MUDO DE ALCALDE, ¿MUDO DE PRESIDENTE?
Escrito por: Jose Alejandro Godoy en Uncategorized
Las últimas encuestas electorales para el 2011 han puesto a Luis Castañeda Lossio como el momentáneo líder de una competencia que, como sabemos, en el Perú se resuelve en los últimos 6 meses previos a la misma.
Pero es interesante ver las posibilidades reales y dificultades que tiene el alcalde de Lima en dicha tarea que, sabemos, no es para nada oculta.
A su favor, lo dicen los encuestadores, está el hecho de que Castañeda no está quemado en la coyuntura política, es decir, no habla. Y habla con las obras, es decir, con cemento. Digamos, el padecimiento que todos los limeños tenemos actualmente con las pistas, para el alcalde implican inauguraciones por doquier en los próximos meses y, en su concepción, más votos.
Sin embargo, Castañeda no puede decir que las tiene todas consigo. De un lado, deberá romper aquel viejo adagio que dice que la Alcaldía de Lima no es plataforma presidencial - salvo para Guillermo Billingurst, que terminó muriendo en un barco luego que lo destituyeran - y que hizo que Luis Bedoya y Alberto Andrade fracasaran en sus sucesivos intentos de ser Presidentes de la República.
Los otros peligros los expone Álvarez Rodrich:
Una es que no hay obra que haga o proyecto que lance que no acabe en medio de un tremendo chicharrón legal. Desde el fracaso de las revisiones técnicas vehiculares, hasta el escándalo de la obra inconclusa de la Av. Venezuela, para no hablar del atraso en la ejecución de la remodelación de la ciudad. Su apuesta es que, al final, las obras hablen solas, pero se acaba proyectando una debilidad en su capacidad de gestión, y podría dejar, además, algún escandalate abierto que lo perjudique.
El otro nubarrón está en su perfil político. Su deseo de llevarse bien con el gobierno para asegurar el respaldo a sus obras lo proyecta como alguien cobijado por Alan García. Y en el 2011, cuando la gente busque una alternativa al Apra, Castañeda no va a parecer muy ‘alternativo’ que digamos.
Y hablando de chicharrones, esta semana se supo que la Municipalidad de Lima anda metida en otro escándalo. En ese monumento al derroche llamado Circuito Mágico del Agua, se hace que los policías que custodian dicho parque emitan recibos por plata que no cobran. Informa El Comercio:
La presidenta del directorio de Emilima, Flor de María Valladolid, sostuvo ayer en conferencia de prensa que no existió sobrevaluación en los recibos de pago a los policías que vigilaron el Circuito Mágico del Agua, pero reconoció que fue irregular el procedimiento administrativo que siguió la empresa para entregar los honorarios de los policías. De ello responsabilizó al gerente general de Emilima, Andrés Villanueva Navarro.
Valladolid afirmó que Emilima entregó en un solo recibo la cantidad global que le correspondía mensualmente a la policía. Así lo hizo desde julio del 2007 hasta marzo de este año. No obstante, la funcionaria se negó a precisar la cantidad de dinero total que desembolsó.
Tras una sesión de directorio efectuada ayer, Valladolid solicitó a la Contraloría General de la República que realice un examen especial de los pagos efectuados. Como se recuerda, el programa periodístico “Cuarto poder” denunció que en los recibos por honorarios de los 30 policías figuraban 1.500 soles de pago por 14 días de trabajo, pero en realidad los agentes que custodiaron el Circuito Mágico del Agua aseguraron que solo se les había entregado 50 soles por día. Es decir, llegaron a cobrar unos 700 soles.
En la Policía Nacional no hubo un pronunciamiento oficial sobre la denuncia, pero este Diario conoció que Inspectoría General citará a los tres coordinadores que fueron nombrados por la Séptima Dirección Territorial Policial para recibir los pagos globales de Emilima.
Y cuando se cuestionó el financiamiento del dichoso parque, esto fue lo que dijo Valladolid:
Días después de la inauguración, la presidenta de la Empresa Municipal Inmobiliaria de Lima (EMILIMA), Flor de María Valladolid, aseguró a este diario que las obras serían financiadas por empresas privadas, las que ya habían firmado un acuerdo con el municipio para aportar una cantidad anual “hasta cubrir los S/. 51 millones” invertidos. Pues bien, a la fecha esos acuerdos no existen.
En la sesión del Concejo Municipal del pasado 16 de agosto Valladolid aceptó que ni el Banco de Crédito del Perú ni Telefónica del Perú y tampoco la Corporación Lindley han firmado los acuerdos enviados por su despacho. “EMILIMA ha remitido cartas a las entidades señaladas, adjuntando un contrato de donación para su evaluación, o confirmación, o modificación, de las cuales no hemos recibido respuesta hasta la fecha”, reconoció ante los regidores reunidos.
La única respuesta que el municipio recibió de las empresas fue una carta en la que cada una aceptaba participar como patrocinador del Circuito Mágico de Agua, pero en las misivas no se establece si el auspicio sería económico. En el acuerdo enviado por el despacho de Valladolid se precisa que estas deberán aportar US$200 mil anuales y que, tienen hasta la medianoche del 31 de diciembre para responder si aceptan o no la propuesta. Este diario se comunicó hace varias semanas con algunas de las empresas aludidas, pero declinaron responder al respecto. Lo cierto es que, a la fecha, la obra ha corrido por cuenta de la comuna y no hay señal de que ello vaya a ser corregido.
Como que el chorreo en la Municipalidad Metropolitana de Lima no es precisamente económico. O si lo es, pero en otra acepción distinta a la que conocemos.





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