En el blog de Martín Tanaka y otros espacios, ha circulado un artículo escrito por la regidora metropolitana Marisa Glave sobre el Tren Eléctrico, al que habría que ponerle bastante atención, dado que tiene que ver con algunas cuestiones claves sobre la ciudad y el manejo de los recursos públicos de Lima.

Comencemos por lo segundo. Veamos que es lo que se estaría poniendo como fondos para concluir esta controvertida obra, iniciada durante el primer gobierno de García, y, además, la poca garantía que se tiene para recuperarlos:

Si alguien se ha preguntado qué es lo que estaríamos dispuestos a dar para que el proyecto finalmente (más de 20 años después) se concrete, la respuesta es la siguiente: a los 300 millones de dólares ya invertidos, se piensa invertir sin expectativa de retorno (es decir que ese dinero no se recuperará de ninguna manera, con lo que se convierte en un gasto y no en una inversión) más de 300 millones de dólares adicionales. El Estado, según las bases aprobadas, invertirá, por un lado, 220 millones de dólares en infraestructura adicional para el Tren. Por otro lado, transferirá a la Municipalidad 87 millones de dólares para que genere un Fondo de Garantía de la Inversión Privada (FONGAPRI) que compensará a la empresa privada si es que no se garantizan 300 mil pasajeros al día en el Tren por los próximos 30 años.

Esta promesa de “usuarios” no es tan cierta. El estudio de factibilidad del proyecto señala que por el tipo de transporte que tiene Lima (más de 500 líneas autorizadas) es poco probable que se logre un mínimo de 300 mil pasajeros al día y mucho menos si el costo del pasaje no es subsidiado parcialmente. Esta es la razón por la cual los inversionistas exigen un fondo de garantía.

En otras palabras, tenemos una obra que 1. resulta siendo onerosa para la ciudad, dado que su mantenimiento y operatividad representa un alto costo para el Estado y 2. tampoco resulta siendo un negocio rentable, dado que no se prevee una recuperación del costo de la obra. Visto en términos estrictamente de mercado, pues estamos ante un proyecto que, sin duda alguna, carece de viabilidad y de atractivo lucrativo para quien quiera operarlo.

Pero allí no queda la cuestión, Glave también advirtió sobre lo poco que ayudaría el bendito tren a aliviar el caótico tránsito de Lima.

En suma, el Tren Eléctrico no soluciona el problema del transporte en Lima. La línea 1, que va de Villa el Salvador a la Av. Grau, se convertirá en una suerte de alimentadora o línea paralela del verdadero proyecto de reforma del transporte público: El Metropolitano. El costo aproximado del corredor que une Chorrillos con Comas es de 130 millones de dólares, incluyendo la estación central. ¿Cómo es posible entonces que la comuna limeña permita un gasto adicional de 300 millones de dólares del Estado en el Tren eléctrico, cuando con ese presupuesto se podrían construir dos corredores más del Metropolitano e incluso subsidiar la compra de buses a gas? Esa pregunta aún nadie la logra responder coherentemente. Los más avezados sostienen que esa es plata del Estado y no de la Municipalidad, argumento bastante esquizofrénico o poco conciente de la unidad del Estado pese a sus ámbitos descentralizados.

Yo añado dos argumentos más a los que señala Marisa para oponerme a la obra. El primero, es que ya con el Metropolitano tenemos graves problemas para controlar la concesión. De hecho, Perú.21 reportó esta semana que la concesión de los buses que circularán por la línea principal del Metropolitano - la Vía Expresa - han sido entregados a la empresa de un ex funcionario municipal de la gestión Castañeda.  Con estos antecedentes, ¿quién garantiza que el ganador de la concesión no sea del entorno del alcalde o del otro gran interesado en que este proyecto salga adelante, el Presidente de la República, que tan buenas migas tiene con su vecino de la Plaza de Armas?

El segundo argumento es de otro calibre. Y tiene que ver con la visión de Castañeda sobre la ciudad. Mi pregunta, ¿cómo se articula el Tren Eléctrico con una concepción de un transporte adecuado para Lima?, creo que Castañeda no la puede responder. En un agudo análisis, Hans Ruhr indica porque tenemos tan pobre visión de nuestra ciudad por parte del encargado de administrarla:

Para cuestiones prácticas, la comparación con Palm Beach es idónea: Ahí la red vial es fluida y bien mantenida, pero el transporte público es casi inexistente; El automovil, muchas veces usado por apenas un pasajero, es el medio de transporte común y corriente por excelencia. No es sorprendete que sea así, un lugar que pude ser urbanizado gracias a los drenajes mecánicos para los pantanos y el aire acondicionado para el calor que suele llegar los 35 C° en verano; Salir caminando a comprar una botella de agua puede ser una odisea si la tienda más cercana se encuentra a 500 metros del lugar de residencia, detrás de puertas eléctricas y comunidades cerradas. Los lugares públicos, que suelen representar el punto de encuentro de los ciudadanos de a pie, están casi privatizados: Las playas del litoral, debido a su alto valor inmobiliario, sólo son accesibles en pocas zonas; Los parques y plazas sólo pueden ser usados si uno cruza con su vehículo de transporte la red de calles y avenidas.

¿Una megápolis puede funcionar así? En la mente de varias personas, creo que esa es la meta a llegar. Cuando a Alberto Andrade, el anterior Alcalde de Lima se le criticaba por sólamente mejorar el ornato de la ciudad, más allá de ciertas limitaciones, la crítica era absurda: Mejorar la apariencia de la ciudad en la que vive -Y a esto se dedicó a analizar Benjamin en varias páginas- ayuda a que la gente se sienta más segura y consciente de ella. Afirma la necesidad de espacios de encuentro, reunión e intercambio, que a su vez sean de fácil acceso. Un ejemplo en Lima que me queda claro es el Jirón Quilca: Durante años fue centro de reunión de personas de carácter alternativo y artístico; La administración de Castañeda decidió “limpiar” la zona, cerrar negocios que permitían esa libre expresión y dejar que otros abran con la temida frase “derecho de admisión”: Así es como se aniquiló un lugar público.

Dudo que el Tren Eléctrico sea un espacio público, un servicio público y una obra viable. Creo que quedaría mejor como escenario para cuadros o graffitis. Y como monumento a lo que fue dos de los peores gobiernos de nuestra historia: uno es presidencial y el otro municipal. Ya saben a quienes me refieron.

UN POST SOBRE LA CIUDAD

El Blog del Morsa: ¿Qué clase de ciudad es Lima?

DOS VIDEOS SOBRE EL TEMA:

Johathan Castro entrevista a Marisa Glave para Utero.tv

Tiempo Nuevo da el mejor diagnóstico sobre el Tren que fue tan rápido que en un suspiro ya partió y volvió

16 Respuestas a “EN TREN ELECTRICO, ¿SE VIAJA RAPIDO?”
  1. Javier Garvich dice:

    El metro no es rentable en ninguna parte del mundo. Su desarrollo histórico respondió a darle a los trabajadores un transporte rápido y barato para que no se amargaran demasiado y se volvieran demasiado izquierdistas. Luego, se convirtió en un símbolo de modernización, desarrollo y hasta glamour para muchas ciudades (el famoso capítulo de Los Simpson dedicado al monorraíl es extraordinariamente esclarecedor). Con los tiempos que corren -a nadie le interesa el bien público- el metro sale demasiado caro. Solo espero que por los corredores metropolitanos circulen obnibuses ecológicos a gas y no la misma mierda contaminante de hace cuarenta años. aunque eso es demasiado pedir al par de sátrapas que habitan en la Plaza de Armas.

  2. Javier Garvich dice:

    Ah, y acá más preguntas a Lima desde la cultura: http://lapizymartillo.blogspot.com/2008/09/qu-mierda-hacer-siquiera-culturalmente.html

    A esta ciudad parece no salvarla nadie…

  3. Ricarhño dice:

    Para su información todos las grandes del mundo tienen este sistema de transportes el Metro al parece su persona esta vinculada a los buses por eso lo defiende tanto, por si no conoce las ciudades de Bogota y Santiago estos sistemas han colapsado sino haga una investigación en los foros de Coombia y Chile que es lo que piensan de este medio de transporte que es el bus. porque al final lo barato sale caro. un bus puede durar hasta 5 años en estado operativo en cambio un tren dura aproximadamente 30 años y se puede repontenciar ademas el estado hace mantenimiento en las pistas en cambio nada enn las vias.
    otra cosa adicional en el mundo los metros cumplen una función netamente social pues el que gana es la población en las horas hombre calidad de vida que pueden ser utilizados para otras cosas ademas de vidas humanas al final salen ganando todos.aprendamos de las experiencias de colombia y chile para no cometer los mismos errores porque si lo callamos estamos haciendo complice de una mala inversión.

  4. salvador dice:

    Si la informacion dada por la regidora y otras fuentes como los periodistas son tan veridicas …..Quienes en el estado estan encargos de aprobar las bases de semejante perdida tributaria porque al fin es plata de todos los contribuyentes.

  5. Transportarse en la Ciudad de los Reyes « La Hora del Pucho dice:

    […] Godoy - EN TREN ELECTRICO, ¿SE VIAJA RAPIDO? […]

  6. Angel dice:

    Hace poco visité Santiago de Chile donde pude apreciar el orgullo que sienten los chilenos sobre su Metro, el cual, dígase de paso, conservan en impecable estado. El sistema de transporte en dicha ciudad experimenta una progresiva mejora, luego de los problemas suscitados por una mala planificación en la definición de las rutas complementarias al metro, implementada en los inicios del Gobierno de la Sra Bachelet. Efectivamente en la mayor parte del mundo el transporte público es subsidiado. Así es tambien, por ejemplo, en Moscú y en Taskhent (por mencionar algunos lugares que pude conocer por razones de estudio) antes y despues de la caida de la URSS. Preguntemos porqué entonces no tendría que considerarse la posibilidad de subsidiar el sistema de transporte público en Lima. En Lima el problema es más complejo que en el de las ciudades antes mencionadas. Recordemos que desde los años 30, pero sobre todo a partir de los 50, Lima comienza a crecer de manera desordenada, caótica. He aquí un nuevo ejemplo de la incapacidad de las clases dirigentes (o mejor, dominantes) de nuestro país, así como de sus representantes políticos. No supieron planificar el uso racional de los espacios, la distribución de la población en nuestro territorio. He aquí otra muestra de la incapacidad de estos sectores para planificar nuestro desarrollo. Sumemos a ello la siempre presente corrupción. Está probado que hubo corrupción en la construcción del tren eléctrico, al parecer también existiría corrupción en el Metropolitano. Hablando de grandes obras, tambien al parecer existiría una descarada corrupción en la Interoceánica. ¡carajo, a donde vamos a llegar si todo sigue igual!

    Durante mi diario reflexionar sobre el Perú y sus problemas, de día o de noche, dormido o despierto, me formulo muchas, muchísimas interrogantes. Con relación al sistema de transporte me pregunto porqué quienes ejercen el control del poder en el Perú no hicieron las cosas que tenían que hacer en el momento adecuado. Porqué, por ejemplo, no se preocuparon por implementar un sistema de transporte en Lima, cuando menos como lo venía haciendo Santiago (me remito a los años 60). Algunas de mis respuestas me llenan de escalofrio, me niego a aceptarlas. Una de ellas se remite a la terrible perversidad de nuestros gobernantes ¡para qué generar condiciones de vida que alienten aún más las migraciones desde el interior del país! Ese tipo de respuestas tambien están presentes en el campo educativo ¡Dios, con el mayor respeto te pregunto si efectivamente eres peruano¡

  7. Javier Garvich dice:

    Lo real es que Santiago y Bogotá -dos ciudades con muchos más recursos que Lima- decidieron no ampliar la linea de metro sino apostar por redes eficientes de autobuses: El Transmilenium y el Transantiago, el primero mucho más exitoso que el segundo.

    A mí me encantaría una Lima con una red de metro subterránea, de por lo menos tres lineas. Pero, dadas las actuales circunstancias, es como pedir que los chanchos vuelen.

  8. Paula Rodriguez dice:

    Interesante lo del tema del tren eléctrico, pero la persona que habla del mismo carece de cualquier verdad posible, una miembro del grupo de caviares e izquierdistas radicales. Que porque aparece la tal Glave ahora, porque es el momento de preparar alguna famita y elevarse mediante este y otro tipo de escandaletes a ser “el personaje” que se necesita para que elpaís sea salvado. No hay que hacer caso Godoy son “la manchita de siempre”, los oenegesistas, los argolleros de tu “católica” que viven “comechados” y los que se mueren por ser poder y convertirse en otorongos. Glave es la sobrinita de ….y sobrinita de….los que andan planeando el país desde Asia y esos lugares paradisíacos que tanto les gusta a estas personas que se quieren dar de voceras de los pobres y de la justicia.

  9. VictorHugo dice:

    En un tema como este más que en otros debería primar los criterios técnicos y no los políticos.
    No queda duda que comenzar la obra por la Aviación (primera piedra en Higuereta frente al actual polvos rosados) fue el primer gran gesto político (politiquero) de decir ‘por el zanjón no va’ (o sea, este tren es de Alan y no de Bedoya)… que es por donde naturalmente debería haber ido (desde el puente atocongo a través de la ampliación natural de la vía expresa que nunca se terminó). Es más, los carriles por donde pasarán los buses del metropolitano debían haber sido ocupados por los vagones…
    Tampoco queda duda de que hacer un metro elevado no es necesariamente lo más rentable en una ciudad con poco dinero y sismos (pero bueno, un metro subterráneo no es tan evidente=votos, caray)… seguramente que enterrarlo, semienterrarlo, mantenerlo al ras (los tranvías en Europa han tenido un resurgimiento estas últimas dos décadas) o semi elevarlo con ’subidas’ en los cruces principales serían opciones más económicas.

    Hasta acá lo que se tenía que haber hecho y lamentablemente no se hizo. Ahora, ¿quiere decir que lo invertido se debe quedar ahí? En eso discrepo totalmente con la mayoría de opiniones y con la de la regidora. Haciendo algunas precisiones:
    - En ningún lugar del mundo los fondos para la red de transportes lo da alguien que no sea el estado.
    - Si no son del estado, las conseciones son siempre subsidiadas directa o indirectamente (en cualquier lugar del mundo), así cómo se les da garatías de ganancias mínimas a los que operan (y en Londres se les quitan sobreganancias si es que va mejor de lo esperado… como debería ser ¿no es cierto liberales?).
    - En ningún lugar del mundo la red de transportes de una ciudad genera ganancias: por favor, el transporte público, al igual que la salud o la educación pública es un servicio que no tiene porqué generar sus propias ganancias para mantener el ‘negocio’. Se supone que las ventajas se proyectan a otros niveles, como el de hacer la ciudad más eficiente (menos contaminación, menos horas perdidas, menos ruido, menos estrés, menos combustión, menos gasolina importada, etc.). Pretender que la inversión en transporte público se recupere es caer en la trampa de los neoliberales (mononeuronales) de los ‘90 (que no usan transporte público, pero que reniegan de las combis porque atentan contra el buen gusto y atormentan su 4×4) que asintieron la disolución de Enatru porque daba ‘pérdidas’. ¡Por favor! ¿Acaso el metro de Londres, Santiago, Moscú, Madrid o Tokyo da ganancias? No tiene porqué hacerlo, es una necesidad de la ciudad, punto. ¿Acaso recoger basura da ganancias? (Reciclando se puede generar algún tipo, pero no como para cubrir la actividad) La regidora también está hablando como política (y no muy bien informada) y nuevamente, hay que verlo desde una perspectiva más amplia.
    - Decir que no se debe hacer porque segurito va haber coimas y demás… bueno, para eso mejor apagamos la luz y nos vamos todos de acá. Ojo, del cerebro de Castañeda no espero absolutamente nada… pero nuevamente, acá la discusión tiene que ir más por saber a donde tiene que ir a parar el tramo ya hecho…
    - Los buses claro que funcionan… pero dejen de hablar de Bogotá y Santiago… todos copian a Curitiva de los 70 y en buena hora. Pero que haya una cosa no quita que exista otra. Decir que con la plata que se hizo el tramo del tren se hubiera repotenciado el sistema a bus es algo cierto pero fuera de lugar. Lo hehco hecho está.

    Es cierto, va a ser un gasto para la ciudad… pero más se perderá si no se hace.
    Quizá la discusión se debe llevar por el cómo hacer de la mejor manera el tramo que falta… y de cómo integrarlo a un sistema mayor.
    Tenemos que exigir que las cosas se planifiquen nuevamente (y planificar no es comunismo (ches… los privados planifican dentro de sus empresas, pero se aterran cuando el estado lo quiere hacer), Lima es una de las únicas ciudades en el mundo donde no se planifica y es de hehco la más fea y caótica del mundo, sin lugar a dudas… junto con La Paz, para variar, y descontando unos 20 países africanos, cuando no, como en todo). Y finalmente, dejar de decir que Lima va a tener por fín un sistema de transportes, porque Lima YA los tuvo desde finales del XIX con una decena de líneas de tranvías…y lo fue perdiendo hasta la estocada de nuestro genios neoliberal de los 90. Hay que volver a recobrar la cordura.

  10. galeano dice:

    bueno, creo que se debe impulsar el uso de bicicletas por parte de la juventud, esos mismos que viajan con su mp3, y sus mochillas y dando empujones a diestra y siniestra a los pobres pasajeros mayores.
    por otro lado los omnibuses deben ser ecologicos, electricos para no contaminar el ambiente, todo es cuestion que lo resuelvan los ingenieros.
    total el que va a trabajar cubriendo distancias de mas de 20 km, sera por que es muy valioso, y debe ganar lo suficiente para pagar mas en un servicio especial premiun con tv y internet.
    No que no es concebible es que vayan a trabajar de huachimanes, treinta kilometros, exigiendo pagar poco.Para eso los empresarios deben contratar gente del vecindario, que no viva muy lejos. Eso es optimizar los recursos.

  11. Jorge dice:

    Por favor, no se puede descalificar el argumento de alguien con falacias. Lo que dice Paula Rodriguez, no es un debate sobre el tema propuesto, sino una descalificación personal…Y de ese tema, ya tenemos bastante, sobre todo en la farándula peruana, que ya es toda una industria…

    Al tema: Lo que dice Marisa Glave dice, tiene que ver con un ámbito PUBLICO, que nos toca a todos y a todas en una ciudad tan complicada como Lima, para mi, lo central de este debate, ¡es que por fin existe un debate! y deberiera ser más publico, que entre en la agenda de los congresistas, de los medios de comunicación en fin, de todos… tratemos que este tema sea de centralidad politica, ya que cada vez que esto se despolitiza y se deja en manos de los técnicos, o los politicos proifesionales, siempre es un desastre y hay corrupción. Vigilancia, seguimiento ciudadano, movilización por un derecho: el derecho a tener un transporte seguro y de calidad PARA TODOS…
    Para mi la solucion pasa por una planificacion que incluya un Metro en Lima, un proceso de largo plazo, por etapas, pero debe empezar ya…

  12. frank dice:

    Realmente me da cólera que se escriba o argumente en contra del tren eléctrico o futuro metro de lima. Es que no hay argumento para no construirlo con urgencia, es que acaso no se han dado cuenta que el transporte público es un caos, se ve que estos que escriben en contra o bien nunca han subido a las temibles combis o son masoquistas con este pésimo servicio.
    Estuve en madrid y lo más impresionante es su sistema de metro que te lleva a todo sitio con una eficiencia y calidad de primera, a dicho sistema sube gente de todo nivel socioeconómico, es decir en el metro de madrid se nota la igualdad entre clases sociales.
    Por favor cambién su enfoque, mejor hagan una cruzada para encontrar mejores alternativas para su financiamiento y pedir transparencia en la licitación, por qué buscar lo negativo y proyectarse que no va a ser rentable? están locos, como no va ser rentable con más de 8 millones de sufridos pasajeros…

  13. Amazilia dice:

    Yo tambien estoy de acuerdo con las opiniones de que Lima tiene que tener un sistema de trenes para el transporte masivo, no es posible que una ciudad de 8 millones no tenga uno, es mas ecologico y eficiente para transportar grandes cantidades de gente. Pero tambien deberia replanificarse la ciudad, no es eficiente que la gente tenga que viajar 1 hasta 2 horas para llegar a sus centros de trabajo, se tienen que crear ejes de desarrollo, reubicar centros financieros y centros de esparcimiento, compras, etc para que la gente no sea tan improductiva.
    Tal vez lo que de deberia hacerse es pedir la transparencia en la licitacion y que se fiscalize los gastos al milimetro.

  14. juanjose dice:

    Es increible que pretendan tratar de encontrar argumentos en contra del sistema de metro.
    esta demostrado en cualquier parte del mundo que el sistema de metro solamente tiene ventajas:
    ahorro de energia, de tiempo, mayor orden, seguridad, no contaminacion, menos muertes por accidentes de transito, etc.

    no crean que estamos descubriendo la polvora, el metro ya existe en cualquier Capital del mundo y funciona.
    pero lo que aqui existe es la ignorancia de nosotros los peruanos. Una vez pasaba con amigo por Aviacion y me decia
    pobre gente, cuando pase el tren por aca van a tener que mudarse y sus casas se devaluaran un monton.
    No sabia si enojarme o reirme: en otras Capitales del mundo las propiedades que estan cerca a una estacion del metro
    tienen un valor adicional.

    O alguien que decia: como es posible q eliminen las combis, si son el feeling de Lima, aquello que nos identifica.
    Argumentar con falacias como: que va ser de la pobre gente que trabaja en las combis, que van a hacer cuando
    funcione el metro?. Con ese argumento ningun pais progresaria.

    Es un debate inutil discutir cual es mejor: buses versus metro.
    Ambos sistemas son complementarios. El sistema de metro sirve para las vias troncales y el sistema de buses
    es para las vias alimentadores (haciendo una analogia con el sistema de circulacion sanguineo)

    Con todo respeto, quizas la srta. regidora Marisa Graveno no ha tenido la oportunidad de conocer otras capitales de
    Sudamerica (Santiago, Buenos Aires) o quizas tiene la suerte de poder manejar diariamente su propio auto nuevo.

    Srta. regidora por favor no vea la rentabilidad solamente como dinero por recuperar.
    En el transporte pùblico la rentabilidad se mide de otras maneras:
    las horas hombre que perdemos por el pesimo transporte publico, la contaminacion ambiental,
    el gasto energetico, las muertes por accidentes de combis, etc.
    Una vez lei un estudio que decia que las horas-hombre que perdemos los peruanos a causa del pesimo
    transporte publico equivale a 500 millones de dolares al año.

    Es posible que la srta. regidora tenga la mejor intencion pero esta completamente desinformada.

    Creo que es hora de terminar con las combis, sinverguenzas que no respetan a nadie,
    cobran lo que les da la gana, te dejan botado donde quieren, encima te insultan y la gente nunca dice nada.

    Seria interesante que algun dia el Paseo de la Republica vuelva a ser la Avenida mas importante
    de nuestra Capital. Aprovechando que ya esta excabada, se deberia construir la principal via troncal
    del metro subterranea y en la superficie seria la Avenida mas amplia de la Capital, como
    su nombre lo indica Paseo de la Republica (algo parecido a la Alameda O’Higgins en Santiago pero obviamente mucho mejor)…pero creo que eso es un sueño lejano.

  15. Marco Herrera dice:

    Creo que todos los últimos comentarios han sido de personas que no comprenden de qué se trata esta oposición a la contrucción del Tren Eléctrico. Los que se oponen a su contrucción lo hacen porque esa ruta no tiene la cantidad suficiente de pasajeros en todo su recorrido que justifique ir por esa ruta. Entonces, vemos que la oposición es a esa ruta y no al sistema de metro. Creo que nadie en su sano juicio estaría en contra de un sistema de metro para Lima. Es lo que se tiene que hacer, pero no se puede hacer mediante un concurso de concesión que se posterga 9 veces en un año y que cambia las condiciones cada mes. Este “mal” concurso de concesión dirigido por Proinversión, insistiendo tercamente en que ese tren vaya por el eje original (Av. Aviación), podría llegar a costarle a Lima el no tener sistema de metro por unos 20 años más. Aquí lo que se debe hacer es convocar a un concurso de concesión en el que los postores internacionales con experiencia propongan rutas viables (hechas en base a la demanda, que es la cantidad de gente que utilizará el metro) con el fin de que no sea un sistema que no sea viable tampoco.

  16. Desde el Tercer Piso » LAS EXTRAÑAS OBRAS DE CASTAÑEDA dice:

    […] desconocimiento, por cierto, lo lleva a cometer desatinos como dar más plata al Tren Eléctrico sin saber como lo integra al Metropolitano, tal como lo denunció la regidora Marisa […]

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