

Me da gusto cuando en el país se dicen las cosas claras. Sobre todo en tiempos en que muchos de los que estaban dentro del bando de los demócratas pactan con los autoritarios. Por ello es que escuchar y leer opiniones contundentes es algo que refresca el ambiente.
Ya sabrán todos que el Congreso tiene 9% de aprobación. ¿Los motivos? Creo que sería ocioso abundar en ellos pues ya los conocen. Pero el último de ellos ha sido bendecido por el APRA: el fujimorismo presidirá la Comisión de Acusaciones Constitucionales. ¿Error? Horror, dado que esta Comisión puede sancionar desde el Presidente de la República hasta vocales y fiscales supremos…como los que vienen procesando a Fujimori.
Y cuando yo pensé que nadie diría nada, aparece Henry Pease, persona con la que se puede estar de acuerdo o no, pero que es uno de los políticos más íntegros que ha tenido el país y llama, al pan pan y al vino vino:
“A mí me escandaliza que la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales esté en manos del fujimorismo. Entendámoslo, los fujimoristas que están en el Congreso, son defensores de un delincuente. Ese señor (Alberto Fujimori) ya fue declarado delincuente, ha sido condenado por uno de los delitos (usurpación de funciones en el Caso Allanamiento) en el Poder Judicial”, manifestó en el programa “No Hay Derecho” de Ideeleradio.
“Quien defiende a un corrupto, es un corrupto. Seamos claros, mientras no seamos claros el país no va a cambiar y la gente no quiere que se generalice la corrupción. (…) Esto debe llamar a reflexión, porque tienen que darse cuenta que tienen que dar un golpe de timón. Y que con los corruptos no se puede ir ni a misa, como dice el refrán”, puntualizó.
Pues bien, esta es una lección que los apristas no han entendido. Curiosamente, hace 8 años atrás, no podían ver a Fujimori ni en pintura y, junto con Pease, luchaban para acabar con la dictadura de un delincuente. Hoy pactan con él, le dan cargos importantes a sus geishas y terminan arrejuntados en la coalición más conservadora desde tiempos del APRA - UNO de los años sesenta. Pobre gente.
Pero yendo más al fondo de lo que ocurre en el Congreso - y que explica más de una conducta otoronguil - Rosa María Palacios escribió el sábado una columna que deja en claro a todos porque nuestros parlamentarios se comportan como se comportan y que, además, pone el tema de la docencia política como prioritario:
Sin embargo, son los propios congresistas los que, aburridos de legislar
(poco y mal) y fiscalizar (casi nada), promueven esta extendidísima corruptela. Los más frescos creen que las gestiones directas para conseguir el colegio, la posta, la pista o el puesto de trabajo les darán futuros votos. Desarrollan así una miserable relación clientelista dado que no tienen poder para ofrecer nada. Sus votantes serán engañados una y otra vez.Pero hay peores. Son los que bajo la etiqueta de “representar” gestionan
contratos de particulares con el Estado, intervienen en pleitos privados y hacen el más descarado lobby cubriéndose las espaldas con el argumento de que realizan gestiones en beneficio del pueblo.Hay que decir que los ciudadanos tienen responsabilidad en esto. Largas colas se forman en las oficinas parlamentarias para pedir de todo. Sin embargo, la obligación de un político es instruir a sus votantes, con honestidad, sobre lo que puede y no puede hacer. Habrá caras largas, pero se dejará de mentir y desprestigiar al Congreso.
Y aunque estos tres párrafos de Rosa María son lo suficientemente claros como para eximirme de una explicación, solo añadiré algo más. El elevar en demasía las expectativas sobre lo que se puede o no hacer en el Congreso es, desde hace tiempo, una de las explicaciones que tengo para su baja popularidad. Círculo vicioso alentado desde campañas electorales excesivamente localistas y que prometen cumplir con obras concretas que los parlamentarios no están autorizados a hacer o gestionar. Y al no tenerse una idea clara de lo que puede o no hacer un congresista, tenemos a varios ciudadanos rondando las oficinas parlamentarias todos los días. Si a esto le sumamos el efecto pernicioso del voto preferencial, que individualiza el voto hasta hacer creer al futuro (a) padre (madre) de la Patria que tiene propiedad privada sobre su curul, pues encontramos los incentivos para estas prácticas son bastante altos.
La pregunta es, ¿hasta cuando tendremos un Congreso sin reformarse?




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20 Agosto 2008 a las 12:24 am
Hay algo de eso, supongamos que hay un politico mas o menos decente que llega al Congreso, y claro… estando ahi se topa con que esta atado de manos al no leerse la Constitucion el articulo referido a la iniciativa de gasto. Para quien viene de una region en la cual obras son amores y no buenas razones notar eso debe ser una patada al higado, ya que salvo necesidades especificas pocas veces pueden basar su campaña en la gestion de tal o cual ley.
Pensemos por un rato… con que cara se puede presentar un congresista a sus electores, si no puede atribuirse algo tangible?
Otro si digo, con respecto al caso del “reparto de sueldos”, se por fuentes directas que eso no es necesariamente por maldad, sino por una cierta necesidad de atender a quienes ayudaron en campaña, en provincias pesa el que se sepa que tal o cual se olvido de sus bases una vez que llego a la curul.
Me pongo de abogado del diablo para tratar de dar otro enfoque, que si lo miramos bien provienen de un mal entendida “relacion directa” entre el congresista y el elector, consecuencia directa del voto preferencial.
20 Agosto 2008 a las 10:09 am
La frase de Pease no tiene ningún sentido: “Quien defiende a un corrupto, es un corrupto”. Y lo digo por las siguientes razones:
1. No se ha demostrado que Fujimori haya participado de actos de corrupción, un verdadero demócrata tendría que respetar la presunción de inocencia.
2. Llamar de corrupto a Fujimori es una opinión que muchos peruanos no compartimos.
3. Según su punto de vista, no podría haber el ejercicio libre de la abogacía y todo abogado de corruptos podría ser llamado de corrupto; y todo defensor de terrorista, debería ser llamado terrorista; y todo defensor de asesinos, podría ser tildado de asesino, etc. ¿Se imaginan una sociedad basada en ese tipo de imputaciones?
Recordemos que Pease fue congresista en el tiempo de Fujimori, lo que era una incoherencia si realmente creía que ese gobierno era una dictadura. Si realmente era una dictadura, lo más consecuente que podía hacer era dejar de legitimarla a través de su participación en el Congreso. Bueno pues, se nota que Pease habla desde el fondo de su hígado, tan maltratado a causa de las últimas encuestas a favor de Fujimori.
20 Agosto 2008 a las 11:20 am
La profundidad del mensaje en su ultimo paragrafo reflexivo es interesante. “hasta cuando tendremos un congreso sin reformarse?” Teniendo un gobierno y sus instituciones inmersas en una corrupcion generalizada a quien nos encomendamos? quizas a un tribunal costitucional parcializado o digitado desde palacio o habra alguien que crea que esa reforma se tendra que hacer entre “otorongos”? ante estas circunsancias no hay que ser un guru en la politica para pensar que la unica solucion es crear un frente de resistencia patriotica y pacifica sin contar con ollantas ni antauros para defender la dignidad de la mayoria de los peruanos contra la sociedad corrupta impuesta en el congreso.
20 Agosto 2008 a las 12:30 pm
Es difícil de creer que nuestro congreso tan corrupto e ignorante siga legislando, mucha gente de a pie cree que el congreso debe desaparecer, y eso es un peligro para la democracia, gracias a estos personajes que cometen estupideces y delinquen a nuestra vista cualquier aventurero puede tomar el poder político.
Estamos entre la espada y la pared, o dejamos a los delincuentes en el congreso o dejamos que un aventurero dictador los saque y nos prive de nuestras libertades. No se que hacerrrrrrrrrrrrrrrrr….!!!!!!!!!!!
20 Agosto 2008 a las 12:38 pm
Pease siempre fue un demócrata de boca para afuera, miembro de esa misma clase parasitaria que siempre se llena la boca perorando de principios pero nunca ha hecho nada concreto por el país. Como bien recuerda Miranda si realmente fuese un demócrata entonces ¿porqué diablos ejerció como congresista en un gobierno que consideraba de facto? Gran demócrata para hablar el Dr. Pease, no tanto para cobrar.
Ahora bajo el mismo principio que sostiene que quienes defienden un corrupto son corruptos, entonces podríamos afirmar que quienes -por justicia o no- defienden terroristas también son terroristas. ¿Qué espera el Dr. Pease para pedir la detención inmediata de Soberón y el resto de las ONGs de “derechos humanos”?
20 Agosto 2008 a las 12:45 pm
roberto, no creas que las encuesta a favor o en contra de fujimori mueven los principios morales de una persona, tal vez sea tu caso, pero no generalices, porfa. Gracias.
20 Agosto 2008 a las 1:02 pm
César Hildebrandt
El Congreso como gallinero
Martha Moyano sería una ama de casa levemente alfabeta, de morado en octubre, de orchata por dentro, de gris toda la vida, sino fuera porque su hermana –la Moyano que monopolizó la decencia de la familia, la María Elena que peleaba por las causas populares- fue asesinada por Sendero Luminoso.
Ese crimen horrendo sacó a esta otra Martha impresentable de la nada donde contaba con los dedos y murmuraba despacito la lectura de algunos diarios chicha formateados por el gordo Bressani.
Mucho debió envidiar esta Moyano viva a la Moyano heroína y muerta y dinamitada para terminar militando en el otro Sendero, es decir en el fujimorismo. Porque el fujimorismo quería para el Perú lo mismo que las hordas de Guzmán: un país donde la ley no existiese y donde la Constitución fuese un olvido crónico, el derecho una incomodidad, la justicia un blanco a disparar, el respeto por las instituciones una maldición, la conciencia un suvenir, la lealtad un estropajo y las palabras un desfile de putas pirandellianamente en busca de su autor.
O sea que a su hermana inalcanzable le debe esta embajadora procaz del fujimorismo su presencia pública. Y ahora, gracias al Apra con várices que Mauricio Mulder tiene que defender a duras penas, la señorita Moyano está a la cabeza de la subcomisión de Acusaciones Constitucionales, la única del Congreso que puede someter a disciplina a jueces y vocales supremos.
La maniobra es clara. Los fujimoristas suponen que con esto pueden intimidar a los magistrados que están juzgando a su líder, el que sigue reclutando el voto de aquellos que desacreditan la democracia como sistema de valores; el “líder” que, encarnado en su hija –la que estudió en Boston con dinero robado al tesoro público-, podría recuperar el poder en este país nuestro que quizá nunca mereció la independencia.
La fuerza política que usó la Constitución como papel de baño se ha hecho con la presidencia de una instancia delicadísima en la relación constitucional entre poderes. Y la señora Moyano, que no sólo no es abogada ni jurista ni constitucionalista sino que demuestra con cada palabra venir de la nada y dirigirse a ella con entusiasmo circular, presidirá esa comisión que el Apra acaba de regalarle.
Fue “Teníanos” quien presentó la candidatura de la señora Moyano. No es de extrañar. Si la política peruana no hubiese descendido a los abismos en donde hocicará (si no la cambiamos), el señor “Teníanos” sería el abogado comarcal y mañoso que debió soñar ser cuando usaba pantalones cortos y algún mártir del profesorado le trataba de meter en la cabeza los secretos del pretérito pluscuamperfecto. Y la señora Moyano, como se ha dicho, honraría el croché y lloraría de emoción viendo a Gisela y reiría viendo a Tongo en lo de Bayly.
Pero como a veces no somos un país sino una derrota, un intermedio más que una función, entonces extras del Canal 7 como “Teníanos” y la Moyano estelarizan y titilan en las candilejas.
“Teníanos”, claro, carece de la glándula de la autonomía y sólo puede cumplir órdenes. Y esas órdenes sólo pueden venir de la jefatura del partido, instalada por ahora en el palacio gubernamental.
Y es que el doctor García necesita del fujimorismo para sus asuntos criminosos. Como Haya necesitó de Prado para matar toda esperanza de cambio y, más tarde, de Odría para hacerle la vida imposible a Belaunde, así el doctor García requiere de la banda fujimorista para sellar el expediente del Frontón y lograr que el Congreso, hoy en manos de “Teníanos”, sea ese gallinero por el que no pasan ni siquiera tratados de libre comercio como el que hemos firmado con Chile –vecino hostil donde el Congreso sí aprobó lo que se firmó con el Perú-.
Mientras la selva se enciende –y con razón-, y la sierra se enoja –con mil porqués-, esa viejita sin memoria que es hoy el Apra se junta con lo peor de las esquinas malevas para amarrar cosas, establecer canjes, abreviar las penas de los otorongos y recordarnos que el doctor García llegó a la política como un personaje y se irá de ella como un prontuario. Con “Teníanos” de vocero congresal, Martha Moyano de socia de alto vuelo, Mantilla de lavador, Valle Riestra como deja vu y los aplausos de Vega Llona desde un palco incendiado del Municipal. Ningún partido político se ha suicidado tantas veces.
20 Agosto 2008 a las 3:26 pm
¿hasta cuando tendremos un Congreso sin reformarse?
Porque algunos creen que el Congreso debe reformarse por iniciativa por propia o de algunos otros. Es el pueblo peruano, la sociedad civil en su conjunto que salga de su letargo y obligue al Congreso a reformarse. Cual es la via, un referendum en donde se vote por implementar cambios que permitan la revocatoria, la renovacion por tercios, la expulsion inmediata del Congreso ante cualquier acto de corrupcion. Ya estuvieran fuera del Congreso Menchiola por ejemplo y no lo tendriamos investigando a las casas de Alba, Torres Caro hace rato estuviera fuera del Congreso y no sentado en su curul buscando su beneficio propio. Repito es la sociedad peruana especialmente la limeña que permite esto y continuara asi mientras la sociedad siga mirando al costado. La sociedad peruana tiene el congreso que se merece. Como los Fonavistas se han organizado y han luchado y luchan por un dinerito que quieren se les devuelva, porque no se puede luchar por la democracia, por la decencia, por la moral, por la honradez, acaso eso no tiene valor ? Por eso que los politicos abusan, se burlan y hacen lo que les da la gana, porque conocen al peruano.
20 Agosto 2008 a las 4:34 pm
Rex:
Cierto, las encuestas no mueven los principios morales de una persona, pero que maltratan el hígado, lo maltratan. Y eso es lo que estoy diciendo.
Respecto al artículo de Hildebrant, ya ni me sorprende la ausencia total de argumentación. Mucho floro cursi (se cree Borges, y sólo es Hildebrant) y poco fruto racional. De un tiempo a esta parte, Hildebrant no se siente en la obligación de presentar algún argumento, su columna es sólo una catarsis cargada bilis y desprovista de verdadera actividad neuronal.
20 Agosto 2008 a las 7:34 pm
““Mucho debió envidiar esta Moyano viva a la Moyano heroína y muerta y dinamitada para terminar militando en el otro Sendero, es decir en el fujimorismo. Porque el fujimorismo quería para el Perú lo mismo que las hordas de Guzmán: un país donde la ley no existiese y donde la Constitución fuese un olvido crónico, el derecho una incomodidad, la justicia un blanco a disparar, el respeto por las instituciones una maldición, la conciencia un suvenir, la lealtad un estropajo y las palabras un desfile de putas pirandellianamente en busca de su autor.”… este párrafo es la mejor definición de la sarna fujimorista que se ha escrito, tenia que ser el maestro ch. y esta otra de garcía y lo que representa el apra,” Mientras la selva se enciende –y con razón-, y la sierra se enoja –con mil porqués-, esa viejita sin memoria que es hoy el Apra se junta con lo peor de las esquinas malevas para amarrar cosas, establecer canjes, abreviar las penas de los otorongos y recordarnos que el doctor García llegó a la política como un personaje y se irá de ella como un prontuario. Con “Teníanos” de vocero congresal, Martha Moyano de socia de alto vuelo, Mantilla de lavador, Valle Riestra como deja vu y los aplausos de Vega Llona desde un palco incendiado del Municipal. Ningún partido político se ha suicidado tantas veces” grande maestro, llego como un personaje y se ira como un prontuario , es lapidario, no se puede comparar este articulo que tiene la pasión de la verdad con el de la señora palacios que siendo la única periodista inteligente en la TV siempre vuelve a sus artículos mixturas de agridulces conceptos que no impactan ni convencen, con todo el respeto porque aunque casi siempre estoy en desacuerdo con ella en la TV nadie puede dejar de decir que es la única que parece entender lo que lee por lo menos y no es una conversa mercenaria sino una divulgadora de su fe, creo equivocada e indefendible pero se le siente honesta en ello y en esta época de tránsfugas , amas de llaves sin llavero y con bozal, o autistas dedicados al periodismo es un merito.
21 Agosto 2008 a las 6:19 pm
Riquez:
Pease siempre ha sido un demócrata. Su papel en la epoca fujimorista fue de resistencia moral y me basta con el papel que cumplió al denunciar valientemente la ubicación del los restos de lás victimas de La Cantuta. Eran tiempos duros y ahora fàcil es criticar. Defender al corrupto - sentenciado - Fujimori es inmoral para los congresistas, no para sus abogados. Los congresistas son funcionarios de la República, no de sus shogunes.
22 Agosto 2008 a las 9:21 am
Javier:
Los congresistas fujimoristas están en el congreso precisamente por defender el gobierno de Fujimori y sus obras. Es evidente para todos que, a pesar de la persecución política, el pueblo sigue apoyando a Fujimori y esa es la razón por la que Keiko, con menos de dos meses de campaña resultó la congresista más votada. Por otro lado, congresistas como Pease recibían un sueldo de congresista y legitimaban la “dictadura” fujimorista (la mayor resistencia moral en contra de una dictadura sería no legitimarla recibiendo suculentos ingresos como congresistas), esa es una de las razones por las que el pueblo los trituró en las urnas.
22 Agosto 2008 a las 9:28 am
A propósito, eran tiempos duros para la partidocracia, porque Fujimori siempre tuvo un respetable apoyo del pueblo independiente. Mientras el pueblo era golpeado por la hiperinflación, la partidocracia prosperaba; cuando la partidocracia es relevada del poder, el pueblo empieza a vencer la crisis y el Perú avanza. En el Perú funciona esta ley: “La cantidad de poder de la partidocracia en el Estado es inversamente proporcional al bienestar del pueblo” (A mayor poder de la partidocracia, menos bienestar del pueblo).