EL CANCER DEL GOBIERNO APRISTA
Escrito por: jgodoymejia en Alan García, Alberto Pandolfi, Luis Giampietri, fujimorismo, renunciaAyer, el Primer Vicepresidente de la República Luis Giampietri cometió un papelón monumental que incluso puede costarle una moción de censura al Presidente del Consejo de Ministros Jorge del Castillo. Según propias declaraciones del almirante, el ex premier de Fujimori, el inhabilitado Alberto Pandolfi, había trabajado durante 5 meses - “ad honorem” - en las cuestiones referidas al Fenómeno del Niño.
En el programa Prensa Libre, conducido por Rosa María Palacios, Del Castillo afirmó que Pandolfi no tenía oficina en la Presidencia del Consejo de Ministros y que no había trabajado para su despacho. Tratando de “arreglar” el entuerto, Giampietri sostuvo que en realidad había trabajado para él, asesorándolo en conseguir unos créditos ante la Comisión Andina de Fomento. Con ello, terminó de embarrarse más, dado que se presentó a Pandolfi como asesor del gobierno en esta materia y siguió alabando al ex defensor de Montesinos ante una sorprendida Palacios.
(Dicho sea de paso, la periodista y abogada cuestionó las calidades profesionales de Pandolfi, quien no aplicó ninguna de las recomendaciones que hizo la entonces consultora en temas de Reforma del Estado).
Para terminarle de complicar más las cosas al almirante, hoy Perú.21, saca una nota de prensa del Ministerio de Agricultura, fechada el 23 de octubre de 2006, en la que se da cuenta de actividades de monitoreo que el titular de dicho sector, Juan José Salazar, hizo en la región norte sobre el tema de El Niño. Lo sorprendente es este párrafo:
El ministro hizo estas declaraciones luego de visitar las obras de encauzamiento de prevención del río La Leche y río Reque en compañía del primer vicepresidente de la República Luis Giampietri y del Ing. Alberto Pandolfi, asesor en materia del fenómeno de El Niño.
Por cierto, en este espacio habíamos reportado de una presencia anterior de Pandolfi:
El sábado, según reveló ayer Cecilia Valenzuela, Giampietri, a quien Alan García ha encomendado las labores de prevención de los posibles efectos del Fenómeno del Niño, no tuvo mejor idea que llevar al Consejo de Ministros como asesor para este tema a Alberto Pandolfi, ex Premier del fujimorismo, especialista en las defensas de Vladimiro Montesinos, y utilizado para cuanto ministerio quedara vacante durante el gobierno autocrático que padecimos en los noventa.
(DTP, martes 12 de septiembre de 2006).
Sea como fuere, Giampietri está metido en un serio problema: o infringió la inhabilitación dada por el Congreso a Pandolfi o indujo al error al Primer Ministro. Y ambas cosas, en una sociedad que se respete, no deberían ser disculpadas, más aún si el principal involucrado insiste en su ardorosa defensa de uno de los principales operadores políticos de la dictadura fujimorista.
Está claro que Giampietri ha acumulado un poder enorme en el gobierno. No sólo ocupa el cargo de Primer Vicepresidente de la República y de Congresista. Dentro del Congreso es el presidente de la Comisión de Inteligencia, cargo que ocupará durante todo el mandato parlamentario, y desde el cual tiene acceso a información valiosa y reservada. Diversas versiones periodísticas lo sindican, además, como el hombre detrás de la inteligencia destinada a amedrentar a opositores al gobierno y a sus intereses particulares.
A estos cuestionamientos se suma su desenfrenada defensa y ceguera frente a las violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes del Estado, defensa que lo ha llevado a cuestionar el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación con argumentos tan baldíes y prejuiciosos como los siguientes:
“Sendero ha promovido como medio de acción directa en sus fines a la Comisión de la Verdad, iniciativa de Abimael, apoyado por la izquierda huevera y las ONG Justicia Viva, IDL y otras organizaciones de derechos humanos vigentes en el Perú y el extranjero. Inexplicablemente están siendo apoyados económicamente por el gobierno norteamericano a través del USAID. Estas organizaciones han reemplazado a las de “abogados democráticos” en sus funciones, dirigiendo y coordinando las defensas y acusaciones de los terroristas a las Fuerzas Armadas”
(La Primera, 20 de mayo de 2005)
Estrambótica visión sobre el conflicto armado interno que lo ha llevado a presentar una cuestionable moción contra la política antisubversiva de los gobiernos de Paniagua y Toledo, para seguir preservando el sentido común de la frase “sin el Chino, todo es caos”.
Esta cuestión lo llevó a que, en su primera acción como Presidente de la Comisión de Inteligencia del Congreso, llamara al director de la APCI para preguntarle sobre las actividades del Instituto de Defensa Legal, una de las prestigiosas organizaciones de derechos humanos, y que patrocina el caso de El Frontón, en la que, hasta hace un mes, estuvieron involucrados Giampietri, Agustín Mantilla y Alan García Pérez. Es decir, un interés particular de por medio.
Interés particular que también tiene que ver con el tema anticorrupción. Según informamos en septiembre del año pasado, Giampietri tiene una investigación sobre once licitaciones producidas en la Marina de Guerra del Perú, para la compra de baterías primarias para torpedos SS-4, recuperación de misiles Otomat MK2 y misiles Exocet MM-38, adquisición de 580 hidrófonos, y motores para las corbetas misileras. Esta denuncia se basa en un informe de la propia Contraloría General de la República sobre las irregularidades existentes. El aprendiz de Montesinos del régimen era el presidente del Comité de Adquisiciones de la Marina en ese caso. Lo curioso es que el jefe de los procuradores del Estado, el compañero Moises Tambini del Valle, despidió a la abogada encargada de la investigación a Giampietri.
Es en ese contexto, además de su nada oculta amistad con el fujimorismo, es que debe entenderse la vergonzosa moción aprobada en su favor en el Congreso contra la Primera Sala Anticorrupción. Y como olvidar la defensa que el Cardenal Juan Luis Cipriani hiciera en su favor.
Lo cierto es que todas estas inconductas las tolera Alan García y su séquito, por más que les cuesten serios problemas e, incluso, por lo menos el mal rato del debate de una moción de censura al gabinete. Si fueramos lo suficientemente ilusos, le pediríamos a García que lo bote de la bancada y lo saque de la vicepresidencia, pero ello sería como pedirle que admitiera que cometió un error, cosa que un Presidente con un ego más grande que su estatura física jamás hará. Coincidimos con aquella apreciación de Gustavo Gorriti, dada hace algunas semanas:
“García es un gran táctico de la política y un buen estratega también, a la vez que un mediocre estadista, por falta de consistencia en el mediano y largo plazo. Llega un momento, para ese tipo de líderes, en el que el poder es más importante que sus fines, como para algunos jugadores la gambeta y las huachas son más importantes que el gol. Bajo esa circunstancia, humillar a su entorno, bajarle la llanta al Premier, demostrar quién manda a quién, se hace más importante que la práctica consistente de buen gobierno.”
Lo triste es confirmar que el mal menor de junio ha acentuado su condición de mal. El país, a la larga, lo lamentará.
MAS SOBRE EL TEMA:
Augusto Alvarez Rodrich: ¡Chimpúm Giampietri!
Martín Tanaka: Una más sobre la alianza aprofujimorista.
Gustavo Gorriti: Giampietri está identificado con lo más oscuro del fujimorismo. Por eso propuso a Pandolfi, un criado de Montesinos.





Entradas (RSS)
4 Abril 2007 a las 12:59 pm
Vaya asesores de “Chiquitín” Salazar: primero salió el tal Johnny Polar, ahora Pandolfi… ¿de dónde saca semejantes “talentos”? A este paso, asesorarán a Chiquitín, los talentosos Joy Way, Hurtado Miller, J. Camet, etc.
4 Abril 2007 a las 1:42 pm
Esto es escandaloso. Imagino que ahora el Apra estará pendiente de quien sale de San Jorge para darle un puesto de inmediato.
Y por cierto si Pandolfi no era funcionario público cómo así pudo gestionar un prestamo (versión de Giampietri).
¿Eso no sería usurpar una función? Presentarse ante un organismo internacional como funcionario sin serlo hasta dónde recuerdo es un delito.
Es increible que un impresentable como Giampietri sea el vice presidente del Perú… bueno, Alan es presidente!