CUSCO: LA PELEA POR EL TURISMO Y LA CULTURA
Escrito por: jgodoymejia en Carlos Bruce, Cusco, Eliane Karp, MINCETUR, Machu Picchu, Mercedes Araoz, exclusión, historia, turismoVamos a ver. No comentaba sobre este tema pues la cantidad de voces contradictorias sobre el mismo era abundante y no tenía todos los elementos de juicio para hacerlo, pero en los últimos días he podido leer algo más sobre el conflicto en el Cusco, sobre la tan mentada Ley Bruce y sobre lo que parece ser un nuevo capítulo de la bronca por Machu Picchu. Tres temas enlazados y que tienen que ver con como estamos pensando la protección nuestro patrimonio cultural y la política turística en el Perú.
Hace una semana me encontré con un amigo que trabaja en el MINCETUR y, claro, aproveché la oportunidad para preguntarle sobre el tan mentado tema de las protestas en Cusco. Y lo que escuché de su parte fueron dos hipótesis: la presencia de elementos de izquierda liderando las protestas - llamémosle, la tesis Alan - y los intereses de los operadores locales de turismo. Pero cuando le inquiri sobre si el Ministerio para el que trabaja no tenía otros programas de fomento del turismo que no fuera de 5 estrellas y 4 tenedores, mi amigo me señaló que, si bien existían, no se les estaba dando el impulso suficiente desde el Viceministerio de Turismo y desde el despacho de Mercedes Araoz.
Este diálogo me fue revelando cuales eran las limitaciones de la política turística del país y a la que Carlos Bruce ha contribuido.
Creo que nadie en su sano juicio estaría en contra de la inversión privada en turismo. Por el contrario, se trata de una inversión que, bien realizada, puede potenciar la llegada de más personas al país y activar una industria que no contamina y que genera divisas. Perú tiene varios atractivos turísticos por explotar y sean bienvenidos al país todos quienes quieran venir.
El problema es que, tanto el Congresista Bruce como Mercedes Araoz, no se han percatado de dos elementos. El primero, referido a los diversos tipos de oferta turística, ha sido comentado por Roberto Bustamante:
1. el modelo de turismo (sobre la base de desarrollo sostenible) utilizado aquí es el de los hoteles y restaurantes cuatro y cinco estrellas/tenedores. es decir, casi siguiendo el modelo de la receta contra el perro del hortelano, se privilegia la gran inversión sobre la posibilidad de tener un turismo basado en la pequeña y mediana empresa. el nuevo latifundio sobre los pequeños dueños asociados. si eres un campesino y quieres tener un albergue con tus vecinos, fuiste.
Sin duda, con las cumbres internacionales llegaran muchos visitantes que también querrán conocer el país y que seguramente querrán las comodidades del caso. Esa demanda tiene que ser cubierta por instalaciones adecuadas a ese tipo de turista. Pero tampoco puede dejarse de lado a quienes quieran hacer turismo vivencial o a los tan famosos “mochileros”, quienes también requieren de un lugar adecuado para estar y quienes generalmente son atendidos por pequeños empresarios o pobladores de la zona. A ese grupo de personas, simplemente, el MINCETUR y el ex ministro de Alejandro Toledo no les han prestado atención.
Y es aquí donde viene el segundo elemento: los reclamos por incorporación al mercado turìstico por parte de estos pequeños y medianos operadores. Comenta Rosa María Palacios:
Con muy buena intención (y, creo, es lo correcto), la ley levanta las barreras de acceso al negocio turístico en lugares muy apreciados en términos académicos, pero no explotados en términos comerciales. Salvo en el Cusco. De ahí la protesta exclusiva en esa región. La ley reserva para la gran inversión privada (hoteles de cinco estrellas y restaurantes de cuatro tenedores) y, probablemente, extranjera (por los capitales de los que debe disponer) zonas contiguas a monumentos que hoy se encuentran invadidas de pequeños comerciantes que venden artesanías, así como de hoteles de bajo presupuesto. Estos (que son miles) van a tener que competir con la gran inversión o, peor aún, corren el riesgo de ser desalojados en el ánimo de formalizar estas zonas, sujetos al futuro arbitrio (léase coima) del INC o del gobierno regional.
Y allí nos vemos sujetos al otro tema: la institucionalidad existente para implementar la norma. ¿Un Instituto Nacional de Cultura sin recursos y que no ha tenido precisamente la mejor de las gestiones va a ser capaz de hacer el control de calidad de la inversión para que no se deteriore el patrimonio cultural? ¿Ocurre lo mismo con los gobiernos regionales? Eso, en mi tierra, se llama institucionalidad para la competitividad y que también alcanza al turismo. Si tenemos un producto con valor agregado en el Perú es ese y pretendemos poner controles y mecanismos informales para que llegue la gran inversión y/o no fomentar a los pequeños empresarios. Es como si pusiera a Laura Bozzo al frente del INC, ejem, bueno, eso ya pasó en el gobierno aprista anterior.
Y ya que hablamos del INC, pasemos a otro bochornoso incidente que da cuenta de la poca confianza que merece esta institución, tanto en limeños como en costeños. Hace algunos meses se habló sobre las negociaciones para que la Universidad de Yale le devuelva al Perú las piezas arqueológicas que Hiram Bingham se llevó de Machu Picchu. Nuestro “negociador” fue el hoy Ministro de Salud Hernán Garrido Lecca. Y al cierre de dichas tratativas, se alertó que solo se nos devolvería las piezas de menor valor de la colección sustraida por el polémico arqueólogo.
Pues bien, este fin de semana Eliane Karp - sí, nuestra ex primera dama - ha escrito un artículo sobre este tema, dos de cuyos párrafos son bastantes reveladores:
De acuerdo con el Memorándum de Entendimiento entre Yale y el presidente García, el Perú se compromete a construir un museo y un centro de investigación en el Cusco, la ciudad más cercana a Machu Picchu, donde parte de la colección sería exhibida. Yale sería una institución asesora del centro, y se encargaría de seleccionar qué piezas serían entregadas al museo. El derecho soberano del Perú a ejercer la propiedad de la colección no ha sido reconocido, y queda claro que Yale mantendría una proporción significativa de los materiales.
Al Perú, como lo plantearon antes, no se le permitirá realizar un inventario propio. Solamente cuando el museo haya sido construido cumpliendo con las especificaciones presentadas por Yale, solo una porción de los materiales retornaría, permitiéndole a los peruanos disfrutar de artefactos históricos que nunca han visto.
Y a pesar que yo no comparto las tesis de la Dra. Karp sobre el rechazo del acuerdo planteado anteriormente por Alejandro Toledo - lo atribuye a racismo - ni sus tesis sobre los pueblos indígenas, lo que queda claro es que se ha dado el trabajo de comprobar que lo que varios medios han señalado sobre este tema es cierto: el país no ha sabido negociar la devolución de su patrimonio cultural y no hemos sabido preservarlo de manera adecuada.
Como vemos, estamos ante un problema severo de confianza institucional y de falta de explicación de lo que se quiere hacer con el turismo y el patrimonio histórico del país. Peor aún, no estamos estimando adecuadamente todas las posibilidades que la actividad turística tiene potencial o realmente en el Perú y, además, no estamos enviando a las personas adecuadas a tratar temas delicados. Los hechos ocurridos en Cusco y el malestar de los cusqueños es entendible - lo que no avala actitudes violentas - y explicable. Y ese factor se sigue llamando exclusión del Estado y del mercado.
Visto esto, el Perro del Hortelano parece vivir cómodamente en Palacio de Gobierno.
MAS SOBRE EL TEMA:
Rosa María Palacios: Ni terrucos, ni locos, ni suicidas
Roberto Bustamante: La Ley Bruce para Dummies
Eliane Karp: Sobre el tesoro perdido de Machu Picchu
Menos Canas: Decir “No”





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25 Febrero 2008 a las 10:42 am
Esa ley permitiria que Hoteles y Restaurantes se instalen en sitios preferenciales de la ruinas. Estoy seguro que pronto se “Renegociaria” la ley para permitir tambien la construccion de hoteles de 3 estrellas. Entonces se llenaria de Holidays Inn y de Comforts Inn y la zona se convertiaria en una especie de Disneylandia o Las Vegas. El peruano comun ya no tendria acceso a los hermosos paisajes y miradores porque esto quedarian relegados solo a los consumidores de los hoteles y restaurantes.
Las ruinas perderian su encanto principal que es el turismo de aventura y que es lo que atrae a la mayoria de turistas. El turista sabe que viene a conocer un pueblo milenario que aun conserva mucho de su antiguedad y eso es lo que le atrae. Al turista no le interesa hospedarse en lujos o en hoteles con casinos. EL turista quiere probar lo tipico de la zona y no platos sofisticados preparados por el “Chef” Gaston Acuario, quiere probar la verdadera comida preparada por el verdadero indigena. Quiere la artesania cuzqueña no la que dice “Made in China”. Por ultimo cuantos miles de cuzqueños perderian su negocio y de ser ahora mini empresarios pasarian a ser el mozo de hotel X o el lavaplatos del restaurant “Y”.
Ademas con la calidad de gente que hay en el gobierno ya estariamos viendo al INC autorizando hoteles y restaurantes aberrantes y las coimas andarian de la mano con las concesiones a empresas creadas de la noche a la mañana.
25 Febrero 2008 a las 10:47 am
Alejandro, el turismo sí contamina y jode en cuanto a relaciones sociales y dinámicas culturales. Y Cuzco es su mejor escaparate: http://www.terra.com.pe/noticias/articulo/html/act828662.htm
Y no es tan de sentido común la bienvenida a la inversión privada en el turismo. Hablamos primero de patrimonio histórico como motivador de formación cultural de nuestra gente y la del extranjero. Eso es muy distinto del concepto Disney del turismo, que es el más abundante en el Perú: http://lapizymartillo.blogspot.com/2008/02/perlas-apristas-en-la-cultura.html
No lo tomes como autobombo, pero es pa no llenarte el holescan de renglones. Agur.
25 Febrero 2008 a las 3:32 pm
Como siempre, un punto de vista informado e impecable. Gracias por ello.
25 Febrero 2008 a las 4:28 pm
Vaya! los perros del hortelano ya empezaron a ladrar.
¿Alguno de estos opinólogos conoce Aguascalientes (el distrito del Cusco en donde se encuentra la terminal del tren)?, ese un un buen ejemplo de como NO llevar a cabo negocios de turismo. En Aguascalientes campea la informalidad y la suciedad y este es el tipo de “inversión” que se debe erradicar si es que queremos convertir al turismo en el país una auténtica industria.
La ley busca darle un mayor valor a los atractivos turísticos incentivar incentivando la inversión de grandes empresas, pues sólo éstas tienen el suficiente capital.
Ojo, la ley no se aplica en el Cusco si los agitadores que fungen de “autoridades regionales” no quieren.
Parece que se repite en el turismo el mismo esquema que ocurre con la minería: se ataca a la gran inversión privada, pero se olvida que los informales son tan o más nocivos y contaminantes
En el fondeo, lo que buscan los revoltosos del Cusco es mantener el actual Statu Quo de suciedad e informalidad, lo que menos quieren es inversión privada y la presencia de grandes empresas.
La riqueza arqueológica del país permite que coexistan tanto el turismo de mochileros (esos que apenas dejan ingresos para el país) con el gran turismo cinco esdtrellas(objetivo al que debemos apuntar), pero ambos tipos de turismo deben estar a cargo de empresas privadas formales y que pagan impuestos, de ninguna manera podemos continuar con ese esquema de “inversión” reflejada en ese desastre ecológico que es Aguascalientes.
25 Febrero 2008 a las 9:38 pm
Otra vez las mismas fracasadas ideas que creen que la privatizacion va a solucionar todo.
Alli tenemos el ejemplo de la empresa minera privada que solo ha traido pobreza y contaminacion a los pueblos de sus alrededores. Alli tenemos a los empresarios tratando de administrar el FORSUR y solo han empeorado las cosas. Alli tenemos la concesion del aeropuerto mafiosa e ilegal que se va a investigar en el Congreso, alli tenemos a la empresa privada de la via expresa Fauccet donde los autores tienen que ir a la carcel, tambien tenemos el mas reciente fracaso de la empresa privada en las revisiones tecnicas. Que tienen el capital? No han puesto un centavo y todo ha sido extraido de los bolsillos de los pobres peruanos. O no ?
A ver denme un ejemplo donde la empresa privada a hecho algo bien?
O acaso no se acuerdan que cuando recien hicieron el mall del Jockey Plaza no habian colas infernales para entrar y todo era un caos. Acaso no hicieron alli una discoteca donde murieron muchos peruanos quemados. Acaso ho hicieron los privados hace poco su cruzero del amor Chicha en le Callao que se termino volteando y casi mueren muchos estudiantes. Y no es la empresa privada la dueña de esos omnibuses de la muerte que han ocasionado miles de muertes en las carreteras. Acaso no es la empresa privada las que han construido esas carreteras en el Norte que han desaparecido con las lluvias. Acaso en EU no hay lluvias? Hay tornados , huracanes , nevadas , inundaciones,granizadas y las carreteras siguen igual sin un solo bache. Acaso la Telefonica no es empresa privada y que beneficio ha traido aparte de ser las tarifas mas caras del continente y colapsaron durante el terremoto.
El problema es que la empresa privada que va al Peru , es la empresa privada chicha, la mafiosa . O no es asi Vladimiro ?
Estoy mintiendo Fuji Rata?
26 Febrero 2008 a las 10:19 am
La infalibilidad de la empresa privada no es tal. Simplemente que tiene mas fichas para arreglar al juez y a las autoridades cuando hay algunroche. Ahi está Utopia, por ejemplo, o el barquito hundido en el Callao. El esquema es el mismo.
Creo que habria q encontrar el termino medio al asunto. No se trata tampoco de decir TU, COCHINO, FUERA DE ACA, LLEGAMOS NOSOTROS CON UNUESTROS CAPITALES PARA HACER BIEN LO QUE NO HACES BIEN.
“En el fondo, lo que buscan los revoltosos del Cusco es mantener el actual Statu Quo de suciedad e informalidad, lo que menos quieren es inversión privada y la presencia de grandes empresas.”
Por supuesto Alfredo. Aunque lo primero, eso de la suciedad e informalidad deberia ameritar otras medidas, lo segundo es cierto pues, ¿que otra cosa es lo que hace el gran capital sino despojar a los pobres y medianos de lo poco que tienen?
Ahi estan los ejemplos de los supermercados vs. los mercaditos. Llega un Totus a un distrito, y las decenas de negocios se van al diablo.
Aplicado al caso turismo, llega el hotel cinco estrellas cuatro cubiertos, y los pequeños empresarios que viven del turismo que va a pasar? Al diablo? Piña, perdieron, vayan a buscarse otra cosa?
No hay que reducir el asunto a unos revoltosos. Se trata de gente que defiende su derecho a la chamba y, por qué no, a la vida. Si quieren arguir que son cochinos, informales, contaminantes, etc. pues entonces con la gente preparadisima q hay en el gobierno central o en el ministerio deberian proponer algo para mejorarlo, en ves de pretender DESAPARECERLOS del mapa.
O tal vez eso es lo que Alan GArcia quisiera para que nadie lo joda y continue con su plan CAPITALIZADOR del Peru.
26 Febrero 2008 a las 2:01 pm
Es cierto, la pequeña y mediana empresa turística es la que se ve en Aguas Calientes y en la ciudad del Cusco: precios descarados, suciedad, cárteles. Si alguien explota a los artesanos y al pequeño productor son justamente ellos. Ellos son los que le dicen al turista nacional “no hay sitio” o “no hay agua”, para recibir minutos más tarde con brazos abiertos al “backpacker” extranjero.
Se esta presuponiendo que la empresa privada será despiada con los pequeños productores. ¿Acaso no pueden pensar que es la empresa privada justamente puede cobijar y organizar a estos artesanos para obtener mejores beneficios ambos?
De todas formas las leyes en cuestion contemplan ciertos filtros ciertos procesos cuyos puntos flacos pueden (y deben ser) potenciados o reformados, caso el INC, e incluso las municipalidades y gobiernos regionales.
Las protestas son claramente políticas, no tienen intencion alguna de mejorar la situación del patrimonio ni del turismo en general.
26 Febrero 2008 a las 2:10 pm
Otrosi: cuando se habla de la “exclusion” se ignora muchas cosas como la incapacidad de los pequeños productores para asociarse, la ineficacia (incluso abuso) de sus autoridades locales, y la negligente insistencia en modelos paternalistas que lejos de proteger crea clientelas y constriñe la iniciativa privada proveniente del “pequeño capital”.
26 Febrero 2008 a las 9:19 pm
Todo se reduce al vil metal, qué triste.