Docencia. Palabra parecida a decencia. No se si tendrán algo en común - mis amigos lingüístas tal vez puedan aclararme esta duda -, pero se que ambas características deberían estar en todo profesor o profesora que quiere llamarse asi mismo maestro o maestra.

Hace poco más de 24 horas perdimos a uno de nuestros mejores maestros, Constantino Carvallo. Ver tanta unanimidad en los homenajes dados, desde todos los sectores, desde todas las posiciones y, sobre todo, ver en sus ex alumnos el agradecimiento por la tarea realizada durante tantos años me hacen ver que la pérdida no solo la ha tenido el colegio Los Reyes Rojos o el club Alianza Lima, sino el país entero.

Un maestro es aquella persona que no solo imparte conocimiento, sino que es capaz de atreverse a acompañar a sus alumnos en ese camino que es crecer. Y remarco aquello de acompañar pues nadie va a vivir nuestra vida por nosotros mismos. Ese acompañamiento, sin duda, va más allá de dictarles matemática o lenguaje, o que aprendan los nombres de las capitales de los países o las fórmulas químicas, sino, fundamentalmente, de enseñarnos a aprender por nosotros mismos y, sobre todo, a saber que somos personas sumamente importantes y trascendentales, tanto para nosotros mismos, como para los demás.

Esa es la huella que vi que Carvallo dejaba en sus alumnos. Y es la misma que él quería que los profesores de todo el país tuvieran. Por eso quería que las evaluaciones que se realizaban en este gobierno se hicieran respetando los derechos de los profesores, sin que ellos fueran maltratados. Lamentablemente, hicieron oidos sordos en el despacho ministerial y en el presidencial.

Sin embargo, no dejan de haber profesores que, con su propia metodología y su propio carisma, tienen esa misma vocación de servicio. Hace algunas semanas tuve la oportunidad de conocer a una profesora que se dedica a acompañar a sus alumnos en todo lo que puede, sea en el centro de educación inicial privado que dirige, o en el colegio estatal al que va por las tardes. Al margen de las diferencias sociales y de recursos de uno u otro plantel, pone la misma mística al trabajo que realiza y se encarga de velar porque sus chicos y chicas estén muy bien.

Y conversando con ella, noté que no era la única que deseaba que la educación peruana se pareciera cada vez menos a The Wall de Pink Floyd o a los ¿planes? de Mr. Chang. Que habían más docentes que querían a sus alumnos no solo como profesionales futuros, o como ciudadanos ejemplares, sino y sobre todo, como seres humanos felices de ser lo que son.

Ser maestros sin fronteras en un diario educar. Es la lección que tuve ese sábado y que no voy a olvidar. La que ayer pude recordar en torno a un maestro ejemplar. Y a la persona que me dio dicha lección, va esta canción, que se que le agrada bastante.

4 Respuestas a “SER MAESTROS DE VERDAD”
  1. Javier Garvich dice:

    Yo también conozco profesores como Carvallo en muchos colegios estatales de distritos populares de Lima. Lo que temo es que ninguno de ellos tendrá la repercusión mediática de Constantino. Se vienen tiempos más negros para el sector educación.

  2. Manuel dice:

    Igualmente hace poco recordaba en mi blog a un gran maestro que también partió de forma inesperada (igual, paro cardíaco). A veces pienso que estos hombres dan tanto de su corazón en su trabajo que acaba desgastándose más rápidamente.
    Entre tantas ideologías dentro del magisterio personas como estas nos hacen ver que ser maestro es algo único, sean o no famosos. Lástima que su legado salga a luz sólo cuando se van.

  3. Oswaldo dice:

    Es hace mucho tiempo que este modelo de educación ha estado trabajandose en nuestro país a través de colegios como Los Reyes Rojos, La Casa de Cartón, Pucllasunchis del Cusco, entre otros, los cuales considero dan una formación humana y no únicamente académica a sus alumnos, que más que alumnos llegan a ser amigos con el trato horizontal que se tiene.

    Es un orgullo haber sido formado de esta manera y se nota claramente las diferencias. Agradezco a mi cole (La Casa de Cartón), así como a tantas personas que dedicaron su vida entera a esto, como Constantino Carvallo y Mariano Moraguez, entre otros.

    Creo que debemos revalorizar estos modelos que son útiles y muy necesarios en una realidad como la que vivimos.

    Saludos
    Oswaldo

  4. galeano dice:

    Asi es la educacion es tarea de todos, no solo de los maestros, cuando vas en una combi, y le enseñas a los pasajeros y al conductor a no dan empujones al entrar. Cuando vas con un libro bajo el brazo, estas enseñando.
    Tambien cuando Godoy escribe, esta enseñando.
    Lo negativo es que no se paga lo suficiente a los maestros, no estamos en la epoca de la esclavitud, donde por un plato de comida y una propina se trabaja.

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