Durante los últimos meses, la blogósfera peruana se ha visto sacudida por una serie de escaramuzas que no se bien cuando comenzaron, pero que, para mi, tienen hoy su fecha de cierre.
Ha sido público que he mantenido discrepancias abiertas con Gustavo Faverón Patriau y Daniel Salas, que, por parte de ambos lados, no han sabido ser bien procesadas y que han degenerado en un ánimo intemperante. Por mi parte, pido disculpas por algún exceso verbal que pueda haber tenido en esta larga bronca y que haya ofendido al público habitual de este espacio.
Sin embargo, este cierre no se puede hacer sin que la blogósfera tenga un último elemento de juicio sobre el tema. Basta Faverón es un espacio en el que, junto a otros bloggers (con los que en ocasiones no he estado de acuerdo), presentamos un mail dirigido por Gustavo Faverón a uno de sus comentaristas. Saquen ustedes sus propias conclusiones.
El día de hoy, en gesto que quizás puede ayudar a mejorar el ambiente bloggero literario. Ivan Thays ha hecho una autocrítica sobre el rol de los blogs literarios y ahora abre su espacio televisivo a todo aquel que quiera participar. Ojalá quienes alguna vez se sintieron agredidos por Thays usen esa tribuna abierta.
Este es el último post que hago sobre este tema. De cuando en cuando comentaré sobre literatura, porque es algo que me place, pero no me referiré más a las personas aludidas anteriormente. Es necesario parar con este enfrentamiento adolescente y seguir adelante con los temas habituales de este blog, que para eso fue que se creó ese espacio. Espero, finalmente, que el ánimo de reflexión también se encuentre de la otra orilla de la blogósfera.
PD: El presente post, de manera excepcional, no tiene habilitada la opcion de comentarios. Ello para evitar que se sigan manteniendo escaramuzas inútiles sobre un episodio que hoy doy por concluido.




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