Archivo de 12 Febrero 2009

 

A estas alturas, la venta de la empresa matriz de la compañía Petrotech ha causado todo un revuelo empresarial y político. En torno a esta operación comercial, se han mezclado varios elementos que conviene ir desagregando de a pocos.

El primero tiene que ver con el momento en que se produce la venta. De un lado, varios directivos de Petrotech han sido acusados por los chuponeadores y por el presidente de Perú Petro, Daniel Saba, de ser quienes encargaron la interceptación. Hasta el momento, no se ha presentado evidencia alguna que confirme dicha afirmación, pero sí es cierto que la empresa contrató los servicios de Business Track para hacer un barrido electrónico. Por tanto, conviene que las investigaciones se profundicen y aclaren la verdad sobre este punto.

Pero también es cierto que el estudio de abogados que asesora legalmente a Petrotech fue también uno de los blancos de los chuponeadores. Ello hace que el tema sea mucho más complejo y que, en medio de este ambiente enrarecido, una operación aparentemente normal se ve rodeada de este clima.

El segundo punto tiene que ver con la venta en sí. Para ponerlo en términos legibles, lo que se ha vendido no es Petrotech Peruana S.A., sino la empresa matriz, Offshore International, que es, en palabras de Javier Bedoya de Vivanco, como la “abuela” de Petrotech (por ser la empresa dueña de las acciones de Petrotech International). Dado que la operación se hizo en el exterior y al no existir un convenio para reclamar la doble imposición tributaria, no se podía tributar sobre dicha operación.

Tampoco existiría problema en el tema de los lotes petroleros. Al transferirse la matriz y no Petrotech Peruana, no se tendría que pasar por el requisito de la aceptación de la cesión de dominio mediante un Decreto Supremo, simplemente, porque la misma no ha existido.

El Ministro Luis Carranza ha mencionado que debería cambiarse la norma para evitar que estas operaciones no tributen. Y ahora el Presidente de la República está en la misma posición. Yo estoy de acuerdo con la misma, pero, ojo, opera para el futuro, no para esta compra-venta.

El tercer tema tiene que ver con la intervención presidencial. Alan se reunió con los representantes de las empresas que han comprado la compañía de marras y, según confesó ayer, advirtió a estas personas sobre los problemas que tenía Petrotech (La misma versión ha sido confirmada por el Ministro de Energía y Minas Pedro Gamarra a Caretas). El martes sugirió al Congreso que convoque a una legislatura extraordinaria, en la que se conforme una comisión investigadora que vea el tema. Ayer añadió a la lista de imputaciones las supuestas irregularidades en las condiciones en las que se entregaron los lotes petroleros en 1993, durante el gobierno de Fujimori.

Da mala espina que el Presidente de la República se irrogue las facultades de decidir que inversión es conveniente o no. Me recuerda en mucho al modelo de su adorada República Popular China, en la que los miembros del Partido Comunista Chino deciden quien entra a invertir o no. Ello genera corrupción y, además, no se condice con los postulados de economía de mercado que dice postular ahora, en la conversión de su segundo debut.

Pero, hay dos cuestiones adicionales. La primera tiene que ver con la formación de la Comision. La misma no revertirá la venta ni podrá negociar los contratos. Ello es responsabilidad del Poder Ejecutivo. Y por tanto, suena a lavada de manos. Y también lo es el hecho que el gobierno señale que hay actos irregulares, pero que no comisione a su procurador del Ministerio de Energía y Minas a entablar las acciones legales correspondientes.

La otra cuestión tiene que ver con lo que el gobierno no ha querido hacer en dos años y medio. Augusto Álvarez Rodrich comenta:

Culpar a gobiernos previos es extemporáneo. Hay que mirar al actual, que ya cumplió más de la mitad de su periodo y parece - recién ahora - preocupado por el tema. Por ejemplo, si la Contraloría objeta la forma de retribución, indagar por la responsabilidad que tienen Perupetro y el Ministerio de Energía y Minas para negociar los cambios que correspondan.

Asimismo, si había una preocupación –como, sin duda, debería haberla– para que los impuestos derivados de la transferencia de Petrotech llegaran a la Sunat, por qué no se tomó las previsiones legales para asegurar que así fuera. Además, por qué el propio presidente García promovió la postergación de la ley que grava a estas operaciones. ¿Cuántas similares se hicieron antes sin que dijera algo? ¿Y por qué ahora sí?

Hay un argumento que hoy se escucha bastante: ‘lo que han hecho será legal pero es malo para el país’. Sin embargo, este es absurdo si lo dicen los que sí pueden cambiar las leyes.

Y estos argumentos le sumo adicional, dicho por Augusto hace unos días: la campaña contra Petrotech tendría nombre propio. AAR le pone el nombre de José Ugaz, ex abogado de la empresa, a quienes varios le quieren cobrar cuentas de su época de Procurador Ad Hoc contra Fujimori y Montesinos. Yo le añadiría el nombre de Rosa María Palacios, víctima de una de las campañas de desprestigio más fuertes desde que se recuperó la democracia, solo por ser esposa del gerente legal de Petrotech.  

Ello no quita, por cierto, que si hay investigaciones que hacer a la empresa, las mismas se hagan, pero creo que no habría que ser tan tontos en no pensar que el APRA no da puntada sin hilo.

Finalmente, está el tema de la explotación petrolera en el país. A raíz de las investigaciones a Petrotech, muchos se han lanzado entusiastamente a hacer campaña para que Petroperú se dedique de nuevo a actividades de explotación. La verdad es que, en el momento actual, veo inviable económicamente dicha posibilidad. Pero es cierto que el Estado merece una participación mayor en el negocio: ello se puede hacer de dos formas: renegociando los contratos - cuestión que se puede hacer, pero en la que todos los gobiernos de Fujimori para adelante se acobardan en dar el paso - y fomentando, para el futuro, antes que concesiones, asociaciones público privadas en las que el privado gerencie e invierta la mayor parte de recursos y el Estado tenga ganancias y cierta participación como inversionista.

Como vemos, todo un tema complejo, pero en el que se ven las formas en como se hacen negocios en el Perú.

MAS SOBRE EL TEMA

Menoscanas: Cómprale al Perú (sus lotes petroleros)

RPP: El debate entre Alberto Varillas y Rafael Hidalgo

Mirko Lauer: Después de robado, candado

Juan Paredes Castro: Una papa caliente en la sartén de la inversión extranjera

Humberto Campodónico: Petrotech para Petroperú

Comments 13 Comentarios »

Creative Commons License
Desde el Tercer Piso by José Alejandro Godoy is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Sin obras derivadas 2.5 Perú License.