LA SENTENCIA EN EL CASO INDALECIO POMATANTA
Escrito por: Jose Alejandro Godoy en Uncategorized
Los señores de la foto se llaman Francisco Pomatanta y Rosa Albarrán. Asistieron a la Comisión de la Verdad y Reconciliación para dar a conocer el caso de su hijo Indalecio, víctima de uno de los crímenes más atroces del conflicto armado interno. El resumen del caso, vía el Instituto de Defensa Legal:
Aproximadamente a las 05:30 de la mañana del 2 de abril de 1995, la patrulla “Aries” ingresó al domicilio de la familia Pomatanta Albarrán para Interrogar a Indalecio Pomatanta (17). Luego de esto, los efectivos le rosearon tres galones de gasolina por todo el cuerpo y le prendieron fuego; en el momento de los hechos criminales se encontraban presentes el entonces ex – comandante de la Base de San Alejandro, Andrés Egocheaga Salazar, el Teniente Primero Jorge Luís Rabanal Calderón, y los miembros de la patrulla José Spencer Guido Dávalos, Pedro Rodríguez Rivera y Mario Peña Ramírez.
Apenas concluido el crimen, el Comandante de la Base ordenó inmediatamente el retiro de toda la patrulla sin prestar ningún tipo de ayuda, además se ordenó el bloqueo de la carretera Federico Basadre, para asegurar que la víctima no reciba el auxilio médico correspondiente.
Indalecio Pomatanta ingresó al Hospital Regional de Pucallpa en la tarde del mismo día, fue internado en el pabellón de quemados, donde permaneció cuatro días con vida; durante los cuales mantuvo plena conciencia y pudo ofrecer una entrevista televisiva, denunciando a los responsables del crimen. El 6 de abril, Pomatanta Albarrán falleció producto de las graves quemaduras que cubrían el 65% de su cuerpo.
Esta tarde se emitió la sentencia: se condenó a Andrés Egoachaga Salazar a 20 años de prisión, tres procesados fueron absueltos y permanece prófugo el procesado Guido Dávalos.
Yo me pregunto, si la persona que comandó la patrulla fue sentenciada por tan excecrable crímen, ¿porque no lo fueron sus cómplices?
La Fiscalía ha apelado la sentencia, por considerar que la Sala Penal Nacional no ha ponderado bien las pruebas. Y en las imágenes de Canal N, mientras dictaban la sentencia, se veía don Francisco y doña Rosa llorando porque consideraron que no alcanzaron justicia completa.
Sin duda, el camino para conseguir justicia en el Perú sigue siendo duro y tortuoso. Sobre todo, para personas como don Francisco y doña Rosa, que se encuentran entre los invisibles en nuestro propio país.
NOTA: Para quienes vieron un anterior post sobre el tema, el mismo se basaba en una noticia de la web de La República que se anticipó erróneamente a la sentencia. Pedimos disculpas por el error y le recomendamos a los chicos de La República mayor cuidado en su página web.




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