Ha pasado casi desapercibida una reciente sentencia del Tribunal Constitucional sobre la forma en como la tienda por departamentos Ripley quiere hacer cobrar sus deudas.

Como varios de los lectores deben saber, Ripley - o mejor dicho, su empresa de cobranzas llamada COAXSA - envìa cartas a sus clientes, cada vez que tienen una deuda con esta tienda, con amenazas de embargo de sus bienes y proceder al remate de lo embargado en caso se incumpla con el pago. Es decir, se presume que el cliente va a hacerle “perro muerto” a la empresa y es tratado como poco menos que un estafador con este tipo de comunicaciones.

Pues bien, uno de los clientes de esta tienda decidió quejarse ante INDECOPI, pues consideraba que estas cartas eran atentatorias contra su derecho al honor. La entidad estatal no tuvo la misma opinión y el cliente se fue por la vía del amparo, que llegó hasta el TC.

El Tribunal tiene criterios para fijar la relación entre el derecho al honor y el cobro de deudas por parte de entidades privadas. Estos criterios son: 1) la determinación de la deuda por parte del acreedor y 2) que cualquier tipo de medida coercitiva sea determinada por una autoridad estatal, es decir, el Poder Judicial. En este caso, lo relevante era lo segundo y el TC observó que el tenor de la comunicación - que tenía como título “Urgente: Aviso Previo a Ejecución Judicial” - denotaba que la empresa se estaba irrogando las facultades de ejecutar medidas cautelares, cuestion que no tiene como potestad.

Así, COASXA y Ripley no podrán hacer uso de esta modalidad de cobro en este caso o en casos análogos. De lo contrario, el Tribunal podrá imponerle una multa. Claro, esto no es una carta blanca para los perromuerteros, sino una fijación de los límites de la acción de una empresa.

Como vemos, el TC decide sobre cosas que tienen que ver con el común de las personas. Por ello, es tan necesario que la gente que ingrese sea la más idónea. Y, claro, esta sentencia resulta ser un mensaje para aquellos que quieren traerse abajo esta institución.

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El Morsa nos recuerda otra de Ripley: Michelle Belau no es marca francesa.

Una Respuesta a “AL TC NO LE FASCINA RIPLEY”
  1. Anonymous dice:

    Otro tema en el que los usuarios harían bien en recurrir a INDECOPI es la marginación descarada que RIPLEY y SAGA hacen en el manejo de sus ofertas: los descuentos y promociones exclusivas para los usuarios de tarjeta RIPLEY o CMR termina siendo un chantaje: te obligo a solicitar una tarjeta de crédito si quieres tener acceso a las ofertas que se anuncian en radio, TV y prensa. ¿Por qué el consumidor que quiere pagar con efectivo está discriminado? ¿No es acaso lo deseable y síntoma de salud financiera, no necesitar del crédito?

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