LOS MEDIOS Y LOS PROBLEMAS CIUDADANOS
Escrito por: Jose Alejandro Godoy en Uncategorized
Las protestas vecinales en Barranco han motivado una pequeña reflexión sobre los alcances de las herramientas de la sociedad de la información en el Perú como nuevos instrumentos en el repertorio de medios de demanda. Tanto Marco Sifuentes como Roberto Bustamante coinciden en que, si bien los blogs, YouTube, Facebook y el correo electrónico ayudaron a difundir la marcha, los motivos de la misma y hasta ampliar el debate en torno a lo que se venía discutiendo, es en el “mundo real” donde se fueron tejiendo alianzas, armando las estrategias de actuación ciudadana y, finalmente, lo que definió la reacción de la Municipalidad de Lima frente a las demandas.
Sin duda, lo novedoso de las redes sociales y las herramientas “2.0″ (por ponerles una denominación, aunque ya un poco cliché) hace que la discusión se pueda centrar en estos lares. Pero con ello, se puede perder de vista que los medios tradicionales hace algún tiempo se están centrando en tratar de registrar demandas ciudadanas, problemas vecinales concretos y preocupaciones inmediatas de la gente.
Ello parte de una idea extendida en el Perú: con una institucionalidad bastante débil, el reclamo se “legitima” a través del medio de comunicación.
En la radio los dos modelos más exitosos de este corte son los del Rotafono y Radio Capital. El primero de ellos ha sido descrito bien por Augusto Álvarez Rodrich:
El Rotafono de RPP es un ejemplo singular y cotidiano de este fenòmeno. Se trata de un servicio de atención de llamadas que salen ala aire por la radio, hechas por personas en problemas que requieren de una solución pronta, como hallarse en un incendio o situaciones parecidas. Con frecuencia, sin embargo, es utilizado por autoridades locales de todo el paìs que estàn ante un problema que requiere soluciòn urgente del gobierno central, la cual han venido solicitando sin éxito porque, sencillamente, no son atendidos. Pero basta que la llamada salga al aire para que, inmediatamente, el gobierno se ponga en acción y encare la solución definitiva.
Otro tipo de llamadas tipicas al Rotafono tienen que ver con quejas acerca de servicios, sobre todo, los de los hospitales del Ministerio de Salud y de la Seguridad Social. Constantemente el Ministro de dicho sector y el Presidente de Essalud responden casi inmediatamente a estas llamadas, ordenando traslado de pacientes, procurando un mejor trato para los asegurados, entre otras promesas. Lo mismo ocurre en el caso de accidentes o de derrumbes de inmuebles. El público confía en que Raúl Vargas, Patricia del Río o Armando Canchaya, por citar tres ejemplos, se volverán en mejores interlocutores de sus demandas que un reclamo directo ante la autoridad. Aunque claro, muchas veces un Rotafono es el anticipo de una protesta mayor en otros lados de la ciudad o del país.
En el caso de Capital, se parte de un modelo ya llevado con éxito en la radiodifusión española: se tiene a figuras conocidas del medio - Rosa María Palacios, Jorge Bruce, Philip Butters, Renato Cisneros, Magaly Medina - pero no para hacer lo que hacen en televisión, sino para intercambiar puntos de vista con un invitado y con el público sobre temas que muchas veces no son aquellos en los que acostumbraríamos escucharlos opinar. Aquí las llamadas de los oyentes sirven para expresar reclamos y opiniones, pero también para hacer consultas médicas, legales y psicológicas. El menú se completa con temas relativos a la ciudad, que es el eje transversal e interrupciones cada 15 minutos para informar sobre el clima y el estado del tránsito, que orienta a los conductores y taxistas, un público creciente de dicha radio.
Otro tanto ocurre con las secciones de sociedad y ciudad de varios diarios. Cada vez más, existe una mayor preocupación en recoger problemas urbanos. Un ejemplo lo tuve personalmente esta semana. El martes publiqué un post sobre mi antiguo barrio, Monserrate, una zona de Lima que está sufriendo de severos problemas de descuido e inseguridad, que reducen sus potencialidades turísticas y empeoran la calidad de vida de sus habitantes. Perú.21 recogió el post, envió reporteros a la zona, recogió los testimonios de los vecinos sobre el particular y sacó notas tanto en su edición virtual como en la impresa sobre la situación de esta zona de Lima. Pero lo mismo podría ocurrir con cualquier persona que no tenga blog, tanto en dicho diario como en otro.
Si algo nos dejó la reelección de Luis Castañeda Lossio como alcalde de Lima es la necesidad de que lo que ocurre en la ciudad y en los distritos sea registrado por los medios, quienes quieren recoger esas demandas. Pero, como dijimos al inicio, ellos son un instrumento transmisor, no el fin en si mismos. La organización, las formas de presentar o la decisión de hacer la llamada o mandar el correo electrónico denunciando alguna irregularidad o un problema depende de usted.
¿Se anima?




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