
Un suceso bochornoso que el Ministro Hernán Garrido Lecca no quisiera recordar.
1998. Una de las pocas ventanas abiertas para la crítica a la dictadura en la televisión de señal abierta era Enlace Global, conducido por César Hildebrandt, quien en esos tiempos hacía un periodismo de trinchera contra el fujimorato.
Para comentar temas económicos, Hildebrandt invitaba a un joven economista, gordito él, social demócrata, para hacerle las críticas a los errores de fondo que cometía el gobierno de Fujimori en materia económica: Hernán Garrido Lecca. Digamos que, así como Ricardo Belmont fue el padrino televisivo de Laura Bozzo (ya saben a quien culpar, muchachos), la misma relación se podría encontrar al reconocido periodista y al hoy Ministro de Vivienda y Construcción.
Así, Garrido Lecca pudo formar parte de un frustrado proyecto de programa político de oposición que iba a conducir en 1999 con Pedro Salinas y Beto Ortiz. Programa que se vio frustrado porque Red Global fue usurpada por Julio Vera Abad, quien recibió dinero por sacar a Cecilia Valenzuela de ATV. Curiosamente, como lo recordó ayer Fernando Vivas en El Comercio, Garrido Lecca terminó yéndose ese día en el carro de Vera Abad.
En el año 2000, gracias, nuevamente, a su padrino televisivo, Garrido Lecca pudo conducir Ondas de Libertad en 1160, la radio de Genaro Delgado Parker, otro espacio de corte opositor al régimen de Fujimori.
Pero Garrido Lecca no fue agradecido con Hildebrandt. Por el contrario, hizo algo que ningún amigo o conocido haría contra alguien que te recomendó alguna vez.
Revisando ayer diarios en la hemeroteca de la PUCP, me pude topar con la edición del viernes 17 de noviembre de 2000 del diario Liberación, dirigido por César Hildebrandt. En esos días, Fujimori ya había fugado vía Brunei y los movimientos políticos comenzaban a prepararse para las elecciones convocadas para abril de 2001.
Uno de esos movimientos fue el Frente Social Demócrata Independiente. Movimiento que, como todos, buscaba recolectar firmas para inscribirse. Pero, según la denuncia que hizo la periodista Zarella Sierra - hoy en Perú.21 - este movimiento lo hacía de forma bastante particular: los recolectores de firmas decían que el novísimo partido postularía a César Hildebrandt al Congreso, cuando el hombre de prensa no tenía vinculación alguna con dicho partido.
El presidente del FSDI era, nada menos, que Hernán Garrido Lecca.
Pero allí no quedaba todo. Quien compró los planillones para inscribir a la agrupación fue Germán Larrieu Bellido, abogado que ha estado vinculado a la empresa Norandina, que fuera de propiedad del hoy Ministro, y que luego se desempeñaría como abogado de Laura Bozzo. Y el local del partido era, nada menos, que la oficina de Norandina.
Lo peor del asunto es que había la existencia de un delito en todo esto. Ver el Código Penal en su parte pertinente:
Artículo 438.-Falsedad genérica
El que de cualquier otro modo que no esté especificado en los Capítulos precedentes, comete falsedad simulando, suponiendo, alterando la verdad intencionalmente y con perjuicio de terceros, por palabras, hechos o usurpando nombre, calidad o empleo que no le corresponde, suponiendo viva a una persona fallecida o que no ha existido o viceversa, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de cuatro años
Para suerte del Ministro, el delito ha prescrito. Sin embargo, queda como un incidente grave que nos sigue reflejando que el episodio de La Razón no es una conducta aislada, sino parte de un patrón de conducta.
MIENTRAS TANTO:
La Pura Purita: Hermano de congresista aprista Johnny Peralta es nombrado por Garrido Lecca como su representante en Proyecto Chira Piura.