
Luego de varios meses de trabajo de una comisión encabezada por el ecólogo Antonio Brack Egg, hoy sale publicado en El Peruano el Decreto Legislativo 1013, que crea el Ministerio del Medio Ambiente.
La norma ha venido precedida por la polémica. De un lado, porque se tenía el temor de que el nuevo Ministerio se adecuara a lo dicho por Alan García en la saga del hortelano, que no era precisamente una política articulada en esta materia y, menos aún, para proteger al medio ambiente. De otro lado, varios parlamentarios de oposición han señalado que debió ser el Congreso quien emita esta norma, dado que la atribución de facultades legislativas para adecuarnos al TLC con Estados Unidos no contemplaba dicha materia.
¿Qué atribuciones tendrá este nuevo ente estatal? Informa El Comercio:
¿Qué de nuevo traerá el Ministerio del Ambiente? Aparte de sus funciones básicas de velar por la preservación del aire, mar y tierra, lo más interesante es la creación del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), el cual si bien es un organismo adscrito al Ministerio del Ambiente se desenvolverá de manera independiente en sus decisiones.
Así, el decreto legislativo faculta al OEFA a intervenir en temas ambientales en todos los sectores (minería, pesquería, hidrocarburos, industria y agricultura) para no solo fiscalizar, sino sancionar. El OEFA podrá desde amonestar hasta suspender cualquier operación que tenga un impacto ambiental o que no siga las normas establecidas (esto incluye las realizadas por organismos estatales como las municipalidades).
También es una organización adscrita al Ministerio del Ambiente el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado que velará por preservar las zonas declaradas intangibles.
Sin duda, la creación de un mecanismo como la OFEA es un gran paso. Contar con una única autoridad fiscalizadora sobre la materia puede ayudar a mejorar la regulación sobre el tema ambiental. Claro, para ello también será necesario delinear cual es la política estatal a mediano y largo plazo sobre la materia, considerando temas como el cambio climático y los efectos que puede tener en un país megadiverso como el Perú. Asimismo, la OFEA tendrá que ser el ente que, finalmente, sea el encargado de dirimir los conflictos entre actividades económicas y población, lo que requiere el nombramiento de personas independientes y conocedoras de la problemática ambiental.
Pero también son claras las carencias de este nuevo ente gubernamental. Flavio Ausejo, experto de la PUCP, opina sobre la materia:
El profesor opinó que las declaraciones del ministro de Agricultura, Ismael Benavides, en el sentido que el manejo del agua y el desarrollo forestal continuarán a cargo de su cartera, no hacen sino confirmar lo que ya se había sospechado: que se está manteniendo la actual política de no tener una respuesta integral al tema de los recursos hídricos.
“Las políticas públicas deben ser coordinadas en los tres elementos, si el nuevo ministerio no tiene el manejo de los recursos hídricos, entonces es como un trípode al que le han quitado una pata, no va a poder desarrollarse como se pretende”, explicó Ausejo.
Asimismo, manifestó su preocupación por las consecuencias que esta decisión podría acarrear en el futuro, debido a que se agrava aún más el panorama del agua en el Perú, que está sufriendo una reducción significativa de sus glaciares por el cambio climático y necesita una respuesta y una gestión integral para hacerle frente al problema.
“Parece que el gobierno se olvida de que el agua no es exclusivamente de uso agrícola. Tiene que ver con el líquido que necesitan los seres humanos y eso corresponde al sector Vivienda; con las industrias y eso involucra a Producción; con la generación de energía eléctrica y producción minera y eso le toca al Ministerio de Energía y Minas; e incluso si hablamos de usos recreativos, como las fuentes de aguas termales, puede involucrar a Turismo. Sin embargo, toman la decisión de que el Ministerio de Agricultura mantenga el control”, explicó Ausejo.
Lo mismo ocurre con el tema del desarrollo forestal. Según el docente no se atiende en problema de los bosques en su conjunto sino sólo enfocado a los que producen madera. Lo peor es que este asunto finalmente tiene que ver también con el manejo del agua, pues está muy relacionado con la sostenibilidad de las cuencas hidrográficas.
Sin duda, el Ministro Benavides ha querido preservar sus fueros hasta el final, pero ha terminado provocando un severo cuestionamiento a la norma. De la misma opinión que Ausejo ha sido Manuel Pulgar Vidal, Director de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental.
Y estas dos graves omisiones demuestran que el gobierno parece haber tenido una visión poco afortunada, dado que, como ambos expertos han selñado, ambas problemáticas van más allá de los temas agrícolas o meramente forestales, sino que están estrechamente vinculadas al cambio climático, que, para peor metida de pata de García, es uno de los temas centrales de la Cumbre ALC - UE que se inaugura mañana. Yo me pregunto, ¿Alan podrá ufanarse de una norma como esta con tamañas omisiones?
Sin duda, la creación de un ente con la fuerza de un ministerio podría ayudar a mejorar la problemática ambiental. Pero será necesario corregir esta norma, dotar de una visión al gobierno sobre la materia y nombrar a las personas idóneas en los más altos cargos de esta nueva entidad. De lo contrario, esta va a ser una nueva oportunidad perdida.
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