Como pueden ver en la infografía de Perú.21 que he colgado arriba, mañana cientos de ciudadanos tendrán que levantarse más temprano por una constante de estos meses: obras víales en Lima.
Creo que nadie está en contra del progreso de la ciudad, por el contrario, si Lima se hace un lugar más habitable para todos sería una buena noticia para publicar en primera plana. El problema con estas obras es que a) se hacen sin una visión integral de ciudad metropolitana, b) los cierres de ruta no se comunican con anticipación, c) las obras avanzan a ritmo más lento que selección peruana de fútbol, d) ninguno de los alcaldes - no solo Luis Castañeda Lossio - ayuda a hacer más transparentes los costos y tiempos de las obras y e) no existe una coordinación para las interrupciones viales que nos haga menos difícil la vida a los ciudadanos.
Hace tres semanas, Rosa María Palacios expuso sus preocupaciones sobre este tema y se percató de un detalle: cómo políticos y ciudadanos no trasladan el descontento contra Castañeda en una agenda política:
Todos debemos colaborar, es cierto, pero no al punto de sacrificar nuestros derechos cuando existen alternativas menos restrictivas. ¿Algún alcalde indemniza por el daño causado a comerciantes y vecinos? Ninguno. Entonces ¿no es hora de decir hasta aquí llegamos? ¿Qué pasaría si los vecinos tomaran esas calles deshechas, por donde ya no circula nada, para protestar pacíficamente hasta que el alcalde responda? ¿Qué pasaría si los vecinos exigieran un acta de compromiso que incluya la exoneración del impuesto predial o de los arbitrios si el alcalde incumple el cronograma pactado?
Y ciertamente, creo que todos nos hemos quejado alguna vez por las congestiones vehiculares causadas por estas obras improvisadas, en las que se mezcla la cumbre de APEC, la necesidad de los alcaldes de reemplazar carencia de ideas por cemento y la pasividad de los ciudadanos.
Creo que es hora de ponernos las pilas. Si bien en San Borja no he tenido que soportar cosas como esta, los caminos a mi trabajo, o a lugares como Miraflores, Barranco o el Centro se me hacen realmente más tediosos de lo normal. Es tiempo que los vecinos de Lima les exigamos a nuestro alcalde, comenzando por el admirador de “La Palabra del Mudo”, lo mínimo que les podemos exigir a nuestras autoridades: un mínimo de respeto.
MAS SOBRE EL TEMA:
Augusto Álvarez Rodrich: Días de furia en Lima





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13 Julio 2008 a las 9:17 pm
Ese Castañeda, lo que deberia es hacer una universidad, asi como hace hospitales de la solidaridad, pero que sea mejor que la san marcos o la san martin, con buenos catedraticos, y sobre todo los alumnos ingresen con alto promedio, minimo 120 IQ, para asi ganar la carrera tecnologica a Chilemanta.
Con by pases, que vamos a lograr, taxistas mas cheverengues. No pe tio, invierta en educacion y sus nietos se lo agradeceran.
13 Julio 2008 a las 10:58 pm
José Alejandro, no puedo estar de acuerdo con lo que dices. La espantosa falta de liderazgo de Castañeda solo confirma la pobreza de nuestra sociedad a la hora del debate político, porque si la ciudadanía tuviera una visión menos lamentable de la función de la política en el Perú, no estaríamos conformándonos con la idea que “por lo menos hace obra” que mucha gente expresa para justificar su completa falta de opinión respecto al capataz muertito que tenemos por alcalde. Incluso Kouri, con toda su ausencia de principios, es más inteligente, becando estudiantes chalacos, tratando de llevar museos a su región y mostrando que siquiera por oportunismo, tiene algo más que una colección de mapas. Castañeda es simplemente un Belaúnde taimado, hasta el punto de imitar sus maquetas con PowerPoints. Eso de desaparecer el ovalo Balta, cuando la tendencia en muchas partes es añadir óvalos para suavizar los flujos, la barbaridad sanmarquina -al parecer producto del chantaje con el predial- y demás perlas, lo convierte en un personaje que solo sería lamentable sino fuera también autoritario. Lamentable.
23 Julio 2008 a las 5:33 pm
[…] unas semanas, en este blog comentamos que nadie capitaliza el descontento ciudadano por las obras inconclusas a lo largo de la ciudad de Lima, y que tienen al alcalde Luis Castañeda Lossio en la picota por la falta de planificación de las […]
20 Agosto 2008 a las 3:22 am
[…] Tortura vial (Desde el tercer piso) […]