Hoy Hildebrandt, en su columna diaria en La Primera, se responde a la pregunta de porque no tenemos una izquierda meridianamente sensata y democrática y que, además, tenga arraigo popular.

El periodista hace varias reflexiones históricas: la muerte temprana de Mariátegui (José Carlos, por siaca), el dependentismo de la zurda local de lo que Moscú y Pekín decían y, finalmente, un Alfonso Barrantes que, a pesar de ser lo más carismático que parió la izquierda en el país, coqueteó demasiado con el APRA y terminó devorado por los radicales. De esa visión histórica podemos coincidir algo, poco o nada. Personalmente, creo que tiene mucho de cierto, aunque creo que resulta ser bastante injusto con Barrantes.

Cuando llega al análisis contemporáneo es donde se le van más los adjetivos, pero no deja de tener algo de razón:

El muro cayó en 1989 –hace 18 años– y la izquierda sigue aquí pasmada. Sólo Susana Villarán lo ha intentado, sin éxito ni poder de convocatoria.

¿Y por qué un país que perdió su centro-izquierda cuando el Apra decidió ser de centro-derecha continúa sin tener centro-izquierda? ¿Qué maldición es ésta? ¿Qué malía nos han hecho?

Sucede que parte de la izquierda pensante está desparramada en las cuantiosas ONG financiadas por el primer mundo (y vaya usted a saber si ese primer mundo no los financia para que no tengan la tentación de ser partido y quizás gobierno). Sucede que otra parte de la izquierda sigue creyendo que Mario Huamán y su banda de destructores es un líder atractivo para las masas. Y sucede que gente valiosísima como Javier Diez Canseco sigue pensando que en La Habana tienen algo que enseñarnos y que el mimeógrafo de La Católica sigue atascándose por falta de servicio.

Sobre Javier Diez Canseco, ya he escrito en otra ocasión in extenso sobre lo que pienso de su dicotomía entre su honestidad personal y política y su aupamiento con autócratas. Así que procuraré concentrarme en los otros dos grupos de la zurda lorcha.

Desde mi punto de vista, las ONG’s no son una trampa del primer mundo como seguramente H. lo debe haber leido de Chomsky. Pero ciertamente, para muchos zurdos pensantes, la disyuntiva entre el trabajo y la lógica onegenil y la política es quizás una de las mayores trabas para que se puedan consolidar como una alternativa política. Algo están procurando hacer con el pacto entre el PDS y movimientos regionales (entre ellos, el de Vladimiro Huaroc, Presidente de la Asamblea de Gobiernos Regionales), pero aun esa alternativa se está construyendo y necesitará de tener mayor conexión popular para que tenga éxito.

Tampoco creo que Mario Huamán tenga una banda de destructores como señala Hildebrandt. Por el contrario, Huamán, como dirigente de Construcción Civil, logró que regresara la negociación colectiva y que salieran las bandas de delincuentes del sindicato. Pero claro, cuando le preguntas de política, te sale con las mismas ideas de hace 20 a 25 años. Es decir, lo que he llamado “Izquierda Oxígeno”, por la regresión a los 80’s.

El Perú requiere de una derecha democrática y una izquierda moderna. Pero, al ritmo que vamos, parece que ninguna de las dos estará en el horizonte del 2011.

3 Respuestas a “HILDEBRANDT Y LA ZURDA”
  1. Ernesto dice:

    Bueno… hay responsabilidad colectiva y una palabra es importante en ese proceso: Huampani.

    Se suponia que en ese congreso se definirian las bases para afrontar la campaña del 90 ya que la posibilidad de llegar al poder era factible, MVLL habia crecido pero no era invencible, resulto que fue peor… los grupos se dividieron por causa de la candidatura de Barrantes (que me parece ya habia renunciado a la presidencia de IU) los barrantistas no querian elecciones internas para ratificar su candidatura y el ala opuesta se cerraba frente al unico lider carismatico que se tenia por entonces.

    Con la division la perdida de votos y la carencia de una alternativa frente a la derecha y el APRA….. permitiendo el surgimiento de Fujimori y ese es lamentablemente el legado de una izquierda que entonces no supo gestionar el reto que se le planteaba.

  2. Anonymous dice:

    Primero debemos definir qué es izquierda, no les parece? es decir, ese tipo de conceptos más que aclarar confunden, y los peruanos nos encontramos en la encrucijada de no saber si valoramos los hechos o las ideas, a propósito de los “izquierdistas con fortuna” o “los liberales misios”…

  3. Anonymous dice:

    Lo que tenemos en el Perù (lo que tendremos en el Perù) serà una derecha reaccionaria, y una izquierda caviar (para felicidad de godoy por supuesto). El problema de la polìtica en el Perù, es antetodo un problema de formaciòn, y posteriormente, un problema de sistema. Serà capaz la caviarada de arreglar esos dos temas? Si es asi me quito el sombrero.

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