
Ayer Rosa María Palacios contó una serie de sucesos que involucran tanto al Ministro de Salud Hernán Garrido Lecca como a la plana mayor de prensa de Panamericana Televisión. El resumen de los hechos, vía Plaza de Armas de Perú.21:
Ayer trascendió que en Panamericana TV se habían producido nuevas discusiones ocasionadas por las presiones que su administrador judicial, Genaro Delgado Parker, pretende ejercer en el área periodística. Como en ocasiones anteriores, esto habría terminado con amenazas de renuncia, aunque esta vez no solo la de Alejandro Guerrero, sino también la de Hugo Chauca, jefe de informaciones, y de José Vargas, director de 24 Horas.
Todo se habría originado en el programa Pulso, que conducía Santiago Pedraglio, quien el domingo último entrevistó al decano del Colegio Médico, Julio Castro. Esto no gustó nada al ministro de Salud, Hernán Garrido Lecca, quien se habría quejado con su amigo Delgado Parker porque “entrevistan a sus enemigos”.
Lo que vino después fue el intento de Genaro por presionar a los jefes del área periodística, esta vez para que los informes y reportajes le den la razón a la posición de Garrido Lecca en el tema de la huelga médica. Ayer al mediodía, las tres cabezas del área periodística habían acordado renunciar si Genaro insistía en su pretensión.
Más tarde trascendió que las renuncias no se concretarían porque el incidente habría sido superado. Pero quien sí renunció a la conducción de Pulso fue Pedraglio, al enterarse de que todo este lío se había originado por su decisión de entrevistar a Castro. Estos problemas internos llaman la atención por la presunta intervención de un ministro en un canal privado que, por cierto, es dirigido por un administrador judicial con conocidas amistades políticas.
Vayamos por partes.
Como sabemos, los médicos están exigiendo que se cumplan con las actas firmadas en enero pasado, cuando se produjo una huelga. En este momento los dirigentes gremiales de los médicos han extremado sus demandas y exigen que el interlocutor sea Jorge del Castillo, porque a Garrido Lecca ya no le creen nada. Durante las semanas anteriores, HGL comenzó una serie de visitas inopinadas a los hospitales, para achacar a los médicos que no cumplían con su jornada de trabajo. Esto exacerbó los ánimos y se iniciaría la paralización a mediados de septiembre. Además, el Colegio Médico del Perú en pleno ha pedido la renuncia del Ministro.
Como se sabe, Garrido Lecca es una persona que procura tener “buena prensa”. No solo lo demostró con la compra de contenidos a La Razón cuando era titular de Vivienda, sino que esto también ha sido evidente en su gestión en Salud, con fines políticos claros. César Hildebrandt lo describió hace semanas:
Lo que pasa es que Garrido Lecca ha descubierto que despertando a algún médico con la cámara compinche al lado ya tiene seguro un nuevo titular en algunos de esos noticieros producidos por el Guasón y leídos por alguna Gatúbela.
Así que después del segundo asesinato, tres minutos después de la última violación postmortem, tras el caso del niño apedreado por un grupo de pitbulls aliancistas, sale el “doctor” Garrido Lecca encimando a un médico que duerme porque no hay nadie a quien atender.
La mermelería en tropel no le pregunta, por supuesto, por qué no se preocupa de las goteras en el pabellón de Neumología del hospital Dos de Mayo, ni de los alicates ferreteros que Traumotología tiene que usar en varios “establecimientos de salud”, ni de la falta de placas radiográficas en buena parte “del sistema”, ni de la burla sistemática de la que son víctimas los médicos del sector Salud (que ya van por la huelga enésima, que será tan inútil como las anteriores).
Ahora, recordemos algo que se dijo ayer en Prensa Libre: la cercana relación entre el Ministro y Genaro Delgado Parker. Relación que, como evidenciamos en su momento, incluía negocios inmobiliarios a los que Garrido Lecca renunció extemporáneamente. Este dato, sumado a la precariedad de Panamericana en términos empresariales, hace factible la existencia de las presiones para que la imagen de un ministro al cual los médicos ya no reconocen como interlocutor sea salvada.
En el camino, sin duda, se han producido una serie de negociaciones en las que los fieles escuderos de Genaro se terminaron reconciliando con él y uno de los pocos periodistas independientes del canal, Santiago Pedraglio, terminó yéndose por el maltrato a su persona.
Como que no bastan las negativas de Garrido Lecca o apelar a su amistad con varios de los involucrados para desmentir lo que parece ser una conducta bastante común en su persona.
POST SCRIPTUM: Como me hace acordar un amigo, Garrido Lecca dio conferencia de prensa en la mañana y estaba bastante enojado con los periodistas. Quiso evadir las preguntas sobre la huelga y el affaire Panamericana, pero, al final, no le quedó otra que responder.
MAS SOBRE EL TEMA:
El Comercio: Alejandro Guerrero renunció a Panamericana