Archivo de 22 Octubre 2007

Ya en anteriores ocasiones hemos denunciado una práctica irregular en la Presidencia del Consejo de Ministros: la contratación de asesores para los Vicepresidentes de la República.

Como lo hemos explicado hasta el hartazgo, los Vicepresidentes tienen dos funciones claras en la Constitución Política del Perú: reemplazar al Presidente si este muere o es vacado y asumir su despacho diario cuando este viaja. Cualquier otra función que se le otorgue está fuera del ámbito legal. De hecho, como también ya ha sido mencionado, las Vicepresidencias de la República no están en el organigrama del Poder Ejecutivo y menos aún en el de Palacio de Gobierno.

Sin embargo, en dos ocasiones, este blog ha detectado la contratación de asesores para los despachos de los vicepresidentes. Tanto Lourdes Mendoza del Solar como Luis Giampietri se han visto beneficiados con una práctica doblemente irregular. Por un lado, se inventan puestos que no existen en la administración pública. Del otro, le hacen la trampa a las normas de austeridad del Congreso que han limitado el número de asesores para cada congresista - y ambos vicepresidentes lo son - y para las comisiones parlamentarias.

Aun así, la práctica se sigue efectuando.

El 10 de octubre último, al día siguiente que este blog presentara la contratación de un asesor de prensa para el Almirante y el mismo día que dicha información fuera rebotada en Perú.21, la Presidencia del Consejo de Ministros requirió la contratación de una persona natural que brinde apoyo profesional a la Primera Vicepresidencia de la Republica. Mismo modus operandi que las veces anteriores, pero, esta vez, el favorecimiento a alguien en particular es más nítido.

Los términos de referencia para la contratación son bastante claros: un ex miembro de la Marina de Guerra del Perú, con Maestría en Economía, con experiencia previa en cargos de asesoría de alto nivel. Las funciones, entre otras, se refieren al apoyo profesional para elaborar proyectos y presupuestos y la elaboración de proyectos de Ley sobre Defensa, Seguridad e Inteligencia. Este último punto, por cierto, bastante parecido a la función de un asesor parlamentario.

¿Y quien es el favorecido? Pues el señor que ven a la derecha de la foto de arriba, junto al congresista José Urquizo. Se llama José Antonio Delfín Jaime y se llevará, por dos meses de trabajo con Giampietri, la suma total de S/. 8,700.00.

Delfin es un viejo conocido de Giampietri y también es ex miembro de la Marina. Durante el año parlamentario anterior se desempeñó como asesor de la Comisión de Inteligencia del Congreso. E incluso tuvo un incidente en las investigaciones del caso de la filtración de información de Inteligencia de la Marina. Así lo informó La República:

A pesar de que la Inspectoría de la Marina ha determinado que Barba trabajaba en complicidad con los técnicos de inteligencia Roberto Solórzano Samanez y Luis Vásquez Meneses, ni siquiera los mencionó y mucho menos señaló a nadie más involucrado en la fuga de información reservada. “Yo actué de buena fe, he sido sorprendido”, alegó Barba de acuerdo con fuentes de dicho grupo legislativo.

Tras su presentación, llegó el turno de Vásquez Meneses, quien también negó haber tenido en sus manos documentos reservados. Esto fue lo único que dijo. La presencia del ex marino José Antonio Delfín Jaime en la subcomisión lo inhibió de seguir declarando. Delfín es un asesor del grupo de trabajo llevado por Luis Giampietri.

Un ¿ex? asesor parlamentario contratado para asesorar a un Vicepresidente que es parlamentario. Como que ya va siendo hora de poner un alto a esta mala práctica injustificable.

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