Archivo de 15 Febrero 2009

Una de las personalidades más enigmáticas del siglo XX fue Víctor Raúl Haya de la Torre, el fundador del Partido Aprista Peruano. En los últimos años, ya lejos del manto totémico que el partido ha intentado mantener en torno a su biografía, investigadores jóvenes han intentado dar nuevas luces sobre aquello que el líder aprista siempre trato de ocultar: su vida privada. Sobre todo, en lo que respecta a su relación con las mujeres.

Hace algunos años, Toño Angulo Daneri exploró en la tesis de la supuesta homosexualidad de Haya de la Torre, en su libro Llámale Amor si Quieres. Aunque tocar el tema de las supuestas preferencias sexuales de Haya le valió a Angulo la recriminación de Mauricio Mulder y hasta manifestaciones violentas y censuras en Trujillo, lo cierto es que el tratamiento dado al tema fue bastante serio.

Hoy aparece en Perú.21 la foto que pueden ver arriba. De acuerdo con la versión dada por el militante aprista Víctor Raúl Huamán, esta correspondería al matrimonio de Haya de la Torre con Ana Billingurst - hija del depuesto presidente Guillermo Billingurst (1912 - 1914) -, supuestamente celebrado entre mayo y junio de 1923, en la capilla del Colegio San Andrés. El supuesto enlace se habría celebrado en secreto, para evitar la desaprobación de los estudiantes y obreros que ya apoyaban a Haya, por unirse a una millonaria, y se habría efectuado bajo el rito de la Iglesia Anglicana, a la que el fundador del APRA fue cercano.

Dos lideres apristas fueron consultados por el diario: Wilber Bendezú afirma que el de la foto sí es Haya, pero que mantiene sus dudas sobre el matrimonio, mientras que Javier Valle Riestra reafirma la tesis oficial del APRA: que el “compañero Jefe” nunca se casó ni tuvo romances porque la política fue la pasión de su vida. Aun así, cabe recordar que, dentro de la hagiografía montada en torno a Haya, fue Ana Billingurst, también conocida como “Ana Pantoja”, la mujer más cercana al político.

Lo cierto es que he podido ver la foto y he procurado compararla con varias de Haya. Lo mismo he hecho con una foto de Ana Billingurst. En principio, el parecido con ambos personajes es bastante cercano. Pero también lo he hecho con la de Andrés Valle, el esposo oficial de Ana Billingurst. Y la verdad, es que Valle también es bastante parecido al de la foto. Pueden sacar sus conclusiones comparando la foto del matrimonio con las imágenes de los tres protagonistas colgadas en La Azotea del Tercer Piso.

Pero hay otros datos que he recogido del libro de María Luz Díaz, Las Mujeres de Haya. En este libro, que no afirma nada sobre la sexualidad de Haya y solo concluye que no tuvo una relación amorosa estable, se detalla la historia de Billingurst y el líder aprista. Según relata Díaz, Haya conoció a la acaudalada dama gracias al propio Andrés Valle, quien era el heredero de una fortuna vinculada al comercio. Valle fue aficionado al opio y a la bebida, vicios que su novia pasó por alto.

El matrimonio de Valle y Billingurst se celebró en 1924. Haya había sido deportado en octubre de 1923. Y aquí se podría entrar a debate sobre la posible bigamia en caso la tesis del matrimonio bajo el rito anglicano sea cierta, dado que en 1897 se reconoció el matrimonio civil de aquellas personas que no fueran católicas y en 1920 se hizo obligatorio el matrimonio civil para todos los peruanos que quisieran contraerlo. De ser Haya el de la fotografía, cuestión sobre la que tenemos nuestras dudas, ¿hubo también matrimonio civil dado que el mismo ya era reconocido? ¿O es que solo se celebró un rito religioso sin ningún valor legal?

Hay un tema adicional. Durante el relato de Díaz, se hace palpable que, si bien Haya tenía un especial cariño por la mujer que durante muchos años lo protegió y ayudó a ocultarse en los tiempos de la persecusión, le dijo a muchos de sus partidarios que no se casaría con ella, dados los problemas en los que se vió involucrada una vez fallecido su esposo, en 1926. Valle la introdujo al consumo de morfina y Billingurst también tuvo problemas con el alcohol. Esta situación hizo que Haya se alejara de ella. Pero, a pesar de ello, el partido utilizó su imagen en muchas biografías oficiales, para presentarla como una suerte de compañera sentimental frustrada del Jefe.

No cabe duda que la vida de Haya de la Torre sigue siendo un misterio. Esta anécdota no hace más que confirmarlo.

Comments 27 Comentarios »

La primera vez que escuché su nombre fue cuando César Hildebrandt puso algunos de sus videos allá en 1997. Confrontacional, pugnaz, irónico y con un manejo del idioma que solo se veía en pocos lados. Ya un programa de CH se había llamado como el más literario de sus espacios - Hora 25 - y se anunciaba otro titulado Día D, en la misma clave político - revisteril - confrontacional que, cientos de kilómetros al sur, él empleaba contra Menem (Un espacio que nunca salió al aire). Mientras que aquí teniamos a los siameses mandando. Y era necesaria la confrontación. Quizás siempre sea necesaria para evitar que el poder nos coma del todo.

Chávez no es de izquierda, Chávez es absolutista. L’Etat, c’est moi. (El Estado, soy yo). Chávez es chavista. Hay otro síntoma del setentismo que me molesta: no quiero seguir defendiendo lugares en los que no viviría. Si ejerciera libremente mi profesión,estaría preso en Venezuela.

Y ello ha sido la clave de su éxito. Además de la audacia, la ironía y la corrosividad. Me sigue resultando sorprendente como alguien puede, a los 26 años, conseguir crear un diario casi de la nada y convertirlo en un éxito. Tal vez sea que, como en otros casos de empresas exitosas, se cubre un vacío. En este caso, con audacia, con agallas, con un equipo de polendas como el que tuvo al costado (Oswaldo Soriano, Tomás Eloy Martínez, Horacio Verbisky, por citar solo unos nombres) con portadas que expresan indignación, como ésta.

Como ya supondrán, siendo la audacia su juego, la censura, las componendas y hasta las traiciones lo han dejado fuera del negocio varias veces. Lo botaron del diario que creó - Página/12 (hoy convertido en vocero del kirchnerismo) -, le han cortado programas de radio y de televisión. Y otras veces se fue por decisión propia, por hartazgo o para iniciar proyectos nuevos, como Crítica, el diario que actualmente dirige. Un condotiero en toda la regla.

Los periodistas no deben estar afiliados a partido alguno, ni deben, creo, trabajar en prensa o relaciones públicas a la vez que en su profesión. No sólo hay que serlo sino parecerlo. Si hay que tomar algún partido es por la verdad, aunque sea en nuestra propia contra. Los hechos no son de derecha ni de izquierda, son hechos. La realidad sucede.

Pero también un excelente historiador. Con Lanata leí uno de los mejores libros de historia que han pasado por mis manos: Argentinos. Un relato desde la trastienda de la historia, para hacer pensar, para hacer críticas. Y para entender también aquella infausta fecha del 24 de marzo de 1976, cuando se instaló el gobierno más infausto y criminal de la historia gaucha - y eso que ha tenido varios -, tuvo como causa la serie de odios engendrados desde los años 30. O para comprender como el Peronismo ha marcado para bien y para mal - creo que más lo segundo - a la historia contemporánea del país del sur.

Me siento argentino hasta en los defectos más vergonzosos.Sin embargo, frente a la Historia que me contaban mis maestros, yo resultaba ser un bicho raro: recité durante años una Historia sin pelea, hecha por hombres de bronce que miraban a lo lejos; aprendí un país tan perfecto que nadie podría enamorarse de él.No había humanos aquí, sino argentinos, una especie de elegidos a los que la realidad, sin embargo, se les negaba.Me enseñaron que éramos los mejores, pero crecí observando que siempre nos iba mal. Anoté año tras año que nuestro destino era mañana, y hasta llegué a escribir: Soy argentino porque espero. Esperar, ¿qué? Que todo cambie, que Perón vuelva, que la dictadura termine, que llegue el verano: una larga espera sin atinar a nada, sino a que las cosas llegaran solas.

Estas semanas, mientras recorría librerías, me topé con su nuevo libro: Hora 25. El más personal de todos. El que lo pone más al desnudo, no solo como periodista, sino como ser humano, con sus virtudes y carencias. El hijo de dos madres, una de las cuales, la natural, no puede pronunciar palabra alguna desde hace décadas. El que le teme a la fama. El que ha pasado por los vicios. El que ama a su familia. El que cree en Dios a su manera. El que se manda con frases como estas:

Aprendí a preguntar cuando no se, cuando no entendí, cuando es confuso, cuando lo pronunciaron mal, cuando sea que haga falta. Preguntar es una obligación, no un delito. Preguntar demuestra nuestro afán de saber. ¿Y quién está libre de eso? ¿Quién ya sabe todo como para dedicarse solamente a responder? ¿Quién podría sentir la verguenza de no saber? Solo alguien que sepa todo. Si vive alguien así, pobre tipo, ¿no?

Ese día me llevé dos ejemplares a casa. Uno lo acabo de terminar, conmovido, asombrado, como hacía tiempo no me sentía con un libro. El otro, sabiendo que Lanata es un gran periodista y alguien que ha sabido transmitir su experiencia de vida en las páginas del libro que lo tiene como portada en su niñez, se que ha llegado a buen destino. Me lo dijo la sonrisa de la persona que lo recibió. Y es que la crema y Lanata siempre van bien juntos.

Comments 9 Comentarios »

Creative Commons License
Desde el Tercer Piso by José Alejandro Godoy is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Sin obras derivadas 2.5 Perú License.