MONTESINOS, EL COLABORADOR INEFICAZ
Escrito por: jgodoymejia en Alberto Fujimori, Uncategorized, Vladimiro Montesinos, corrupción, derechos humanos, juicio
La noticia del día no es la captura de Lady Bardales, ni tampoco un round más de la pelea Alan - Evo (donde suscribo íntegramente lo dicho por Farid Kahhat), sino la declaración del testimonio de Vladimiro Montesinos como ineficaz para el proceso seguido a Fujimori.
En términos jurídicos, ello quiere decir que lo que dijo Montesinos el lunes no será tomado en cuenta para el proceso. Y aunque aún queda pendiente el pedido de Nakazaki para que vuelvan a llamar al ex asesor, lo cierto es que lo que hace la Sala Penal Especial es correcto, dado que el socio de (a) “Presidente” se burló de todo el mundo - sobre todo, del Fiscal José Antonio Pelaez -, siendo la causa fundamental de esta decisión la actitud de Montesinos de quedarse callado cuando ya estaba con 3 horas encima de discurso. San Martín y compañía han calificado correctamente de “conducta lesiva” a una patraña digna de abogado de Azángaro.
Lo cierto es que, tomada o no esta decisión, el testimonio de Montesinos no había aportado gran cosa al fondo del proceso. La cantinflada - como bien lo retrató Carlín ayer en La República - sirvió para tres cosas fundamentales.
La primera de sus intenciones era ejecutar venganzas personales contra posibles testigos que lo incriminen - Máximo San Román, Rafael Merino Bartet - o contra el fiscal Avelino Guillén. Todos ellos - salvo Merino - le han respondido en público, negando cada acusación.
La segunda era limpiar su pasado: yo no era abogado de narcos, no me expulsaron del Ejército, mandaba espías a Ecuador, no tuve nada que ver en el encubrimiento de Cayara. Para cualquiera que le de una leida a alguno de los libros de la bibliografía sobre Fujimori y Montesinos, se dará cuenta que lo dicho por (a) “Asesor” es falso. ¿Desconocimiento de la realidad? Más que eso, intento de limpiarse.
Y la tercera intención era limpiar a su jefe, del cual se reconoció como su subordinado. Y lo hizo con tal poco sentido de la realidad que terminó enfatizando más la imagen de socio y cómplice, que los fujimoristas han intentado negar por años. (Se acuerdan: “Montesinos es Montesinos y sus delitos son sus delitos”, Chino rata dixit). Todo ello ha convertido a la defensa del ex dictador en un gran Babel, donde están involucrados los amnistiadores, los que siguen hablando de inocencia, los que dicen que vale matar en algunos casos y ahora, su compinche.
Que el fiscal Pelaez haya tenido un interrogatorio pusilánime no convierte a Montesinos en un super - hombre. Esa es la imagen que nos quiso dar. La decisión de la Sala Penal Especial lo devuelve a su lugar patético, a su verdadera faz: la del corruptor que hizo del país su chacra, junto a Alberto Fujimori.
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