Ha transcurrido exactamente un mes desde que el país viviera la más reciente de sus tragedias: un terremoto que dejó devastado al departamento de Ica, parte de Huancavelica y de la zona sur del departamento de Lima. ¿Qué balance preliminar podemos hacer?

Sobre materia de prevención parece haberse dicho todo. En general, existe un consenso claro sobre la necesidad de mejorar el Sistema Nacional de Defensa Civil y contar con una red de comunicaciones de emergencia. Lo que falta es implementarlo y priorizarlo dentro del Presupuesto Nacional. Los parlamentarios de Ica y Huancavelica deberian llevar este reclamo a la discusión de la Ley del Presupuesto Nacional.

De otro lado, cabe hacer a estas alturas una revisión de la actuación del gobierno. Debe destacarse, por un lado, la buena voluntad existente en la mayor parte del gobierno para realizar las labores de ayuda y reconstrucción, así como la sensibilidad social existente de buena parte del Gabinete. Sin embargo, estos hechos se vieron disminuidos por un excesivo protagonismo presidencial, la discutida decisión de nombrar a Julio Favre en la conducción de la reconstrucción o gazapos monumentales como llevar las OLPC a Pisco o la bebida preferida de Rafael Rey.

Para complicarle más la situación al gobierno, la reciente denuncia sobre compras sobrevaloradas del Servicio Integral de Salud termina de desdibujar la actuación gubernamental en un tema que, dada la gravedad del mismo, no debió existir ni la más mínima mancha.

¿Y los damnificados? Perú.21 ha presentado un completo informe de cual es la situación en Pisco. La ciudad sigue entre escombros y recién llegan maquinaria pesada para recoger lo que quedó del antiguo Pisco. En lo que respecta a la ayuda, está viene canalizándose de mejor manera, pero la desorganización sigue siendo una de las características centrales en las labores de reconstrucción, según lo que me han referido amigos míos que se han encontrado en la zona. En los albergues la situación es incòmoda por la falta de agua potable y el clima.

Aprovecho para llamar la atención sobre un aspecto fundamental a atender: salud mental de los pobladores. No hablamos aquí de enfermedades mentales, sino de las secuelas que una desgracia como esta deja en la vida de las personas, que tienen que procesar pérdidas personales y materiales de la mejor manera posible. La Cruz Roja viene haciendo una tarea encomiable, pero se requiere que el Ministerio de Salud apoye con mayores recursos esta tarea.

Finalmente, quizás lo más destacado, en medio del dolor, ha sido la solidaridad de todo el país hacia con nuestros hermanos del sur. Las muestras de ayuda de peruanos y extranjeros han sido encomiables, a pesar de las diferencias que puedan existir entre nosotros, motivo para seguir confiando en que, en algun momento, podremos ser el país justo que todos queremos ver.

2 Respuestas a “TERREMOTO: UN MES DESPUES”
  1. Juan dice:

    Estuve ayer en Pisco y San Andrés y, en efecto, como anuncia el Gobierno, la Panamericana está totalmente operativa, a excepción del puente Huamaní (la Ministra dijo ayer que sus columnas ya estaban enconfradas y que hay que esperar 30 días hasta que sequen. Eso no es cierto, hay una columna totalmente colapsada que aún no ha sido tocada. Espero no demoren mucho). Lo bueno es que el desvío es mínimo, sólo aumenta en 10 minutos el viaje. Hay que ganarle el tiempo a la subida del río.

    La situación sigue estando difícil, aunque no se compara, por supuesto, a lo vivido en la primera semana. Actualmente hay dos necesidades fundamentales: 1) Alimentos y artículos de higiene: por un lado, arroz, azúcar, aceite, legumbres, agua y, por el otro, ph, toallas femeninas, jabón, champú. 2) En segundo lugar, aún hay una inmensa cantidad de desmonte por sacar. Todavía las avenidas principales están cerradas y se hace díficil entrar con camiones y hasta con pick ups. La empresa privada colaboró con esto, pero naturalmente no pueden estar siempre. El gobierno tiene que enviar maquinaria pesada urgentemente. En las 40 manzanas alrededor de la Plaza de Armas, donde se concentra la mayor densidad poblacional (= damnificados) sólo vi un cargador frontal y dos volquetes. Eso es realmente un escándalo.

    La gente, por manzanas, ya ha establecido claramente reglas básicas de organización (vigilancia, administración de alimento, racionamiento del agua, etc.), pero sin capacidad de movilizarse (calles cerradass) la eficacia de este mecanismo disminuye severamente.

    Todo esto en la ciudad. Naturalmente, los distritos aledaños la están pasando peor.

  2. Javier dice:

    Mi punto de vista, un poquito más allá de lo que se ha hecho y lo que no se ha hecho: http://www.terra.com.pe/noticias/articulo/html/act948211.htm

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