La cobertura sobre el primer aniversario del terremoto del 15 de agosto se ha concentrado en Pisco, la zona más afectada. Pero convendría no olvidar otras localidades que fueron también sacudidas por el movimiento sísmico de hace un año.
Una de estas zonas es la provincia de Castrovirreyna en Huancavelica, en la que el número de damnificados fue alto en proporción a la población total de la zona y, además, el tema se complicó por el ancestral abandono de esta región del país, una de las más pobres y excluidas. La única ayuda que llegó a la zona fue canalizada por las organizaciones no gubernamentales. Del Estado, como siempre, bastante poco.
Y ello lo confirmó hoy Mario López Saldaña, alcalde de Castrovirreyna, en entrevista a RPP:
“En el tema de emergencia se ha cubierto hasta un 90% pero en el tema de la reconstrucción en sí hasta la fecha, solamente la provincia de Castrovirreyna ha recibido 9 mil bolsas de cemento de Forsur y 25 mil planchas de calamina“, indicó en RPP. Luego explicó que dicho material fue distribuido equitativamente entre las 13 localidades.
“Pero hasta la fecha no ha llegado un sol para la reconstrucción de aulas, centros de salud, carreteras, canales de riego, agua y desagüe“, agregó el alcalde, quien sostuvo que todo se encuentra en trámites burocráticos.
La situación, claramente, recuerda a Pisco y todas las insuficiencias que este blog y otros espacios han cubierto. Pero el caso de Castrovirreyna es realmente alarmante por el doble olvido del que sufre la zona, con excepción de las ong’s que trabajan en la zona, como el mismo alcalde se lo contó a RPP esta mañana.
Y luego nos quejamos de porque el sur vota por “opciones antisistema”.





Entradas (RSS)
13 Agosto 2008 a las 11:48 pm
[…] la reconstrucción del lugar: Nada de demagogia ni propaganda, sino una reconstrucción organizada, no solo en Pisco, sino también en toda la zona afectada, que involucre a los pobladores y les provee con empleos de construcción mientras levantan las […]
14 Agosto 2008 a las 1:00 pm
Efectivamente, se les tiene tan olvidados que es facil terminar optando por las opciones antisistema, lo peor de todo es que la elite se ha olvidado del susto que fue Humala el 2006, y siguen en las costumbres de siempre.
Pues claro… gastar es populismo… y puede generar inflacion!!!