Llegó el día. Luego de meses de intensa campaña, tanto en las primarias, como en la tradicional disputa bipartidista, hoy Barack Obama y John McCain llegan a un día clave, tanto para los Estados Unidos como para el mundo. Pero, ¿por qué este es un día importante? ¿Cuáles son las claves de esta elección? Aquí van algunos intentos de respuesta.
1. EL “LEGADO” DE W:
La presidencia más desastrosa en 50 años. Incluso llega a superar al fiasco que supuso Nixon y el Watergate. George W. Bush ha conducido a su país a su crisis más severa desde tiempos de la Gran Depresión y a un desprestigio nunca antes visto. Sus mayores “hitos” han sido resumidos por Carlos Basombrío:
Bush se va, finalmente, pero deja al mundo en lo que parece ser ya la peor crisis económica desde los años treinta. Una crisis que se incubó en los Estados Unidos por diversos factores, entre los que parece destacar la laxitud de las regulaciones federales a los banqueros e inversionistas. Es decir, la crisis se debe en mucho a las políticas (o la falta de ellas) de la administración Bush.
Ojalá fuese solo ese el ámbito en que deja un legado desastroso para su país y la humanidad. Destacan también en su herencia la invasión a Irak, que no solamente ha costado cientos de miles de vidas iraquíes y varios miles más de norteamericanos, sino que, por lo unilateral y prepotente de la intervención, aisló a los Estados Unidos en el mundo como nunca en su historia. El fanatismo antioccidental y el terrorismo que emerge de sus sectores más radicalizados se ha nutrido de las políticas internacionales de Bush, y por ello el mundo es hoy un lugar mucho más inseguro.
Pero hay mucho más en el debe. Está su negación primero y falta de liderazgo después frente al calentamiento global, la relativización de los derechos humanos y la aceptación de la tortura de prisioneros; así como una visión de la religión tan conservadora que lo coloca cercano a quienes, en pleno siglo XXI, desconocen la teoría del evolución de Darwin o a quienes se oponen a la investigación científica con células madre.
En una palabra: Desastre.
2. UNA CAMPAÑA SUI GENERIS
Presencia de mujeres, tanto en el Partido Demócrata - con la digna campaña de Hillary Clinton - como en el Partido Republicano, con Sarah Palin (de quien hablaremos después). Un ex militar veterano de Vietnam en campaña. Ese elemento ya convertía a la campaña electoral norteamericana en algo novedoso. Pero fue la presencia de Obama la que varió todo. Augusto Álvarez Rodrich comenta lo que representaría su triunfo en términos de derechos civiles:
Esto no solo será un hecho histórico para un país que hace apenas cuatro décadas enfrentaba corrientes para lograr que las personas de raza negra pudieran realizar hechos cotidianos tan simples como viajar en ómnibus en los mismos sitios de los blancos, ir a los mismos baños de los blancos, o conseguir que los niños de raza negra pudieran educarse en los mismos colegios de los blancos.
Y a estos hitos, deberemos agregarle el uso de todas las nuevas tecnologías para la campaña electoral. Allí Obama tuvo ventaja: desde anunciar el lanzamiento de John Biden como vicepresidente vía mensajes de texto, hasta reclutar a uno de los socios de Facebook como parte de su equipo de imagen.
3. ¿POR QUE MCCAIN PROBABLEMENTE NO LA HARA?
Una explicación simple sería la del contexto económico y el hecho que una presidencia tan nociva como la de W la haría difícil para cualquier republicano. Y, de hecho, McCain era lo mejor que tenía el PR para presentar.
Pero McCain también ha contribuido con creces con su derrota. Alberto de Belaúnde, resumiendo un artículo de Chicago Tribune, lo explica con 3 puntos claves:
McCain ha perdido el curso: Empezó mostrándose como un hombre proporcionado y concertador, pero en la campaña ha perdido dicha línea. Los ataques hacia Obama han sido desproporcionados, su campaña lo ha llamado socialista, marxista e incluso comunista.
Sarah Palin es un desastre: Los historiadores señalarán la decisión de McCain de elegir a una gobernadora con poca experiencia y de un Estado pequeño como uno de sus peores errores.
McCain no ha logrado separarse de la figura de Bush: Pese a sus esfuerzos, no ha logrado distancia suficiente del impopular presidente, lo que no permite vender la idea de un nuevo liderazgo.
4. ¿POR QUE OBAMA SERIA PRESIDENTE ESTA NOCHE?
Ya se ha hablado mucho del carisma de Obama y de como ha aprendido a manejarse en un medio hostil. Pero no cabe olvidar las propuestas. Hoy en El Comercio, Sergio Muñoz Batá explica las propuestas económicas del líder demócrata, quizás lo que más pese en la elección de hoy:
Para el siglo XXI, la era de Obama cambiaría el paradigma político. Para lograr sus metas se ha planteado investigar la forma en que operan las industrias que ofrecen sus servicios al público, como por ejemplo las de telecomunicaciones, financiamiento, biotecnología y farmacéuticas, con el fin de reforzar los controles existentes o reimplantar las regulaciones eliminadas por gobiernos complacientes.
Del extenso programa de reformas y cambios que propone, me limito a exponer como muestra las ideas principales de su política en el campo del cuidado de la salud. Obama piensa que todos los estadounidenses tienen derecho a recibir atención médica a un costo razonable. Para lograrlo, será necesario negociar con los grandes negocios para que ofrezcan seguro médico a sus empleados. Y para quienes no tienen trabajos con seguro médico, el Estado proveerá subsidios para atender a los más pobres y ofrecerá cobertura obligatoria gratuita para todos los niños.
¿Socialismo? No lo veo así. Lo que Obama propone es una nueva forma de capitalismo con rostro humano que parte del respeto a los valores universales, plantea un reforzamiento adecuado del papel del Gobierno Federal como defensor del bien público y establece como propósito crear mayores oportunidades para quienes no las han tenido nunca.
¿Un nuevo Estado de Bienestar aggiornado? Una duda que Obama, de salir elegido, deberá despejar desde enero próximo.
ACTUALIZACION: 5. ¿POR QUE SI PODRIA GANAR MC CAIN?
Carlos Melendez, (a) Jorobado de Notre Dame, explica donde podría estar el posible “voto escondido” de McCain y las posibilidades de un volteretazo:
Solo quisiera aclarar las posibles “causas” de una sorpresa a favor de McCain. No es que haya necesariamente un “voto oculto” que estaría escondiendo el “racismo” de los blancos quienes señalarían en las encuestas que van a votar por Obama cuando en realidad lo van a hacer por McCain. La sorpresa puede deberse también a cuestiones técnicas: las encuestas se hacen generalmente por teléfono, o sea a personas que cuentan con número telefónico.
Por lo tanto, la muestra está “biased” ya que básicamente los que tienen celulares en este país suelen ser jóvenes y de grupos sociales “emergentes” (no vas a ver al redneck en el farm con su celular prendido todo el día, obviamente). Precisamente son estos grupos los que han manifestado sus preferencias por el candidato demócrata.
Ahora, la muestra también está “biased” en contra de McCain, porque se dice que las personas mayores y conservadoras (sector con preferencias por el candidato republicano) en gran porcentaje no contestan el teléfono de su casa, lo cual escondería la intención de voto a favor de este candidato en las encuestas. Muchas encuestadoras han tratado de corregir estos “errores” de diversas maneras, veremos si con éxito o no. Lo que queda claro es que no todas las explicaciones se pueden deber a cuestiones “racistas” como supone Alvarez Rodrich, sino simplemente a mundanas cuestiones técnicas.
Por cierto, Melendez estará en Indiana y comentará los primeros resultados para Utero.tv a las 7:50 pm.
MAS SOBRE EL TEMA:
El Mundo de España: Conoce el sistema electoral norteamericano
El País de España: Conoce las propuestas de Obama y McCain
CNN +: Ojo con la elección en el Congreso
Punto.edu: Entrevista a Farid Kahhat sobre las elecciones en Estados Unidos
Ramiro Escobar: América Latina no es prioridad para Estados Unidos
Ariel Segal: El día que define los próximos años





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4 Noviembre 2008 a las 6:06 pm
En los inicios del siglo XIX, Alexis de Tocqueville visitó los Estados Unidos, encontrando un país en “efervescencia”, según narra en “La Democracia en América”. En aquel entonces, como resultado de un largo proceso, cruento muchas veces, la cultura democrática, es decir, los valores y principìos que le sirven de fundamento, comenzaba a instalarse en el alma de los norteamericanos, herederos de la dominación colonial inglesa y los nuevos inmigrantes europeos, provenientes de todas las naciones, de todas las culturas de ese continente. Paralelamente la República Federal Norteamericana fué definiendo su naturaleza, su carácter imperial. La propia guerra de secesión se enmarca dentro de este proceso. El espacio territorial que ocupaban se fue ensanchando, siendo México una de sus principales victimas, además, por cierto, de los americanos originarios, en su mayoría masacrados, en nombre de la civilización; los que quedaban fueron arrinconados en reservaciones. Tempranamente comenzaron a gravitar en el comercio mundial. Se fue configurando una nueva división internacional del trabajo, bajo la hegemonía norteamericana, en la cual a países como el nuestro le correspondía el rol de abastecedores de materias primas. En nuestros países se fueron constituyendo oligarquías que aceptaron dicho rol de buen grado. Jamás fuimos capaces de optar por un camino propio.
Sin duda no es lo mismo un gobierno repúblicano que uno demócrata. Existen significativas diferencias entre ambos partidos, más aún, luego de los sucesos del 11 de Setiembre, y más recientemente, de la crísis financiera norteamericana. Existen tambien, por supuesto, grandes coincidencias. Los gobernantes norteamericanos tienen claramente definidos sus intereses nacionales. Reconocen para sí un sino histórico: consolidar la democrácia en el mundo. Un triunfo del candidato demócrata, el Senador Obama, representa la posibilidad de replantear la política internacional de ese país. Se configura así un nuevo escenario internacional. Toca a nuestros gobernantes jugar un rol digno en defensa de nuestros intereses como pueblo y estado. Toca a nuestros pueblos luchar porque asi sea.
El retiro de Irak, el reconocimiento del estado palestino, el retiro de Guantánamo, la suspensión del bloqueo comercial a cuba, el respeto a las luchas de los pueblos de américa latina
4 Noviembre 2008 a las 8:05 pm
[…] Godoy - UNA ELECCION HISTORICA […]
4 Noviembre 2008 a las 8:13 pm
Rescatando un poco lo que menciona Fabber en su blog, Estados Unidos va a ir perdiendo su hegemonía como la potencia mundial y, quien sabe, se conformará un mundo multipolar. Sin embargo, la necesidad de que gane Obama se centra en la posibilidad de un cambio en las políticas tanto internas como externas de dicho país.
Una cosa que no sé si se ha analizado es la elección de un gobernador progresista en Puerto Rico, al parecer, una suerte de Obama portorriqueño.
5 Noviembre 2008 a las 2:26 pm
Acabo de leer la columna de don Cesar Hildebrandt, a propósito de las recientes elecciones en los Estados Unidos de Norteamérica. Guardo por Don Cesar una admiración muy especial. Recuerdo su presentación en la Galería El Trapecio (cuadra 7 de la Av. Larco) en los años 74 o 75. Tema: El Tercer Mundo. Desde aquel entonces he seguido su trayectoria como periodista. Aunque no soy periodista, me considero su discipulo en el sentido de haber recibido de él una influecia decisiva en mi formación (como de Anibal Quijano, Pablo Macera, Alberto Flores Galindo y Carlos Alberto Seguín). Mal discipulo seguramente, pero discipulo al fín y al cabo.
Culmina su artículo de hoy, publicado en La Primera: “nada de lo que debería de veras cambiar habra de cambir
5 Noviembre 2008 a las 3:43 pm
Un duendecito me jugó una mala pasada. Continúo mi reflexión. Decía que Don Cesar Hidebrandt culmina su artículo de hoy, publicado en La Primera, afirmando que “nada de lo que debería de veras cambiar habrá de cambiar en el país con más poder y menos razones en el planeta”. No estoy tan seguro de que ello sea así. Es verdad que desde una posición “maximalista” nos gustaría que operen grandes cambios, la construcción de un nuevo orden internacional, por ejemplo. Pero si nos situamos en el campo de la “real politik” podemos abrigar ciertas expectativas, limitadas por cierto. Se configura un nuevo escenario en el cual los actores políticos deberían desenvolverse con inteligencia. Algunos ejemplos: Defensa de los derechos humanos. Tengo la impresión de que el Partido Demócrata presta mayor atención a este tema. Me pregunto si Alan García habría elegido la misma plancha presidencial, ante un hipotético gobierno del partido democrata durante estos últimos años. Pienso que en el momento que eligio a sus acompañantes definió con extraordinaria claridad la orientación política de su probable gobierno. Si nos dimos cuenta o no, es otro tema. Otro ejemplo: política internacional, en particular la reacción post 11 de Setiembre. El presidente Bush cedió paso a “Los Halcones”, el propio pueblo norteamericano fue su primera victima, tambien los inmigrantes, sobre todo (no solo) de orígen árabe, inmediatamente despues Afganistan, luego Irak ¿el partido demócrata habría actuado exactamente igual? ¿habrían mayores avances en la busqueda de una solución política entre Israel y los palestinos? (que no puede ser otra que el reconocimiento de estos a contar con su propio estado). Un tercer ejemplo: de los discursos de Obama infiero que durante el régimen de Bush las grandes corporaciones transnacionales, con matriz norteamericana, se vieron directamente favorecidas vía disminución de impuestos, en detrimento de las clases medias norteamericanas. Me pregunto además cuál habría sido la actuación de un hipotético gobierno del partido demócrata ante el proceso político que se viene desarrollando en Bolivia, país en el cual, como en otros, aunque no les guste leer esto a muchos, no se pone en cuestión al capitalismo como sistema. Es decir, no se pone en cuestión las relaciones sociales de producción de carácter capitalista. Se busca afirmar una suerte de capitalismo nacional, sobre la base de un nuevo ordenamiento jurídico y político que reconozca formalmente, e integre, a las mayorías indígenas de ese país. Es el denominado socialismo del siglo XXI, mucho menos de lo hecho por los militares “nasseristas” en nuestro país. Por último, pocos periodistas e intelectuales como don Cesar Hildebrandt han definido con tanta elocuencia al presidente Bush, sustentando debidamente, como es usual en él, cada adjetivo calificativo ¿No le alegra Don Cesar que culmine la denominada “era Bush”? Estoy seguro que sí, don Cesar, como a millones y millones de ciudadanos de todas partes del mundo.