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A estas alturas del partido, queda claro que el error político cometido por APRODEH hace dos semanas viene siendo capitalizado por sectores poco proclives a la defensa de los derechos humanos en el país.
Parte del contrataque fue una moción para investigar a APRODEH en el Congreso, iniciativa que no tuvo respaldo y que ha tenido que ser retirada, pues, luego de la indignación natural frente al rechazo del Parlamento Europeo para incluir al MRTA en su lista de organizaciones terroristas, varios congresistas se dieron cuenta que en algunos parlamentarios había más que un tufo a persecusión por intereses poco santos.
Y otro misil contra la comunidad de derechos humanos fue la exclusión de su participación en el Consejo Nacional de Derechos Humanos, la instancia estatal más importante sobre este tema, bajo argumentos que faltan a la verdad de manera clamorosa.
Pero el envalentonamiento en este tema tiene nombre y apellido: Luis Giampietri Rojas.
Es por todos conocida la animadversión que Giampietri tiene hacia las organizaciones de defensa de los derechos humanos y las acciones y declaraciones que ha tenido en su contra. Para comenzar, apenas iniciado el gobierno y cuando fungía de presidente de la Comisión de Inteligencia del Congreso, citó al jefe de la Agencia Peruana de Cooperación Internacional para que informe sobre las actividades del Instituto de Defensa Legal, una de las ong’s más importante del país, a la que Giampietri detesta pues ha llevado adelante el caso El Frontón, en el que Giampietri tuvo un papel hasta ahora no esclarecido ante la justicia. Luego, en pleno aniversario del Combate de Angamos, se despachó en contra de los procesos judiciales contra militares que violaron derechos humanos y el año pasado presentó una moción para investigar a los gobiernos de Paniagua y Toledo por supuestamente haber bajado la guardia contra el terrorismo, lo que sonó a revindicación de un régimen autoritario por el que Giampietri no ha ocultado sus simpatías.
Por ello es que no sorprende que se mande con una propuesta como esta (vía Perú.21):
El primer vicepresidente, Luis Giampietri, sostuvo ayer que el sistema interamericano debería instalar una suerte de “tercera vía” que revise los fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que sean considerados polémicos.
Según el ex militar, el hecho de que las decisiones de la Corte de San José sean inapelables pone a estados como el Perú en la obligación de acatar lo que llamó “sentencias ilógicas”, como la referida -precisó- al caso del penal Castro Castro.
“Se requiere de una corte superior, una tercera instancia, que revise casos totalmente ilógicos como el de indemnizar a terroristas”, dijo tras recordar que una iniciativa similar fue planteada por el ex representante peruano ante la OEA y actual ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz.
Bueno, Giampietri entiende de Derecho Internacional lo que yo de física nuclear. La lógica de los fallos inapelables de la Corte Interamericana es que se tenga una segunda instancia de carácter judicial en la que los Estados, al ser hallados responsables por violaciones de los derechos humanos, frente a la cual se tenga la obligación de cumplirlos. Ciértamente, a personajes como Giampietri no les gusta cumplir con estas sentencias pero, como se dijo en el caso Castro Castro, aquí no importa si el sujeto cuyos derechos son vulnerados es un delincuente o Benedicto XVI, sino la violación de derechos como tal.
¿Y quienes han salido a aplaudir semejante despropósito? Pues nada menos que Walter Menchola - sí, el mismo de la amiga convertida en empleada fantasma - y Rolando Souza, socio del abogado del reo de Barbadillo.
Aunque no creo que la propuesta prospere en la OEA - mal que bien, varios de nuestros vecinos si tienen un compromiso serio con los derechos humanos -, esto marca cual es el sentir del gobierno. Y como dijo Roberto Lerner hoy, esto hace que haya una pata en la mesa del desarrollo que esté coja en el Perú.
MAS SOBRE EL TEMA:
Utero.tv: La cumbre caleta y el MRTA
César Hildebrandt: Dos tragicomedias
Roberto Lerner: ¿Tragedia Griega a la Peruana?
Walter Albán: Exijo que me llamen caviar
Alberto de Belaúnde: Los hijos de “La Prensa”




Entradas (RSS)
6 Mayo 2008 a las 12:31 pm
Me parece sensato que se fiscalice cuidadosamente a estas organizaciones.
No sólo por las actividades que realizan sino sobre todo cuando sabemos que algunas de ellas sacan la cara por el MRTA, y las demás cierran filas al respecto. Deja mucho que desear la férrea defensa a Soberón después del ridículo monumental que, por si fuera poco, atenta contra la seguridad, dignidad y honor de los caídos de manos de esos miserables.
Creo que es lo mínimo que se pude pedir.
6 Mayo 2008 a las 12:42 pm
Ademas Giampietri tiene investigaciones por corrupcion que avanzan a paso de tortuga.
6 Mayo 2008 a las 12:43 pm
Y pensar que por cualquier cosas salen tantos periodistas y políticos a chillar porque se “daña la imágen del país en el extranjero”. Este tipo de cosas sí que dan verguenza y nos dejan como una republiqueta. (¿Cómo decía Alan? ¿republiqueta bananera de hutus y tutsis???)
6 Mayo 2008 a las 3:34 pm
Por lo menos J.A. Godoy reconoce que Soberón cometió un error político, pues si éste les ha dado un gran argumento a los detractores del oenegismo peruano. Respecto al estancamiento de la propuesta congresal yo tengo una lectura distinta: los congresistas retrocedieron más por miedo a la poderosa prensa vocera de las ONGs derechohumanistas que por otros considerandos, la fobia a la fiscalización de éstos congresistas es tan grande como el de las propias ONGs involucradas y es que no estamos hablando precisamente de inmaculadas vírgenes.
Giampietri la complica innecesariamente, lo único que tiene que hacer el Perú es ignorar a esa corte defensora de lo indefendible y de continuar imponiéndonos despropósitos tales como homenajear terroristas pues lo mejor será salirnos de inmediato. Lamentablemente al actual inquilino de palacio le faltan los pantalones para tomar tal decisión.
6 Mayo 2008 a las 9:37 pm
El tal Riquez razona como Kenyi o uno de sus esbirros.
Si como dice hay una prensa poderosa vocera de las ONGs que no es Expreso, Correo, Ojo, La Razon , El Chino, RPP , Frecuencia Latina, Panamericana, etc, que asusta a los congresistas. Entonces con mayor razon se asustaran si intentan salirse de la CIDH. Ni siquiera el Chino se pudo salir y ahora dice que a Garcia le faltan pantalones.
Facil es hacerce el valiente detras de un teclado.
7 Mayo 2008 a las 9:53 am
Mi estimado, ONG es una sigla; su plural lo indica el artículo: las ONG. Errar es “umano”. Un abrazo.
7 Mayo 2008 a las 3:30 pm
QUIEN PODRIA EXPLICARME RAZONABLEMENTE EN QUE CONSISTE EL ERROR POLITICO DE SOBERON. MRTA EXISTE SOLO EN EL FANTASMA DE AQUELLOS QUE NO SE EXPLICAN PORQUE SE ORIGINARON.
LA VIOLENCIA SOLO GENERA VIOLENCIA. NO ESTOY HABLANDO DE ARMAS, SINO DEL HAMBRE CRONICA DE LOS PERUANOS, DEL DESEMPLEO Y DE LOS JUBILADOS QUE VIVEN EN PLENA MISERIA, DE LOS POLITICOS QUE NO SABEN DE POLITICA. HOY SE VIVE MAL ANTES TAMBIEN. NADA HA CAMBIADO.
ADEMAS LO DE LA CASA DEL EMBAJADOR DE JAPON FUE EXACTAMENTE UN ASESINATO EN MASA. HASTA CIPRIANI LLORO A MOCO TENDENDIDO POR ESE HECHO, SALVO QUE SU CONCIENCIA LE ACUSE DE HABER METIDO MECANICAS DE INTELIGENCIA YA QUE SE LE PERMITIA ENTRAR.
Y POR FAVOR NO ME CONFUNDAN CON ANTAURO.