Archivo de 3 Febrero 2009

Plazuela Monserrate

Dudo que el alcalde Luis Castañeda Lossio y muchos de sus pares tengan conocimiento acerca de las tradiciones de la ciudad o de los rincones escondidos de la misma. La necesidad de creación de circuitos turísticos alternativos, que vayan más allá de las casonas e iglesias tradicionales, es algo que debemos potenciar, tanto para la generación de otros espacios turísticos como para la recuperación de diversas zonas de la ciudad.

A partir de la noticia del cierre de dos de los bares más tradicionales de la ciudad, volvieron a mi recuerdo las memorias de uno de los sitios más tradicionales de Lima y en el que viví durante mis 12 primeros años de vida: Monserrate. Uno de los lugares con mayor tradición de la ciudad, pero, también, uno de los que debiera mayor atención por parte de la Municipalidad de Lima Metropolitana.

Para comenzar, el también llamado Cuartel Primero fue uno de los grandes centros de difusión de la música criolla. Locales como “El Sentir de los Barrios”, “Felipe Pinglo” o el “Club Social Bocanegra” son algunos de los lugares clásicos de jarana, en los que se compusieron diversas canciones del acervo criollo o donde algunas figuras tuvieron sus primeros aplausos. Cecilia Bracamonte es la figura más conocida salida de Monserrate. Y si hablamos del folklore andino, la Familia Rodriguez tenía su casa a la vuelta de la tradicional iglesia de San Sebastián. Es decir, es un rincón de Lima donde se generaba parte de la música que se sigue escuchando como parte de la tradición.

Al igual que en Surquillo, existe un mercado con tradición: La Aurora. El viejo mercado conserva aún la mayor parte de las estructuras antiguas y sigue siendo uno de los centros principales del barrio. Si fuera remodelado y sus actuales comerciantes tuvieran las ganas de convertirlo en un centro turístico además de una buena central de abastos, otro serìa el cantar.

Cuatro iglesias con tradición hay en el barrio. Para comenzar, aquella que le da el nombre: una iglesia pequeña, conocida en las últimas décadas por la labor social del padre Juan Serpa, recientemente fallecido. También se encuentra el templo de San Sebastían, en cuya pila bautismal recibieron el sacramento inicial Santa Rosa de Lima, San Martín de Porres y Francisco Bolognesi. Pero las dos iglesias mayores son el Santuario de Santa Rosa, que comprende el templo así como los lugares que habitó la santa durante la mayor parte de su vida y la Iglesia de las Nazarenas, donde se encuentra la imagen del Señor de los Milagros. A estos lugares se suma la casa donde nació San Martín de Porres, convertida en un lugar de atención de personas en situación de pobreza.

Y a todos estos lugares se le puede sumar: la vieja estación del tren, aún utilizada para los viajes Lima - Huancayo, las múltiples casonas y quintas que sobrepasan los 70 años de existencia, negocios con más de 50 años (por ejemplo, una bodega administrada por niseis que se encuentra en la esquina de Cañete e Ica y que conserva sus estantes originales) y podría seguir enumerando. Es decir, este barrio tiene un potencial turístico enorme.

Claro está, además del apoyo de la Municipalidad, se requerirá del concurso de los vecinos para poder conservar y restaurar las viviendas, para mejorar la seguridad y, sobre todo, para potenciar este circuito turìstico de la ciudad.

Señor alcalde, ¿se anima?

Comments 30 Comentarios »

Los casos de los multiaudios - “petro” ya queda muy chico para la denominación - y del espionaje telefónico deben dar lugar no solo a sanciones, sino a cambios en normas y, sobre todo, en la forma de comportamiento político.

Dos sugerencias, en distintos aspectos, ya han sido dadas. La primera vino de Augusto Álvarez Rodrich:

Lo ‘normal’ sería que cualquier empresario –nacional o extranjero– que quisiera emprender un negocio en el país, simplemente lo hiciera sin tener que pasar a saludar al presidente de la República o al ministro del sector. Con reglas claras y de aplicación rigurosa, no sería necesario hacerlo porque daría lo mismo quién es el que invierte si es que cumple con todas las obligaciones y con todas las leyes.

Por eso es tan importante que Palacio de Gobierno aprenda a encontrar un equilibrio armonioso de la labor de promoción de la inversión privada pero sin que esto proyecte la sensación de que, si no se pasa por ahí, no se puede iniciar un negocio en el país. Peor aún es la sensación de que el presidente pueda “vetar” a un empresario. Eso debe cambiar.

Justamente esto es lo que hemos visto en el caso del “Multi-gate”. El Presidente presentándose ya no solo como el garante de las inversiones, sino prácticamente como su aduana. Y, de acuerdo con la versión de Gustavo Gorriti, fue la decisión presidencial la que vetó a Canaán. Por ello, es necesario regular mecanismos de transparencia para conocer las agendas ministeriales y presidenciales. De hecho, quizás debieramos tomar el ejemplo norteamericano de hacer públicos los documentos de las administraciones - incluyendo los correos electrónicos - luego de un periodo de tiempo. Y claro, nuestro Presidente debería controlar sus ímpetus protagónicos frente a cada empresario que se da una vuelta por Lima. Ya sabe lo que le puede costar.

Otro tema en el que se requiere regulación es en el de las empresas de seguridad. Recuerden que Business Track, la empresa del chuponeo, se dedicaba a estas actividades. Hoy El Comercio informa sobre la informalidad en este sector. Gabriel Prado, consultor en seguridad ciudadana, recuerda:

Entre estas medidas, un rol preponderante lo cumplen las empresas de seguridad. El accionar de estas empresas está regulado por la Ley 28879, ley de servicios de seguridad privada que norma sus funciones, competencias y límites. Todas deberían ajustarse al ordenamiento legal. Lamentablemente este no es un patrón común. Existe un serio problema de informalidad en la seguridad privada. Tanto individuos como empresas brindan sus servicios sin responsabilidad y al margen de la ley. De más de 300 formales se puede contabilizar el triple de empresas que brindan servicios privados de seguridad de manera irregular.

El papel del Estado, de regular el funcionamiento de estos servicios, recae en el Ministerio del Interior y específicamente en la Dirección General de Control de Servicios de Seguridad, Control de Armas, Munición y Explosivos de Uso Civil (Dicscamec). Más allá de cumplir un papel normativo y rector, se deben observar y sancionar con acuciosidad las malas prácticas de algunas empresas de seguridad. Estas entidades deben contribuir para enfrentar la delincuencia y no buscar satisfacer intereses subalternos de particulares.

Y quizás, por cierto, debieramos pensar en mejorar las normas, además de mejorar el nivel de la burocracia del Ministerio del Interior que se encargará de ver el tema. Y el Ministerio de Defensa deberá controlar que los efectivos de las Fuerzas Armadas no intervengan en estas empresas.

Regulación. Una palabra odiada por muchos, pero que parece ser, ahora más que nunca, super necesaria.

 

Comments 6 Comentarios »

Creative Commons License
Desde el Tercer Piso by José Alejandro Godoy is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Sin obras derivadas 2.5 Perú License.