Esta semana (para ser más precisos, el jueves 28) se cumplirá el quinto aniversario de la entrega del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. La fecha, además de las ceremonias de recuerdo a las víctimas de dos décadas de conflicto armado interno, motiva una serie de reflexiones sobre lo que fue su trabajo y el cumplimiento de sus recomendaciones.

Puede decirse, en líneas generales, que la CVR cumplió con tres de sus objetivos centrales. El primero, dar voz a las víctimas de la violencia, a través de los cerca de 17,000 testimonios recogidos a lo largo del todo el país. El segundo, fue presentar los hechos tal como ocurrieron de modo claro y directo: De un lado, Sendero Luminoso fue el mayor responsable de la violencia y de un envilecimiento general del país y Abimael Guzmán el mayor responsable penal de lo ocurrido. De otro lado, los gobiernos no supieron enfrentar a la violencia y permitieron - en el caso de Fujimori, participó - violaciones de los derechos humanos por parte de agentes del Estado, algunas de las cuales configuraron prácticas sistemáticas o generalizadas en algunos lugares y momentos.  El tercero, fue poner en palestra temas que estuvieron en la base del conflicto, en particular, la exclusión, la ausencia del Estado y la discriminación.

Donde se han encontrado mayores dificultades es en la formación de una memoria colectiva que tome en cuenta lo dicho por la CVR. Allí han arreciado los ataques feroces por parte de quienes fueron encontrados como responsables políticos y penales de lo ocurrido, sobre todo, en los partidos políticos y los institutos armados, acompañados de sectores conservadores que consideran que las violaciones de los derechos humanos fueron un costo a pagar en pos de la pacificación. Pero tampoco ha existido una estrategia de comunicaciones y de vinculación con la población por parte de los sectores proclives a respaldar el Informe Final a fin de contrarrestar la serie de mentiras que se han repetido cual letanía durante 5 años (sobre este último punto, recordar el debate sostenido en el blog de Martín Tanaka, el año pasado). 

En lo que se refiere a la implementación de las recomendaciones para la reconciliación, hay que mencionar, de modo inicial, que tampoco se ha entendido el sentido conceptual de la misma. La visión de reconciliación que muchos tienen se remite a la visión cristiana del perdón, elemento que fue mencionado por la CVR, pero solo referido a las relaciones interpersonales y, además, como una potestad de cada víctima. El sentido real de la reconciliación es la formación de un nuevo pacto social, dado que el que teníamos antes - si es que contábamos con algo así - no impidió que el país se desangrara.

Han avanzado varios procesos penales, es cierto. Se han logrado condenas bastante severas a las cúpulas de Sendero Luminoso y el MRTA, respetando el debido proceso y en democracia. Lo mismo ha ocurrido en el caso La Cantuta con algunos de los integrantes del grupo Colina y con el general Julio Salazar Monroe, la desaparición del estudiante Ernesto Castillo Paez y los asesinatos del periodista Hugo Bustíos y de autoridades comunales en Chuschi. A estos logros debe sumarse el actual procesamiento penal a Alberto Fujimori.  Sin embargo, existen dificultades en el avance, debido a la lentitud en las investigaciones, la falta de dedicación exclusiva de los juzgados que habían sido creados para esta materia, la carencia de un programa de protección a testigos, la poca colaboración del Ministerio de Defensa en muchos de estos casos y, además, la no implementación de un Plan de Investigaciones Antropológico Forenses, problemas que son reflejados, por ejemplo, en el caso Putis.

Las reparaciones han avanzado en algo, sobre todo las colectivas, pero sin un plan que las sostenga ni apoyo técnico para su mejor implementación.  Y la creación del Consejo de Reparaciones que elabora el Registro Único de Víctimas puede quedar en nada, si es que no se destinan los fondos necesarios para su mantenimiento.

Finalmente, el rubro con menos apoyo es el referido a las reformas institucionales. Como mencionó Álvarez Rodrich hace unos días:

Un objetivo de la CVR era llamar la atención sobre los profundos desequilibrios sociales, así como sobre las reformas indispensables para avanzar en su corrección. Por ejemplo, en los sistemas de educación, salud, justicia o seguridad, lo cual no ha ocurrido. El camino por recorrer es significativo.

Varias tareas pendientes en un gobierno poco proclive a la defensa de los derechos humanos o a temas que no sean los vinculados a la inversión. Y de allí las dudas en que los avances sean mayores en los siguientes tres años, a menos que, realmente, los sectores que defienden el Informe Final de la CVR vayan más allá de un pequeño círculo y, esta vez, puedan articular alianzas con sectores que, lejanos en algunos temas, puedan apoyar con la tarea de un nuevo pacto social, que no solo compete al gobierno, sino a todos los peruanos. 

Pues es tiempo de evitar una nueva barbarie.

MAS SOBRE EL TEMA:

Entrevistas a Salomón Lerner Febres en La República y La Primera

Perú.21: Ántero y Giampietri vuelven a la carga contra la CVR

El Morsa lanza su réplica a este post desde lo micro

Beatriz Alva Hart: La Comisión de la Verdad fue la voz de aquellos que no tenían voz

Las actividades por los 5 años del Informe Final

7 Respuestas a “CVR + 5: UN BALANCE”
  1. Aia Paec dice:

    Y como regalo por estos 5 años, te regalamos el Informe Final en versión digital (Torrent). Abre tu regalo aqui:

    http://www.mininova.org/tor/1444565

  2. el blog del morsa » CVR y la justicia militar dice:

    […] de la verdad, informe final, memoria, peru, violencia politica No estoy tan de acuerdo con Godoy, con eso de que la CVR dio voz a las víctimas y que presentó los hechos tal como ocurrieron, &#8220…. Creo que la edición del Informe Final le dio mucho énfasis a las interpretaciones de la […]

  3. Luis dice:

    Es verdad hay que poner en accion todo lo recopilado y establecer un plan o incorporarlo en planes concretos del gobierno.

  4. jorge Ureta dice:

    Esperemos que se de la justicia y el dictador Fujimori…sea condenado por sus culpas, y que el pacto político que tiene su bancada con la bancada aprista no lo salve de que le caiga la justica como debería caerle….

  5. Alfredo P. dice:

    El origen de la CVR se debe al vacío de poder ocurrido en el año 2000 luego de la caída del Gbno. de Fujimori; la CVR no fue algo que surgiese de un consenso nacional, sino que la izquireda la impuso por walk over al ingenuo gobierno de Valentín Paniagua (el mismo que quitó cuerpo y expresó su desacuerdo luego que la CVR declarase al año 1984 como el año con mayor cantidad de desaparecidos).
    A 5 años de la emisión de su IF de la CVR, muchas cosas han cambiado; para empezar el fujimorismo logró alcanzar la cuarta votación en las elecciones de 2006 (consiguiendo poner representantes en el congreso), mientras que la izquierda -sumado todas sus múltiples variantes- apenas raspa el 1% (apocalípsis electoral que ha significado que por primera vez desde 1978 el congreso no tenga representación electoral de la izquierda).
    Así, el fracaso del IF de la CVR por imponer una agenda es directamente proporcional al fracaso de la izquierda en el Perú; es evidente que en estos cinco años han sido incapaces de sumar a la causa derechohumanista a mayor cantidad de sectores, haciendo que el tema de los DDHH sea sólo preocupación de activistas vinculados a las ONGs sobre el tema y de familiares y amigos de víctimas de violaciones a sus DD.HH por parte de agentes estatales, mientras que la inmensa mayoría de los peruanos permanece alienada del tema, alienación que se convierte en abierta hostilidad cuando vemos a prominentes representantes de Onegés derechohumanistas y de la propia CVR pedir a parlamentos extrangeros que el MRTA no sea considerado terrorista o levantar monumentos con nombres de terroristas o pedir reparaciones de varios miles de dólares para los terroristas.
    La causa de los DD.HH en el Perú no es moral, ni ética ni tiene que ver con la justicia; es fundamentalmente POLÍTICA: se trata de convencer a diversos sectores de la población con argumentos, no imponiéndoles agendas.
    En la medida que el tema de los DDHH aparezca desligado de los intereses políticos de la izquierda, más sectores de la población podrán interesarse en el tema.
    Sinceramente, creo que en estos cinco años, el éxito por walkover del año 2000 de la izquierda por imponer una CVR en el Perú ha visto sus limitaciones, si en verdad les interesa la vigencia de los DD.HH, la justicia y la reconciliación, pues deberían superar al documento emitido en el año 2003 e ir creando las condiciones para que un gobierno democráticamente electo por el pueblo (el de Paniagua no fue electo por el pueblo) convoque a amplios sectores de la población en una comisión de la verdad que sí sea verdaderamente representativa y no como la del año 2000 que fue monopolizada por la izquierda.

  6. Desde el Tercer Piso » UNA LECCION PARA ANTERO dice:

    […] vez que se acerca un aniversario de la entrega del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, arrecian los ataques contra quienes conformaron este grupo de trabajo o las organizaciones de […]

  7. Insano juicio » Blog Archive » Santa Inquisición condecora a Mercedes Cabanillas dice:

    […] congreso, contó con la participación de reconocidas figuras del ámbito educativo, entre ellas Luis Giampietri y Ántero Flóres Aráoz. A cargo de la condecoración estuvo el Cardenal Juan Luis […]

Deja una Respuesta

Creative Commons License
Desde el Tercer Piso by José Alejandro Godoy is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Sin obras derivadas 2.5 Perú License.