La creación de la Oficina Nacional Anticorrupción - que reemplazará al Consejo de este tipo creado en el gobierno anterior - y el nombramiento de la proba jueza Carolina Lizarraga como jefa de esta institución vuelve a poner sobre la mesa dos temas: la lucha contra la corrupción y la necesidad de crear instituciones ad hoc en el Estado.

Por un lado, y a pesar de las críticas de los perúposibilistas, la ahora ex magistrada reune una trayectoria profesional intachable, por lo que la designación de esta persona no es desacertada.

Sin embargo, habría que preguntarnos sobre el diseño de la institución en sí. La Oficina Nacional Anticorrupción es, al igual que el Consejo al que reemplaza, una institución de carácter preventivo. Sin embargo, se le ha vendido como la respuesta natural a la serie de compras desacertadas que este gobierno ha hecho en los últimos meses. La ONA se encarga de vigilar que se cumplan con los estándares legales y éticos de la función pública y busca el desarrollo de medidas preventivas.

No es propiamente, como se le quiere vender, un “zar” (o “zarina” en este caso) anticorrupción, pero si puede ser una funcionaria que colabore con labores de más largo aliento en la lucha contra este flagelo, dado que podría orientar una política pública sobre la materia que atraviese a todos los sectores. Claro, si la dejan trabajar y no la sacan a la primera de bastos del puesto, cuando comience a detectar problemas en el gobierno. O tiene perfil bajo, como tuvo el CNA en tiempos de Alejandro Toledo.

El problema, como señala Rosa María Palacios, es que el gobierno no tiene credibilidad en este tema tanto por su pasado como por su presente y la creación de esta oficina va a hacer poco por aumentarla, incluso si funciona como debiera. Y es que depende del buen funcionamiento de las instituciones ejecutivas que ya tenemos - CONSUCODE, Contraloría General de la República, sistema de justicia - la modificación de malas prácticas como la las normas de excepción en las compras públicas, y de las autoridades políticas mandar a su casa a los funcionarios corruptos y/o incompetentes. La ONA funcionará para otro tipo de labores igualmente importantes, pero cuya repercusión recién se percibirá en 2 o 3 años.

Pero yo anadiría otro problema que tiene que ver con los mecanismos ad hoc de este tipo. Si no se tienen en claros sus objetivos - y no se explican a la población, para evitar generar falsas expectativas - y no se hacen las coordinaciones entre las instituciones vinculadas al tema, podríamos terminar teniendo otro FORSUR, en el que las disputas internas y la falta de colaboración complotan para el buen funcionamiento de una entidad necesaria.

Menudo reto el que le espera a Carolina Lizárraga. Pero también a un gobierno que, más allá de los lavados de cara, tiene que emprender acciones para enfrentar un problema que afecta a la economía, a la política y la convivencia civilizada en nuestro país.

MAS SOBRE EL TEMA:
El Blog del Morsa: Carolina Lizárraga: la nueva zarina de la anticorrupción
Jorge Bruce: Urgente: Zar antinarcismo

8 Respuestas a “ZARES, ZARINAS E INSTITUCIONES”
  1. Anonymous dice:

    disculpa mi escepticismo ante el fragor de tus aplausos al nombramiento de la jueza lizàrraga…
    conozco gente de la sunat que sostiene que ella usò polìticamente su investigaciòn en el caso toledo para no evitar tener q probar que tenìe un desbalance patrimonial no justificado..
    espero q a lo largo de su gestiòn pueda desmentir con contundencia esta denuncia que aùn està pendiente…
    lo ùnico q me tranquiliza como peruano es que aquì, tarde o temprano, todo se sabe… aunque por lo general màs tarde que temprano…

  2. Anonymous dice:

    A lo mejor es proba, pero inteligente lo dudo. ¿A quien se le ocurre impedir la salida de alguien que está fuera del país?. Esta jueza o vive en otro planeta o no lee periódicos. Toledo estaba en EEUU y ella dictaba orden de impedimento de salida…

  3. SaiwaAwatiri dice:

    Habria que analizar bien las atribuciones de esta Zarina porque si bien tengo entendido la Oficina Nacional Anticorrupcion fue creada por Valentin Panigua. Despues Toledo nombra a Martin Belaunde como jefe y despues a esta oficina se le recortaron atribuciones en una nefasta ley promovida por ex Fundador de PP, Solari. Al mismo tiempo Belaunde es nombrado embajador en Argentina. Segun tengo entendido esta jugada fue hecha por gente del gobierno de Toledo que no queria un zar anti corrupcion que pudiera denunciar sus negociados. Hoy Alan Garcia refunda esta oficina (CREA DICEN LOS AYAYEROS). Cual son sus atribuciones ? Eso es lo que hay que revisar y discutir.

  4. mariano dice:

    soy muiy esceptico de esta zarina puede ser que sea intachable pero puede ser que igual se contagie de la corrupcion , bueno habra que esperar

  5. Salmon dice:

    ¿Para que sirve entonces el Contralor, La fiscal de la Nacion y el congreso?
    La cuestion es de fondo, cuando se crean este tipo de instituciones lo unico que se busca es dispersar las responsabilidades y por ende debilitar las estructuras de control y sancion en el estado. Alli es cuando se dan este tipo de respuestas ¿Yo señor? ¡No señor! ¿Pues quién las tiene?: ¡El Gran Bonetón!

  6. Anonymous dice:

    A ver, una chambita para la “zarina”: al igual que el Mininter no pudo demostrar la “urgencia” del material antimotín, el Poder Judicial acaba de comprar por “urgencia” CUATRO MIL computadoras.

  7. Anonymous dice:

    Antes que pensar en zares o zarinas, debemos pensar en tener una institucionalidad sólida -Poder Judicial, Contraloría- que con sus mecanismo de control y sanción, evite la proliferación de actos de corrupción.
    Pero este gobierno ha preferido una medida efectista más; como lo fueron el famoso “TLC hacia adentro”, el “Acuerdo Nacional” y el “Forsur”.
    Eso sí, la zarina está guapísima y es una seria competidora de la Miss Nistra Flóres Araoz.

  8. Anonymous dice:

    Si pues, parece que Alan García quiere tener su desfile particular en Palacio. Mas bien no entiendo que le vió a “Bartola”…

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