Archivo de 9 Abril 2007

Eloy Jauregui, plagios y dobles raseros.

El Tobara. Aquel legendario bar de Surquillo. Hoy ya no existe, al igual que la credibilidad de uno de sus más conocidos clientes.

Mientras todos disfrutábamos de la Semana Santa, Gustavo Faverón Patriau reveló otro caso de plagio: Eloy Jauregui, poeta y periodista, actualmente colaborador de La República, copió un texto de la Real Academia Española de la Lengua sobre el Quijote y, consignó, además, otro caso con relación a otro “copy paste” hecho al diario Página 12 de Argentina.

No me sorprende conociendo la trayectoria periodística del poeta. En los noventa, fue parte del equipo de reporteros de Panorama, dirigido en ese entonces por Umberto Jara, uno de los periodistas más genuflexos con el fujimorato. Allí Jauregui no se distingió precisamente por su labor crítica hacia el régimen más corrupto de nuestra historia. Y años más tarde fue director de la revista 5to Poder, un medio vinculado a Fernando Zevallos, uno de los capos de la droga en el Perú.

Pero tampoco me causa sorpresa el doble rasero con el que algunos personajes vinculados al quehacer literario peruano - sea desde Lima o desde el extranjero - hablan sobre el tema del plagio. Uno de ellos, justamente el autor de la revelación sobre el ex integrante de Hora Zero, no señaló palabra alguna sobre la poco afortunada respuesta - por decirlo elegantemente - de Alonso Cueto a las acusaciones comprobadas de plagio hechas por el diario Correo.

Cuando se trata de gente con la que no se coincide, la condescedencia; cuando se trata de amigos, la amistad se confunde con el silencio y el silencio termina siendo complicidad. Y luego, este mismo personaje, termina acusando de doble moral a las personas que dijimos algo sobre los temas Bryce y Cueto. Con ese mismo criterio, Luis Jaime Cisneros, un maestro de maestros, debería ser llevado a la hoguera, por decir en Perú.21 que la única explicación de los plagios de su amigo Alfredo Bryce se encuentra en una supuesta adicción que el escritor no puede controlar.

Asi como le critico a los personajes políticos la mentira y la inconsecuencia, lo mismo debería plantearse para el caso de varios de nuestros personajes del mundo de las letras. Lo de Jauregui es un plagio realmente descarado y La República debería sacarlo de inmediato de su plana de comentaristas. En el otro caso, me queda claro que cuando sus amigos se equivocan es incapaz de decir una sola palabra.

MAS SOBRE EL TEMA:
Utero de Marita: Te pongo al día.
El Morsa: Temporada de Plagios: ahora Eloy Jaúregui.

(Foto: El Peruano)

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¿La estadía de Jorge del Castillo en la PCM tiene los días contados?

Uno de los vocablos más utilizados por los analístas políticos es el de “lame duck” o “pato rengo”, adjetivo puesto a los políticos cuyo puesto tiene los días contados y que, por tanto, tienen limitada su capacidad de acción dentro del poder que aún manejan. Utilizado por lo general para los Presidentes que ya están de salida, bien podríamos preguntarnos si es que Jorge del Castillo comienza a ser un “lame duck” como Presidente del Consejo de Ministros.

Sin duda, dentro de lo que hay en la oferta política que ofrece la Casa del Pueblo, Del Castillo constituye una de sus mejores cartas, no sólo para ejercer el premierato sino también para una posible candidatura presidencial en el 2011. El APRA sabe que fue gracias a Del Castillo que se evitó que el partido desapareciera del mapa en los años noventa y que mantuviera una presencia importante dentro de los movimientos de oposición democrática al régimen fujimorista. Además, en los últimos años, se ha convertido en el rostro más amigable del aprismo para sectores tan disímiles entre sí como las organizaciones de defensa de derechos humanos y los gremios empresariales, básicamente, por su vocación aperturista.

Pero la crisis suscitada a raíz del nombramiento de Alberto Pandolfi y la creciente presencia en el poder de Luis Giampietri ha terminado descolocando al Premier. Ha sido cazado por la prensa en varias afirmaciones falsas e inexactas sobre un nombramiento que a todas luces es más que un simple “error político”. No ha sido capaz de callar a su Ministro de la Producción que fue capaz de mencionar que, en caso fuera necesario, acudiría a pedirle consejos a Vladimiro Montesinos. Ha sido poco efectivo en deslindar la cada vez más visible “colaboración” entre apristas y fujimoristas y ha terminado de bombero y componedor, no de conflictos sociales, sino de las propias trastadas de sus ministros, de él mismo y del Presidente de la República.

Ya que no existe una oposición consolidada en el Parlamento, será bastante difícil aprobar una moción de censura en contra de un Presidente del Consejo de Ministros que no sólo ha cometido un error político sino una violación de la Constitucíón y del Código Penal, al nombrar a una persona que se encontraba inhabilitada para ejercer cargos públicos, con la anuencia del Presidente y Vicepresidente de la República, quienes tampoco deberían sacar las castañas del fuego de todo este tema.

Pero, aunque no se apruebe la censura, Del Castillo ha quedado en una posición bastante incómoda. Ha quedado desprestigiado ante el sector de la prensa y la opinión pública que lo consideraba como el principal y más decente aprista, dentro del núcleo del poder que rodea a Alan ha quedado debilitado frente a Giampietri y a Rey, ha complicado a un gabinete donde más de un ministro (Garrido Lecca, Verónica Zavala, Allan Wagner y Juan José Salazar) debería explicar que hacía posando para las fotos junto a un mayordomo de Montesinos, ha quedado puesto en la picota para que Mulder, Cabanilllas y - sobre todo - Alva Castro le cobren algunas cuentas pendientes. Ello hace que el tiempo de su estancia en el gabinete se acorte, o que, por lo menos, su poder dentro del gobierno esté en serio cuestionamiento. Alan no lo reemplazará por ahora, en parte porque le gusta este jueguito en el que sus colaboradores centrales están “a salto de mata”, en parte porque no tiene a nadie para poder reemplazar a la mejor de sus fichas políticas.

A decir verdad, aunque Del Castillo tenga buena parte de la responsabilidad en este caso, no debe olvidarse al instigador principal de la crisis, defendido por la mafia desde sus voceros mediáticos y que sigue metiendo a sus recomendados: Luis Giampietri Rojas. ¿No cabría que el Congreso también investigue su voluminoso prontuario?

PARA QUE VEAS LO QUE TE PERDISTE EL FIN DE SEMANA:
Vía Crisis. Relato de la Pasión del Gabinete en Semana Santa según la Carta de Desde el Tercer Piso a los peruanos.
Una Giampietriada más sí importa. Ahora el Almirante lleva como “asesor y amigo” a un abogado de violadores de derechos humanos.

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Ayer, Perú.21 reveló “la última de Giampietri“: un cuestionado abogado defensor de violadores a los derechos humanos es su asesor principal y concurre a las sesiones de Consejo de Ministros. Es más, estuvo en la misma sesión donde concurrió el personaje de la semana pasada: Alberto Pandolfi Arbulú.

Todos quienes trabajamos de alguna manera en el tema de derechos humanos sabemos quien es el asesor de Giampietri, el abogado Sergio Tapia Tapia. Su trayectoria profesional ha estado caracterizada por el patrocinio legal de personas involucradas en violaciones a los derechos humanos y, además, defendiendo durante el gobierno de Alberto Fujimori posiciones que podrán ustedes ver a continuación.

Tapia ha sido agente del Estado en el caso Neyra Alegría y Otros, referido a la Matanza del penal El Frontón, ocurrida durante el primer gobierno de Alan García. En la sentencia de dicho caso, se señala que el abogado del Estado no presentó pruebas y llegó a alegar lo siguiente:

“La demanda no ha sido debidamente probada, en cuanto a que el Estado Peruano habría violado los compromisos de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en particular los artículos 1, 2, 4, 7, 8 y 25; con ocasión del develamiento del motín que protagonizaron los internos por delito de terrorismo en la isla-penal “El Frontón”, el 18 y 19 de junio de 1986 y los subsiguientes días”.

Esos artículos se refiere a las violaciones del derecho a la vida, garantías judiciales y a la libertad personal en este caso. Ha quedado suficientemente demostrado que existieron ejecuciones extrajudiciales en el penal El Frontón y que las personas por las que se demandó en este caso fueron algunas de las afectadas. Ello lo comprueba esta sentencia de la Corte, así como las investigaciones del Congreso y de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.

Otra perla la constituye su alegato en el caso Rodolfo Robles Espinoza ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En 1996, el ex militar, uno de los denunciantes de la existencia del Grupo Colina, sufrió un intento de secuestro por personas allegadas al Servicio de Inteligencia Nacional. En su defensa, Tapia dijo que Robles atacaba a las Fuerzas Armadas con sus acusaciones. Como era de suponerse, los endebles argumentos de Tapia no convencieron al sistema interamericano y el Estado peruano, ya en democracia, desagravió a Robles y a su familia, por los atropellos cometidos.

Otro de los casos donde Tapia tuvo un triste papel fue el de Baruch Ivcher Bronstein, a quien se arrebató su nacionalidad peruana y su canal por ser crítico, por lo menos a partir de 1996, frente a la dictadura fujimorista. Ese caso lo tuvo que defender ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Ante la Corte, como sabemos, no lo hizo, pues se pretendió hacer la leguleyada del “retiro de la competencia contenciosa” de la Corte Interamericana y fue dejada sin efecto la designación del abogado como agente del Estado.

Tan comprometido estaba este abogado con el régimen fujimorista que asistió como representante del Ministerio de Justicia en la Segunda Reunión de Ministros de Justicia de las Américas, celebrada por la OEA en marzo de 1999, es decir, cuando el fujimorato ya estaba totalmente corrompido y con varios procesos por violaciones a los derechos humanos en su haber en el sistema interamericano.

Pero Tapia tiene un tema más en su haber, que lo involucra directamente con Giampietri y Alan García. En 2003, el Ministerio de Defensa lo contrató como abogado de los marinos involucrados directamente en la matanza de El Frontón, en el proceso penal que se ventila en el Poder Judicial en este caso. Según una denuncia hecha por los abogados de la parte civil en este caso, Tapia habría estado conversando, de manera previa a una audiencia, con el testigo en este caso, ciudadano Alan García Pérez, cuestión que no se permite y que mereció la suspensión de la audiencia en su oportunidad (hablamos de mayo de 2005).

A estas alturas del partido, más de uno en Alfonso Ugarte debe comenzar a evaluar seriamente la permanencia de Luis Giampietri en la Célula Parlamentaria Aprista. Por la salud moral del gobierno y del país, ya va siendo hora que los apristas decentes - que existen, por cierto - reclamen al Presidente de su partido y de todos los peruanos, así como a sus principales dirigentes que de una vez por todas deslinden cualquier vinculación con un hombre que le está causando un grave perjuicio que, quizás ahora no se note en las encuestas, pero que le podrá costar muy caro a Alan García ante los ojos de la historia.

De usted depende, señor Presidente, si quiere ser recordado como un estadista o como un político desprestigiado en sus dos pasos por Palacio de Gobierno.

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