Archivo de 28 Setiembre 2008

Bien decía Marco Sifuentes que los atentados verbales de Hernán Garrido Lecca nos estaban haciendo olvidar la pésima gestión de Luis Alva Castro, quien aún sigue de “Ministro del Interior”.  Afortundamente, LAC vuelve a hacer algo como para que nos acordemos que el reino de la estupidez no se limita al Ministerio de Salud.

Como saben, una de las modalidades más extendidas de robos en la actualidad es la que se denomina como Marca. Mientras estás en el banco retirando una cantidad importante de dinero, algún sujeto te observa entre la gente que está sentada esperando su turno y va mandando mensajes a otro compinche afuera quien, junto con otros, te asaltará. No se descarta que en algunos casos también haya complicidad de algunos malos empleados de agencias bancarias. El caso más célebre de este tipo de delito es el robo perpetrado contra el director técnico de Universitario, Ricardo Gareca.

Pues bien, para contrarrestar este tipo de delitos, a Alva Castro se le ha ocurrido la idea de colocar agentes especializados a custodiar las agencias bancarias y, además, ello incluso se complementa con la idea del Director de la Policía Nacional, Octavio Salazar, para llevar a aquellas personas que retiran cantidades importantes de dinero dentro de patrulleros a sus domicilios o centros de trabajo.

Esta idea ha sido controvertida y respondida por dos expertos en seguridad ciudadana. Primero, Carlos Basombrío:

¡Miles y miles de personas que escoltar cada día! ¿De dónde van a sacar a los policías? ¡Como si tuviésemos un depósito enorme de policías esperando que se les asigne alguna función! Obvio, no es así. ¿Elevarán, entonces, una plegaria al señor esperando el milagro de la multiplicación de los tombos? Y si Dios no ayuda, no quedará otra que desvestir un santo para vestir a otro. Es decir, a cada policía que se le asigne esta ‘nueva función’ tendrá que ser sacado de otra.

Pero asumamos que eso no importa. ¿Por qué casetas en los bancos de los centros comerciales y no en los demás? De hecho, la mayoría de las agencias bancarias no está en centros comerciales. Bastaría que los ‘marcas’ actúen en las otras y el problema continuaría. Otra cosa: ¿cuánto dinero merece la protección? ¿Los 3,000 soles de una persona que sacó los ahorros de toda una vida o los 30 mil dólares de un empresario que va pagar planilla? ¿Quién decide? Dicen que solo acompañarán dentro del distrito: ¿lo dejará el patrullero en la ‘frontera’ si el destino está unas cuadras más allá del límite distrital?

Si todo lo anterior no diera cuenta ya de algo inviable, ¿no es acaso un riesgo adicional de seguridad que un policía te escolte a la salida del banco? ¿No es este, más bien, un servicio a los ‘marcas’, avisándoles que tienes tanto billete que la policía te tiene que cuidar? ¿No terminaría siendo, el escoltado, candidato a un asalto o un secuestro?

Y en la edición impresa de Perú.21, también Fernando Rospigliosi critica la propuesta de Alva Castro, desde la misma perspectiva dada por su ex Viceministro del Interior.

Yo me pregunto. ¿Dónde queda en esta perspectiva la labor de inteligencia para detectar a bandas como éstas? Digo, si ya se conoce el modus operandi de las mismas y algunos de sus miembros ya han sido identificados, pues la labor inmediata debe ser la captura e informar a la ciudadanía de diversos mecanismos de prevención y precaución para evitar robos como éstos.

Un elemento más para seguir afirmando que con LAC y con el actual jefe de la Policía debemos temer por nuestra seguridad ciudadana.

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