Y no los intentos de lavar la cara a una dictadura
Dice Philip Butters que el fútbol es el mayor invento desde que el hombre aprendió a caminar en dos pies. Aunque creo que exagera, la frase del mejor de nuestros comentaristas deportivos da cuenta del aura mágica e hipnótica que caracteriza al más popular de los deportes.
De eso bien saben los dictadores y, por ello, intentan aprovechar cuanta competencia deportiva tienen enfrente para poder unir al país detrás del objetivo deportivo, que a veces es una de las pocas cosas que une a la gente de una nación, y de los deportistas, convertidos en los héroes épicos de nuestro tiempo.
El mito peruano de Berlín 36, del cual hablé hace unas semanas, se construyó sobre una gran verdad: Hitler aprovechó esa olimpiada para lavarle la cara a Alemania y mostrarle al mundo la superioridad física de la supuesta raza pura. Claro, Jesse Owens le aguó simbólicamente el pastel.
El Mundial de Fútbol Argentina 1978 fue otro ejemplo de la manipulación dictatorial sobre el deporte. El llamado Ente Autárquico Mundial 78 fue creado para lavarle la cara a un régimen que violaba derechos humanos y, por ello, gastó tanto en dicha Copa del Mundo que la deuda externa argentina aumentó significativamente.
Como lo contó el documental Mundial 78, la historia perdida, se daba una paradoja: mientras el país celebraba, los familiares de los desaparecidos lloraban por sus seres queridos y por la indiferencia de la nación. Tal como lo señala Clarín:
Del otro lado, el mejor ejemplo de la contradicción profunda que atravesaba a la sociedad es el relato de Estela Carlotto, presidenta de Abuelas, contando cómo sus familiares festejaban los goles de Argentina mientras ella y su esposo lloraban por su hija y su nieto desaparecidos: “Mientras ustedes gritan, se apagan los gritos de los torturados y asesinados”, recuerda que les reprochaba, quien hoy sigue buscando a su nieto Guido, nacido en cautiverio en junio de 1978.
Hoy, con las distancias que los separan, otro espectáculo deportivo se inicia en otro país que vive una dictadura. Y no cualquier dictadura, pues, acorde a los tiempos, Hugo Chávez es un personaje mediático. Y, como todos los dictadores, querrá aprovecharse de la fiesta del fútbol para acallar las voces nacionales e internacionales que rechazan su creciente autoritarismo, sobre todo en lo que respecta al control de los medios de comunicación.
Ojalá sean los goles de Messi, Rafa Marquez y Pizarro, las jugadas de Farfán, Forlán y Robinho las que cubran los titulares y no las ínfulas bolivarianas de un dictador que intenta lavar la cara de un régimen cada vez más impresentable.
Los responsables de las principales instituciones de nuestro país parecen no entender el verdadero sentido de lo que significa realmente vivir en democracia y fortalecer a cada una de las entidades que representan al Estado peruano, así como las libertades fundamentales.
PRIMER ACTO: CONTRA LA INSTITUCIONALIDAD ECONOMICA
El Presidente de la República hace rabieta en público por las protestas en Puno. Sabe que su popularidad ha caído y que necesita un golpe de imagen para poder remontar en las encuestas. Y claro, que mejor que culpar a los “burócratas insensibles” de Proinversión y Ositran de las “demoras” en la Carretera Interocéanica, proyecto que tenía tantos errores por corregir en su concepción - no así en su importancia - que ha llevado a varias correcciones y recomendaciones de ambas instituciones. O a los ministros que “no golpean la mesa”, como si de hacer gestos de cantina o de gerente amargo se tratara.
Resultado: El maltrato a un funcionario eficiente como René Cornejo, el incremento de las sospechas sobre el afan controlista sobre los organismos reguladores de servicios públicos (que deben estar igualmente apartados de los poderes políticos y económicos), la posibilidad de tener a un personaje cuestionado como Martín Sifuentes al frente de Proinversión y, claro, la nula discusión sobre el real tema de fondo: la adecuación del aparato estatal a una etapa de bonanza y de mayor eficiencia y transparencia en el gasto estatal.
Aunque la noticia no haya trascendido mucho en los diarios, Colombia acaba de obtener el tan ansiado Grado de Inversión, una calificación económica que le permite captar inversiones a un menor costo. Los pocos analistas económicos que han comentado el tema coinciden en que la fortaleza institucional colombiana le ha permitido llegar a este nivel antes que nosotros, a pesar de nuestra mejor posición macroeconómica. Petardeando a las instituciones encargadas de respaldar las reglas de juego económicas va a dejarnos, por ahora, bastante lejos de una meta trazada por el Gobierno en su discurso inaugural. Incongruentemente, el Gobierno prefiere arriesgar el crecimiento de inversiones por el crecimiento de su popularidad.
SEGUNDO ACTO: ¿ADIOS TC?
Pero una historia parecida parece querer repetirse con el Tribunal Constitucional. Luego del maltrato que sufrió esta institución con la amañada elección de 4 de sus miembros - que, por cierto, corre el riesgo de repetirse mañana - ahora no han faltado las propuestas para disolver, disolver esta institución o hacer una campaña en su contra con argumentos francamente manidos.
Por un lado, Mauricio Mulder, en una de sus ya conocidas intemperancias, señaló que el TC debía desaparecer, para que el control constitucional estuviera en manos de la Corte Suprema. Y uno de los nuevos felpudos cuasi-apristas, que responde al nombre de Alvaro Gutiérrez, ahora presenta un proyecto de ley para dejar de lado dicha institución.
Lo que parece ser cierto es que el Tribunal Constitucional se ha convertido en la piedra en el zapato de varios intereses. Políticos que no quieren ver desnudados sus errores, autoridades que se consideran intocables por cualquier poder del Estado, medios interesados en que dicha institución no exista, sea porque los magistrados les caen antipáticos o porque simplemente la institucionalidad les importa poco. Ello explica porque la elección de los magistrados se convirtió en un juego de las sillas musicales, en la que cada quien quería meter a quien se ajustara a sus intereses.
TERCER ACTO: REY, O LA SANTA INQUISICION DE LA OPINION
Preguntita: Por cierto, ¿como va el proceso penal por la falsificación de firmas de Renovación Nacional?
Preguntita 2: De operar con el mismo rasero, ¿Rey no debió demandar a Caretas por decir cosas más fuertes que las dichas por Manrique?
CUARTO ACTO: LA LAVADA DE MANOS DEL INC
Luego del escándalo que ha supuesto la censura de la muestra de Piero Quijano, sugerida por el Ejército y acatada por el Instituto Nacional de Cultura, ahora el INC intenta lavarse las manos con una nota de prensa, en la que intenta negar la censura y, además, culpar a Armando Williams, ex director de la Casa Museo José Carlos Mariátegui, de “excederse en sus funciones”.
Lo cierto es que, según las versiones dadas en los programas Prensa Libre y La Ventana Indiscreta, fueron dos funcionarias del Instituto Nacional de Cultura las que dieron la orden de sacar las polémicas 3 caricaturas sobre militares, Machu Picchu y AGP. La señora Bákula ahora pretende lavarse las manos luego de un incidente que demuestra que algunas personas están dispuestas al “chichenó” cuando hay botas de por medio.
CODA (CASI COMICA): SOBONES A LA ORDEN
Y hablando de “chichenó”, Jaime Bayly mostró hasta que punto la prensa puede llegar a extremos de franela. Pues otra cosa no se puede decir luego de ver el backstage de la entrevista “en vivo” hecha por Enrique Castillo a Alan García.
Lo cierto es que Castillo, que pasaba por entrevistador agudo en CPN Radio y un regular moderador en Pulso, quedó convertido en poco menos que en el Abraham Levy de Alan, con sugerencias para levantar la imagen del Presidente en un “off the record” que ha terminado por dejar en “off side” a ambos personajes y, de paso, a Panamericana.
Un mejor comentario, en la columna de hoy de Fernando Vivas.
Este flyer, tomado del blog Arte Nuevo, expresa lo que varias personas sentimos ante lo que nos parece un atropello.
Como lo informaron varios medios y blogs el fin de semana, el Instituto Nacional de Cultura censuró 3 obras de la exposición de Piero Quijano, que se llevaba a cabo en la Casa Mariátegui, luego de una carta del Comandante General del Ejército frente a un dibujo que retrataba parte de lo que fue el conflicto armado interno: las violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes del Estado.
Como lo ha dicho Emilio Tarazona en su blog, el Ejército Peruano se ha convertido en curador de exposiciones artísticas, con la venia de la señora Cecilia Bákula, convertida ahora en la ama de llaves del Ejército Peruano y su negación de una parte (dolorosa) de la Historia del Perú.
No deja de sorprender los extremos a los que llegan tanto el Ejército como el INC, pues ambos parecen considerar que sacando una obra de arte pueden borrar de la memoria hechos execrables, varios de los cuales siguen siendo procesados ante el Poder Judicial. Y, claro, nos demuestra que la cultura militar sigue padeciendo de un mal entendido espíritu de cuerpo.
Digo yo: ¿No es mejor para la salud moral de las Fuerzas Armadas asumir no solo los hechos de corrupción cometidos por su cúpula pasada, sino también aquellos sucesos que enlutaron a varias familias en nuestro país? Sin duda, tenían el deber de defender al país y a los ciudadanos de lo que era una grave amenaza a nuestros derechos y a la democracia, pero ello no les daba carta blanca para cometer abusos, excesos y, en algunos lugares y momentos, violaciones sistemáticas y generalizadas a los derechos humanos.
Patético papel el de una jefa del INC que, ignorando que el arte es uno de los grandes medios de expresión de una colectividad, se presta a los afanes censores de una institución que se sigue reclamando el derecho de tutela sobre adultos perfectamente conscientes y maduros, como si fuésemos infantes. Peor aún, la señora Bákula demuestra que todo lo que proclama en sus cursos de Historia del Arte en la PUCP se queda sólo en el plano del papel. Y por ello, creo yo, que debería presentar su carta de renuncia hoy mismo en el despacho de su jefe, el Ministro de Educación.
Ojalá los artistas del Perú, que tanto hicieron de manera individual y colectiva en la lucha por recuperar la democracia, se pronuncien de manera fuerte y enérgica frente a lo que es un atropello para aquello que un artista más se precia de tener: la libertad de crear.
Cumpliendo una escala de su ya conocido Tour 2007, Agustín Mantilla estuvo el fin de semana en Trujillo, en la inauguración de una Clínica del Pueblo. El padrino del aquelarre fue nada menos que Homero Burgos, el ex presidente regional de La Libertad y que hoy anda peleado con la dirigencia central del APRA en Lima.
Pero Mantilla ha aprovechado esta escala de su recorrido por las bases del partido - y vaya que base - para dar declaraciones a la prensa. La más significativa y extensa, es una entrevista que dio ayer al diario La República, en la que más o menos manda 4 mensajes, que son los más o menos clásicos de su repertorio reciente: a) Estoy dispuesto a colaborar con el Gobierno. b) No termino de entender porque soy repulsivo, o, en sus palabras “un leproso”. c) Solo cumplí con mi deber. d) La prensa me ha satanizado.
La pregunta es, ¿qué tan ciertas son estas afirmaciones?
MANTILLA EN EL GOBIERNO
Sobre la primera premisa, no hace falta saber que ya Mantilla está colaborando, de alguna manera, con el gobierno. Basta ver la omnipresencia de Carlos Arana, así no tenga cargo público, en las cercanías del entorno del Ministro de Vivienda Hernán Garrido Lecca. O a Víctor López Orihuela fungiendo como Director de Gobierno Interior en el Ministerio que dirige Luis Alva Castro. O al cuestionado Presidente de ENACO, Julio Jara Ladrón de Guevara.
Y quizás tenga a alguien más cercano en ciernes. Un amigo suyo y de su anfritrión Homero Burgos está fuertemente voceado para ocupar uno de los cargos que acaba de quedar vacantes, por obra y gracia de las malcriadeces de Alan García: Martín Sifuentes Palacios, actual Director Ejecutivo de FONAFE (la entidad que maneja todas las empresas estatales que aun existen), puede ser el nuevo Director Ejecutivo de Proinversión, la entidad estatal encargada de las concesiones y privatizaciones. Sifuentes estuvo reunido con Mantilla y Burgos en un ágape de hace un año, casualmente celebrado en Trujillo, meses antes que ocupara interinamente la alcaldía.
Esta posibilidad se da justo en un momento crucial para el Presidente de la República. Frente a las protestas en Puno por la postergación de la concesión del Tramo 5 de la Carretera Interocéanica, García no ha tenido peor idea que desacreditar en público a Proinversión y a Ositran, dos de las entidades que tenían que ver con el tema, acusándolos, cual Toledo, de burócratas insensibles. Claro, García no recuerda que su incremento de gasto debió acompañarse de una reforma del Estado y que lo que se cuestiona no es la obra en sí, sino la forma tan mala en como se había planteado. Genaro Matute se lo ha hecho saber, pero él, sigue insistiendo en un error que analistas como Cecilia Blume, Fernando Rospigliosi y Augusto Alvarez Rodrich han remarcado.
En ese contexto peligroso, de un Presidente que quiere gastar, pero gasta mal y no reforma el Estado para hacerlo bien, es que un hombre de Mantilla puede encargarse de cortar el jamón de las concesiones, peor aún, con los antecedentes que hemos reseñado y que no son nada halagueños.
¿APESTADO POR LAS PURAS?
Mantilla no se ha labrado una mala imagen porque sí, o porque la prensa le tenga cólera, o por antiaprismo. Sus propios hechos lo sepultaron en vida y lo han convertido en esta suerte de candidato al leprosorio hawaiano de Molokai en que se ha convertido en la política peruana.
Recordemos brevemente su prontuario: a) Su video con Vladimiro Montesinos en la salita del SIN, recibiendo 30 mil dólares. Video que le costó 6 años en San Jorge. b) Las misteriosas cuentas que le encontraron en el 2001. Pero, OcraM dixit, aquí operó el viejo truco de la prescripción. c) El tema del Comando paramilitar que operó en la segunda mitad de los años ochenta. Las dos investigaciones más serias sobre el tema, hechas por la CVR y por el periodista Ricardo Uceda, apuntan a que Mantilla formó uno de estos grupos en esos años. El caso está en investigación judicial en este momento. Y por cierto, cabría darle una miradita a una denuncia de hace unos meses, en la que se detectó que ex miembros del Comando chambean en el Congreso.
Asi que Don Agustín, cabría mirar mejor al espejo y hacer un ejercicio de memoria para saber que su reputación actual no se debe a cosas que son moco de pavo.
¿UNA ADVERTENCIA?
Finalmente, cabe hacerse una pregunta, ¿por qué habla tanto Mantilla de cumplimiento de deber, sacrificio por el Partido? ¿Protege a alguien, hace una amenaza velada o simplemente trata de ganar simpatías con esa monserga de no delatar a un compañero, por más corrupto que este sea?
Sin duda, la presencia de Agustín Mantilla termina por inquietarnos, pues su pasado lo condena. Y tal parece que el presente de varios de sus allegados es más preocupante aún. Transcurrido casi un año de gobierno, parece ser que la situación del ex escudero del Presidente de la República comienza a entrar a una etapa de definiciones.
¿Será la segunda etapa de la que hablaba con sus compañeros de Pueblo Libre?
24 de junio. Primero fue Día del Indio. Luego, con Velasco, Día del Campesino.
Pero quizás haya que ir pensando en que pueda ser oportunidad para recordar y reconocer al nuevo Perú.
Por eso, este video de Chacalón, con una letra tan representativa de lo que somos ahora, quizás nos haga acordar de como se formó el país que ahora somos.
La ilustración que aparece arriba pertenece al artista Piero Quijano, uno de los pintores e ilustradores más reconocidos del medio. Fue originalmente publicada en Perú.21, en el año 2003, para ilustrar un artículo de Gustavo Gorriti sobre los ataques que venia recibiendo la Comisión de la Verdad y Reconciliación en las semanas previas a la entrega de su Informe Final.
Quijano exponía una retrospectiva de sus ilustraciones hechas para prensa escrita durante los últimos 17 años. Sin embargo, como reporta Perú.21, el Ejército Peruano - encabezado por el general Edwin Donayre - y el Instituto Nacional de Cultura - presidido por Cecilia Bákula, han censurado parte de su exposición:
Un oficio enviado por el comandante general del Ejército, Edwin Donaire al Instituto Nacional de Cultura (INC) -con conocimiento del ministro de Defensa, Allan Wagner- originó que la exposición del pintor Piero Quijano en la Casa Museo Mariátegui fuera censurada. El detonante de esta reacción fue un dibujo que, aludiendo al monumento a los soldados de Estados Unidos en Okinawa, en la Segunda Guerra Mundial, muestra a un grupo de soldados peruanos levantando un fusil contra la cabeza de un campesino andino.
Los afiches y la banderola que reproducían este dibujo así como el original fueron apartados de la exposición antes de la inauguración y, al día siguiente, fueron retiradas otras tres obras. “Espero que todo lo que ha sido apartado sea repuesto a la mayor brevedad posible”, demandó Piero Quijano. “Respetamos al artista, solo hemos planteado una selección alterna a la presentada de acuerdo con el espacio”, señalaron voceros del INC.
Las otras obras retiradas se referían a una parodia de Macchu Picchu privatizado y un juego de palabras entre TLC y el sexto hijo de Alan García.
Mi pregunta, ¿por qué el INC tiene que hacer una “selección alterna” de la obra de un artista? Que yo sepa, esa no forma parte de ninguna de sus atribuciones.
Sin duda, Quijano es un artista polémico, pero de polémicas se compone el arte también. El cuestionamiento social que hacen las obras artísticas, muchas veces, es más contudente que mil palabras. Pero parece que eso no lo entienden en el INC y en el Ejército. O quizás sí y por ello se han atrevido a esto.
Ha causado polémica la reciente aprobación de un proyecto de Ley en el Congreso que despenaliza las relaciones sexuales consentidas que tengan los menores de edad entre 14 y 17 años.
Las posiciones enfrentadas han sido dos. Los que están en contra de la norma, señalan que con esta modificación legal se desproteje a los adolescentes de posibles vulneraciones a su libertad sexual, pues la norma podría ser utilizada para poder dejar impunes estos hechos. Por lo que he podido ver en los noticieros, entre el público entrevistado, las opiniones en contra cuestionaban mas bien la capacidad de consentimiento de un adolescente para tener relaciones sexuales.
Los que estàn a favor de la modificaciòn legal, por su parte, señalan que la norma toma en cuenta dos consideraciones: la capacidad fisiológica de una persona para tener relaciones sexuales y un hecho innegable de la realidad: buena parte de las personas ha iniciado o inicia su actividad sexual antes de cumplir la mayoría de edad. Por tanto, lo que se estaría penalizando sería el libre ejercicio de la sexualidad, cuestión que, a estas alturas del partido, suena medio arcaica.
La verdad, no tengo una postura clara frente al tema. Mejor dicho, guardo un saludable escepticismo frente a ambas posturas, dado que creo que están viendo solo una parte del problema.
En lo que respecta a la penalizaciòn de la violación, el país cuenta con instrumentos legales que imponen sanciones bastante altas a un delito tan execrable y condenable como este. Y en los últimos meses se han producido condenas bastante severas - incluso con cadena perpetua - lo que implica que, en el marco de un debido proceso, el Poder Judicial puede sancionar con efectividad estas conductas. Estas condenas no han tenido que ver directamente con la penalización de la actividad sexual entre los 14 y 17 años. Por tanto, decir que con su abolición se deja de lado la sanción a los violadores o se abre un resquicio legal para su impunidad.
Sin embargo, cuando se enfoca este tema desde el punto de vista meramente represivo, se pierde de vista que este delicado asunto se tiene que enfrentar de manera tal que no solo se vean los componentes legales. Es necesario que todos conozcan que una violación se tiene que denunciar a tiempo y que los exámenes se tienen que practicar casi al instante. De lo contrario, por más que se tenga una ley severa, el violador puede salir exculpado por falta de pruebas. Y no hay que olvidar el necesario apoyo psicológico y, por supuesto, las tareas de prevención y educación que permitan afrontar este tipo de difíciles situaciones.
El tema ha terminado mezclándose con otro tipo de cuestión que, por lo que veo, no hemos podido asumir de manera cabal en nuestra sociedad. Que los adolescentes tienen relaciones sexuales (entre ellos o con personas mayores que ellos) no es algo que haya nacido ayer o que sea patrimonio exclusivo de esta época. Y penalizando dicha conducta no van a cambiar una situación como esa, sino que tendríamos cuadros lamentables como ver a adolescentes que acaban de ser madres siendo llevadas a la Fiscalía para que confiesen con quien tuvieron relaciones sexuales, para poderlo procesar penalmente.
Si los padres están tan preocupados por el inicio temprano de las relaciones sexuales de sus hijos, pues tendrán que asumir su responsabilidad de educar a sus hijos e inculcarles los valores que crean convenientes. Pero ello también implica perderle el miedo a hablar de algo tan natural como la sexualidad, de acuerdo a la edad y criterio de cada niño o joven, e implica que no se pretenda que la escuela y el Estado suplan esa falta de información - que, claro, también deben proporcionar - sobre lo que implica una relación de este tipo. Esto no es un tema que va a tratarse de manera adecuada mediante una prohibición legal, sino justamente con herramientas que no son legales.
Vaya que la tecnología nos trae algunas sorpresas y ventajas. Como saber, en algunos casos, quienes visitan tu blog.
Como buena parte de los bloggers, el Tercer Piso está asociado a una cuenta en Stat Counter, que me permite saber el conteo de los cuatro gatos que se dan una vuelta por aca y, como bien se explicó en el affaire Juan Perez, todo se registra gracias a la dirección que cada computadora tiene: el famoso IP.
Pues bien, un par de amigos me dijeron que habían tenido una visita inesperada en sus respectivos blogs, justo después que postearan sobre el rumor sobre el séptimo hijo de Alan García. Pues bien, me fui a mi cuenta en la página de marras y me topé con la misma visita:
VISITOR ANALYSIS Referring Link No referring link Host Name IP Address 190.81.63.37 [Label IP Address] Country Peru Region - City - ISP Despacho Presidencial Returning Visits 0 Visit Length 0 seconds VISITOR SYSTEM SPECS Browser MSIE 6.0 Operating System Windows XP Resolution 800×600 Javascript Enabled
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Por cierto, ya que nos leen en Palacio, por favor, hagan caso a algunas de las críticas que les hacemos por aquí, ¿les parece? Por lo menos sepan que varias de las cosas que intentan justificar son injustificables.
Y ya sabes Alan, cuando quieras deja tu comentario.
Veo que todos los medios de comunicación han cubierto con interés y curiosidad la visita de Lech Walesa a Lima. Y claro, cada cual ha jalado agua para su molino, tomando la parte de las declaraciones que a cada uno le conviene.
Por un lado, los progres de La República han titulado la nota sobre Walesa como “El Capitalismo de hoy no sobrevivirá”, en clara alusión a las críticas que Walesa ha enviado a la forma en como se entiende el mercado en nuestros días. Por el otro lado, los liberalis economicus extremis de Correo han puesto su énfasis en que el ex Presidente de Polonia dice que el “Extremismo de los sindicatos no conduce a nada”, consecuente con la posición que este diario tiene hacia los gremios de trabajadores.
Más cautos y serenos en sus notas, El Comercio y Perú.21 han destacado el carácter democrático de su liderazgo y las críticas que por igual repartió a Hugo Chávez y a la actuación norteamericana en Iraq.
Lo cierto es que, declaraciones contingentes o de coyuntura al margen, nuestro visitante es un personaje bastante importante en la historia contemporánea.
Walesa no era un hombre de partido - es más, no lo fue durante su presidencia, bastante controvertida para los polacos -, sino alguien que desde la sociedad civil se enfrentó a una dictadura que copaba todos los espacios de la vida de sus ciudadanos. Y resulta curioso que el movimiento fuera construido desde un sindicato de trabajadores, quienes debían ser, desde la óptica comunista, los grandes beneficiarios de su proyecto político y económico.
Y no era fácil enfrentar a una maquinaria que tenía todo el apoyo de una gran potencia detrás. Por eso es que el esfuerzo de Walesa por devolver la libertad a su país debe ser resaltado en toda su dimensión, dado que tuvo que enfrentar toda serie de persecusiones, espionaje e incomprensiones. Y fue a base de coraje que pudo construir un liderazgo capaz de sacudir la Cortina de Hierro.
Acabo de escucharlo en una entrevista en RPP y, más allá de las declaraciones sobre coyuntura, veo que Walesa tiene claro que la solidaridad es necesaria para que los beneficios del mercado y la globalización puedan llegar a todos y tiene muy presente que los sindicatos tienen un gran rol en la construcción de una sociedad más igual. Quizás esto no les guste mucho a los amigos de la CONFIEP, quienes son los que lo han traido a Lima, pero quizás expresa que, más que un líder anticomunista - como Aldo Mariátegui ha tratado de presentarlo - hay un líder democrático que no deja de preocuparse por la justicia social.
Por ello, además que preguntarse que piensa la CGTP de él, habría que meditar si es que los empresarios peruanos habrán captado el mensaje.
Todos sentimos que el invierno que tenemos este año debe ser uno de los más crudos que debemos haber tenido. Ello, luego de uno de los veranos más calurosos que hayamos tenido. No soy meteorólogo - ni pretendo pasar por tal - pero no hace falta serlo para darnos cuenta que las cosas no andan bien con el clima, producto de aquello que llaman calentamiento global.
Quienes vivimos más o menos cómodamente tenemos una casa donde cobijarnos, ropa con que abrigarnos y hartas frazadas para taparnos cuando vamos a dormir. Desafortunadamente, esa no es la nota común en nuestro país, sobre todo en el sur, donde el frío se siente con mayor intensidad.
Leía, antes de sentarme en la computadora, una columna del ex Ministro de Salud Uriel García en Caretas. Desde su experiencia de médico, señalaba que las muertes por Infección Respiratoria Aguda no se deben a un mal manejo médico frente a las enfermedades causadas por el invierno, sino gracias a la pobreza y a la exclusión.
Y claro, pensaba en como nuestros hermanos de Ayacucho, Puno o Apurímac (por mencionar algunos ejemplos), no tienen calefacción, menos aún la suficiente ropa para abrigarse para soportar temperaturas bajo cero. O basta ver sus viviendas para saber que pueden guarecer de todo, menos de un clima general de indiferencia, que parece cobrar más vidas que el frío. Bien los saben quienes vivieron en esa zona del país, pues cuando ocurrió el conflicto armado interno eso fue lo que exactamente pasó.
¿Qué hace el Estado? Pues lo de siempre: esperar a que ocurra la emergencia, a que los corresponsales de prensa informen como se mueren niños, ancianos y animales para recién reaccionar y convocar a masivas campañas de donación de ropa y abrigo para colaborar con nuestros compatriotas. Y claro, está muy bien que apoyemos y seamos solidarios con quienes lo necesitan. Sin embargo, todo este discurso de solidaridad presidencial y estatal parece tardío frente a algo que es un mal común del Estado peruano: la falta de previsión, pues todos sabemos que en esta época del año se producen las heladas, cada vez más frecuentes por la forma en como hemos ido maltratando nuestro planeta.
Quizás esta pequeña reflexión nos sirva para pensar de nuevo en aquello que durante el año pasado la campaña electoral nos sacó dramáticamente en cara: este, nuestro país, es un lugar de grandes contradicciones sociales y de abismos de exclusión que harán inviable cualquier intento de democratización o desarrollo económico si es que no cerramos las brechas que nos separan. Ayudar a quienes lo necesitan y sumar esfuerzos en las campañas que se vienen difundiendo por los medios de comunicación es una manera de hacerlo. Pero quizás, más duradero y satisfactorio para todos será que le comencemos a exigir al Estado - y a nosotros mismos - que la indiferencia no sea la característica principal de nuestra conducta y que la improvisación y el gesto falaz no se conviertan en intentos de hacer más puntos en las encuestas con lo que es, simplemente, un deber moral y una obligación.