Como ya sabrán, desde el sábado nuestra Ministra de Vivienda, Construcción y Saneamiento es la congresista aprista Nidia Vilchez. En medio de palmas de los compañeros y con baile en la puerta de Palacio de Gobierno (no con el de la foto, por siaca), se celebró la recuperación de cierta cuota partidaria en el Gabinete Simon.
Por cierto, varios analistas han señalado que esta vendría a ser una nueva claudicación de Yehude - una ya de las tantas en apenas un mes y medio - durante su gestión. Jorge Bruce lo considera preso del Presidente y del APRA, Fernando Rospigliosi indica que la llegada de Vilchez (y el enroque hecho a Enrique Cornejo a Transportes) es el indicativo de que Simon miente al decir que hará algo contra la corrupción y Carlos Basombrío señala que Vilchez conoce tanto de vivienda como él de física nuclear.
Lo cierto es que Vivienda, para el gobierno, es el más apetitoso de los platos. Hernán Garrido Lecca, ex socio de Genaro Delgado Parker en una constructora (su único contacto con el sector), y Cornejo, alguien que tampoco conocía a fondo la problemática de vivienda, han tratado de repetir los réditos de la gestión de Carlos Bruce en el toledismo, al frente de este sector. Aquí el puntal, más que la construcción de edificios - que no ha faltado -, ha sido el programa Agua Para Todos, en el que incluso intervino Abraham Levy.
Por tanto, la colocación de Vilchez responde a esta lógica del APRA de contar con la cartera que tiene más inauguraciones y que, por tanto, más bonos políticos puede representar para el Presidente y sus consecutivos Ministros de este sector. El problema es que, hasta el momento, ni García ni sus encargados de Vivienda, Construcción y Saneamiento se han visto beneficiados con ello.
Pero, además, hay un tema mayor. La Primera, desde hace días, viene cuestionando a Nidia Vilchez por su supuesta vinculación al mal llamado Comando Rodrigo Franco. De hecho, hay dos versiones sobre el tema. La primera, fue relatada a La República por Miguel Exebio, ex miembro del CRF:
Exebio también manifestó al fiscal Julio César Cordero que los hermanos Nidia y Daniel Vílchez Yucra eran parte de la organización paramilitar aprista en el primer gobierno de Alan García.
“Ellos son hijos del ex diputado aprista por Junín, Abdón Vílchez Melo. Yo viajé a Huancayo con ‘Chito’ Ríos y coordiné directamente con ellos las tareas del CRF. Yo viajé más de cuatro veces a Huancayo con ‘Chito’ Ríos para reunirme con Nidia y con Daniel para ver la información de inteligencia sobre los opositores al gobierno aprista”, afirmó Exebio al Ministerio Público, que citó a los hermanos Vílchez Yucra a declarar.
Hoy, Nidia Vílchez es congresista aprista por Junín y su hermano Daniel Vílchez es asesor principal del congresista Javier Velásquez Quesquén, quien, en 2003, se negó a suscribir el informe de la Comisión Herrera sobre el CRF. El grupo parlamentario al que perteneció Velásquez Quesquén acreditó no solo la existencia de dicha organización paramilitar –negada oficialmente por el APRA– sino también señaló los crímenes que habría cometido.
Nidia Vílchez negó a este diario que su hermano y ella hayan formado parte del comando paramilitar y adelantó que denunciará al colaborador eficaz Miguel Exebio. “Ese grupo jamás existió, es mentira lo que dice Exebio”, apuntó.
Otra versión es la del periodista Ricardo Uceda, que cuenta lo siguiente en su libro Muerte en el Pentagonito:
En Huancayo, Abdón Vilchez, diputado y cacique regional del partido, decidió organizar su equipo de defensa propia, y le pidió a Mantilla entrenarlo. Vilchez tenía un guardaespaldas místico y feroz, el policía Jorge Huamán Alacute, apodado Fokker, quien adiestraba rudamente a tres de sus hijos - Daniel, Martín, Nidia . para que el día menos pensado pudieran enfrentarse a los terroristas. (…)
(…) Mantilla resolvió que Miguel Ríos y Luis Auon viajaran a Huancayo con el capacitador ideológico Luis Serene, para que, junto con el rudo Fokker, organizaran un curso más completo. A su llegada, Vilchez los aljó en su casa y puso a su disposición el gfrupo que sería adiestrados: Daniel, Martin y Nidia Vilchez, Enrique Melgar, Alcides Velásquez, Eliseo Huamán y cuatro más de los cuales solo sabemos sus seudónimos: Kenny, Apache, Alfa y Condor I. Cada mañana se trasladaban a las afueras de la ciudad, hasta Cabeza de Cura, una pampa detrás de un cerro. Durante quince días, los brigadistas recibieron charlas, hicieron ejercicios de defensa personal y aprendieron hasta el uso de explosivos caseos y armas de fuego. (…)
(Uceda, Ricardo, Muerte en el Pentagonito, Bogota, Planeta, 2004, pp. 233 - 234)
Posteriormente, Uceda señala que este grupo entrenado prefirió quedarse en Huancayo y no formó parte directa del llamado “Clan del Besito” (aunque cabría investigarse si operaron en el centro del país). Lo cierto es que el padre de la congresista, Abdón Vilchez, fue miembro de la Comisión que investigó al CRF en los años 80. Ya se imaginarán que hicieron todo por encubrirlo, incluso, con el secuestro de una entonces menor de edad para amedrentar a uno de los parlamentarios que investigaba el asunto.
Un nombramiento polémico, por donde se le mire.
(La foto es de Huancayork Times).




Entradas (RSS)
2 Diciembre 2008 a las 1:42 pm
Fernando dice esto, Bruce dice lo otro, AAR es un martír… ya aburres, mejor dejá los links defrentes sin tanta palabrería.
2 Diciembre 2008 a las 7:27 pm
….Un aprista se balanceaba sobre la tela de una araña….
23 Febrero 2009 a las 5:29 pm
[…] el saneamiento legal de las invasiones y la titulación es consigna del APRA. Por eso hay una mujer de partido como ministro de vivienda. Por eso que un hombre de partido dirige las invasiones aquí y […]
23 Febrero 2009 a las 5:54 pm
[…] el saneamiento legal de las invasiones y la titulación es consigna del APRA. Por eso hay una mujer de partido como ministro de vivienda. Por eso que un hombre de partido dirige las invasiones aquí y […]
26 Agosto 2009 a las 4:32 pm
[…] De otro lado, en este gobierno se dieron algunas cosas bastante raras respecto al Comando. De un lado, algunos presuntos miembros del mismo trabajaron en despachos de parlamentarios del APRA. El presunto jefe operativo del comando, Jesus “Chito” Ríos, estuvo una temporada en Cajamarca, aparentemente amedrentando autoridades opuestas a la actividad minera (ojo que Chito estuvo en la campaña regional del 2006 por esos lares). De otro lado, cuando la Corte Interamericana de Derechos Humanos dio su sentencia en el caso Saul Cantoral (atribuido al Comando), el gobierno peruano pidió una interpretación del fallo, dado que la Corte IDH señaló que la tesis más probable era que el crimen era responsabilidad de agentes estatales. La Corte, en su sentencia de interpretación, rechazó la pretensión del gobierno de García. Ello amen de los posibles vínculos del Comando con la familia de la Ministra de la Mujer, Nidia Vilchez. […]