UNA HISTORIA DEL FRAUDE 2000
Escrito por: Jose Alejandro Godoy en Alberto Fujimori, Jorge Enrique Mejía, elecciones 2000, escritos personales, fraudeEsta historia no la he contado antes, pero creo que es pertinente ponerla en la memoria de todos los que pasan por este espacio. Trata de como me vi involucrado de manera indirecta y casual en una de las mayores mentiras de la historia peruana. Pero, sobre todo, demuestra que la elección del año 2000 fue un auténtico fraude.
10 de abril de 2000. Era lunes, al día siguiente de uno de los días más largos de mi historia personal y de la historia del país. Luego que estuviera con mi polo de Transparencia verificando cuantas infracciones a la Ley Electoral se cometían el día anterior y de indignarme con el cambiazo de las cifras de la tarde - noche anterior, me disponía a iniciar una mañana en la PUCP, con mi Liberación bajo el brazo. En clase de Filosofía Antigua, ningún comentario sobre lo de ayer, pero claro, el clima hervía y la convocatoria a la marcha para hacer presión y evitar que el Chino se proclamara vencedor en primera vuelta - contra la voluntad popular - no se hizo esperar.
Fui a casa a almorzar y de allí salir para el Centro. Cuando llegué, veo a mi abuela viendo Canal N y en la pantalla, un lugar que me parecía bastante familiar.
La noticia, que semanas más tarde contó Caretas, decía más o menos así:
Jorge Enrique Mejía (el sujeto que ven en la foto) fue encontrado el 10 de abril, manipulando actas electorales en una cabina pública de Internet en el exclusivo distrito limeño de La Molina.
Sorprendido por periodistas de Canal N, Mejía aseguró trabajar para la organización política oficialista Perú 2000. Explicó además que se encontraba ingresando resultados de mesas de votación del distrito de San Borja, a una página web del mencionado grupo político.
A pedido de la Asociación Civil Transparencia, la página web fue cancelada, ante la posibilidad de que sea una puerta falsa de acceso a los sistemas informáticos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, ONPE.
Ahora les cuento la historia detrás de esa noticia.
Por esa época, como toda familia de clase media, había que ver de donde obtener más recursos para continuar para adelante. Mi mamá se asoció con tres personas con las que trabajaba y puso unas cabinas de Internet en el Centro Comercial La Fontana, que ustedes ubican en la cuadra 52 de Javier Prado Este, por el Colegio Recoleta.
Pues bien, ese día, mientras solo estaban los chicos que atendían, llegó esta persona, Jorge Enrique Mejía a las cabinas. Pidió tiempo libre. En sus manos tenía varias actas de sufragio. La dirección que apretó remitía a un servidor en Nueva Zelanda que lo conducía a una página en la que ingresó una serie de resultados electorales, similar a la que tenía la ONPE para registrar sus resultados.
Mejía sabía que había poca gente a esa hora. De hecho, un muchacho que fue el primero que contrataron para que atendiera, se fue a las pocas semanas a trabajar a la ONPE, que en ese momento sabemos que estaba controlada por el gobierno. No era difícil deducir quien le había dado el dato de un lugar discreto donde poder hacer lo que todos sabemos que hizo.
Afortunadamente, un cliente vio la página, las actas y salió a llamar por teléfono público. A los pocos minutos, llegaron las cámaras de Canal N y lo pescaron al tipo con las manos en el mouse. Mejía salió raudamente y tomó un taxi. Los reporteros de N lo persiguieron por Javier Prado, el auto se dirigió a un local en la cuadra 10 de la avenida Rosa Toro, donde funcionaba un local de Perú 2000. Allí le tomaron la foto que fue portada de Caretas durante una semana. La revista descubrió que Mejía pertenecía a una mafia de hackers que habían saboteado el sistema de la UPC para alterar sus calificaciones y aparecer como canceladas sus boletas de pago.
Desde ese día, tengo el pleno convencimiento que esa página no solo había sido operada desde la cabina con la que tenía vinculación - y que hace varios años que no existe - sino desde otros puntos de Lima y del país. Y me confirmó que dicha elección no solo era inconstitucional, sino que se había hecho trampa.
Desconozco si Mejía fue procesado por este caso. Lo único cierto es que, con o sin sentencia, esta historia nos demuestra lo que fue una década de oprobio.





Entradas (RSS)
28 Setiembre 2007 a las 5:39 pm
si mal no recuerdo, transparencia salió al final de las elecciones avalando el conteo de la onpe fujimorista
28 Setiembre 2007 a las 5:49 pm
Me has hecho acordarme de esa época: los que éramos personeros de Perú Posible en los centros de cómputo (el año 2000, cuando aún no eramos la multitud del 2001), éramos “agredidos” sicológicamente de la siguiente manera: aparecían dos fulanos, de porte militar, con chalecos “ONPE” y se ponían a tomarnos fotos, la placa del carro, etc., como para decirte: “no sabes los problemas que te estás creando”. ¿Cómo será el 2011?
28 Setiembre 2007 a las 5:54 pm
Noctambulo:
El conteo rápido decía que habia segunda vuelta. Ahora bien, hubo muchas dificultades para hacerlo. Ahora creo que con esta historia queda demostrado porqué.
28 Setiembre 2007 a las 9:26 pm
siguen con el psico-social porfavor… dejen que la justica haga su trabajo sin presionarlos. pregunto cuantos estan en la carcel por el supuesto fraude que ocurrio en el 2000. TODOS QUEREMOS SABER LA VERDAD DE LO QUE OCURRIO YA QUE ES DE ASUNTO PUBLICO. ESO DE QUE ES CULPABLE LE COMPETE A LOS MAGISTRADOS QUE LO VAN A ENJUICIAR…. ME PARECE MAL QUE TODOS LOS PERIODICOS , RADIOS LE AGAREN COMO PIÑATA AL SR FUJIMORI (LE ESTAN HACIENDO UN JUICIO APARTE). NO SOY FUJIMORISTA, PERO CREO QUE SE LE DEBE RESPETAR SU DIGNIDAD COMO PERSONA ASI COMO LA PRESUNCION DE INOCENCIA….
NO SERA QUE ESOS MEDIOS QUE TANTO EMITEN COMENTARIOS DE CORRUPTO Y CULPLABLE DE CIERTOS CRIMENES.TENGAN SU VIDEO…POR ALLI..
MACHACANDO SU IMAGEN PARA QUE DESPUES PRESENTADO EL VIDEO NO SE DE LA MAYOR IMPORTANCIA…
29 Setiembre 2007 a las 9:59 am
Hay que recordar tambien a todos esos personajes que ayudaron al fraude y que hoy quieren aparecer como democratas y salen en la TV y Radio a opinar de moral. Casos de la Martuchas, Keiko, Kenyi y demas.
29 Setiembre 2007 a las 10:20 am
Recuerdo aquellas elecciones, como voluntaria en Transparencia…los problemas en el conteo, un intento de bronca en una mesa del local en el que estaba, y la avalancha de personeros fujimoristas, sonrientes y victoriosos antes de tiempo. Frases como “igual va a ganar el chino”, adquieren (mayor) sentido con historias como esta.
29 Setiembre 2007 a las 4:51 pm
uhm. yo no vi ni un fraude en el local que me tocó chekear como “transparente” en la primera vuelta del 2000. es más, me quedé hasta tardazo bromeando con los tombos.
30 Setiembre 2007 a las 1:13 am
Me has hecho recordar que en esas elecciones del 2000 yo estuve a punto de ir a trabajar para la ONPE en la lejana Caballococha… suerte que no acepté la chamba (y eso que pagaban bastante). Al final terminé como personero de Perú Posible en mi local de votación (la PUCP, para variar).
Algún día contaré esa historia al detalle.
1 Octubre 2007 a las 1:02 pm
No me explico cómo metieron la pata así, ¿tan dificil era alquilar con nombres falsos un dpto y una línea de internet y hacer la trafa con tranquilidad?
4 Octubre 2007 a las 9:25 pm
Y por qué no recuerdan cuando le hicieron la comparsa a Leonor la Rosa, ya se sabe que canal N es y ha sido parte de la farsa informativa de aquella época, tanto con pinchi pinchi como por la entrega de nuestros cielos a lan chile, rosa maría nunca pudo demostrar el chuponeo con un pedazo de radio transistorizado de los 70 pegado con gutapercha a su cable de teléfono y ni sus lavaditas de bandera le resultaron. Tarde o temprano, la historia demostrará quer canal N fué y es un canal sin moral.
17 Junio 2009 a las 12:45 am
[…] 2. Se trata de una operación que se enmarca dentro de un operativo de fraude sistemático y manipulación electoral, reconocida por la mayoría de los actores políticos nacionales e internacionales, así como por la evidencia histórica. Hace algunos años, este blog contó la historia del fraude a través de la digitación de actas en cabinas de internet. […]