La co-responsabilidad de los actores en la crisis de la educación peruana

Nueva huelga magisterial. Siempre de carácter indefinido. Siempre con los mismos actores. Siempre con las mismas antojeras de ambos lados.

Hace unos meses, cuando escribía sobre las protestas ante la anunciada evaluación a los maestros, decía lo siguiente sobre el SUTEP, opinión que no modifico en una sola línea:

La visión que tiene el SUTEP de la educación sigue anclada en los años 70, cuando el mundo era otro y la educación peruana sí merecía el nombre de tal (aunque ya comenzaba a dar signos de su visible deterioro). Aun se sigue pensando en una educación gratuita para todos, cuando es necesario que quienes puedan pagar aunque sea una cantidad simbólica lo hagan. Se continúa pensando en términos de una estabilidad laboral que inmovilice ante el mal rendimiento. Se sigue pensando en términos del “empleador cuco que sólo quiere despedirme”. Se sigue pensando que la confrontación es la única vía para hacer cosas. Y se nota la carencia de ideas que tienen los dirigentes del SUTEP sobre que hacer con la educación peruana, pues siguen pensando que “sólo el cambio del modelo económico” será la condición necesaria y suficiente para que el sistema educativo funcione de verdad.

El tema central para el sindicato es que ha sido capturado por dos grupos que no practican la democracia hacia adentro y uno - liderado por Robert Huaynalaya -en el que se puede discutir incluso si es que no está ya incurso en una vertiente cercana a la lucha armada. Claro, Huaynalaya tuvo apoyo aprista durante el gobierno de Toledo, como lo ha recordado Rosa María Palacios.

Incluso, aunque de manera tímida, Ollanta Humala acepta que el dominio de Patria Roja en el sindicato de maestros contribuye al problema de la educación. Hay un claro consenso mínimo de que los liderazgos radicales le hacen mal a la legitimidad de las demandas de los profesores - muchas de ellas, bastante justas, sobre todo las que se refieren a su calidad de vida - y a la calidad de la educación peruana.

¿Pero el SUTEP es el único responsable de esta situación? No. El gobierno tiene su cuota de responsabilidad en este problema, tanto en no saberlo afrontar de manera adecuada, como en empujar a la radicalidad al sindicato.

Como sabemos, este nuevo pleito tiene su nombre: Ley de Carrera Pública Magisterial. Una norma que puede servir claramente para que los maestros tengan oportunidades para mejorar su calidad de vida y de condiciones, pero que, torpemente, el gobierno - y gente como Aldo Mariátegui - la vende como la manera de acabar con el sindicato. Y claro, con eso abonas más gasolina al fuego y le das pretextos a la gente de Patria Roja y Huaynalaya para radicalizarse aún más.

Como lo ha expuesto brillantemente Constantino Carvallo:

Hay otro modo de hablarles que llamarlos sinvergüenzas y no distinguir la dirigencia de la legión de maestros, entre los cuales hay miles de profesionales serios que con sus atenciones a los niños impiden que este país se autodestruya más? ¿No puede el gobierno seducirlos a ellos? ¿Hablarles de pagarles mejor, de mejorar su situación, de convocarlos para participar en una reforma de la que son actores necesarios? No. La ley se vende por el lado más prepotente: evaluar, despedir. Y se impone abusivamente en la Comisión de Educación.

Resultado: convertir ahora al sector más duro del Sutep en protagonista y acentuar la desconfianza de los maestros, los correctos, aquellos a quienes, humildemente, debiera dirigirse la acción gubernamental.

Federico Salazar más bien acentúa los errores del gobierno en otro punto: dejar de lado el tema de la capacitación, que tan bien sirvió para vender al público en general y a los maestros cuando se aplicaron las evaluaciones. Y además hace una pregunta de fondo: ¿Un examen escrito es la única forma de saber cual es el rendimiento de los profesores? Quizás el ministro Chang pueda respondernos a esa pregunta.

Y para culminar con la serie de errores gubernamentales, una nueva provocación del gobierno. Esta se llama Declaración de la Educación como servicio esencial, eufemismo que sirve para restringir el derecho a huelga. Sin embargo, cuando uno lee las interpretaciones hechas por la OIT a sus Convenios sobre Huelga en el sector público, se da cuenta que “servicio esencial” es solo aquello que afecte a la vida o a la seguridad de las personas. Y la educación no está comprendido en este concepto. Solo en caso de huelgas prolongadas, la OIT acepta que una actividad se considere como servicio esencial, pero solo para tener un servicio mínimo. Es decir, si la gente del SUTEP ha sido bien asesorada, le va a ganar la demanda de acción popular que le ha interpuesto al gobierno, por la vulneración de un derecho fundamental.

Y en el medio de todo, alumnos que no pueden educarse de manera adecuada, padres de familia desesperados y una ciudadanía confundida. En esto, tanto el SUTEP como el Gobierno merecen un 05, por lo que ambos le hacen a la educación peruana.

ACTUALIZACION (02:50 PM):

Y confirmando que la “estrategia” del gobierno es el insulto, hoy Alan se despachó con un discurso furibundo en una inauguración en Surco. Y de ello se deja constancia en la propia web de la Presidencia de la República. Aquí los parrafitos más, ejem, resaltantes:

“Quiero enviar un mensaje de absoluta tranquilidad contra todo lo que dicen: Los fundamentos económicos del país están sólidos y el Perú avanza, hay un poco de ruido en el techo, ruido de exageración, de revancha, de extremismo, ruido alentado desde afuera, pero los fundamentos están sólidos, el edificio está firme”.

“Todos saben que los gatos maullan y lloran en las noches, especialmente cuando han perdido las elecciones(…). Hemos tomado un camino democrático y un camino de construcción y de inversión y esto no va a cambiar; no zapatees, espera la elección del 2011 si puedes. Hay que hablarle con tranquilidad y serenidad al país para que no se deje engañar por el cuento de los fantasmas

Don picón, don criticón, don comechado están siempre queriendo detener el rumbo del Perú, pero el Perú no se va a dejar detener porque ya tomó un camino. Hay muchos comechados que no quieren ir a dar clases, no quieren capacitarse, lo que queremos es que a nuestros hijos les enseñen bien”

Gracias Alan, así les das más pretextos a los radicales.

Y claro, van a tener más luego de lo que ha ocurrido esta mañana en Huancavelica. La menor Janeth Sánchez falleció al caerle una piedra durante una manifestación del SUTEP, por lo que 14 maestros han sido detenidos para que declaren sobre las circunstancias de la muerte de la menor.

La radicalidad va tomando extremos que no queremos que vuelvan al país, tanto de un lado como del otro.

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Una Respuesta a “EL SUTEP, EL GOBIERNO Y LOS DEMAS”
  1. el aguafiestas dice:

    CUANDO ALAN NO LLAMABA TERRORISTAS A SINDICATOS VIOLENTISTAS

    El líder del partido de la estrella hizo estas declaraciones al ser consultado sobre los disturbios registrados la semana pasada en Ayacucho, donde maestros afiliados al Sutep y pertenecientes a la facción más radical, ocasionaron detrozos en diversas sedes públicas.

    Al respecto, manifestó que no se puede acusar a todos los que participaron en los actos violentos de ser terroristas o senderistas. “Yo no acusaría directamente a los maestros ni a los estudiantes de ser senderistas“, añadió.

    Publicado 2004-07-07

    http://www.laultima.com/noticia.php?id=8492&idcategoria=2

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