Temprano, lei en Perú.21 la historia de como Umberto Jara logró a entrevistar a Santiago Martin Rivas, el líder operativo del destacamento Colina. La historia nos muestra a un militar que se siente traicionado ante las evidencias de corrupción que recayeron sobre quienes fueron sus superiores y, frente a dichas evidencias de lo que considera como una “traición al código de ética militar”, decide hablar con Jara.

Pero también hay otra lógica detrás y que es la que hizo evidente un editorial de La Razón de hace unas semanas: considerar cualquier acto de la lucha antisubversiva como heroismo, incluyendo las violaciones de los derechos humanos. Esta es la justificación que subyace a los silencios de Martin Rivas y que, para algunos partidarios de Fujimori, debio ser su mejor argumento de defensa en pos de una amnistía.

Y, de hecho, es la misma lógica que, de alguna manera, las Fuerzas Armadas impusieron a varios de sus miembros durante los años de conflicto armado interno. Al revisar Muerte en el Pentagonito nuevamente - ya a la luz del juicio a Fujimori -, pude comprobar que existía toda un pensamiento detrás que Martin Rivas comparte: el heroísmo es entendido como no tener reglas para actuar, dejar de lado los derechos fundamentales de las personas y así ganar la guerra. Ello es incompatible con Fuerzas Armadas que se encuentran bajo el mando de un gobierno democrático. Lamentablemente, como concluye Ricardo Uceda, los tres gobiernos que debían enfrentar a Sendero Luminoso y al MRTA - responsabilidades políticas y penales aparte - tenían la misma lógica de sus operadores castrenses.

¿Qué es lo que queda? Pues un sentido del honor bastante tergiversado y que comparte un sector de la población: se perdona el asesinato, pero no el robo. De hecho, buena parte de la derecha chilena compartió ese argumento frente a Pinochet: eran “necesarias” las desapariciones para acabar con la “amenaza comunista”, pero una vez que se descubrieron las cuentas en el Riggs, le dieron la espalda. No deja de ser sintomático que un sobrino de Pinochet defendiera a Chinochet.

Pero volvamos a la lógica de Martin Rivas y al remedio para la misma. Si algo quedó postergado en los intentos de reforma militar que se han tenido tímidamente en los gobiernos de Toledo - sobre todo, con Loret de Mola - y con García - en la experiencia Wagner -, fue el tema de la reforma educativa militar, es decir, la formación en las escuelas de instrucción militar. Sin duda, ha sido sintomático que recuperada la democracia se instale un Centro de Formación en Derecho Internacional Humanitario o se incorporen cursos de derechos humanos a la currícula de la formación de oficiales y suboficiales.

Pero ello es insuficiente. Si no se ponen en práctica lo que se aprende en estos cursos - léase, incorporándolo como parte de la formación en combate y en prácticas - pues es poco lo que se podrá hacer. Y también lo será si es que no se modifica un tema de cultura castrense resistente a los controles y que subyace en la lógica de la que Martin Rivas hace gala: la impunidad y la no diferenciación entre el buen soldado y el violador de derechos humanos. Ello, en términos educativos, se llama currículo oculto y tiene que ver con las prácticas que, desde lo cotidiano, se consienten y se enfatizan. Ello pasa en una institución educativa civil como en una militar.

Para ello, es necesario que las Fuerzas Armadas dejen de lado su desencuentro con la sociedad y que está mostrado a través de la formación que se nos da a civiles y militares. Por ejemplo, cuando se nos dice que estamos ante “instituciones tutelares de la Patria” y somos adultos que no merecemos ninguna tutela y, más bien, necesitamos tener mayores elementos para tomar nuestras decisiones. O cuando a los militares se les mete el rollo de que son quienes aman más a su patria, en desmedro de la gente de a pie.

Y es que, así como Martin Rivas, Telmo Hurtado y otros opinan que lo que se hizo en materia de violaciones a derechos humanos es justificable, también forma parte del sentido común de muchos civiles. La verdadera brecha a recuperar es la del respeto de los derechos de los demás y entender que, en democracia, no toda salida es justificable y que los medios condicionan el resultado.

4 Respuestas a “EDUCACION MILITAR: UN RUBRO PENDIENTE”
  1. Carlitos dice:

    Como va a cambiar la educacion militar si los profesores son los mismos que se vendieron a Montesinos. Alli tienes a los militares que los encontraron almorzando con Mantilla. Uno era de la Escuela Militar. Otro profesor de la FAP acaba de violar a una alumna y los Directores ya llevan 3 meses investigando. Para ingresar los tarjetazos siguen a la orden del dia. Los de la Marina quieren ingresar para viajar por el mundo gratis y buscar buenas hembritas, los de la FAP quieren aprender a volar aviones pagado por el Estado para despues ser pilotos comerciales y los del Ejercito saben que alli esta la coima. Los alumnos decentes una vez que ingresan se dan cuenta que dentro todo es vara. No asciende el bueno, asciende el envarado. De nada vale los meritos que hagas, al final un tarjetazo supera todo. Alli tienes los ejemplos de los policias que capturaron a Abimael.
    De que valen que estudien los mejores cursos si al final el sistema podrido los corrompe. Aqui hay que reorganizar todo desde cero. Hay algun militar degradado por los actos de corrupcion? Cero.

  2. javier dice:

    ..y esa vaina de Miguel Grau “el Peruano del Milenio” que la Marina nos impuso y que nadie en este país quiere ni discutir. Si las FFAA nos miran como a menores de edad es también porque frente a temas como éste, nos portamos como tal.

  3. Alfredo P. dice:

    Godoy, ¿cómo te atreves a hablar de respeto a los DD.HH si tú mismo no eres capaz de respetarlos?.
    El derecho a la privacidad e intimidad es un DD.HH reconocido en la constitución y en los tratados de los que el Perú es parte.
    Por supuesto que es mucho más cómodo -y más rentable- reducir los DD.HH a sólo delitos cometidos por agentes estatales peruanos en el contexto de la guerra anti-terrorista o al documento del año 2003 que respetarlos efectivamente.

  4. Anonymous dice:

    No dare mi nombre, pero sinembargo contare mi historia, cuando entre a la EOFAP en los 70’s ingrese en el primer puesto, (yo venia de el CMLP: colegio Militar Leoncio Prado en el cual uno aprende la ley del vivo. Cuando comenzamos las clases me di cuenta que la EOFAP era igual y aun peor que el CMLP, eso de el cadete, el honos y la caballerosidad no existia, es mas, cuando les anuncie a mis companeros que no les soplaria pero que eataba dispuesto a ensenarles y resolver problemas que ellos tuvieran de Analysis o fisica ellos me hicieron a un lado, es mas a parte de dos o tres todos me hacian la guerra, de pronto los cadetes de 4to me comenzaban a castigar sin razon y a veces por falta de companerismo…. y es asi como me traze mi plan, iba a pasar desapercibido en los primeros 3 anos, hasta me hize jalar en algunos cursos para que me dejen tranquilo.. y veia sorprendido como en el examen de cadetes aplazados oficiales de la FAP venian a darles las respuestas a los hijos de los generales o Coroneles de la FAP. De Tercero para cuarto yo fui el unico que paso el examen final de Analysis Matematico III, todos fueron aplazados y tenian que dar el examen de aplazados, a estas alturas por ser el unico invicto iba a pasar a cuarto ano como 1er puesto, lo inetresante sucedio luego, inexplicablemente se les dio a todos otro examen final en el cual “todos” pasaron… yo no estuve en ese examen por que como unico invicto estaba haciendo ensayos de desfiles de fin de ano. Luego de este examen algunos de mis companeros comentaban entre “como el Capitan tanto les daba las respuestas”. Ya en cuarto ano mas de un oficial me decia: ” Cadete usted nunca sera un buen oficial por que usted piensa mucho, nosotros necesitamos ROBOTS”… A la mitad de cuarto ano pedi mi baja y aunque lo siento por la FAP pero desde el primer ano yo me di cuenta que no habia honor en estar en la EOFAP, estaba totalmente desilusionado… Es asi como cadetes FAP que no podian resolver una ecuacion aritmetica de 3er grado se convierten en oficiales FAP y es asi como hay tanto oficial FAP descriteriado que son ROBOTS y no pueden pensar por si mismos cuando una orden esta mal hecha y atenta contra los principios elementales de un ser humano..

Deja una Respuesta