Terminaron las cumbres. Y ahora de vuelta a lo doméstico. Que no es poco lo que tiene que afrontar en estos días el gobierno ahora que los visitantes se fueron.

Para comenzar, debera definir cual será su discurso políítico de ahora en adelante. Carlos Basombrío anota las diferencias discursivas del Presidente-anfitrión de cumbres y del Alan - doméstico:

García hizo una buena faena. Se mostró convincente en su preocupación por el medio ambiente, cuestionó el armamentismo que quita recursos a la lucha contra la pobreza, dijo que la inversión sola no bastaba y que se requería acción política decidida para enfrentar estos y otros graves problemas; hasta habló -¡y con entusiasmo!- de democracia y libertades.

Asimismo, con su llamado a priorizar lo que nos une y no lo que nos divide, contribuyó a un mejor clima para las discusiones. ¿Dónde quedó el otro Alan?

El de consumo interno. El que ha dividido el país entre los que lo adulan y los que osan discrepar, para quienes solo tiene desprecio o patadas “donde les gusta”.

Como si para esta cumbre los borradores de sus discursos los discutiera con el canciller y para los de política interna su inspiración fuese el almirante.

Y es que ese es uno de los grandes problemas de este gobierno: la descalificación del que no piensa distinto a él. García y sus ministros tienen como actitud el menosprecio de aquellos que no están de acuerdo con su catecismo conservador en lo político y en lo internacional y liberal en lo económico, les dedica artículos y epítetos y se escuda en el voluntarismo de siempre para justificar sus arrebatos verbales.

García debiera comenzar a notar - como lo hizo en su campaña de 1985 - que es el Presidente de todos los peruanos, no solo de los que piensan como él y que sus arrebatos lingüísticos son los que le vienen costando el rechazo del interior del país, por el que dijo que haría algo y hasta ahora siguen sin ver políticas sociales que vayan más allá del mero asistencialismo.

Pero también debería dejar de ser hipócrita. En una muy buena entrevista en Perú.21, Farid Kahhat anota algo sobre el “izquierdista agitador de inversiones”:

¿Y el presidente Alan García es un conservador o un liberal?
Hay tendencias dentro del conservadurismo contemporáneo que han hecho las paces con el libre mercado. Entonces, estar a favor de la liberalización económica ya no es una prueba de ser liberal en materia política, como el caso de China. Hay partidos políticos conservadores que liberalizan la economía, pero, por ejemplo, son partidarios de la pena de muerte y tienden a ver toda oposición como producto de la acción subversiva de grupos antisistema, como está haciendo el gobierno peruano en este momento. Alan García está más cerca del conservadurismo que del liberalismo y de la socialdemocracia.

Aunque García se definió en la Cumbre como un “hombre de izquierda”.
García dio una definición tan vaga que francamente bajo esa definición cualquiera podría calificarse a sí mismo de hombre de izquierda. Si ser de izquierda es querer servir a los más necesitados, bueno, la Madre Teresa no era de izquierda, pero hacía precisamente eso.

Otro reto que tendrá García es la agitación social. Mientras Lima estaba atenta a las cumbres, el sur del país estaba en pleno Paro Macrorregional acatado en Arequipa, Moquegua y Puno (Ojo, en Puno hubo un fallecido durante las protestas). También hubieron protestas en Chota, Huancayo e Iquitos.

Sí, es el país que no vemos o que no queremos ver, con dinámicas distintas y que siente que el gobierno hace poco o nada por ellos. Que no solo protesta contra el centralismo limeño, sino también ante la incapacidad de sus propias autoridades regionales y locales por afrontar sus problemas y necesidades.

Una dinámica que García deberá enfentar, con más recursos políticos que la ecuacíón que tan bien ha plasmado hoy Carlín:

¿Cual García será el que nos toque esta semana?

PARA RELAJARNOS:
Alan García recita en La Azotea del Tercer Piso

Una Respuesta a “AHORA, A TOCAR CON CAJON”
  1. Javier dice:

    “… la descalificación del que no piensa distinto a él.”

    Mejor es evitar la doble negación. Debería decir: “la descalificación del que piensa distinto de él.”

    Alan Garcia armado de su escopeta de dos cañones es el dios Jano, el Dr. Merengue, el Dr. Jeckyll y Mr. Hide. Todo depende de la dosis de litio.

    Saludos y felicitaciones por los cambios. Pero se extraña algo más de picante en los posts.

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