ALAN Y EL AMBIENTE
Escrito por: jgodoymejia en Alan García, CONAM, medio ambiente, ministeriosEn medio de la juramentación ministerial, el Presidente de la República no perdió ocasión de hacer nuevas promesas. Vía El Comercio:
Antes de tomar juramento a los ministros de Estado, el presidente de la República, Alan García, anunció que propondrá al Congreso la creación de un ministerio de Medio Ambiente en línea con las demandas del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.
En la ceremonia realizada en el Salón Dorado de Palacio de Gobierno, García sostuvo que ello se justifica pues el acuerdo comercial ha significado para el Perú un llamado de atención fundamental para fortalecer la defensa de los derechos laborales y el medio ambiente.
Por este motivo, dijo, propongo la creación de un ministerio del Medio Ambiente.
Varias cosas que comentar.
Sin duda, el TLC ha supuesto para el Perú una elevación de sus estándares de protección del medio ambiente y podría ser una oportunidad perfecta para crear una autoridad autónoma sobre medio ambiente en el Perú, que pueda facilitar una inversión privada que sea compatible con el desarrollo sostenible.
Sin embargo, existe algo que juega en contra de esta propuesta: los antecedentes de este gobierno en materia de medio ambiente. Los hechos suscitados alrededor de la consulta vecinal sobre Majaz, los conflictos de intereses en CONAM y el proyecto de Ley para recortar la reserva natural del Candamo son muestras de un pensamiento que ha tenido su epítome en El Perro del Hortelano parte I.
La creación de esta entidad, por tanto, pasa por plasmar las tesis enunciadas por Alan en este año y medio sobre el tema ambiental. Y ello supone, a mi modo de ver, el peligro que contemos con una entidad que, sobre la base de una autonomía que debió tener para otros intereses, pueda convertirse en la puerta abierta para que nustros recursos naturales puedan ser entregados al mejor postor.
A veces, escribir sobre este tipo de cosas me desalientan y me hacen perder la esperanza en el país. Pero hace un par de días leí un texto realmente motivador, cuyo final, con permiso de la buena amiga que lo escribió, me robo para culminar con una reflexión que intente devolvernos en algo el ánimo de seguir haciendo algo más por nuestra tierra.
Pero el ánimo festivo se mantiene, no sé si por el espíritu terco que tenemos los peruanos por sacar provecho a las peores situaciones y arrancar sonrisas hasta a los menos optimistas, o por el simple hecho de descubrirnos más peruanos que nunca, aunque no sepamos lo que eso signifique, aunque cada año sigamos tratando de encontrarle mayor significado a las fiestas patrias que la de una bandera o una escarapela. Pero, seguimos en el intento terco de no ponernos pesimistas (aunque sea el camino más fácil) y de no caer en el escepticismo. Seguimos brindando cada 28 de julio por algo más que una fecha: por ese rojo y blanco que pintamos cada día con terquedad y algo de dificultad, pero también con mucho cariño.
Esa esperanza, espero no perderla. Ojalá pueda mantenerla en un ambiente sano.







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