Si, nos gusta dar la contra a la mayoría de críticos de películas, que dicen que las segundas partes no son las mejores. Pero ambos sabemos que sí, como cuando me enseñaste que El Padrino II era mejor que la primera.
O como cuando compartimos vueltas olímpicas como esta, con el mismo sentimiento y la misma garra gritando, al igual que el abuelo, al igual que mis tíos, al igual que toda la familia.
Y claro, me enseñaste que si bien “la hora del lonchecito es importante”, también había música como esta.
Ya son casi 20 años. La mayor parte de mi vida, sin que ambos lo previéramos, pero queriéndolo cada día más. Y aunque los apellidos no sean iguales, el cariño es el mismo. Ambos nos lo ganamos. Y con mi hermano sabemos que esta canción, aunque las circunstancias fueran distintas en cada caso, es de los tres:
Te he visto aprender a ser tu mismo, a ser tu propio jefe, a superar los baches más jodidos que una persona puede pasar y ahora, a ser abuelo. Veo que cuando mi hermano se vaya a hacer videos por el mundo y yo siga defendiendo lo que creo, pero en otro tercer piso, mamá se quedará con el mejor de todos.
Luego de los “éxitos” de las ministras Susana Pinilla y Mercedes Araoz en el arte de la música criolla, veamos a su jefe, en un video de 2001, haciendo un homenaje al género romántico por excelencia: el bolero.
Asi que en esta edición de “Su Majestad, el Bolero Bloggero”, el excelentísimo señor Presidente de la República nos interpretará Historia de un Amor:
Pero si esta eximia interpretación musical los ha dejado aun vivos, deléitense con este video de Alberto Fujimori haciendo gala de sus dotes para el baile - si, las mismas que vimos en El Ritmo del Chino - en Trampolín a la Fama:
Y para culminar, que mejor que ver a Alejandro Toledo deleitándose con un espectáculo en el Brisas del Titicaca, en lo que, sin duda, fue un clásico del humor:
Dado que las propuestas para disolver el Congreso han vuelto a salir a la luz - haciendo ver a Aurelio Pastor más autoritario que la propia Keiko Fujimori - es el momento de recordar que no es la primera vez que se propone tan descabellada idea. Y que fue Alan García el que comenzó con un peligroso socavamiento del Poder Legislativo que, a pesar de su desprestigio, merece ser defendido en su institucionalidad. Sobre todo cuando algunos alucinan que una nueva elección parlamentaria les dará los votos para ser mayoría absoluta, delirio absoluto en un país tan fragmentado como este.
Resulta bastante increible que una persona que ha pasado por una facultad de Derecho (y que es Doctor en esta materia por la Complutense de Madrid) hable de la disolución del Congreso como quien habla de los grupos del próximo mundial de fútbol. Algún avispado asesor le habrá soplado al oido que tenía que tener comentarios contrarios al sueldo de los parlamentarios, pero de allí a poner como solución a la no rebaja de sueldos parlamentarios una disolución del Congreso, revela el nivel de desesperación que tiene AGP por agradar a la gente (así sea con un discurso incongruente con la acción de su partido frente a la dictadura fujimorista) y la poca disposición que tiene García a hacer pedagogía política y a explicar que la disolución del parlamento no se perpetra porque al Presidente se le ocurra así nomás.
¿Cómo es posible que el candidato de la democracia sea el candidato que propone la pena de muerte y el cierre del Congreso?
El presidente Miterrand, que fue un gran socialista en el país más demócrata del mundo, cerró cinco veces el Congreso. Lo disolvió para que en 60 días se eligiera un nuevo Congreso. Y la Constitución peruana lo establece. Nos hemos acostumbrado a ver a los congresistas como reyes.
Entrevista de Alan García con Marco Sifuentes, mayo de 2006. (Nota: Francia es una república semi-parlamentaria, donde la disolución del Congreso por no dar un voto de confianza o para obtener mayoría parlamentaria es un mecanismo previsto por la Constitución y por la política francesa)
Pataleta o plan específico, la reacción del Apra ante su fracaso en el Congreso para aplicar la pena de muerte, consistente en forzar un referéndum no contemplado en la Constitución, puede estar conduciendo al país a un camino oscuro que menoscabe la institucionalidad política a través de la disolución del Parlamento.
(…)
El presidente Alan García, sin embargo, recurre al referéndum con argumentos que, lamentablemente, se parecen mucho a los que usaba Alberto Fujimori.
“No es la primera vez en que la clase política se pone a espaldas del pueblo (.) Es doloroso que mientras el 80% de la población está a favor de esta medida, quienes se llaman sus representantes y quienes opinan, que son una pequeña minoría, intentan bloquear antidemocráticamente la voluntad del pueblo peruano”, señaló el comunicado firmado el sábado pasado por García.
Curiosamente, es lo mismo que Fujimori decía durante los años noventa para justificar la disolución del Congreso y su comportamiento autocrático.
El congresista aprista Aurelio Pastor defendió la legalidad de su propuesta, a título personal, para convocar a un nuevo Congreso, y dijo que si el actual resulta inviable para aprobar las reformar, debería buscarse esa alternativa.
Explicó que el artículo 134º afirma claramente que el Presidente de la República está facultado para disolver el Parlamento, si éste ha censurado o negado su confianza a dos consejos de ministros.
En ese sentido, consideró que el Gabinete Ministerial, que preside Jorge de Castillo, debería hacer cuestión de confianza sobre las frustradas reformas, y así dar paso al mecanismo constitucional.
“Yo creo que quizá ha sido una expresión mal dicha, porque el Congreso no puede ser cerrado, es la representación del voto de los pueblos, puede tener fallas y limitaciones como las tiene el Ejecutivo, el Poder Judicial o el Jurado Nacional de Elecciones, pero mejorar no es clausurar”
¿Tanta ‘crisis’ hay ahora que algunos apristas pueden pensar en el absurdo de patear el tablero? ¿Tanto admiran a Fujimori? La iniciativa de Pastor -¿o del Apra?- será constitucional pero, sin duda, es descabellada pues nos pondría, innecesariamente, como una nación de tercera división.
Una manía que tenemos los abogados es la de revisar El Peruano todos los días. No es porque me agrade leer el periodíco que hace ver a mi país como si fuera la Suiza de América Latina y a Alan García como un émulo de Winston Churchill, sino porque trae el suplemento de Normas Legales y así nos enteramos de todos los textos que regirán la vida del país en diversos ámbitos.
Y claro, también permite enterarnos de cosas como las que veremos a continuación.
El Decreto Supremo N° 076-2008-EF, publicado ayer en el Diario Oficial, autoriza una transferencia de partidas a favor de la Presidencia del Consejo de Ministros para la ejecución de acciones del plan de estrategia publicitaria “El Perú Avanza II”.
Como bien sabemos, el gobierno nos ha atosigado en toda su publicidad con la frase y el logo que ven arriba, para indicarnos que lo que hace logra que nuestro país vaya por la senda del desarrollo y yadda yadda.
Bueno, esta segunda etapa de “El Perú Avanza” tendrá mayor énfasis en “mantener a la población adecuadamente informada sobre los diversos programas y proyectos sociales que, en el marco de la lucha contra la pobreza, viene ejecutando el Gobierno en las zonas de extrema pobreza del país, de tal manera que permitirá difundir todas las acciones que se realicen y que permita sensibilizar a la población en general e informar educando y al mismo tiempo establecer un clima favorable en los diversos sectores sociales (…)”.
¿Cuánto van a gastar? Un millon de nuevos soles.
La otra nota curiosa es que quien firma el Decreto junto a Alan no es Luis Carranza, sino José Antonio Chang Escobedo, en su calidad de “Encargado del despacho del Ministerio de Economía y Finanzas”.
Se veía venir. El intento de debate constitucional planteado para esta semana fue frustrado y ni siquiera se abrió la discusión de siquiera un solo artículo. Y más allá de si fueran nacionalistas o apristas quienes abrieran o continuaran la polémica, todo se reduce a este controvertido punto del Plan de Gobierno del Partido Aprista Peruano:
El Partido Aprista Peruano promoverá que se otorguen facultades constituyentes al nuevo Congreso para restituir la Constitución firmada por Víctor Raúl Haya de la Torre, actualizándola a las necesidades de un Estado promotor, regulador, descentralizado y democrático.
Hasta el día de hoy permanecemos en un limbo por no definir, hasta el momento, que Constitución es la que queremos que nos rija.
A favor de la Constitución de 1979 se encuentra el hecho de que fue producto de un consenso entre fuerzas políticas de izquierda, centro y derecha, su carácter progresista en materia de derechos fundamentales y el hecho que no fuera “producto de un golpe de Estado”. (Claro, pero se hizo en una Asamblea Constituyente convocada por una dictadura de salida).
En el caso de la Carta de 1993, se esgrime en su favor que permitió la apertura económica de los noventa - argumento falaz, pues la liberalización económica comenzó bajo la Constitución de 1979 -, el hecho de que permitiera la salida de un régimen autoritario y que los artículos hechos a la medida del dictador ya han sido modificados, con lo que el páis podría vivir solo con cambios constitucionales parciales.
Sin duda, por mas que ahora los apristas intenten hacer maromas verbales para negarlo, lo cierto es que si propusieron volver a la Constitución de 1979, claro, con modificaciones que la modernicen. Seguir negando el hecho sería mentir. Pero lo que tendrían que explicar a las personas que votaron por ellos por este motivo es porque han decidido variar de opinión. Hasta ahora no he escuchado a ningún líder del partido de la estrella - y eso que varios son abogados - explicar porque han retrocedido en este punto y decir lo que, en realidad, todos los hombres y mujeres de leyes sabemos: que es imposible restituir una Constitución muerta.
Por supuesto, entiendo que detrás de sus exabruptos hay cálculos y alianzas en pos de la presidencia del Congreso. Pero quiero referirme a los políticos que creen de buena fe, quizá porque otros de mala fe se los han hecho creer, que un cambio de constitución es indispensable para refundar todo lo que recusan de la república: un ‘wishful thinking’ surgido desde una ingenuidad antisistema. Nuestros vecinos ecuatorianos y bolivianos están en ese trance. Hace poco conversé con una asambleísta ecuatoriana que hablaba con tal entusiasmo de los artículos reglamentaristas que estaba redactando sobre el poder económico y las comunicaciones, que sentí que de veras creía que de esa forma se resolverían sus ‘impasses’ nacionales.
En realidad, la controversia no está en las reformas constitucionales que se iban a plantear - bicameralidad, modificación de la elección de los miembros del Banco Central de Reserva, sistema de justicia y vacancia de parlamentarios faltones - sino en el capítulo económico de la Constitución. El humalismo va por la línea de modificar todo, mientras que apristas, pepecistas y fujimoristas no quisieran tocar ni una sola coma de dicho capítulo.
Para ambos bandos, sería bueno que revisaran este párrafo de la exposición de motivos sobre las ideas centrales del Proyecto de Constitución planteado por el Congreso pasado, bajo el liderazgo de Henry Pease:
La Constitución señala los límites pero no constitucionaliza ningún modelo económico, sino que adquiere el carácter de un programa a realizarse, según la aplicación e interpretación que se le atribuya a lo largo de la vida a cada una de sus normas. No puede ser sólo un instrumento que garantice la conservación de las situaciones ya adquiridas, sino que tiene que ser, al mismo tiempo, el instrumento que garantice el proceso de transformación de la sociedad en los marcos previstos por la propia Constitución. Y ello sólo es posible, si sus preceptos, con mayor razón los dedicados a la regulación de la actividad económica, son el resultado de un acuerdo social y político.
Lo cierto es que ya existe un proyecto de modificación del capítulo económico de la Constitución, elaborado por un grupo encabezado por Jorge del Castillo y formado por especialistas de tendencias disímiles, como Jurgen Schuldt, Javier Iguiñiz, Javier Silva Ruete, Augusto Álvarez Rodrich o Javier Tantaleán. Este capítulo económico mantiene la iniciativa privada, la propiedad privada y la economía social de mercado como principios básicos, pero remarcando que “el ejercicio de las libertades de trabajo, empresa, comercio e industria no debe ser lesivo a los derechos fundamentales de la persona, a la moral, ni a la salud o seguridad públicas”. El Estado tiene un rol más activo, aunque mantiene la subsidiaredad estatal en materia empresarial. Es un texto equilibrado y creo yo, de acuerdo a tiempos en que el liberalismo ultra y el estatismo no son soluciones para un país como el Perú.
Esta vocación entre la modificación radical y el inmobilismo ha hecho que no se tenga el clima adecuado para la discusión constitucional y que, probablemente, este debate se siga postergando hasta el próximo gobierno. Lo cierto es que, además de un capítulo económico menos rígido, sí se requiere discutir la reforma constitucional de la justicia y si el país vuelve al sistema bicameral. Pero ello tendrá que seguir esperando a que nuestros políticos sean capaces de hacer algo que caracteriza a toda democracia: crear consensos. Considerando la fragmentación del Congreso, esa es una tarea harto complicada.
Estas son las zonas en las que hay mayor cultivo de hoja de coca, a la que se viene reemplazando con plantaciones de cacao con miras a la exportación. Y lo que se procura es formar cadenas productivas para la producción y comercialización del producto, es decir, no solo se trata de una mera sustitución de cultivos, sino que tengan mercado y que se formen empresas - o se consoliden las cooperativas existentes - con miras a la exportación del producto y, esperemos que en pocos años, a su procesamiento masivo en el Perú.
Justamente, algo que nos falta hacer en el país justamente es construir este tipo de cadenas, que integren la producción, el transporte, el procesamiento y la comercialización del producto final. Algo de ello comentamos el sábado en relación con la gastronomía. El ejemplo de que esto se puede hacer a mayor escala se viene dando con el cacao y lo que podría ser una incipiente industria chocolatera en el Perú.
Sin embargo, existe aun un reto grande por afrontar, de los que programas como el PDA solo son una parte de la solución del problema:
La existencia de ricas zonas agrarias y biodiversidad de oportunidades únicas en el ámbito internacional, no es debidamente aprovechada por una política estatal que promueva la inversión pública y privada para sostener cultivos y mercados legales bajo precios razonables y con una infraestructura que eleve la productividad. De particular importancia resulta la infraestructura de la carretera nacional, que en esta región es aún pobre y limitada. La medición de la importancia que el Estado asigna al sector agrario se mide, en buena medida, por la existencia o no de caminos rurales que lleguen al pie de la chacra para reducir los costos de transporte de productos agrarios. Como lo indicó el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, las brechas que se generan a partir de la distancia entre el Estado y los ciudadanos, particularmente en las zonas más pobres del país, constituyen un germen de respuestas violentas y no democráticas.
Iniciativas como estas van por el camino correcto. Sin embargo, de no seguirse impulsando cadenas productivas en todo el país, no sólo el narcotráfico será el que campee, sino también la insatisfacción con la democracia. Quizás con ello evitemos al próximo outsider y que el Perú se convierta en Medellín o Tijuana.
Asi las cosas, a la magistrada no le quedó otra que hacer una denuncia grave. Cuenta El Comercio:
La jueza del Noveno Juzgado Contencioso Administrativo, Alicia Salinas, quien fue suspendida por la Oficina de Control de la Magistratura (OCMA) por ordenar provisionalmente el ascenso de varios policías, dijo que la sanción que recibió “es una represalia de la ministra de Justicia, Rosario Fernández, por rechazar en dos ocasiones la medida cautelar que presentó cuando era abogada de Manuel Burga, presidente de la Federación Peruana de Fúltbol (FPF)”.
La titular de Justicia será citada en los próximos días por la Comisión de Fiscalización y Contraloría con el fin de aclarar la denuncia expresada por Salinas.
Recordemos que Manuel Burga actualmente viene luchando para que se le reconozca como Presidente de la Federación Peruana de Fútbol, luego de un controvertido proceso de elección que ha impedido la inscripción de su junta directiva en Registros Públicos.
Lo cierto es que García ha venido corriendo, durante sus dos primeros años, prácticamente solo. La presentación de críticas puntuales en determinados momentos - lo que lleva a que muchos se pregunten donde están los líderes del otro lado - y la carencia de articulación con sus respectivos grupos parlamentarios provocaron que Alan haya sido el único actor político con capacidad de poner la agenda e incluso, de meterse los cabes, autogoles y “pensamientos en grande” de los últimos tiempos.
En el caso de Ollanta Humala, ha tenido la suerte de seguir siendo el cuco de los empresarios y de los medios de comunicación más afines al gobierno. Eso le ha permitido seguir siendo un actor con cierta presencia en la política peruana. ¿Dónde está el problema con Humala? En que sigue sin articular un liderazgo democrático claro, se queda en los mismas críticas al sistema que tenía durante la campaña sin que estas se conviertan en propuestas concretas. Yo me pregunto, si Ollanta tiene más de 20 congresistas con los que puede presentar alternativas, ¿por qué no ponen sus temas en la agenda parlamentaria y mediática? La carencia de una organización sólida hace que los esfuerzos del Partido Nacionalista queden de lado, tanto en su labor legislativa, como en la fiscalizadora - hasta ahora no han podido censurar a Alva Castro -, así como en la configuración de un partido más sólido.
En cuanto a Lourdes Flores, ayer hubo una confesión de parte que me pareció sintomática. El parlamentario Juan Carlos Eguren señaló lo siguiente:
“Ella apareció a los cien días de iniciado el gobierno, posteriormente al año de la gestión del presidente García y ahora con ocasión del segundo año. Sus apariciones son programadas y responden a la necesidad del partido de pronunciarse orgánicamente y no sólo a través de una propuesta sistemática o reiterativa. El estilo del PPC y de Lourdes siempre ha sido el de hacer propuesta y no sólo crítica. El día a día está para los alcaldes, para los congresistas y para los dirigentes del partido. Los líderes nacionales tienen que tener una visión no tan cortoplacista sino de mediano y largo plazo y siempre pronunciarse no sólo en la crítica sino en la propuesta”
El problema, congresista Eguren, es que más allá de sus conferencias de prensa, Lourdes Flores no tiene mayor presencia y por tanto, lo que puede ser una calculada estrategia de no presencia mediática para evitar quemarse antes de tiempo para el 2011 puede terminar haciendola imitar la estrategia del muertito que un recordado ex Presidente quiso hacer durante el gobierno pasado. Y ya sabemos como terminó dicha estrategia. Asimismo, ¿dónde está el famoso documento que Lourdes presentó al país la semana pasada? Lo he buscado por Internet y hasta ahora nada de nada. Y luego se quejan cuando la prensa “no cubre” a la oposición.
Pero si hablamos del rey del cálculo, quizás el título deberíamos dárselo al ex presidente Toledo. Momento en que aparece, momento en que las cámaras - hasta de video blogs - y los micrófonos se encienden. Y sus críticas al gobierno han ido aumentando en intensidad, como calculando el momento en que suelta hasta los “ajos” tan característicos de su discurso o sus frases comunes. Lo cierto es que Toledo, a pesar de tener una mini bancada, tiene presencia por el puesto por el que ocupó y porque su desborde verbal siempre va a generar titulares.
¿Y por qué lo denomino el rey del cálculo? Laura Arroyo Gárate me da una respuesta:
Pero hay que ser un poco más astutos. Si bien Toledo y yo no nos hemos peleado tanto, hay que admitir que hay algo (o mucho) de maña en estas declaraciones. Si hay un error que se le reconoce a Lourdes Flores es que anunció su candidatura a las elecciones presidenciales del 2006 con demasiada antelación. Ello desgasta pues de arranque te pone tanto en la mira de tus partidarios, como en la de tus enemigos y, desde luego, en la de los medios.
Toledo lo sabe y por ello no quiere pecar por ingenuo; sin embargo, sabe de sobra que perder presencia mediática le puede costar justamente el sillón presidencial. Por ello se presenta como un ex Presidente comprometido que sigue obrando en pos del país (reuniones múltiples con representantes políticos de todo el mundo) y trabajador (las clases y charlas que da en todo el mundo y en Stanford).
El problema es que tanto cálculo hacia el 2011 nos deja sin un control efectivo hacia la gestión actual de gobierno, más aún si vemos bancadas parlamentarias cada vez más desarticuladas de lo que proponen sus líderes o sin la presencia en la agenda nacional que podrían tener. Y de eso se aprovecha mucho un gobierno que tiene como lenguaje mediático el menosprecio al rival y la patadita mediática como bandera. Yo lo llamaría “Retroceder nunca, concertar jamás”.
Cuidado, que por pensar en el 2011 la “oposición” esté dejando la cancha demasiado libre a García y luego nos arrepintamos todos. Y quizás comenzando por ellos. Que no olviden que desde las regiones otros actores también quieren ubicarse en el partidor. Y que el juego político requiere de una oposición y de partidos con vida activa, más allá de las declaraciones de sus líderes.
De lo contrario, la responsabilidad de otro outsider en el 2011 será enteramente suya.
Pensar en grande. Una forma de hacer vivir al país en el Primer Mundo. Un modo de hacer política. Algo que está entre el genio y el débil mental. Una obra de Alan García Perez. Una sección de este blog que se vuelve a abrir.
Quien piensa en grande hoy es el creador de la frase que caracteriza a esta sección.
Como recordarán, la semana pasada Lourdes Flores se opuso a que vendamos gas natural a Chile, considerando que quienes debían beneficiarse de este recurso en primer lugar eramos los peruanos. Como se imaginarán, luego de tal declaración y de decir que este gobierno no tenía sensibilidad social, los apristas se le fueron encima a la presidenta del PPC.
“Cuidado, porque en un momento Chile, si se enoja… nos compra mil millones de dólares y nosotros le compramos 300, y en cualquier momento puede decir: okey, si no me quieren vender, no le compramos los mil millones … y les devuelvo los 100 mil peruanos que tengo aquí, a los que les he dado residencia”
Pero vayamos por partes. Yo no soy de los que cree que el capital es un gran mal ni que los chilenos son el enemigo. Por el contrario, creo que el intercambio comercial con Chile es necesario y saludable por dos razones: mejorar las relaciones con el país vecino y generar más riquezas para el país.
Sin embargo, ponerle reglas al capital que sean claras es el ejercicio de lo que hace un Estado en una economía de mercado. Y esas reglas no implican que, por temor a que los capitales se vayan, se deje hacer a los empresarios lo que se le venga en gana o que un bien escaso sea vendido al mejor postor. Para comenzar, el capital no es tan golondrino como se cree, salvo en el tema de las finanzas especulativas. Y en segundo lugar, no creo que los chilenos se larguen solo porque no les vendamos gas.
Ahora bien, repito un poco lo que se dijo aquí la semana pasada. Si tenemos un recurso escaso como el gas, los primeros que deben aprovecharlo son los peruanos para el desarrollo de los peruanos. Si vemos que es necesario modificar la matriz energética, hay que aprovechar esa ventaja, sobre todo, para el desarrollo de la zona sur del país. Si, la misma que le reclama a García que modifique la situación de exclusión política y social, al igual que casi todo el Perú.
Camisea no es Tarija. Es un décimo de su volumen cúbico y su potencial energético para con el país aún espera con la esperada conversión de nuestra matriz de producción. Se sabe que muchos lobbies chilenos están presionando a nuestro gobierno para que nuestro gas, que no sobra ni a mediano plazo, sea vendido justamente a nuestro rival comercial en el Pacífico Sur.
Si García sigue con la monserga de pretenderle ganar a Chile - para lo cual, debería hacer las reformas institucionales y sociales que son la verdadera solidez de la economía chilena -, pues parece sumamente inconsecuente con dicho objetivo el venderle un bien escaso a dicho país. Si se supone que tienes una ventaja competitiva, pues es momento de utilizarla en favor de tus propio interés.
Peor aún, García demuestra con ello las limitaciones de su propio modelo. No le importa para que viene el capital, sino obtenerlo. Porque de eso se trata: de la foto con el empresario para que sigamos diciendo que el Perú avanza y que estamos pensando en grande. Aunque, en realidad, nuestro Presidente no juega en primera, sino peor que la selección ayer con México. Y de seguir así, antes que pensar en grande, quizás debería aprender García a cumplir con la primera parte de esa frase: pensar.
Un aspecto de la transición democrática que nunca se terminó de completar fue la reforma militar. Recuerdo que Augusto Álvarez Rodrich decía, allá por el 2001, que había que acelerar lo que se pudiera en los gobiernos de transición, pues aquellos que vendrían después serían los de “transacción”.
Algo se avanzó en tres gestiones ministeriales clave: la de Aurelio Loret de Mola, la de Roberto Chiabra y la reciente de Allan Wagner. En la primera, se dio la Ley del Ministerio de Defensa y se comenzó a implementar parte de lo establecido por la Comisión para la Reestructuración Integral de las Fuerzas Armadas. En la segunda, se recibió el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación y se elaboró el mayor mecanismo de transparencia del sector: el Libro Blanco de las Fuerzas Armadas. En la tercera, se avanzó con la reforma del Ministerio de Defensa y su fortalecimiento.
Sin embargo, a pesar de lo avanzado en estas tres gestiones, se ha recuperado cierto sentido común compartido por civiles y algunos militares - sobre todo, los que están en retiro - que siguen pensando que los temas de seguridad y defensa son patrimonio exclusivo de las Fuerzas Armadas y que, por tanto, a ellas debe rendirseles una serie de prerrogativas que exceden los límites de su función.
Sin embargo, el cambio no ha sido completo, pues aún los jóvenes de 17 años tendrán que ir a los institutos armados a registrarse. Las posibles consecuencias las comenta Álvarez Rodrich:
Es decir, ya no debes sacar la libreta militar pero no te salvas de ir a registrarte. Con la creatividad e ingenio que siempre caracteriza a la voracidad burocrática, más temprano que tarde nos iremos enterando de algunos cobros que irán reapareciendo mientras los muchachos hacen la cola para este registro que es absurdo porque duplica el trámite que ya se hace para obtener el DNI.
Si ya se tiene un Registro Nacional de Identidad, pues lo lógico es que sea el RENIEC quien proporcione esta información a las Fuerzas Armadas y quienes vayan a hacer los exámenes físicos y médicos de rigor sean, únicamente, aquellos que van a cumplir con el servicio militar voluntario. Como aún el Poder Ejecutivo no ha promulgado la norma, este debería ser un aspecto a ser observado y contemplado por el Congreso.
Sin embargo, no dudo que las presiones castrenses estén a la orden del dia, dado que el Comandante General del Ejército mantiene una relación bastante estrecha con el Presidente de la República y el Primer Vicepresidente parece el jefe del sindicato de los militares que protestan cada vez que se les quiere poner bajo las reglas del Estado de Derecho.
No es el único aspecto en el que sigue residiendo una disputa de este tipo. El tema de la justicia militar ha llegado al sistema interamericano de derechos humanos, luego de varias sentencias del Tribunal Constitucional que han sido incumplidas por el Congreso. Los congresistas, alentados por el Presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar, han malentendido que las reformas planteadas en torno a que los jueces militares no sean oficiales en actividad y que su nombramiento debe ser hecho por el Consejo Nacional de la Magistratura - o la entidad que lo reemplace - significan la desaparición de este fuero excepcional. Esta cuestión no ha sido planteada.
Otro tema del que ya hemos tratado anteriormente es la educación militar, no solo entendida como el currículo oficial - que por cierto, también debería ser visto por el Ministerio de Educación, ente que no tiene vela en un entierro que debería tenerlo -, sino también como un currículo oculto que hace que se vean como tolerables las violaciones de los derechos humanos o que se siga viendo a las Fuerzas Armadas como “entes tutelares de la Nación”, cuando somos mayores de edad que no requerimos de ninguna tutela.
Pero para que ello cambie, no solo es necesario que los militares tengan claro cual es su rol, así como su sujección a la autoridad civil y democrática. También lo es que nuestros políticos civiles se lo crean y comiencen a actuar en consecuencia. Pues a algunos solo les falta cuadrarse, ponerse el uniforme y hacer el saludo castrense.