DAÑAN "EL OJO QUE LLORA"
Escrito por: jgodoymejia en Alberto Fujimori, El Ojo que Llora, derechos humanos, extradición, fujimorismo, monumentosIba a postear algo sobre el triunfo de hoy en la Copa Davis, pero llegando a la casa me encuentro con una de esas cosas que nos hacen ver que la intolerancia sigue vivita y coleando en el Perú. Vía El Comercio:
Un grupo de doce personas llegó hasta el monumento ‘El ojo que llora’, en honor a las personas víctimas de la violencia interna, ubicado en el perímetro del Campo de Marte, distrito de Jesús María, y causó serios destrozos en su estructura, informaron medios locales.
En comunicación con la radioemisora CPN, el policía municipal, Pablo Quintana Gamboa, quien resultó herido por la turba, refirió que este grupo, conformada por cerca de doce personas, entre hombres y mujeres, le amenazaron con un arma de fuego y lo redujeron encadenándolo y haciendo que se arrodille.
Los desadaptados, manifestó el policía municipal, procedieron con combas a romper la piedra de la pileta principal y todas las piedras que están puestas alrededor, las cuales llevan inscritos los nombres de personas desaparecidas.
Además, Quintana Gamboa, señaló que los agresores no tenían rasgos de ser militares y que estos echaron pintura color naranja sobre la estructura de la obra, pero sin emitir ningún tipo de arengas. Finalmente, aseveró que la Policía llegó hasta el lugar y el monumento se encuentra con acceso restringido.
La pintura naranja revelaría, a mi modo de ver, la autoría del ataque. Con lo mismo coincide Marco Sifuentes y añade en su blog:
Se busca crear la sensación de un país violentamente polarizado y, de paso, poner en aprietos al régimen. Si no reprime a estos grupúsculos, el gobierno será acusado de aliarse con el fujimorismo. Si los reprime, saltarán las acusaciones de “persecusión política”. Cuidado.
Lo cierto es que, a pesar de incidentes aislados, el país no se ha polarizado por una extradición que, a decir verdad, querían la mayoría de peruanos. Fujimori parece haber dejado de ser un elemento importante en la política peruana - hipótesis que comencé a deslizar ayer - pero parece que sus partidarios más fanatizados no lo entienden así. Es una lástima que un grupo de peruanos siga pensando que mediocres logros económicos y la atribución de una victoria que no fue suya son más importantes que la vida de peruanos que fueron víctimas de una dictadura corrupta.
Ojalá la intolerancia no sea la que prime en los próximos días.
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