Dicen que la libertad de prensa es el mayor valor de la democracia. Es cierto, si no fuera por ella, no se podría controlar al poder. Por ello, cuando surge una amenaza a la misma, hay que alertarla con todas nuestras fuerzas.

Pues bien, uno de los diarios más antiguos del país, La Industría de Trujillo, ha sido querellado por Luis Alva Castro por una supuesta difamación. La historia, sin duda, merecería libreto de Risas y Salsa si es que no tuviera como destino silenciar a un medio de comunicación.

Vayamos por el inicio. En su edición del jueves 28 de febrero de 2008, Caretas relató lo siguiente:

El domingo 24 (de febrero), el diario La Industria de Trujillo publicó una serie de documentos, atribuidos a la familia Sánchez Paredes, y que llegaron en forma anónima a las instalaciones de ese matutino. Entre los papeles aparece un presunto documento interno de Minera Santa Marina que refiere acciones a tomar en el cerro de oro El Toro de Huamachuco. Dicha empresa, por cierto, está enfrentada a la comunidad liberteña de Huamachuco por el control de los terrenos aledaños a la mina de oro. Los pobladores denunciaron a CARETAS 2014 haber recibido amenazas de muerte y agresiones por parte de supuestos emisarios de Fidel Sánchez Alayo, tal como consta en denuncias policiales de la comisaría del sector.

El documento revelado por La Industria menciona un supuesto nexo entre Sánchez Alayo y el abogado Marco Peralta Castañeda, quien es asesor principal del congresista Rodríguez. Testimonios recogidos en Trujillo indican que Peralta asesora legalmente a Santa Marina, pero éste lo negó categóricamente en una entrevista telefónica con CARETAS.

El congresista Rodríguez es Elías Rodríguez Zavaleta, a quien se ha vinculado al clan Sánchez Paredes, en medio de una serie de acusaciones cruzadas entre varios miembros del APRA en La Libertad sobre vínculos con el narcotráfico.

Pues bien, a los pocos días, uno de los acusados por La Industria, Greco Quiroz Díaz, ex asesor del gobierno regional y también miembro del partido de la estrella, acusó a Alva Castro de ser quien proporcionó los documentos que llegaron al diario trujillano en forma anónima. Todo esto, en una entrevista que le dio a La Industria.

Esto ha sido lo que ha motivado la denuncia del Ministro del Interior. Sin duda, un caso donde matar al mensajero, s decir, a quien publicó la entrevista, es la seña clara de que Alva Castro busca salvar su imagen a toda costa.

Y es que, en realidad, no tiene sustento jurídico alguno que LAC demande al medio de comunicación en que se virtieron estas declaraciones. Si pudo haber un demandado por supuesta difamación era Greco Quiroz, no un medio de comunicacion del que pretende obtener una reparación civil de un millón de soles.

Sin duda, un caso de amedrentamiento a la prensa independiente que merece ser conocido y tomado en cuenta. Parece que la intolerancia pretende llevarse a los tribunales. Mi solidaridad con los periodistas de La Industria.

2 Respuestas a “ALVA CASTRO VS. LA INDUSTRIA”
  1. Anonymous dice:

    Saludos y felicitaciones por poner la mirada en los diarios de provincias. Urge un apoyo desde Lima para garantizar el ejercicio libre del periodismo.

  2. Anonymous dice:

    “Tira la piedra, esconde la mano”, ¡Se lava las manos y amenaza!.
    Alva Castro siempre le tuvo celos a Elías Rodríguez, pero si de querer embarrar a algunos de sus “compañeros” con los Sánchez Paredes se trata, entonces debería hacerlo con casi todos (incluyéndose él y sus viejos socios), pues no es un secreto que la mayoría de apristas les deben favores a la familia por sus vínculos, “apoyos” y lazos de amistad.

    Por otro lado, Alva Castro, como buen trujillano, debería preocuparse más por la seguridad de la ciudad de la Primavera, pues la delincuencia avanza día a día, pero sobre todo, debería preocuparse más por su distrito: Moche, pues éste populoso pueblo mochero que le vio nacer y crecer, ahora saborea el olvido del ahora ministro del interior, que sólo llega en feriados largos a su casa-hacienda ( la única con piscina en todo el distrito) a encerrarse y ha no velar también por los problemas de su querido “Moche Aprista”. La vida no es sólo llenarse de propiedades, de tantas propiedades, señor ministro. Moche, su tierra, es un pueblo muy olvidado y atrasado. Hay mucho por hacer allí y usted lo puede hacer. Y por más que en esta ocasión no haya un alcalde aprista, por lo menos debería apoyar al actual gobierno distrital con una camioneta vieja para la seguridad ciudadana de aquel distrito, pues se rumoreó, al mismo estilo de Del Castillo en Lurín, que sólo apoyaran al distrito de Moche cuando el alcalde sea aprista, como cuando apoyó para la reelección al ex-alcalde y ahora reo contumaz Henry Sachún, uno de los más corruptos alcaldes apristas que se haya conocido.

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