Archivo de 6 Febrero 2008


Hoy día he estado algo desconectado del mundo, pero, al volver a la blogósfera, me he percatado que varios hemos coincidido en tocar el tema que creo que debe preocupar más a la prensa y al país en general: el narcotráfico.

Así que veamos esta suerte de guía bloggera del día del narco:

El Fiscal, el APRA y el narcotráfico: Roberto Bustamante nos señala los vínculos familiares de la Fiscal de la Nación con personas del partido de gobierno y con el clan Zevallos. Preocupante saber que personal de confianza de la Presidencia del Consejo de Ministros - de la que, ojo, depende DEVIDA - está vínculada a una persona cuestionada por vínculos presuntos con el narcotráfico.

Los Infiltrados: Segunda parte de lo comentado por Bustamante, en este blog. Vean como la prima de la Fiscal de la Nación es la intermediaria con su posible reeemplazante y la historia del nexo mediático de Fernando Zevallos: José Mejía Regalado. La yapa: recuerden una de las razones por las que Benedicto Jímenez cayó en desgracia.

¿Cuál guerra contra el narcotráfico?: El ahora freelance Marco Sifuentes, sobre la base de una columna aparecida en Correo de Trujillo, nos recuerda a algunas de las joyas del partido de la estrella con vínculos con el narcotráfico. Casos clamorosos: el abogado aprista de los Wolfenson y de los Sánchez Paredes, los narcocandidatos a alcaldías en el 2006 o el jefe de los procuradores vinculado con los Zevallos. Y eso que no nos remontamos a casos como los de Manuel Angel del Pomar o Carlos Langberg, en los ochenta, a los que bien valdría la pena darles una nueva revisión, a la luz de lo que vemos hoy.

El columnista valiente: También del Utero de Marita y que nos demuestra los límites de las teorías conspirativas. Coincidiendo con varios comentaristas anónimos - y otros seudónimos - de este blog, el periodista Raúl Wiener se manda con una teoría conspirativa de campeonato: El Comercio ha tendido un tinglado para bajarse a Adelaida Bolívar para lo cual estaría utilizando a Luz Loayza. El señor se olvida que en Iquitos los sicarios están a la orden del día, las documentadas amenazas a Loayza y hasta los pedidos cachacientos de Zevallos para que la Fiscal vuelva a Maynas. Increible como la ceguera ideológica puede llevar a extremos de negación como estos. Bueno, si hasta Gustavo Espinoza Montesinos sigue pensando que Tarata fue obra de los militares…

Cuento incompleto: En su irónico estilo, Laura Arroyo Gárate les cuenta la historia completa del caso Bolívar - Loayza - Zevallos como para que hasta Raúl Wiener la pueda entender.

Luego de ver todo esto, tengo la sensación de que estamos solo ante la punta del iceberg. Creo que hay mucho más por ver aún en esta larga novela. Solo espero que su título no sea La Próxima Víctima.

UPDATE (07.02.2008):
Raúl Wiener intenta responder al post de Marco Sifuentes. Pero en el camino comete dos errores de marca mayor.

El primero, admitir que no leyó los informes de inteligencia que alertaban de las amenazas a Luz Loayza. Cuestión gravísima en alguien que es jefe de investigación de un diario. No me extraña dado que - modestia aparte - aquí tuvimos que presentar las pruebas que omitió en un reporte sobre las andanzas de Aldo Mariátegui en Tailandia, pagadas por Suez.

El segundo, no presentar pruebas sobre la presunta conspiración del grupo El Comercio contra Adelaida Bolívar. A estas alturas, Wiener solo balbucea las hepáticas columnas de César Hildebrandt, cuyos odios por la familia Miró Quesada y Fernando Ampuero (que trabaja para el Mercioco) ya cansan a estas alturas. Y solo esboza como prueba la acusación fiscal contra Fernando Rospigliosi, columnista de Perú.21. Vamos, la acusación contra Rospi era tan descabellada que las patrañas de Bolivar tuvieron que detenerse por falta de pruebas.

Francamente, a veces uno no entiende como personas como Wiener llegaron a manejar medios de comunicación. Y no por sus ideas, que son respetables a pesar que están en las antípodas de las mías, sino porque no hace lo que un periodista debe hacer: contrastar información y sustentar sus afirmaciones.

Don César Levano, por favor, mándelo a Bausate.

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En estos últimos días el revuelo causado por el caso de la fiscal Luz Loayza se ha incrementado, debido a las acusaciones mutuas que han esgrimido ambos bandos de la contienda entre miembros del Ministerio Público.

De un lado, Loayza ha acusado a Adelaida Bolivar de obstruir las investigaciones del caso Zevallos - acusaciones que no son recientes -, mientras que la Presidenta de la Junta de Fiscales Supremos Gladys Echaiz señaló que no tuvieron informes sobre las amenazas a quien investigó el caso Fernando Zevallos. Con ello, intentó lavar la cara del MP e incluso acusó a Luis Alva Castro de no presentar dichos reportes. Con ello, Echaiz quiso justificar la decisión de enviar a Loayza a lo que parece ser una muerte segura.

Independientemente que las órdenes de un superior deban acatarse, lo cierto es que todos los indicios apuntan a que algo raro está pasando en el Ministerio Público en relación con el narcotráfico, por no decir que hay personas en dicha entidad que se estan coludiendo con el mayor flagelo a la seguridad del país.

Y hay pistas que indican que las conexiones de Adelaida Bolivar con el poder político le garantizan defensa segura.

Hoy Roberto Bustamante informa sobre la prima de la Fiscal de la Nación, Nilda Rojas Bolívar, quien es la actual Secretaria de Gestión Pública de la Presidencia del Consejo de Ministros. (Ver foto arriba).

Pues bien, Bustamante encontró un reportaje de la extinta revista Quinto Poder, en el que se señalaba, en relación con la elección de Bolívar, que:

No es novedad que la ‘candidata’ del APRA en el Ministerio Público era doña Gladys Echaiz, quien repentinamente dio su voto para que Adelaida Bolívar gane por unanimidad la titularidad de la Fiscalía de la Nación. ¿Qué pasó? Esa es una pregunta que ronda en el ambiente y requiere una respuesta inmediata. Según pudo conocer 5to Poder, el cambio de actitud de Echaiz –cuyo esposo es un connotado militante aprista–, se debió a una ‘negociación’ entre las citadas fiscales supremas, gracias a la intervención de Nilda Rojas Bolívar, dirigente nacional del APRA, allegada al congresista Jorge del Castillo y prima hermana de la nueva Fiscal de la Nación. De acuerdo con nuestra fuente, se habría convencido a Echaiz que desista de su intento de ocupar el cargo de la Fiscalía de la Nación, pues tenía todas las de perder frente a Bolívar, de quien se habría obtenido el compromiso que actúe con todo el rigor del caso en las hipotéticas acusaciones contra Alejandro Toledo y su entorno.

Y según la revista Caretas, a Echaíz le devolverían el favor en noviembre, convirtiéndose en la nueva Fiscal de la Nación. Ello explicaría porque anda con tanto cuidado con su actual jefa y defendiendo órdenes indefendibles.

Hay un dato más extraño aún. Quinto Poder no era cualquier revista, sino que estaba ligada al recientemente capturado José Mejía Regalado, hombre de confianza de Zevallos en el manejo de medios de comunicación. No en vano fue sintomático que, cuando Zevallos cayó en desgracia, fuera a través de este medio que Mejía Regalado intentara deslindar con su ex patrón.

Y Mejía tendría otros vínculos más por explicar. Como informó El Comercio el domingo:

En la época del primer gobierno de Alan García asesoró a muchos incautos parlamentarios apristas y de otras tiendas políticas, y lo mismo hizo durante los gobiernos de Alberto Fujimori y Alejandro Toledo. Fue hombre de confianza de Absalón Vásquez, el ex ministro fujimorista, hoy preso por haber participado en la falsificación de firmas del partido Vamos Vecino.

Trabajó con Julián Cortez, un periodista de prensa y televisión vinculado a Fernando Zevallos, Nicolás de Bari Hermoza y Vladimiro Montesinos. También asesoró a los hermanos Winter, cuando el gobierno de Alberto Fujimori le quitó esa televisora a Baruch Ivcher, y fue informante en los programas de César Hildebrandt.

Últimamente fue asesor de Antauro Humala y de los parlamentarios de UPP Daniel Abugattas, Cenaida Uribe, Juvenal Silva, entre otros. Hasta la semana pasada, cuando fue detenido, era asesor principal del presidente del Gobierno Regional de Puno, Hernán Fuentes, quien apoya al presidente venezolano, Hugo Chávez.

Y no es la única conexión APRA - Zevallos. Cabe recordar que el año pasado se denunció que Benedicto Jiménez filtró los nombres de los policías que investigaban al narco a un allegado del mismo, el ex embajador en Panamá (y ex ministro fujimorista) Alfredo Ross Antezana.

Toda una historia que hace ver a Los Infiltrados como un juego de niños.

MAS SOBRE EL TEMA:
Roberto Bustamante: La Fiscal, el APRA y el narcotráfico

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