Esta semana (para ser más precisos, el jueves 28) se cumplirá el quinto aniversario de la entrega del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. La fecha, además de las ceremonias de recuerdo a las víctimas de dos décadas de conflicto armado interno, motiva una serie de reflexiones sobre lo que fue su trabajo y el cumplimiento de sus recomendaciones.
Puede decirse, en líneas generales, que la CVR cumplió con tres de sus objetivos centrales. El primero, dar voz a las víctimas de la violencia, a través de los cerca de 17,000 testimonios recogidos a lo largo del todo el país. El segundo, fue presentar los hechos tal como ocurrieron de modo claro y directo: De un lado, Sendero Luminoso fue el mayor responsable de la violencia y de un envilecimiento general del país y Abimael Guzmán el mayor responsable penal de lo ocurrido. De otro lado, los gobiernos no supieron enfrentar a la violencia y permitieron - en el caso de Fujimori, participó - violaciones de los derechos humanos por parte de agentes del Estado, algunas de las cuales configuraron prácticas sistemáticas o generalizadas en algunos lugares y momentos. El tercero, fue poner en palestra temas que estuvieron en la base del conflicto, en particular, la exclusión, la ausencia del Estado y la discriminación.
Donde se han encontrado mayores dificultades es en la formación de una memoria colectiva que tome en cuenta lo dicho por la CVR. Allí han arreciado los ataques feroces por parte de quienes fueron encontrados como responsables políticos y penales de lo ocurrido, sobre todo, en los partidos políticos y los institutos armados, acompañados de sectores conservadores que consideran que las violaciones de los derechos humanos fueron un costo a pagar en pos de la pacificación. Pero tampoco ha existido una estrategia de comunicaciones y de vinculación con la población por parte de los sectores proclives a respaldar el Informe Final a fin de contrarrestar la serie de mentiras que se han repetido cual letanía durante 5 años (sobre este último punto, recordar el debate sostenido en el blog de Martín Tanaka, el año pasado).
En lo que se refiere a la implementación de las recomendaciones para la reconciliación, hay que mencionar, de modo inicial, que tampoco se ha entendido el sentido conceptual de la misma. La visión de reconciliación que muchos tienen se remite a la visión cristiana del perdón, elemento que fue mencionado por la CVR, pero solo referido a las relaciones interpersonales y, además, como una potestad de cada víctima. El sentido real de la reconciliación es la formación de un nuevo pacto social, dado que el que teníamos antes - si es que contábamos con algo así - no impidió que el país se desangrara.
Han avanzado varios procesos penales, es cierto. Se han logrado condenas bastante severas a las cúpulas de Sendero Luminoso y el MRTA, respetando el debido proceso y en democracia. Lo mismo ha ocurrido en el caso La Cantuta con algunos de los integrantes del grupo Colina y con el general Julio Salazar Monroe, la desaparición del estudiante Ernesto Castillo Paezy los asesinatos del periodista Hugo Bustíos y de autoridades comunales en Chuschi. A estos logros debe sumarse el actual procesamiento penal a Alberto Fujimori. Sin embargo, existen dificultades en el avance, debido a la lentitud en las investigaciones, la falta de dedicación exclusiva de los juzgados que habían sido creados para esta materia, la carencia de un programa de protección a testigos, la poca colaboración del Ministerio de Defensa en muchos de estos casos y, además, la no implementación de un Plan de Investigaciones Antropológico Forenses, problemas que son reflejados, por ejemplo, en el caso Putis.
Las reparaciones han avanzado en algo, sobre todo las colectivas, pero sin un plan que las sostenga ni apoyo técnico para su mejor implementación. Y la creación del Consejo de Reparaciones que elabora el Registro Único de Víctimas puede quedar en nada, si es que no se destinan los fondos necesarios para su mantenimiento.
Finalmente, el rubro con menos apoyo es el referido a las reformas institucionales. Como mencionó Álvarez Rodrich hace unos días:
Un objetivo de la CVR era llamar la atención sobre los profundos desequilibrios sociales, así como sobre las reformas indispensables para avanzar en su corrección. Por ejemplo, en los sistemas de educación, salud, justicia o seguridad, lo cual no ha ocurrido. El camino por recorrer es significativo.
Varias tareas pendientes en un gobierno poco proclive a la defensa de los derechos humanos o a temas que no sean los vinculados a la inversión. Y de allí las dudas en que los avances sean mayores en los siguientes tres años, a menos que, realmente, los sectores que defienden el Informe Final de la CVR vayan más allá de un pequeño círculo y, esta vez, puedan articular alianzas con sectores que, lejanos en algunos temas, puedan apoyar con la tarea de un nuevo pacto social, que no solo compete al gobierno, sino a todos los peruanos.
Esta mañana me enteré de la noticia de la partida de Doris Gibson. No era cualquier mujer en el país, y no solo por ser la fundadora de Caretas, una revista que, para bien o para mal, ha marcado al periodismo peruano de los últimos 60 años.
Como bien lo ha anotado Paola Ugaz, doña Doris hizo más por las mujeres que muchas de sus defensoras de derechos. Y lo hizo con el ejemplo: crío a un hijo sola, fue la musa inspiradora de ese genio llamado Sérvulo Gutiérrez, fundó una empresa periodística que forjó escuela, se enfrentó con coraje a todas las dictaduras que vivió y, sobre todo, fue ella misma, cuestión que en sus tiempos y en los nuestros parece ser una rara avis.
Jimena Pinilla, una de las más talentosas cronistas que he leido - tempranamente desaparecida -, reflejó lo que era Doris Gibson en esta anécdota familiar:
“Yo me daba cuenta que era guapa. En la calle andaba preocupado por la atención que llamaba”, confiesa Enrique. El periodista no tiene muchos recuerdos infantiles con su madre porque pasó largos años estudiando afuera. Primero un internado en Chile y luego uno en Estados Unidos obligaron a que, en el último caso, dejaran de verse tres años completos. Se fue a los 15 y regresó a los 18. “Mi madre no me reconoció”, recuerda Enrique. No le dice mamá y no sabe si alguna vez la llamó así. Para él, ella es Doris. “Es como su logo”, comenta. “No me digan abuela, llámenme Doris”, recuerda Drusila que les dijo siempre a los nietos. Solo con los bisnietos cedió, para ellos, Doris es la bisa.
Sin duda, una bisabuela moderna, que, como muchas de las mujeres de su época, supo evolucionar con el tiempo y abrir puertas para que sus pares de género que se sientan frente a una computadora para dotar de sentido a las palabras e informar, no sufran discriminación alguna por hacerlo.
En pocas oportunidades puedo decir esto. Sin duda, estamos ante una persona que se fue con su misión cumplida.
Bueno, es hora de relajarnos un rato. Ha sido una semana muy tensa en términos noticiosos y antes de intoxicarnos con más cosas de este gobierno, es necesario darle un descanso al higado.
Por ello, hoy presentamos, en nuestra sección Sábados de Talento, a algunos de nuestros políticos en pose artística. Lo que verán a continuación son “fallas de origen”.
Primero, Alberto Andrade “cantando”, como es su costumbre, música criolla:
La segunda es extraida del tono del Grupo 5 en Palacio. Vean como Luciana León, Mercedes Araoz, Javier Barreda y Mario Pasco tonean. Video completo de la canción Me Enamoré de Tí y que:
Y finalmente, Alan haciendo que el Cuarto Poder quede como un poder de cuarta.
Ayer Paola Ugaz y Marco Sifuentes escribieron dos interesantes posts sobre los cambios en el área periodística de CPN Radio, producidos meses después que la familia Baertl, vinculada al mundo de la minería, adquiriera dicha emisora, competencia directa de RPP. Ambos posts alertaron sobre los intereses que se estarían manejando alrededor de una emisora que, estemos de acuerdo o no con sus anteriores directores periodísticos, se manejaba con una dosis mayor de pluralidad que la competencia.
Pues dichos posts me llevaron a recordar una investigación de Edmundo Cruz, hecha a raíz de la ley contra las ong’s - que extraña sensación de deja vu tengo -, en la que señaló que:
Si de transparencia se trata, comencemos con la ONG “Instituto Trabajo y Familia”, patrocinadora del programa gubernamental “Sembrando”. Como se sabe, esta ONG está presidida por la Primera Dama, Pilar Nores, y su directora ejecutiva fue hasta hace poco la actual ministra de la Mujer y Desarrollo Social, Virginia Borra Toledo de Jiménez.
Tal ONG experimentó recién cambios repentinos. Al 10 de octubre, Registros Públicos reporta como directora ejecutiva a Sara Cisneros Gaviño de Cornejo. Pero, al 31 del mismo mes, según Sunat, dicho cargo fue encomendado a María del Carmen Baertl Jourde. Hermana de José Ernesto Baertl Jourde, gerente comercial de minera Milpo. Empresa que tan afectada se sintiera por los informes sobre contaminación ambiental emitidos por la ONG Labor. Empresa del sector a la que el actual gobierno pasó el sombrero a cambio de aflojar la presión tributaria.
Uno a veces piensa que ciertas cosas se sujetan a simpatías políticas o amistades.
Eso me ocurría con Alfredo Marcos, uno de los dos caricaturistas de La República. Verlo cada vez más apristón y alineado justamente con aquello que le criticó al “neoliberalismo” durante los noventa - aunque ahora si dibuja a Alan tal es - para mi era signo de los tiempos. Ser amigo de García era sinónimo de sobarlo un poco, no incomodarlo y maltratar a la oposición. Casí lo mismo que viene ocurriendo con Caretas.
Ayer, el Ministro de Agricultura Ismael Benavides, tuvo un rapto de sinceramiento sobre lo que piensa. Vía, como podía ser de otra manera en este caso, Expreso:
“Muchas ONG hoy día son las principales interesadas en mantener a la gente en la pobreza para recibir recursos de afuera. Yo los llamo los ‘buitres del siglo XXI’, y eso no puede ser. No podemos tener a poblaciones sumidas en la pobreza mientras el país crece a 9%. Ese es el gran reto que tenemos y este mecanismo de votación va a tener un impacto significativo en el desarrollo de las comunidades”, resaltó el ministro de Agricultura, Ismael Benavides Ferreyros, al enfatizar que los decretos legislativos 1015 y 1073, promulgados por el gobierno, son herramientas que permitirán a las comunidades campesinas y nativas del Perú salir de la pobreza.
Pero, en segundo lugar, porque van en contra de la visión de un gobierno que privilegia el mero crecimiento económico y una visión de modernidad por sobre otras cosas igualmente importantes. Te vas contra los Decretos de la “Ley de la Selva”, eres pre - moderno y quieres ir contra el desarrollo de los pueblos amazónicos. Apoyas a la CVR y te conviertes en pro - terruco. Hablas que las cosas en educación no se hacen como debieran y te acusan de cómplice de la dirigencia del SUTEP. Todo se convierte en un blanco y negro en el que el gobierno pretende quedar como el garante del desarrollo nacional sobre la base, únicamente, de la inversión privada, como si esa fuera la única tarea que tiene la obligación de cumplir.
Se puede estar a favor o en contra de los enfoques que pueden tener las organizaciones no gubernamentales o de las formas en como presentan los temas sobre los que se concentran. Pero el incurrimiento sostenido en la satanización de las mismas lo único que provoca es solo aplausos de foca en los medios adictos al gobierno y el sector conservador que se ha convertido en su principal respaldo.
Digámoslo claro, en mi barrio y en la China, a esto se le llama derecha gorila.
Bueno, en medio del todo el embrollo selvático, pasó medio desapercibida esta denuncia de Perú.21:
El presidente del Comité Provincial de Lucha de Pisco, Teódulo Hernández, anunció que en los próximos días presentará, ante el Ministerio Público, una denuncia penal contra los ministros de Economía, Luis Valdivieso, y de Vivienda, Enrique Cornejo, por entregar a los damnificados tarjetas del Banco de Materiales ¡sin fondos!
“De 27 mil (tarjetas) solo se ha entregado cinco mil, y más de la mitad de damnificados no han podido utilizarlas porque no tenían fondos. Eso constituye delito de estafa. Además, los fondos asignados no alcanzan ni para levantar una pared”, explicó.
Hernández señaló que los afectados consideran este hecho como una burla cruel del Gobierno, y contó que vienen reuniendo las tarjetas para solicitar una constatación notarial a fin de formalizar la denuncia penal lo más pronto posible.
Por su parte, el Vice Ministro de Vivienda Jesús Vidalónniega la especie:
Durante una visita de inspección a las zonas devastadas por el sismo en Pisco (Ica), Vidalón trató de minimizar la denuncia, formulada por muchos de los afectados, al señalar que se trata de una mera “confusión”.
El funcionario indicó que los beneficiarios deben activar previamente la tarjeta que reciben del Banco de Materiales (BANMAT) para recién poder acceder al bono de seis mil nuevos soles que ofrece el Gobierno central.
“La transferencia de fondos demanda cierto proceso. Cuando se recibe una tarjeta, primero tiene que firmarse un acuse de recibo y luego ir al Banco (de la Nación) para que se produzca la activación”, explicó.
Lo cierto es que, con o sin fondos, una de las quejas más comunes entre los pobladores de Pisco es que el famoso Bono 6000 no está alcanzando para nada, dado que los materiales de construcción han elevado sus precios. Si a ello se suman los antecedentes de los funcionarios del Banco de Materiales durante este gobierno (ver aqui y aquí), como que esta denuncia debería ser más investigada. Quien sabe que otros chanchullos se ocultarán en el Ministerio de Vivienda, que ya nos ha dado muestras antes de su preferencia por ciertos productos de la hora del desayunito.
A principios del año pasado, se destató una fuerte polémica en torno a la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Penal Castro Castro. Para quienes no recuerdan el caso, se trata de las ejecuciones extrajudiciales ocurridas luego del develamiento de un motín ocurrido en dicha cárcel, en mayo de 1992, un mes después del golpe del 5 de abril de 1992 . La controversia se debió a dos hechos fundamentales: 1. que varios de los asesinados eran miembros de Sendero Luminoso y 2. a que la Corte Interamericana ordenó una serie de reparaciones a favor de sus familiares.
Esta discusión provocó que el Estado peruano interpusiera lo que se conoce como una demanda de interpretación sobre el caso. La demanda tenía como puntos centrales que la Corte estableciera su posición frente a Sendero Luminoso, que respondiera sobre si las indemnizaciones podían ser compensadas con las reparaciones civiles que debían pagar los senderistas y ver lo relativo a las reparaciones simbólicas, punto éste que fue uno de los más controvertidos de la sentencia.
La Corte hace bien en aclarar que lo que se procesaba en este caso era la responsabilidad del Estado en un suceso puntual y no todo lo ocurrido durante el conflicto armado interno. Sin embargo, no queda duda alguna de que el sistema interamericano no avala las acciones de grupos como Sendero Luminoso cuando señala lo siguiente:
41.Sin perjuicio de lo mencionado anteriormente, resulta amplia y públicamente conocido el sufrimiento causado a la sociedad peruana por Sendero Luminoso. En efecto, como se lee en su Sentencia en el presente caso, el Tribunal no desconoce que dicho grupo armado actuaba al margen de la ley, y tampoco desconoce los efectos del accionar de dicho grupo.
42.Esta Corte ha afirmado en anteriores ocasiones su más enérgico rechazo a la violencia terrorista, particularmente en casos respecto de Perú al indicar que:
“un Estado tiene el derecho y el deber de garantizar su propia seguridad, aunque debe ejercerlos dentro de los límites y conforme a los procedimientos que permiten preservar tanto la seguridad pública como los derechos fundamentales de la persona humana. Obviamente, nada de esto conduce a justificar la violencia terrorista -cualesquiera que sean sus protagonistas- que lesiona a los individuos y al conjunto de la sociedad y que merece el más enérgico rechazo”[1].
43.Finalmente, el Tribunal tampoco desconoce que la Comisión de la Verdad y Reconciliación, en relación con la atribución de responsabilidad en el conflicto vivido en el Perú, concluyó que Sendero Luminoso “fue el principal perpetrador de crímenes y violaciones de los derechos humanos tomando como medida de ello la cantidad de personas muertas y desaparecidas. Fue responsable del 54 por ciento de las víctimas fatales [reportadas a dicha Comisión]”
Y con ello, de pasada, le recuerda a algunos que la CVR tampoco avaló las acciones de Sendero.
2. En torno a las reparaciones económicas
La Corte ha sido bastante clara. En principio, las mismas deberían pagarse por el daño causado, pero dado que el Estado tiene una controversia sobre las deudas en torno a las reparaciones civiles a ser pagadas por los senderistas, se indica que ese tema se resolverá en el Perú. En buen cristiano, el Estado peruano, mediante sentencia judicial, podría declarar la compensación de las reparaciones y, en algunos casos, no tendría que pagar absolutamente nada.
3. Y sobre las reparaciones simbólicas
En este punto, la Corte puntualiza que el Estado debe reconocer publicamente su responsabilidad en este caso, pero que la forma de hacerlo quedaba en completa libertad para que Perú definiera la forma y condiciones de hacerlo. En otras palabras, cualquier riesgo de que esto no sea un “homenaje” a senderistas quedará a cargo del Estado peruano y, en particular, del Ministerio de Justicia, encargado de cumplir las sentencias del sistema interamericano de derechos humanos.
Un primer aspecto a tener en cuenta es que la vida humana debe respetarse, sea cual fuere la persona de la que se trate. Nadie tiene derecho a decidir cuando cesa la vida de una persona, menos aún por la fuerza. Eso nunca lo entendió Sendero Luminoso, agrupación que utilizó la violencia y el terror para tomar el poder y cuyos miembros no dudaron en asesinar a sus propios compatriotas. De ello no hay duda y por eso se exige la mayor sanción posible, dentro de la ley y los compromisos internacionales asumidos por el Perú, para quienes iniciaron un conflicto que le costó al país cerca de 70 mil víctimas.
Pero el Estado no se puede colocar al mismo nivel que aquellos a los que busca combatir. La forma de derrotar a la subversión es con las de la legalidad y la Constitución. No se logra cometiendo violaciones a los derechos humanos ni menos aún ejecutando personas, por más delincuentes que estas hayan sido. Esa es la lección que hasta ahora la clase política peruana, buena parte del empresariado y de la sociedad no aprende: la famosa mano dura que tanto se reclama, los costos a pagar de los que hablaba Raúl Romero en aquella infeliz declaración en Caretas siempre terminan siendo mayores que los objetivos que se buscan conseguir. Como decía Henry Pease en mi clase de Realidad Social Peruana, siempre el medio condiciona la resultante. Este caso en particular ha sido la clara demostración de ello.
Me da gusto cuando en el país se dicen las cosas claras. Sobre todo en tiempos en que muchos de los que estaban dentro del bando de los demócratas pactan con los autoritarios. Por ello es que escuchar y leer opiniones contundentes es algo que refresca el ambiente.
Ya sabrán todos que el Congreso tiene 9% de aprobación. ¿Los motivos? Creo que sería ocioso abundar en ellos pues ya los conocen. Pero el último de ellos ha sido bendecido por el APRA: el fujimorismo presidirá la Comisión de Acusaciones Constitucionales. ¿Error? Horror, dado que esta Comisión puede sancionar desde el Presidente de la República hasta vocales y fiscales supremos…como los que vienen procesando a Fujimori.
Y cuando yo pensé que nadie diría nada, aparece Henry Pease, persona con la que se puede estar de acuerdo o no, pero que es uno de los políticos más íntegros que ha tenido el país y llama, al pan pan y al vino vino:
“A mí me escandaliza que la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales esté en manos del fujimorismo. Entendámoslo, los fujimoristas que están en el Congreso, son defensores de un delincuente. Ese señor (Alberto Fujimori) ya fue declarado delincuente, ha sido condenado por uno de los delitos (usurpación de funciones en el Caso Allanamiento) en el Poder Judicial”, manifestó en el programa “No Hay Derecho” de Ideeleradio.
“Quien defiende a un corrupto, es un corrupto. Seamos claros, mientras no seamos claros el país no va a cambiar y la gente no quiere que se generalice la corrupción. (…) Esto debe llamar a reflexión, porque tienen que darse cuenta que tienen que dar un golpe de timón. Y que con los corruptos no se puede ir ni a misa, como dice el refrán”, puntualizó.
Pues bien, esta es una lección que los apristas no han entendido. Curiosamente, hace 8 años atrás, no podían ver a Fujimori ni en pintura y, junto con Pease, luchaban para acabar con la dictadura de un delincuente. Hoy pactan con él, le dan cargos importantes a sus geishas y terminan arrejuntados en la coalición más conservadora desde tiempos del APRA - UNO de los años sesenta. Pobre gente.
Pero yendo más al fondo de lo que ocurre en el Congreso - y que explica más de una conducta otoronguil - Rosa María Palacios escribió el sábado una columna que deja en claro a todos porque nuestros parlamentarios se comportan como se comportan y que, además, pone el tema de la docencia política como prioritario:
Sin embargo, son los propios congresistas los que, aburridos de legislar
(poco y mal) y fiscalizar (casi nada), promueven esta extendidísima corruptela. Los más frescos creen que las gestiones directas para conseguir el colegio, la posta, la pista o el puesto de trabajo les darán futuros votos. Desarrollan así una miserable relación clientelista dado que no tienen poder para ofrecer nada. Sus votantes serán engañados una y otra vez.
Pero hay peores. Son los que bajo la etiqueta de “representar” gestionan
contratos de particulares con el Estado, intervienen en pleitos privados y hacen el más descarado lobby cubriéndose las espaldas con el argumento de que realizan gestiones en beneficio del pueblo.
Hay que decir que los ciudadanos tienen responsabilidad en esto. Largas colas se forman en las oficinas parlamentarias para pedir de todo. Sin embargo, la obligación de un político es instruir a sus votantes, con honestidad, sobre lo que puede y no puede hacer. Habrá caras largas, pero se dejará de mentir y desprestigiar al Congreso.
Y aunque estos tres párrafos de Rosa María son lo suficientemente claros como para eximirme de una explicación, solo añadiré algo más. El elevar en demasía las expectativas sobre lo que se puede o no hacer en el Congreso es, desde hace tiempo, una de las explicaciones que tengo para su baja popularidad. Círculo vicioso alentado desde campañas electorales excesivamente localistas y que prometen cumplir con obras concretas que los parlamentarios no están autorizados a hacer o gestionar. Y al no tenerse una idea clara de lo que puede o no hacer un congresista, tenemos a varios ciudadanos rondando las oficinas parlamentarias todos los días. Si a esto le sumamos el efecto pernicioso del voto preferencial, que individualiza el voto hasta hacer creer al futuro (a) padre (madre) de la Patria que tiene propiedad privada sobre su curul, pues encontramos los incentivos para estas prácticas son bastante altos.
La pregunta es, ¿hasta cuando tendremos un Congreso sin reformarse?
Docencia. Palabra parecida a decencia. No se si tendrán algo en común - mis amigos lingüístas tal vez puedan aclararme esta duda -, pero se que ambas características deberían estar en todo profesor o profesora que quiere llamarse asi mismo maestro o maestra.
Hace poco más de 24 horas perdimos a uno de nuestros mejores maestros, Constantino Carvallo. Ver tanta unanimidad en los homenajes dados, desde todos los sectores, desde todas las posiciones y, sobre todo, ver en sus ex alumnos el agradecimiento por la tarea realizada durante tantos años me hacen ver que la pérdida no solo la ha tenido el colegio Los Reyes Rojos o el club Alianza Lima, sino el país entero.
Un maestro es aquella persona que no solo imparte conocimiento, sino que es capaz de atreverse a acompañar a sus alumnos en ese camino que es crecer. Y remarco aquello de acompañar pues nadie va a vivir nuestra vida por nosotros mismos. Ese acompañamiento, sin duda, va más allá de dictarles matemática o lenguaje, o que aprendan los nombres de las capitales de los países o las fórmulas químicas, sino, fundamentalmente, de enseñarnos a aprender por nosotros mismos y, sobre todo, a saber que somos personas sumamente importantes y trascendentales, tanto para nosotros mismos, como para los demás.
Esa es la huella que vi que Carvallo dejaba en sus alumnos. Y es la misma que él quería que los profesores de todo el país tuvieran. Por eso quería que las evaluaciones que se realizaban en este gobierno se hicieran respetando los derechos de los profesores, sin que ellos fueran maltratados. Lamentablemente, hicieron oidos sordos en el despacho ministerial y en el presidencial.
Sin embargo, no dejan de haber profesores que, con su propia metodología y su propio carisma, tienen esa misma vocación de servicio. Hace algunas semanas tuve la oportunidad de conocer a una profesora que se dedica a acompañar a sus alumnos en todo lo que puede, sea en el centro de educación inicial privado que dirige, o en el colegio estatal al que va por las tardes. Al margen de las diferencias sociales y de recursos de uno u otro plantel, pone la misma mística al trabajo que realiza y se encarga de velar porque sus chicos y chicas estén muy bien.
Y conversando con ella, noté que no era la única que deseaba que la educación peruana se pareciera cada vez menos a The Wall de Pink Floyd o a los ¿planes? de Mr. Chang. Que habían más docentes que querían a sus alumnos no solo como profesionales futuros, o como ciudadanos ejemplares, sino y sobre todo, como seres humanos felices de ser lo que son.
Ser maestros sin fronteras en un diario educar. Es la lección que tuve ese sábado y que no voy a olvidar. La que ayer pude recordar en torno a un maestro ejemplar. Y a la persona que me dio dicha lección, va esta canción, que se que le agrada bastante.