Ex Presidente de la Corte Suprema involucrado en caso de la Canchaya del APRA

Hoy Perú.21 le da un nuevo giro al caso de Tula Benites, la parlamentaria aprista que contrató un empleado fantasma que no trabajaba en el Congreso y cobraba su sueldo en Trujillo.

Además del Presidente de la República y de la Célula Parlamentaria Aprista, la congresista tiene un poderoso padrino: su tío materno Walter Vásquez Vejarano, nada menos que ex Presidente de la Corte Suprema de Justicia y actual Presidente de la Sala Civil Permanente de dicho órgano colegiado.

Pues bien, el periodista Carlos Castillo fue a Santiago de Chuco a entrevistar a Clemencia Ulloa Gavidia, la persona que cobraba los sueldos del empleado fantasma Juan Carlos Cuadros Noriega. Y allí se topó con Vásquez Bejarano, quien no quiso que lo fotografíen. Por cierto, el local donde funciona el negocio de la señora Ulloa es de propiedad del magistrado de la Corte Suprema.

Peor aún, varios de los testigos han sindicado que Cuadros Noriega, el empleado gasparín, en realidad trabajaba para el Poder Judicial.

Para complicar más las cosas, la trayectoria de Clemencia Ulloa sería poco clara: fue expulsada del APRA en 2004 por falsificación de documentos.

Lo que más curioso me parece es que la misma señora aparece postulando como precandidata a la alcaldía de Santiago de Chuco en 2006, por el partido de gobierno. Cuestión que no podría hacer luego de una expulsión tan deshonrosa.

Varias aristas raras de un caso que solo amerita un desenlace: la expulsión de Tula Benites del Congreso y, probablemente, el adelanto de la jubilación de Vásquez Vejarano, programada para los próximos meses.

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Una Respuesta a “EL TIO DE TULA”
  1. Manuel Enrique dice:

    Creo sinceramente que debemos estar vigilantes con lo que harán el Congreso con Tula Benites, no vaya a ser que los apristas la libren de polvo y paja y la tía salga bien librada.

    Yo propondría incluso hasta un plantón, no sé si en la puerta del Congreso (porque difícil entrar hasta allí), pero sí en la casa de Gonzáles Posada, pidiéndole que honre su palabra y le dé prioridad al caso Tula, con justicia y sin (más) apañamientos.

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