LA GUERRA DE LOS ABOGADOS
Escrito por: jgodoymejia en Colegio de Abogados de Lima, Derecho, Estatuto, Luz Aurea Saenz, ilegalidadesEl domingo, en El Comercio, apareció un Comunicado de Decanos y Juristas dirigido al Ilustre Colegio de Abogados de Lima, suscrito por personalidades como Jorge Avendaño, Víctor García Toma, Javier Neves, Delia Revoredo, Jorge Santistevan de Noriega, entre otros.
La declaración en cuestión alertaba sobre uno de los mayores legicidios cometidos dentro de la institución que, se supone, debe velar por la correcta aplicación del Derecho.
Ocurre que la señora Luz Aurea Saenz, Decana del CAL - y militante del partido de gobierno - mandó publicar en El Peruano el texto del Nuevo Estatuto del Colegio de Abogados de Lima. El problema es que para ello quieren saltarse los procedimientos. La Segunda Disposición Final del “nuevo” Estatuto señala que éste deberá aprobarse vía un referendum para que entre en vigencia.
Sin embargo, el Estatuto actual señala que las reformas y modificaciones estatutarias deberán hacerse en dos asambleas extraordinarias de delegados, cuestión que no se ha hecho. Lo que ha hecho la señora Saenz es hacer un “Congreso Estatutario de la Orden” al que ha equiparado con una “Asamblea Constituyente”. Una forma de sacarle la vuelta a la norma que ni al abogado de Los Simpsons, Lionel Hutz, se le hubiera ocurrido.
Y claro, esto es congruente con la trayectoria última del CAL. Lamentablemente, en los últimos años, la Orden ha terminado desprestigándose y tiñéndose de un manto de mediocridad. Los últimos Decanos han sido personas que, al margen de calidades personales, no han tenido trascendencia en sus opiniones legales y, cuando las han tenido, esto ha sido por lo desacertado de las mismas.
Por ello, con justa razón, uno se pregunta porque el ejercicio de la profesión tiene que ser obligatorio. Pero parece que la colegiación voluntaria es un sueño aun lejano.
Mientras tanto me sigo preguntando: ¿Qué sería del mundo sin los abogados?





Entradas (RSS)
18 Setiembre 2007 a las 12:07 pm
El CAL es una caca, lamentablemente.
Como lamentable es que tengamos que colegiarnos para poder ejercer la profesión y gastar en ello más de 1500 soles.
Y así de lamentable también es la calidad intelectual y ética de la gran mayoría de abogados del país.
Me duele decirlo, pero es la penosa realidad.
Slds
18 Setiembre 2007 a las 12:39 pm
en la década de los 90 se trató de eliminar la colegiatura obligatoria, desgraciadamente gente como avendaño, ferrero y otras vacas sagradas se opusieron.
es fácil adivinar por qué en general todos los abogados y no sólo luz aurea no quieren soltar la teta que les ofrece el registro obligatorio del CAL…
no nos engañemos con los que firman el comunicado, la lucha debiera ser por eliminar la obligatoriedad de la colegiatura, es la única forma de evitar caer en manos de iluminados y arbitrarios como la actual decana…
18 Setiembre 2007 a las 1:03 pm
Joder Alejandro, a Lionel Hutz sólo se le hubiera ocurrido comprar una pizza y compartirla con la Decana esperando que ésta lo promocione a un cargo superior donde seguir vagoneando.
A mi la Decana más bien me recuerda a la srta. Krabbapel.
18 Setiembre 2007 a las 1:13 pm
Como en todo, hay bueno abogados y malos abogados, principistas y cínicos. Con la abogacía pasa que es bastante valorada pero bastante desprestigiada al mismo tiempo. El abogado tiene un status distinto, pero por el mismo hecho de tener su “lenguaje” (entre otras cosas)se desconfía de él.
Tal vez el gran problema de los abogados es que son muchos, y por ello la probabilidad de encontrarte con uno malo (en todo el sentido de la palabra) es mayor que con otras profesiones. Y no faltan quienes se meten a estudiar derecho porque “es lo último que les queda” o “lo único que te asegura que siempre puedas encontrar algun trabajo” ( allí está el origen de nuestro querido Aldo Mariátegui).
18 Setiembre 2007 a las 2:17 pm
Sin los abogados el mundo sería mucho mejor. Para empezar hay muchos abogados, uno levanta una piedra y salta un abogado. Y la gran mayoría mediocres, embaucadores, metidos en mil actividades con el objetivo de sacar algun provecho. Miren no más la administración pública, lleno de abogados.
18 Setiembre 2007 a las 2:42 pm
Mas que un requisito para ejercer la profesion lo que debe hacerse es una inscripción para ver si la persona es alguien que se graduo como abogado en una universidad. Eso de la colegiatura es una sacada de plata donde Ibazeta y sobre todo, Vladimir Paz de la Barra deben estar felices por su botin pescado.
EL ADVERSARIO.
18 Setiembre 2007 a las 3:52 pm
Los abogados hacen posible que ese video de los simpson sea retirado en las próximas horas o días debido a derechos de autor.
18 Setiembre 2007 a las 7:20 pm
Off topic:
Se han enterado de la noticia del estudiante Andrew Meyer de la Florida University que fue electrocutado y detenido por la policia, despues de haber hecho un par de preguntas incomodas al Senador Kerry durante una conferencia. Las preguntas eran:
Es cierto como dice un libro escrito por uno de los periodistas de investigacion mas reputados de EU, que Usted iba a ganar las elecciones frente a Bush y no presento un reclamo por fraude en el Estado de Ohio porque Usted habia pertenecido a la sociedad secreta de las Calaveras de la Universidad de Yale junto a Bush?
Los policias han sido puestos en Descanso con pago.
Ver el arresto en:
http://www.youtube.com/watch?v=6bVa6jn4rpE
19 Setiembre 2007 a las 10:28 am
Nakasaki, el abogado del diablo
Ya con Fujimori los nisei estaban con roche por tenerlo de paisano. El “chino”, como le dicen los que no son nisei, había desgraciado el prestigio –tan bien y con tanto esfuerzo ganado– de la colonia nipona. Vaya, había malogrado la plaza, pues. Ahora, a este lamentable baldón para la colonia japonesa, se le agrega otro, el de Nakasaki, quien además de abogado de Fujimori, es abogado de Magaly Medina.
Escuchar a Nakasaki argumentar con una sarta de falacias acerca de que “Chiquito” Flores es quien tiene la culpa de su desgracia, es francamente indignante, es un insulto a la inteligencia. Si alguien buscaba un ejemplo de cómo las palabras y los argumentos, aparentemente racionales, pueden ser usadas como herramientas para engatusar a la gente, Nakasaki es a quien hay que escuchar.
Los retorcidos razonamientos que utiliza este “abogado” para defender a Magaly, de esta su nueva metida de pata, el caso “Chiquito” Flores, son indiscutiblemente repulsivos. Dan asco, producen náuseas. ¿Para eso se estudia derecho? ¿Para eso se consumen tantos libros, tantos códigos penales, se queman tantas neuronas, se queman tantas pestañas? ¿En “eso” es en lo que se van a convertir los que actualmente estudian derecho?
Es sabido que los abogados hablan según quién y cuánto les paguen; es sabido, también, que la Justicia es lo que a ellos menos les importa. Lo que les interesa a esta clase de individuos es ganar, como sea, en el plano argumentacional, mismos sofistas; y para ello recurren a cualquier argucia, tecnicismo, subterfugio, falacia, medias verdades; y retuercen la verdad hasta tal punto que esta queda totalmente irreconocible y la Justicia, cómo no, totalmente atropellada.
Entremos al detalle.
Uno de los argumentos que Nakasaki recoje de Magaly es el de que ella tiene razón cuando dice: “yo le habré dicho que besuquee a su amigo, yo lo habré mandado a que vaya a la discoteca, yo lo habré obligado a que se agache a chupar no-sé-que, etc.” Este argumento en particular — que es al cual ella ha recurrido en más de una oportunidad — es totalmente deleznable. Basta con replicarle, “¡Y yo te habré dicho que me filmes y me exhibas en todo el país? Pues, no. ¿Y entonces?”. Y seguidamente preguntarle “¡Y a quién se debe a que ahora todo el país, todo el país, me grite gay, siendo que no lo soy?”. Estamos pues, nuevamente, ante un clarísimo caso de difamación, y difamación agravada.
Otro argumento que suelta Nakasaki es el de que “como eres figura pública ya te jodiste. Tienes que caminar como palo tieso, de lo contrario te sacamos en video”. Esto sería de justicia si a todas las figuras públicas, todas sin excepción, como también lo es Nakasaki, fueran objeto de reglaje continuo. Pero, ya sabemos que esto no es así. Y no es el rating el que los exime. Dionisio Romero es una figura pública y sin embargo las cámaras de Magaly no le hacen reglaje. De hacerlo, ya se imaginan lo que le pasaría: le quitarían la publicidad y la sacarían de circulación, la desaparecerían del mundo virtual. Marcelo Cúneo es otra figura pública y tampoco es objeto de reglaje (y que no alegue ahora de que lo de ella es solo farándula). Magaly misma es figura pública y tampoco, nadie, nadie, le hace reglaje (¿alguien acaso la siguió a Europa adonde se fue acompañada pero regresó con soledad; alguien la sigue cuando se va todas los fines de semana a Miami; alguien la sigue al súpermercado cuando va a comprar papel higiénico?). Ah, y, por supuesto, tampoco Nakasaki, siendo figura pública, es objeto de reglaje alguno.
Otro argumento que usa Nakasaki — y al que Magaly siempre se aferra — es que ella “informa” con imágenes y que sólo deja que éstas hablen por sí solas. Otra falacia, la más gigantesca y la más engañosa de todas. Si bien Fernando Vivas, la vez pasada, le dejó pasar, como “broma”, la corrupción de menores en que ella había incurrido con los “Jotitas”, esta vez desenmascaró brillantemente esta mentira y la expuso en su columna “Peor que el ampay”, al señalar todo el “ropaje” con que Magaly y su producción vistió a esas borrosas imágenes:
Aquí la columna de Vivas:
Mucho ojo. Peor que el ampay.
Fernando Vivas
No critico el registro del ampay: Juan ‘Chiquito’ Flores y su amigo estaban en un salsódromo lleno de gente y movimiento, un lugar que, al parecer, le tiene sin cuidado restringir el ingreso de cámaras o de advertir a su clientela de la presencia de ellas.
O sea, el ampay es en el peor de los casos una audacia discutible; pero el tratamiento que Magaly le ha dado sí es una infamia que nadie debe apañar. En primer lugar, ha forzado conclusiones: lo que se ve no permite aseverar con certeza si hubo un abierto coqueteo homosexual, afectos amicales entre Chiquito y su acompañante o una particular y absolutamente respetable combinación de ambos.
Magaly posará, en su defensa, de muda observadora. Dirá, riendo por dentro, que las conclusiones las sacan las mentes sucias, la suya o la mía.
Sin embargo, nuestra única mugre mental consistiría en tragarnos ese cinismo. Todo en el programa, la promoción de la nota, los efectos, la edición y los cintillos que subrayaban algunos de sus pasajes, los comentarios en doble sentido de Magaly, absolutamente todo lo que salivó y respiró mientras pasaba el ampay, estuvo destinado a enervar la homofobia. ¿Qué puedo decir de una conductora superinfluyente –según lo confirman a la vez mediciones de ráting y encuestas de poder– dedicada a alentar una discriminación por preferencia sexual que si la cometiera un funcionario público o un establecimiento comercial, sería considerada una falta pasible de sanción administrativa y penal?
No creo que Magaly sea homofóbica, pues la conozco (aunque veo su programa y la desconozco). Sucede que ha llegado a la equívoca conclusión de que para mantenerse en el candelero, debe apelar a la retaguardia moral y cultural de su audiencia. Por eso fue capaz de invitar a comentar el ampay al controvertido Tito Navarro, periodista deportivo conocido por sus injurias machistas.
Mientras, el acosado Chiquito, arquero de Cienciano, es insultado en el estadio arequipeño, sufre cuatro goles y en su ofuscación la pega también de homofóbico. No invoco a los anunciantes, pues no espero nada de ellos; invoco a la inteligencia de Magaly.
“Chiquito” Flores, por lo tanto, tiene toda la razón, y está en todo su derecho, al denunciar la difamación agravada de la que ha sido objeto por parte de Magaly (y todo su equipo de producción), y ojalá la lleve a los tribunales (cosa que Magaly le dice que no la asusta, pero de que la jode la jode), y ojalá que “Chiquito” no arrugue –como sí parece que hicieron Gisela Válcarcel y “La gran Sangre”– si es que Magaly lo volviera a “comprar” con una refrigeradora, como hiciera la vez pasada, cuando la injuria causada fue tan igual o peor que la actual pues había riesgo de muerte por infarto al miocardio (casos se han visto de futbolistas, en aparente perfecto estado atlético, muriéndose de repente por alguna dolencia no detectada a tiempo).
Y en cuanto a lo de Nakasaki, ¡qué lástima por los nisei! El único consuelo para la colonia japonesa es pensar que, malos elementos, hay en todas partes. Por lo menos, para la colonia japonesa, les queda a Kuroiwa, el ingeniero antisísmico, para levantar su imagen.
Dos comentarios al margen:
1. Magaly se ufana de que en su canal nadie le dice qué pasar o qué no pasar. Se olvida, la señora, de lo que César Hildebrandt le dijo una vez: “Es que tú no te metes con el sistema; métete con el sistema, para que veas. Al día siguiente, te declaran “incompatible” y te sacan de una patada en el poto”.
2. También se ufana Magaly de que Montesinos nunca la compró. ¿No se da cuenta la susodicha de que Montesinos no necesitaba comprarla? ¿Para qué?, si ella, misma tonta útil y bobalicona, le hacía el trabajo de mantener estúpida a la gente, ¡totalmente gratis!