Si, nos gusta dar la contra a la mayoría de críticos de películas, que dicen que las segundas partes no son las mejores. Pero ambos sabemos que sí, como cuando me enseñaste que El Padrino II era mejor que la primera.
O como cuando compartimos vueltas olímpicas como esta, con el mismo sentimiento y la misma garra gritando, al igual que el abuelo, al igual que mis tíos, al igual que toda la familia.
Y claro, me enseñaste que si bien “la hora del lonchecito es importante”, también había música como esta.
Ya son casi 20 años. La mayor parte de mi vida, sin que ambos lo previéramos, pero queriéndolo cada día más. Y aunque los apellidos no sean iguales, el cariño es el mismo. Ambos nos lo ganamos. Y con mi hermano sabemos que esta canción, aunque las circunstancias fueran distintas en cada caso, es de los tres:
Te he visto aprender a ser tu mismo, a ser tu propio jefe, a superar los baches más jodidos que una persona puede pasar y ahora, a ser abuelo. Veo que cuando mi hermano se vaya a hacer videos por el mundo y yo siga defendiendo lo que creo, pero en otro tercer piso, mamá se quedará con el mejor de todos.
Por todo eso, gracias viejo. Te quiero mucho.
Y un gran abrazo, para los presentes y para los ausentes.




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15 Junio 2008 a las 12:41 pm
Pó mierda, Godoy…!
Lo has vuelto a hacer: seas malditamente querido por eso.
Un abrazo y feliz día para tu viejo.
16 Junio 2008 a las 10:31 am
Tomar segundas decisiones y saber que fueron las acertadas es señal que aprendimos de nuestros errores y que los tropiezos no fueron en vano, gracias por afecto que tienes hacia tu viejo, creo que se lo ganó y que bueno que no fue la imposición genética la que marcó ese sentimiento sino el día a día. como dice Reaño eres muy querido por todos
16 Junio 2008 a las 10:48 am
Tomar una segunda decisión y saber que no nos equivocamos es señal que hemos avanzado y aprendido de nuestros errores, gracias por el cariño hacia tu viejo, cariño que no fue impuesto por genética sino por el día a día.