esperamos que el periodismo si pueda hacerlo.
Pude apreciar ayer lo que fue tu primera sesión de alegatos en el proceso donde defiendes a un dictador. Será la primera de ocho, según has adelantado a la prensa, con lo cual, nos demorarás el fallo hasta el 20 de marzo, dado que tu defendido también hará uso de la palabra. Y debo decir, a estas alturas del proceso, que has equivocado la estrategia de defensa y que cometiste un serio error en la sesión de ayer.
Olvidaste, sobre todo, que a quien tienes que convencer es a una Sala de la Corte Suprema de Justicia y no al público. Los procesos judiciales se definen justamente allí, en el proceso y no con la voz del público presionando al César, como en el Coliseo Romano. Cometiste el mismo error del Fiscal del caso Eichmann, quien pensó que el procesamiento a uno de los ejecutores de las políticas del nazismo era la posibilidad de juzgar todo ese proceso histórico y labrar una venganza en un juicio. Y al poner a tu defendido bajo la luz de juicios mediáticos y políticos, lo que haces es sacar del proceso judicial el debate sobre la inocencia o culpabilidad del defendido, que se define, justamente, en ese terreno. Y ello, como lo recuerda Hannah Arendt (a quien te recomiendo leer), es lo que realmente importa en casos como éstos.
Recordando ello, también cometiste otro error: faltarle el respeto a los jueces. Curioso, porque durante todo el proceso has mencionado que San Martín, Príncipe y Prado Saldarriaga son personas imparciales, estudiosas y conocedoras del Derecho. Ayer las quisiste poner al papel de marionetas manejadas por un gran guiñol mediático, por un titiritero que haría empalidecer a Gepetto. Te compraste, en otras palabras, los argumentos de ese gran jurisconsulto llamado Carlos Raffo (esgrimida en Prensa Libre), el mismo de aquella brillante tesis: “con la candidatura de Fujimori al Senado japonés, se globaliza el fujimorismo”.
Te olvidaste que lo que tienes que demostrar es que la tesis del Fiscal y de la parte civil no es correcta. Quizás sea porque los testimonios de Jorge del Castillo, Gustavo Gorriti, Marco Miyashiro y Samuel Dyer hunden a tu defendido en el caso de secuestro. Y que hay una serie de elementos que, sumados, permiten concluir que Alberto Fujimori tuvo como política de Estado la formación de un escuadrón de la muerte, que fue parte del Ejército, cuya existencia y crímenes han sido largamente demostrados a lo largo de este proceso. Quizás sea porque sientes que el partido lo vienes perdiendo.
Y ya que hablamos de juicios mediáticos, quizás cabría recordar que, en términos comparativos, haz tenido mayor tribuna que cualquiera de los actores en este proceso. Acudiste a todos los programas habidos y por haber, diste tu punto de vista, debatiste con Rosa María Palacios y fuiste con complacencia a que José María Salcedo te diera palmaditas en RPP. Tuviste tres diarios claramente a tu favor y la mirada complaciente de una televisión que siempre te dio cabida. Y aún así, dices que han linchado mediáticamente a tu defendido. Tal vez olvidas lo que hacían los medios comprados por él y su asesor, durante los años finales de la dictadura.
Hablaste, finalmente de juicios históricos, que no se definen por encuestas, por cierto, como argumentaste ayer. Fujimori no pasará a la historia como un salvador, sino como un dictador. No será el reformador liberal, sino el pervertidor de la economía de mercado. No será recordado como un gran presidente, sino como un delincuente.
No espero que te vaya bien en la apelación, porque eso sería mentir. Pero si que prepares mejor los argumentos jurídicos. Ahora entiendo porque Magaly perdió en dos instancias.
Saludos.
P.S.: Recomiéndale a tu defendido que haga un ejercicio de decir la verdad por una vez en su vida y reconozca su responsabilidad en sus alegatos finales. Aunque eso será imposible. En el caso de los dictadores, los cínicos si sirven para ese oficio.
Hasta hace unas pocas horas, la Ley de Expropiaciones para legalizar las invasiones ocurridas hasta el 2004 era una norma polémica que se debatía en torno a dos ejes: el derecho a la propiedad privada - tan añejo como la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano expedida en plena revolución francesa - y la necesidad de sanear un problema social en un país cuyas ciudades han crecido en los últimos 60 años por este tipo de prácticas.
Pero anoche César Hildebrandt presentó una denuncia que nos hace ver que esta norma tenía como objeto favorecer a una persona: Germán Cárdenas.
Lo peor es que la norma hace tabla rasa de la propiedad privada. En un párrafo la explico: la dificultad con la Ley 29320 es que se puede expropiar absolutamente cualquier terreno, incluso uno que esté en litigio, porque no se hace distinciones. Además de ello, se desconocen los contratos firmados entre comunidades campesinas y compradores de buena fe celebrados hasta el 2004. Es decir, se anulan contratos privados - osea, lo que Alan quería hacer con Petrotech, pero ha dado marcha atrás -. Obviamente, se te expropia (osea, chau título de propiedad o contrato que la registra) y la única forma que tendrás para que recuperes la plata es hacerle un juicio a papá Estado, con todo lo que ello implica.
Ganan los traficantes. No gana el Perú. Sin duda, esto es parecidísimo a la estatización de la banca. Solo que los perjudicados no se apellidan Brescia o Romero.
Una de las personalidades más enigmáticas del siglo XX fue Víctor Raúl Haya de la Torre, el fundador del Partido Aprista Peruano. En los últimos años, ya lejos del manto totémico que el partido ha intentado mantener en torno a su biografía, investigadores jóvenes han intentado dar nuevas luces sobre aquello que el líder aprista siempre trato de ocultar: su vida privada. Sobre todo, en lo que respecta a su relación con las mujeres.
Hoy aparece en Perú.21 la foto que pueden ver arriba. De acuerdo con la versión dada por el militante aprista Víctor Raúl Huamán, esta correspondería al matrimonio de Haya de la Torre con Ana Billingurst - hija del depuesto presidente Guillermo Billingurst (1912 - 1914) -, supuestamente celebrado entre mayo y junio de 1923, en la capilla del Colegio San Andrés. El supuesto enlace se habría celebrado en secreto, para evitar la desaprobación de los estudiantes y obreros que ya apoyaban a Haya, por unirse a una millonaria, y se habría efectuado bajo el rito de la Iglesia Anglicana, a la que el fundador del APRA fue cercano.
Dos lideres apristas fueron consultados por el diario: Wilber Bendezú afirma que el de la foto sí es Haya, pero que mantiene sus dudas sobre el matrimonio, mientras que Javier Valle Riestra reafirma la tesis oficial del APRA: que el “compañero Jefe” nunca se casó ni tuvo romances porque la política fue la pasión de su vida. Aun así, cabe recordar que, dentro de la hagiografía montada en torno a Haya, fue Ana Billingurst, también conocida como “Ana Pantoja”, la mujer más cercana al político.
Lo cierto es que he podido ver la foto y he procurado compararla con varias de Haya. Lo mismo he hecho con una foto de Ana Billingurst. En principio, el parecido con ambos personajes es bastante cercano. Pero también lo he hecho con la de Andrés Valle, el esposo oficial de Ana Billingurst. Y la verdad, es que Valle también es bastante parecido al de la foto. Pueden sacar sus conclusiones comparando la foto del matrimonio con las imágenes de los tres protagonistas colgadas en La Azotea del Tercer Piso.
Pero hay otros datos que he recogido del libro de María Luz Díaz, Las Mujeres de Haya. En este libro, que no afirma nada sobre la sexualidad de Haya y solo concluye que no tuvo una relación amorosa estable, se detalla la historia de Billingurst y el líder aprista. Según relata Díaz, Haya conoció a la acaudalada dama gracias al propio Andrés Valle, quien era el heredero de una fortuna vinculada al comercio. Valle fue aficionado al opio y a la bebida, vicios que su novia pasó por alto.
El matrimonio de Valle y Billingurst se celebró en 1924. Haya había sido deportado en octubre de 1923. Y aquí se podría entrar a debate sobre la posible bigamia en caso la tesis del matrimonio bajo el rito anglicano sea cierta, dado que en 1897 se reconoció el matrimonio civil de aquellas personas que no fueran católicas y en 1920 se hizo obligatorio el matrimonio civil para todos los peruanos que quisieran contraerlo. De ser Haya el de la fotografía, cuestión sobre la que tenemos nuestras dudas, ¿hubo también matrimonio civil dado que el mismo ya era reconocido? ¿O es que solo se celebró un rito religioso sin ningún valor legal?
Hay un tema adicional. Durante el relato de Díaz, se hace palpable que, si bien Haya tenía un especial cariño por la mujer que durante muchos años lo protegió y ayudó a ocultarse en los tiempos de la persecusión, le dijo a muchos de sus partidarios que no se casaría con ella, dados los problemas en los que se vió involucrada una vez fallecido su esposo, en 1926. Valle la introdujo al consumo de morfina y Billingurst también tuvo problemas con el alcohol. Esta situación hizo que Haya se alejara de ella. Pero, a pesar de ello, el partido utilizó su imagen en muchas biografías oficiales, para presentarla como una suerte de compañera sentimental frustrada del Jefe.
No cabe duda que la vida de Haya de la Torre sigue siendo un misterio. Esta anécdota no hace más que confirmarlo.
La primera vez que escuché su nombre fue cuando César Hildebrandt puso algunos de sus videos allá en 1997. Confrontacional, pugnaz, irónico y con un manejo del idioma que solo se veía en pocos lados. Ya un programa de CH se había llamado como el más literario de sus espacios - Hora 25 - y se anunciaba otro titulado Día D, en la misma clave político - revisteril - confrontacional que, cientos de kilómetros al sur, él empleaba contra Menem (Un espacio que nunca salió al aire). Mientras que aquí teniamos a los siameses mandando. Y era necesaria la confrontación. Quizás siempre sea necesaria para evitar que el poder nos coma del todo.
Chávez no es de izquierda, Chávez es absolutista. L’Etat, c’est moi. (El Estado, soy yo). Chávez es chavista. Hay otro síntoma del setentismo que me molesta: no quiero seguir defendiendo lugares en los que no viviría. Si ejerciera libremente mi profesión,estaría preso en Venezuela.
Y ello ha sido la clave de su éxito. Además de la audacia, la ironía y la corrosividad. Me sigue resultando sorprendente como alguien puede, a los 26 años, conseguir crear un diario casi de la nada y convertirlo en un éxito. Tal vez sea que, como en otros casos de empresas exitosas, se cubre un vacío. En este caso, con audacia, con agallas, con un equipo de polendas como el que tuvo al costado (Oswaldo Soriano, Tomás Eloy Martínez, Horacio Verbisky, por citar solo unos nombres) con portadas que expresan indignación, como ésta.
Como ya supondrán, siendo la audacia su juego, la censura, las componendas y hasta las traiciones lo han dejado fuera del negocio varias veces. Lo botaron del diario que creó - Página/12 (hoy convertido en vocero del kirchnerismo) -, le han cortado programas de radio y de televisión. Y otras veces se fue por decisión propia, por hartazgo o para iniciar proyectos nuevos, como Crítica, el diario que actualmente dirige. Un condotiero en toda la regla.
Los periodistas no deben estar afiliados a partido alguno, ni deben, creo, trabajar en prensa o relaciones públicas a la vez que en su profesión. No sólo hay que serlo sino parecerlo. Si hay que tomar algún partido es por la verdad, aunque sea en nuestra propia contra. Los hechos no son de derecha ni de izquierda, son hechos. La realidad sucede.
Pero también un excelente historiador. Con Lanata leí uno de los mejores libros de historia que han pasado por mis manos: Argentinos. Un relato desde la trastienda de la historia, para hacer pensar, para hacer críticas. Y para entender también aquella infausta fecha del 24 de marzo de 1976, cuando se instaló el gobierno más infausto y criminal de la historia gaucha - y eso que ha tenido varios -, tuvo como causa la serie de odios engendrados desde los años 30. O para comprender como el Peronismo ha marcado para bien y para mal - creo que más lo segundo - a la historia contemporánea del país del sur.
Me siento argentino hasta en los defectos más vergonzosos.Sin embargo, frente a la Historia que me contaban mis maestros, yo resultaba ser un bicho raro: recité durante años una Historia sin pelea, hecha por hombres de bronce que miraban a lo lejos; aprendí un país tan perfecto que nadie podría enamorarse de él.No había humanos aquí, sino argentinos, una especie de elegidos a los que la realidad, sin embargo, se les negaba.Me enseñaron que éramos los mejores, pero crecí observando que siempre nos iba mal. Anoté año tras año que nuestro destino era mañana, y hasta llegué a escribir: Soy argentino porque espero. Esperar, ¿qué? Que todo cambie, que Perón vuelva, que la dictadura termine, que llegue el verano: una larga espera sin atinar a nada, sino a que las cosas llegaran solas.
Estas semanas, mientras recorría librerías, me topé con su nuevo libro: Hora 25. El más personal de todos. El que lo pone más al desnudo, no solo como periodista, sino como ser humano, con sus virtudes y carencias. El hijo de dos madres, una de las cuales, la natural, no puede pronunciar palabra alguna desde hace décadas. El que le teme a la fama. El que ha pasado por los vicios. El que ama a su familia. El que cree en Dios a su manera. El que se manda con frases como estas:
Aprendí a preguntar cuando no se, cuando no entendí, cuando es confuso, cuando lo pronunciaron mal, cuando sea que haga falta. Preguntar es una obligación, no un delito. Preguntar demuestra nuestro afán de saber. ¿Y quién está libre de eso? ¿Quién ya sabe todo como para dedicarse solamente a responder? ¿Quién podría sentir la verguenza de no saber? Solo alguien que sepa todo. Si vive alguien así, pobre tipo, ¿no?
Ese día me llevé dos ejemplares a casa. Uno lo acabo de terminar, conmovido, asombrado, como hacía tiempo no me sentía con un libro. El otro, sabiendo que Lanata es un gran periodista y alguien que ha sabido transmitir su experiencia de vida en las páginas del libro que lo tiene como portada en su niñez, se que ha llegado a buen destino. Me lo dijo la sonrisa de la persona que lo recibió. Y es que la crema y Lanata siempre van bien juntos.
No, este blog no ha sido hackeado por el humalismo. Solo que me resulta bastante curioso que en un día como hoy, en los que los sentimientos se intercalan entre el coma diabético (por la cantidad de melcocha presente en el ambiente) y el más absoluto sarcasmo e ironía por tener que dedicarle un día al amor y a la amistad en nombre del consumo, el país si tenga un motivo verdadero por el cual celebrar.
El cine peruano ha tenido de todo. Grandes películas como La Muralla Verde o La Boca del Lobo y bodrios absolutos como Mañana te Cuento (por no mencionar Mi Crimen al Desnudo, aquella obra que haría empalidecer al peor Ed Wood). Así que decir que toda nuestra cinematografía es digna de una corriente como una Nouvelle Vague sería mentir. Pero tampoco no podemos decir que talento nos falta.
Es cierto y quizás aún no nos la creamos. Ganar el Festival de Berlín - y me perdonarán los chicos de Cinencuentro por la analogía tenística - es como si Lucho Horna ganara (de nuevo) Roland Garrós, pero esta vez en singles. Y el triunfo es doble porque estuvo precedido por el Premio de la Crítica.
Hay una cuestión más, que a mi me parece reivindicativa: la historia de la película. En su estilo, Claudia Llosa y Magaly Solier nos recuerdan de nuevo los traumas del conflicto más reciente de nuestro país y, sobre todo, a algunas de sus protagonistas invisibilizadas: las mujeres que sufrieron violencia sexual. Ellas, muchas de las cuales tuvieron que soportar también la muerte o desaparición del esposo o los hijos, también han tenido que cargar con un trauma que, como nos muestra la película, también se ha transmitido de padres a hijos.
La Teta Asustada. Nombre duro y a la vez conmovedor. Símbolo a la vez del miedo y del amor. Reflejo de lo que somos.
Y que el Perú, recordando lo que fue y lo que no debe volver a ser, y teniendo orgullo por tener creadores que con calidad nos lo recuerden, vaya encontrando el rumbo que alguna vez podría tener para dejar de ser el país adolescente que siempre fue y, esta vez, llegar a su madurez.