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El país se sigue moviendo fuera de los ejes de los escándalos. Y en el interior del país las cosas están bastante agitadas. El foco de las protestas fue Sicuani, en Cuzco, que comenzaron con los reclamos en contra de la construcción de una central hidroeléctrica que supuestamente afectaría la distribución de recursos hídricos para los agricultores de la zona y, el viernes último, todo derivó en hechos de violencia. Enlace Nacional tiene las imágenes de los hechos ocurridos el viernes:

La situación sigue complicada pues, pese a que se avanzó en algo en el diálogo entre las autoridades de la provincia de Canchis y la Presidencia del Consejo de Ministros, varios de los dirigentes no han querido firmar el acta de cierre de diálogo. De hecho, varias de las demandas ya no corresponden a intereses propios de la región, sino que incluyen, por ejemplo, dejar sin efecto el TLC con Estados Unidos, que entraría en vigencia el 1° de enero de 2009. La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos condenó los hechos de violencia, pero también solicitó a ambas partes que prime una actitud dialogante, con miras a una solución pacífica del conflicto.

Este hecho me suscita dos preguntas.

La primera tiene que ver con el empleo de la violencia en las protestas sociales. Algo de rezagos de lo que fue la lógica del conflicto armado interno debe quedar en el ambiente, pero creo yo que las respuestas más convicentes se encuentran en la ciencia política y en el análisis del “repertorio de protestas” de un movimiento social. Carlos Melendez, hace un tiempo, resumió este tipo de explicación y pongo su respuesta a esta interrogante para la discusión:

De acuerdo con Mark Irvin Lichbach en The Rebel’s Dilemma (ver breve reseña), grupos disidentes (leáse huelguistas, manifestantes, etc., no solamente “rebeldes”) emplean la violencia en sus manifestaciones para medir poder y presionar en un espacio en el que no poseen recursos para hacerlo de otra manera, es decir, es una forma de negociación con otro nombre y, se puede emplear de acuerdo con las siguientes cuatro estrategias:

1. Para entrar a la política convencional (aquellos que no tienen acceso a ésta:
La violencia publicita la existencia de un grupo disidente
La violencia publicita las demandas de un grupo disidente
La violencia comunica el programa y las soluciones propuestas por un grupo disidente.

2. Para informar a los políticos convencionales de su presencia y trastornar el establishment político:
La violencia trasforma el status quo.
La violencia penetra el velo de la legitimidad.
La violencia “despierta” a la gente de su situación de complacencia frente al status quo.
La violencia revela el potencial de un grupo disidente para futura violencia colectiva.

3. Una vez que los disidentes trastornar el establishment, pueden entrar por la pugna de los recursos.
La violencia establece los recursos del grupo disidente.
La violencia incrementa los recursos de un grupo disidente.
La violencia aumenta los recursos de negociación de un grupo disidente.
La violencia reduce los recursos de sus enemigos y los debilita.
La violencia demuestra la debilidad del régimen.

4. Para convertir la política en una más favorable y cambiar los alineamientos políticos.
La violencia polariza un conflicto provocando represalias.
La violencia, al provocar represalias, puede generar nuevas demandas, y al gobierno responder a ellas podría dividirse en distintas coaliciones.
La violencia ayuda a construir el movimiento disidente al atraer a nuevos miembros, generando solidaridad y aumentando la identidad entre los ya enrolados.
La violencia radicaliza al grupo disidente.

La segunda interrogante, que hasta hoy se perfila como tal, es como será la política de Yehude Simon frente a los conflictos sociales y a la descentralización.  En lo que respecta a lo primero, en el caso de Sicuani, se ha seguido con el “estilo Del Castillo”: estalla el foco de violencia, se manda a una comisión desde Lima para negociar cosas, se firma un acta. Y de allí a esperar si se cumple. El tema es que ese tipo de soluciones, sirviendo para apagar el incendio - por eso es que JDC se hizo la fama de bombero - no termina constituyendo una solución articulada a este tipo de conflictos, sobre todo, porque falla el elemento de la prevención de los mismos.

De hecho, ayer Mirko Lauer le puso el tema en agenda al Premier, del modo más crudo posible:

A las multitudes con reclamos puntuales y sin mucha estructura institucional (Sicuani, Moquegua), sin representación ni afiliación partidarias, les importa poco si el nuevo premier toma chocolate en Alfonso Ugarte, caviar o couscous. La mesa de negociación provinciana fue el principal mueble en el toledismo, y lo sigue siendo con el alanismo.

Sabiendo entonces que la protesta social forma parte del “elenco estable” de la política peruana, pues Simon aquí tendrá que recurrir a algo más que el apagar incendios. Y es aquí donde se impone una política de seguimiento y prevención de conflictos sociales, entendiendo, además, que ahora ya no se tendrán tantos recursos para absolver las demandas sociales y que se tendrán que lidiar con actores desarticulardos - es el caso de lo de Sicuani - y cuyas demandas, en la mayor parte de los casos, se remiten a cuestiones regionales y locales que deberán ser puestas en la balanza para equilibrarlas con los intereses de otras provincias y localidades y con la propia política nacional.

Y aqui viene la segunda cuestión: la descentralización. Salvo una reunión con los presidentes regionales sobre el tema presupuestario que se llevará a cabo hoy, no he visto muy activo en esta materia al Presidente del Consejo de Ministros. De hecho, siendo ex-presidente regional, sin duda se esperaría de él un mayor activismo y fórmulas mejores para profundizar este proceso, que, a trancas y barrancas, ha avanzado algo en estos años, pero podría ser, sin duda, mucho mejor.  Por lo que este silencio descentralista, sin duda, preocupa. A menos que Yehude se este guardando todo para su presentación en el Congreso de la República, durante la próxima semana.

Sin duda alguna, aquí está un reto duro de roer para un personaje que, conociendo la cancha regional, ahora tiene que jugar en el Estadio Nacional.

2 Respuestas a “SICUANI, LAS PROTESTAS, LA DESCENTRALIZACION Y YEHUDE”
  1. Tímpano dice:

    JAG:
    En relación a la primera interrogante.
    La explicación de Melendéz, a la que tu recurres, es muy facilista y simplona. Es muy fácil tildar de violentista a cualquiera. Y te voy a demostrar por qué es simplona. Para ello voy a recurrir a Marx . Aca quiero dejar en claro que no soy marxista, solamente alguien que lee sin prejuicios ideologicos.

    La Naturgesetz es una palabra alemana que significa la Ley de la Naturaleza. Esta sencilla palabra ayuda a comprender la esencia de “El Capital” de Marx, donde hace un estudio, a través de la historia, de las relaciones de producción de una sociedad bajo un determinado Sistema Económico.
    Sin necesidad de ser Nostradamus, brujo, chaman, solamente en base al estudio de la historia y las relaciones entre las personas es que el viejo Marx concluye que es inevitable que en sistemas como éste surgan contradicciones que cada vez se van profundizando.
    No se trata de analizar los problemas en base a la estructura jurídica y política actual, es necesario profundizar más en el problema.

    Ahora aterrizando en Sicuani:
    No es el agua un factor de producción de esa gente que reclama?
    Hay planteamientos alternativos para ellos?
    o como no están de acuerdo se les dice a voz en cuello: Violentistas, comunistas, chavistas, desestabilizadores etc etc.

    Te pregunto:(Asumiento que un titulo de abogado es tú herramienta de trabajo)

    qué harias si mañana sale una Ley en la que dicen que los titulos de abogados obtenidos despues del año 2000 ya no sirven para ejercer?
    Logicamente saldrias a reclamar. Por eso eres violentista?, estas queriendo entrar a la política convencional?, quieres informar a los politicos que Godoy existe y quiere cambiar el estableshment? , quieres apropiarte de algun recurso?etc etc.

  2. eduardo farres dice:

    tu paso de lo abstracto a lo concreto es fatal, tu ejemplo esta lejos del tema, sugiero una relectura de textos, a fin que tengas una mejor interpretacion

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