
Veo en el Utero de Marita que esta semana se incrementarán las heladas en Puno, región en la que la temperatura promedio ha sido de 26 grados bajo cero. El fenómeno climático ha generado el fallecimiento de 39 niños menores de 5 años a causa de enfermedades respiratorias agudas.
La alerta dada no ha sido la primera, aunque si la más grave. En el blog Menos Canas, hace poco más de un mes, se comentó sobre la recurrencia del fenómeno y su relación directa con dos cuestiones bastante claras: su ocurrencia en las zonas más pobres de nuestro país y la falta de previsión de las autoridades - tanto del Ministerio de Salud como de los gobiernos regionales - frente a un comportamiento climático que se viene poniendo cada año peor con el deterioro del medio ambiente.
Y es a este punto al que quería llegar: la falta de planificación. Resulta claramente escandaloso que todos los años suceda exactamente lo mismo: llega el frio y quienes más se perjudican son los que menos tienen, principalmente los niños.
De hecho, ya el año pasado se ha tocado el tema. Dos ejemplos bastan. El primero, un texto de Gerardo Seminario:
Y mientras, sin que el cambio climático sea ninguna novedad, Puno se congela. En la foto que adjunto Milagritos (5 años) “llora de frío”. Es de día y hay menos 10 grados, en la noche llegará a menos 20. Sus padres han ido a la ciudad a pedir ayuda y ella intenta pastar sus animales, espera que el agua se descongele para que beban algo. El presidente, con la misma dicharachería con que entregó el presupuesto a las regiones, ahora anuncia millones de soles para palear la emergencia, como si la realidad hubiera saltado de la nada, como si esto no se repitiera todos los años.
Y el segundo, escrito en este espacio por la misma época:
¿Qué hace el Estado? Pues lo de siempre: esperar a que ocurra la emergencia, a que los corresponsales de prensa informen como se mueren niños, ancianos y animales para recién reaccionar y convocar a masivas campañas de donación de ropa y abrigo para colaborar con nuestros compatriotas. Y claro, está muy bien que apoyemos y seamos solidarios con quienes lo necesitan. Sin embargo, todo este discurso de solidaridad presidencial y estatal parece tardío frente a algo que es un mal común del Estado peruano: la falta de previsión, pues todos sabemos que en esta época del año se producen las heladas, cada vez más frecuentes por la forma en como hemos ido maltratando nuestro planeta.
Pues bien, como se imaginarán, la historia se ha repetido. Defensa Civil hizo su campaña para recolectar donativos - de hecho, los donativos estaban entregándose en el Estadio Nacional, con logo de El Perú Avanza incluido -, pero el señor Hernán Garrido Lecca, Ministro de Salud y el señor Hernán Fuentes, presidente del Gobierno Regional, no han hecho lo necesario para paliar más los daños.
Se que la palabra planificación es difícil de pronunciar para quienes consideran que la libertad de mercado debe llevar a una reducción del Estado a su mínima expresión. Pero si algo nos demuestra la experiencia es que requerimos de un aparato estatal eficiente - el tamaño, a fin de cuentas, es algo que se adecua en cada caso específico -, de un centro de planificación (ya a punto de crearse oficialmente, como se anunciaría el 28 de julio en el Mensaje Presidencial) y, sobre todo, de preocupación por sus ciudadanos.
Pero todo indica que lo último es aquello de lo que más carece este gobierno.




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23 Julio 2008 a las 11:11 am
Cuando se trata de hechos previsibles y repetitivos, el Gobierno es el más repetitivo en ser menos previsible; ten por seguro que en verano, cuando vengan las crecidas de los ríos en la costa norte, recién se les ocurra hacer trabajos de desembalse y muros de contención.
23 Julio 2008 a las 11:35 am
Y asi dice Alan Garcia que pronto seremos un pais del primer mundo.
Ya es tiempo que se nombre un grupo de gente experta para que re-organize Defensa Civil y diseñe una
politica de emergencia nacional. Por ejemplo en los paises desarrollados los colegios estan diseñados para servir como refugios tremporales ante una catastrofe. En el caso de EU, los colegios estan diseñados a prueba de huracanes y terremotos. Ante una orden de evacuacion, toda la gente ya sabe que tiene que dirigirse al colegio mas cercano fuera de la zona de evacuacion. Alli debe presentarse solo con un maletin con ropa de cama. No se admite llevar comida ni mascotas.
Los colegios contienen todos los equipos y herramientas necesarios para soportar la emergencia por varias semanas.
Existen generadores de electricidad, camas armables, bolsas de dormir, medicinas, alimentos enlatadados, etc.
Inclusive en las carreteras hay letreros que indican las salidas para llegar al colegio. Asimismo la Television y radio en cadena emite señales en las zonas de la emergencia avisando de la tormenta que se aproxima, de esa manera la gente tiene el tiempo de evacuar si va a ver inundacion o huracan. En el caso de Tornados y terremotos no se puede predecir pero por lo menos existen los colegios que se pueden convertir en refugios en pocas horas.
Cuando se nombra gente incapaz a dirigir estas organizaciones, siempre todo termina en fracasos como ha ocurrido con el huracan Katrina que azoto New Orleans. Eso pasa por poner a amiguitos en puestos estrategicos.
Recordemos que el APRA intento poner a Pandolfi, primero como asesor y despues seguramente como Jefe de la Oficina de Prevencion de Desastres, lo unico que iba a poder asesorar Pandolfi era como hacerse rico de la noche a la mañana.
23 Julio 2008 a las 11:43 am
Pamela: Otro fenómeno que se repite todos los años y para el que no tenemos previsión. Y ello me motiva la siguiente pregunta: luego de lo que comprobamos con el terremoto: ¿Por qué no reformulamos el sistema de Defensa Civil?
23 Julio 2008 a las 12:10 pm
…tenemos lo de Puno….y el tremendo pasivo de un año de “reconstrucción” de Pisco y otras zonas afectadas por el sismo. Tendremos que esperar que los chavistas repartan frazadas y kerosene entre los puneños para que el genocida se ponga las pilas como en lo de la Operación Milagro.
23 Julio 2008 a las 12:15 pm
¿Qué hace el Estado? se pregunta el autor del post.
Habría que recordarle que el Estado no es sólo el gobierno central y que desde hace unos años existe una dimensión de gobierno regional, la que -se supone- está más cerca de la población y podría hacer frente a estos eventos de forma más eficiente.
También recordarle que por ley el jefe del sistema de defensa civil son los alcaldes de cada zona.
Creo que en vez de aprovecharse de estas tragedias para culpabilizar de todo al gobierno central, habría que exigirles a las autoridades locales y regionales -que parece que en Puno sólo sirven para organizar desmanes y paros- mayor acción para hacer frente a esta crísis.
23 Julio 2008 a las 12:25 pm
Alfredo: Si lees bien, a Hernán Fuentes no se le quita responsabilidad, por el contrario, también se le cuestiona por no hacer nada. Pero también es necesario que coordine con otras autoridades de nivel central.
23 Julio 2008 a las 11:04 pm
todos los años la gente se muere de frio y todos los años piden donaciones, donde esta todo el dinero que dicen que sobra, y la bonanza economica y el chorreo, por favor¡¡¡¡ los politicos deberian de sensibilizarse y los periodicos deberian de prestar mas atencion a esto, parece que nos estamos acostumbrando a este tipo de muertes.
24 Julio 2008 a las 9:36 am
Recuerdo que cuando Fujimori estaba trabajando en la prevención de desastres naturales, la acusación que se le hacía era que sólo hacía cortinas de humo, o populismo, o que estaba asustando a la población (después, con el terrible niño del 98, tuvieron que quedarse callados). En realidad, más que aumentar el tamaño del Estado se necesita de una eficaz gestión de Estado. Todo depende quién sea el líder, si es alguien que trabaja con inteligencia, entonces, a pesar de las dificultades, se podrá hacer mucho. Pero si tenemos a líderes con poco apego al trabajo duro y encima parlanchines vitalicios, no importa cuan grande sea el Estado, siempre habrá imprevisión e incompetencia. Por eso, no hay que tratar de vender recetas “planificadoras” (en el sentido económico de la palabra), que mucho más se ha hecho cuando no existía ningún ente burocrático dedicado a planificar (Con el famoso Instituto de Planificación del pasado, igualito nos fuimos al abismo), en cambio sin ningún ente planificador crecemos a 8% anual. No necesimos más Estado, sino mejor Estado. Que haya verdaderos funcionarios de primer nivel en las más altas instancias del Estado (pagando lo que se tenga que pagar, lo barato resulta caro) y no personajillos altamente politizados que apenas saben sumar y multiplicar. Por eso el pueblo recuerda a Fujimori (a pesar de la tenaz persecución), y repudia a los ineficientes señorones de la partidocracia.