Desde hace dos semanas, vengo cubriendo lo que ahora todos los medios conocen como “la batalla por la Universidad Católica“.

Términos bélicos al margen, lo cierto es que la Pontificia Universidad Católica del Perú, que este viernes cumplirá 90 años de fundación, enfrenta una disputa legal que es crucial para su futuro.

El año que entré a la PUCP, 1999, fue el año que se inició la disputa que hoy se ventila ante los tribunales. Para quienes no han seguido el caso, el tema es más o menos así:

- Por el Estatuto de la Universidad, el Arzobispo de Lima ostenta el título de Gran Canciller, un presidente honorario de la Universidad, que solo tiene la prerrogativa de nombrar al director del Centro de Asesoría Pastoral Universitaria y de velar en términos generales por la marcha pastoral de la comunidad universitaria.

- Las relaciones hasta 1999 han sido normales con los Arzobispos de Lima. El único periodo de “conflicto” pre - Cipriani fue cuando Jorge Avendaño - que se había divorciado y vuelto a casar con quien actualmente es su esposa - fue nombrado Decano de Derecho. Juan Landázuri no apareció 4 años por la PUCP, pero luego dichas asperezas fueron limadas.

- Cuando llegó Juan Luis Cipriani al cargo, quería tres cosas: la primera, que el Gran Canciller tuviera más poderes, cuestión que no consiguió al no tener los votos suficientes para cambiar el Estatuto; la segunda, que el Rector fuera nombrado por una terna destacada por Roma, y no por la Asamblea Universitaria como hasta ahora; la tercera, controlar los bienes de la Universidad, que dan bastante ingresos a la Católica. Es en este tercer punto donde interviene la Junta de Administración de los bienes de José de la Riva Aguero, conformada por el Rector de la PUCP y un representante del Arzobispado, Walter Muñoz Cho, a quien la Universidad demanda por solicitar documentos que no competen a esta junta, que no tiene ingerencia en la toma de decisiones de la PUCP desde 1964.

- Esta disputa se debe ver en un marco más general, referido a las disputas dentro del seno de la Iglesia Católica, entre el sector más progresista y vinculado a una corriente que postula la realización de acciones sociales concretas frente al sector más conservador, que postula la contemplación y la caridad como única forma de cambio de la sociedad. Si bien en el Vaticano se busca una paridad de fuerzas - y a ello obedece el reconocimiento hecho por Benedicto XVI de la obra de Gustavo Gutierrez -, en el Perú la disputa es cada vez más pública. Los dos casos emblemáticos: la Iglesia del Sur Andino, donde los obispos conservadores hacen la guerra a sacerdotes progresistas que vienen trabajando allí hace 40 años (ver reportaje de Hildegard Willer en Ideele y un informe mío de hace un mes) y, of course, la PUCP.

- A estos temas se suma la enquina personal que Juan Luis Cipriani tiene hacia la Universidad por haber apoyado el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, la cual señaló sus serios errores pastorales y políticos durante su estancia como Arzobispo de Ayacucho frente a los derechos humanos. Y, en particular, hacia Salomón Lerner Febres, Rector Emérito y Presidente del Instituto de Democracia y Derechos Humanos de dicha casa de estudios.

He leido durante las últimas semanas - y, en particular, durante el fin de semana último - las diversas opiniones que hay sobre el tema y tengo ya una opinión formada sobre este asunto.

No estoy de acuerdo con quienes señalan que la Universidad debe ser absolutamente laica o perder el carácter de Pontificia. La PUCP fue fundada por un sacerdote, Jorge Dinthilac ss.cc., y se adscribe a los valores del Evangelio. Como lo he señalado antes, la combinación de valores católicos con el humanismo presente en la Universidad es la que nos ha dado - y me permito aquí la primera persona del plural, pues creo representar en este tema a un sector importante de alumnos y ex alumnos - un sello personal e institucional que no debe perderse. Además, la pérdida del carácter de Pontificia provocaría una pérdida importante de ingresos y convenios que, por la mala actuación de un personaje que tiene un poder temporal y limitado (recordemos, en 11 años se va), no puede generar un perjuicio mayor del que se quiere evitar.

Creo que todos quienes siguen este espacio saben que soy católico y de mi posición frente a las actitudes que durante su vida como pastor ha tenido Juan Luis Cipriani. Considero incongruente con la fe católica que solo defienda los derechos de sus amigos y no los de los más pobres y necesitados, como no lo hizo en Ayacucho y como sí lo hizo el resto de la Iglesia Católica; considero que no es propio de un pastor que habla de dignidad humana y persecusión del pecado su cercanía con un régimen corrupto, autoritario y violador de los derechos humanos; me parece incomprensible que hasta el día de hoy no entienda que la Universidad implica diversidad de pensamiento y opiniones y no un conservadurismo desfasado con tintes de homogenización. Ciertamente, no es una posición cómoda para mi criticar en voz alta a un hombre que dirige la Iglesia, pero lo hago en el convencimiento de que los valores católicos no son los que representa este personaje y que tengo que dar la pelea dentro de una institución a la que todos los días confirmo mi pertenencia y mi fe, para que la misma - hecha por seres humanos, al fin y al cabo - sea más congruente con lo que predica. Si una persona como esta obtiene el poder que desea, sería muy perjudicial para la PUCP.

Además, al estar formado en Derecho, considero que la razón jurídica asiste a la Universidad. La PUCP tiene la propiedad de sus bienes desde 1964 y la Junta de Administración de Riva Aguero no tiene ingerencia en asuntos que pertenecen a la autonomía universitaria. Asimismo, para la elección de sus autoridades, la Universidad se rige por la Ley Universitaria, lo que hace que sea la Asamblea Universitaria la que eliga al Rector y Vicerectores. Este sistema de convivencia, avalado por el Vaticano desde hace varios años, ha hecho que la Universidad se maneje con total independencia de criterio, manteniendo una posición clara en temas de interés nacional desde hace varios años.

Finalmente, la última táctica de Cipriani me parece vergonzosa. Pretende, al más mero estilo del populismo de Fujimori y Alan García, tocar el tema de los sueldos de las autoridades de la Universidad y de las pensiones universitarias. Esto es claro: quiere dividirnos frente a las autoridades. Y creo que, al margen de las discrepancias que se puedan tener con quienes dirigen la PUCP, es el momento de unirnos a ellas en apoyo a la causa que vienen defendiendo, que es justa y que ha merecido que - por primera vez en años - las autoridades salgan a enfrentar publicamente las disputas que se tienen con el Cardenal. Los alumnos y ex alumnos de la PUCP debemos apoyar toda acción que impida que una ingerencia externa haga que la tarea hecha durante estos 90 años no se pierda.

De nosotros y de la jueza que ve el caso - quien por cierto, tiene fama de imparcial y honesta - dependerá que este año celebremos el 90 aniversario de nuestra casa, tal como la conocemos.

MAS SOBRE EL TEMA:
Utero de Marita: La táctica de Cipriani.
Roberto Bustamante: La PUCP contra el Arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani.
Domingo - La República: Campus de fe y conflicto.
Ideele Radio: El Cardenal Juan Luis Cipriani y su extraña visión de los derechos humanos.

16 Respuestas a “LA PUCP Y CIPRIANI: MI POSICION PERSONAL”
  1. Anonymous dice:

    Recomiendo leer el artículo aparecido hoy en el diario Correo.

  2. Jose Alejandro Godoy dice:

    Hay un pequeño problema con dicho artículo: confunde opinión (la agenda y fobias de su director) e información dada desde un solo lado de la historia.

  3. Jomra dice:

    Saludos

    Me ha parecido, sinceramente, estupenda la forma en que usted está curbiendo la “controversia”, que, por los datos que usted aporta (y leo en un par de medios más), parece que Cipriani tiene las de perder, no le asiste razón alguna (más allá de tener todo el derecho del mundo para “pedir” que le den más poder, al margen que el resto de la comunidad universitaria tiene el derecho de negarle la petición)…

    En fin, veremos en qué acaba todo esto, y a ver si Cipriani deja de considerarse el amo y señor de todo lo que existe y está por existir y se preocupa un poco más en hacer autocrítica de sus actitudes y acciones (como el homenajear a gente como Giampietri), y que se plantee si realmente es cristiano su actuar.

    Hasta Luego ;)

  4. Tierra Baldía dice:

    Si hay algo que la universidad Católica muestra con orgullo, es el libre albedrío que tanto sus estudiantes como sus egresados, tienen al formular sus opiniones.

    La universidad existe justamente para que las ideas se debatan, y mas aún en la PUCP, donde las ideas se debaten sustentadas en una sólida formación académica.

    Bienvenida la discrepancia y la discución, pues los llamamientos de apoyo y unidad siempre encierran incondicionalidad. Hay pleno derecho a disentir con el otro y eso no contaviene la fraternidad con el alma mater, mas bien, destaca el legado de la sana discusión, y enriquece el pensamiento, en otras palabras, la universidad progresa.

    Tierra Baldía

  5. César dice:

    El asunto es más antiguo de lo que parece, y comienza antes incluso de la muerte del benefactor, con los conflictos que hubo entre el entonces Secretario de la Universidad, el ultra-conservador Pedro Benvenutto Murrieta (protegido de Riva-Agüero) y el resto de las autoridades de la Universidad (Dintilhac, V.A. Belaúnde, Vargas Ugarte, Losada y Puga, Jiménez Borja, Arróspide y R. Ferrero R.), más cercanos al pensamiento social-demócrata. Cuando el conflicto ya auguraba un rompimiento, muere Riva-Agüero sin cambiar su testamento (por un tiempo corrió el rumor, o la maledicencia, de que la Católica lo había envenenado antes que la desheredase). En los años 60 asume el rectorado Mc. Gregor y la Universidad Católica se comienza a transformar en una institución “progresista”. En los 70 se produce una nueva pugna entre los sectores conservadores y los progresistas a raíz del caso Avendaño (Mc. Gregor se negó a sacarlo de la Universidad cuando se divorció, aunque Avendaño tuvo que renunciar a su cargo de Pro-Rector) y el “affaire” Porras-Berckemeyer (alumnos que fueron expulsados luego que denunciaran la “infiltración comunista” en la PUCP). Al final Mc. Gregor terminó su largo período como Rector y comenzó un periódo de convivencia entre las distintas posiciones dentro de la Universidad (Landázuri prácticamente se apartó de la Universidad y nunca se metió mucho). Cuando Vargas Alzamora es nombrado Arzobispo de Lima inicia un acercamiento con la Universidad (donde dicho sea el mayor peso religioso lo llevan los jesuitas), pero ya Cipriani, entonces obispo de Ayacucho, comienza su guerra personal contra la institución (recuerdo una entrevista en el Canal 7 fujimorista donde despotrica contra la PUCP, porque en sus aulas se enseñaba a autores como Mariátegui). Cuando Cipriani asume el Arzobispado intenta tomar el control de la PUCP, pero esta (con el apoyo de los jesuitas y otros religiosos) consigue defenderse y mantener su status de independencia. Ahora, al no poder controlar la Universidad a través de sus órganos rectores, intenta hacerlo tomando posesión de sus bienes. La pelea va para largo…

  6. Anonymous dice:

    Y mientras Cipriani trata de meter sus tentáculos en la pucp, la Defensoria condecorará mañana al padre Gustavo Gutierrez, un autentico discipulo de Cristo.

  7. Anonymous dice:

    no se porque se pelean por que unos sean conservadores y otros caviares si en esto ultimo nada tienen que hacer ante la UNMSM, el unico Pekin de las universidades peruanas al que todos quieren imitar jejeje

  8. Mc dice:

    Hola,

    coincido con su posición y soy también católica, piurana y estoy feliz de decir que he estudiado en la Universidad de Piura (UDEP) y Vallesol (colegio de Aplicación de la UDEP)….entenderá que conozco en algo a la Obra: Opus Dei.

    Lo felicito porque sus argumentos son válidos y no cae en ningún insulto ni para el Cardenal ni para la Obra.

    No formo parte de ella, sin embargo y SOLO si se entiende de manera diferente (y no se entiende como si la Obra fuera tan solo un grupo de personas y sin tomar en cuenta su esencia espiritual), podrían verla de manera diferente..mas, éste no es el tema en el momento.

    Ojalá que la PUCP siga siendo lo que es hasta ahora, y por supuesto, que mejore en lo que deba mejorar.

    El Cardenal, probablemente está equivocándose y tampoco entiendo algunos de sus argumentos.

    Entiendo que muchos no creen lo que dice después de escuchar sus opiniones acerca de los derechos humanos y de escuchar, también, como fue su actuación en Ayacucho durante la época del terrorismo.

    Algo más, aunque todos piensan que en la UDEP todos pagamos pensiones altas, debo contarle que no es cierto, hay escalas, incluso hay alumnos que pagan realmente muy poco. Sé que este tampoco es el tema de discusión, sin embargo, sería bueno que , si es que van a criticar al Opus Dei o a su universidad, o a sus colegios, conozcan un poco más de la Prelatura, y de las instituciones.

    Sería excelente también, que aprendamos a diferenciar, que una cosa es la institución u organización y otra sus integrantes.

    Saludos,

    Mc

  9. Mauricio Recoba dice:

    Sr. Godoy,
    ¿Es cierto lo que sostiene el artículo de Correo sobre el testamento de Riva Agüero y la “bula” de Juan Pablo II?

  10. julio80 dice:

    TU defensa del “Pontificiado” de la PUCP es débil, expones argumentos meramente emocionales y tradicionalistas que no concuerdan con los siguuientes argumentos que esgrimes y que son adecuados.
    La universidad fue fundada por un clérigo, San Marcos también fundada por una orden religiosa y también retuvo para si el nombre de Pontificia. La Católica es laica en la práctica hace bastante tiempo, el hecho de que se lleven algunos cursos en materia teológica no aporta demasiado a su condición católica.

  11. Kevin dice:

    Como dice julio80 tus argumentos son débiles. ¿Por sumisión al dinero se debe cargar con este lastre? En todo caso se deberian suprimir las carreras de ciencias, asi no habria problema con que sea Catolica, Budista, Islamista, Hinduista, Raelista, Sintoista, etc. Todas las ciencias son incompatibles con las creencias y mitos religiosos. Es mas no deben ser enseñadas al lado de teologia. Es como enseñar astronomia y astrologia en semestres consecutivos… y peor aun cuando el curso de teologia es tan malo, donde se aprovecha de la ignorancia de los alumnos sobre religión para fortalecer sus falsas creencias aprendidas en la familia (felizmente no todas) y colegio y donde todo tema de discusión es suprimido…
    Si la Universidad no es capaz de dehacerse de su origen y ataduras religiosas, no debe continuar siendo Universidad… almenos no Universidad de Ciencias…

  12. Jose Alejandro Godoy dice:

    Vaya que este tema suscita pasiones, paso a responder:

    Jomra:
    Ojala algún día se produzca dicha autocrítica, no es muy cómodo para mi todo esto, pero bueno, alguien lo tiene que hacer.

    Tierra Baldía:
    Me remito a lo que dije en el blog de Sifuentes.

    Cesar:
    Buena información de primera mano y que clarifica un poco más esto de las pugnas ideológicas.

    Anonimo de la 1:39:
    Para desgracia de Cipriani y bien de todos los catolicos de buena voluntad, la Defensoria del Pueblo reconocerá el trabajo de Gustavo Gutierrez el día de hoy.

    MC:
    Buen punto sobre el tema. Hay buena gente en la Obra, más allá de las discrepancias que pueda tener con ellos en cuestión de enfoques sobre el catolicismo.

    Mauricio:
    Me remito a lo que coloca Rosa María Palacios sobre el tema en un blog. Copio parte pertinente:
    “El asunto es mas complejo de lo que parece ser a simple vista dado que la Universidad permitió, después de 1964, la permanencia de una Junta que debió reunirse exclusivamente para cumplir las demás mandas del testamento de Riva Aguero. Como muchos de ustedes, ex alumnos de la PUC, saben, Riva Aguero (que hizo varios testamentos) tenía la lógica preocupación de que la PUC no llegará a funcionar. Si 20 años después de su muerte (1944) no se cumplían determinadas condiciones, todas sus propiedades revertían a la Universidad de Lovaina. La PUC demostró en 1964 que la Universidad había cumplido y la propiedad de los bienes Riva Aguero pasó sin cargas, ni condiciones, al patrimonio de la Universidad.
    Lamentablemente la Junta Perpetua siguió reuniéndose por muchos años interviniendo en asuntos que ya no le competían, y eso fue respaldado por la PUC bien entrados los noventas y sin mayor problema hasta que llego Cipriani. Esos “actos propios” dan lugar al reclamo del Arzobispado que esta reclamando en realidad la propiedad del terreno del colegio Juan XXIII (Franciscanos), propiedad que, también por error de la PUC fue “cedido en uso” hace muchos años sin darse cuenta de los problemas legales que esto acarrearía. El conflicto legal con el colegio, demandado por la PUC para que pague el terreno no ha llegado aun a un feliz termino. Esa es la razón por la cual el Arzobispado quiere usar la Junta perpetua y no otra”.

    Julio y Kevin:
    Creo que el hecho de que la Universidad sea Catolica y Pontificia no le hace un daño a su corriente académica. Como lo han mencionado alumnos y ex alumnos de ciencias, no ha habido ningun conflicto entre Teologia y Ciencia para la enseñanza de las materias en la PUCP.

  13. José Talavera dice:

    Como dije en un comentario a un post anterior, creo que el problema no es la religión en si, sino qué tipo de religiosos son los que tienen el poder. Una pregunta a kevin ¿has llevado teología? Cuando yo lo lleve no me enseñaron las cosas del colegio (la creación en siete días, Adán y Eva, etc.) sino el origen religioso de las universidades en Europa medieval, la importancia del cristianismo hoy (ya es cuestión de cada uno si está de acuerdo o no), entender a Jesús y su vida desde puntos de vista alternativos al de la teología tradicional, etc. Es mi cuarto año en la PUCP y hasta ahora no veo discrepancia entre ese lejano curso que lleve en 2° ciclo y lo que llevé después (cosmología, realidad social, 2 filosofías, teoría política, ideologías, economía, etc.)Si uno no está de acuerdo en estar en la PUCP porque en los más de 40 cursos que uno lleva para graduarse hay uno de teología, pues que no este (usil o upc son alternativas con visión “empresarial”, incluso con carreras de derecho donde no se enseña ¡constitucional! ni bases romanas del derecho). Creo que esa forma de pensar obedece más a un prejuicio. Hagan como Voltaire, era ateo pero leía la Biblia para conocer al enemigo por dentro y poder atacarlo.

  14. Kevin dice:

    El hecho de que no haya habido conflicto solo quiere decir que nunca se ha discutido el tema seriamente (y cuando hubo algun intento, inmediatamente fue reprimido). Tu no puedes enseñar cosas contradictorias que sean válidas al mismo tiempo. Por ejemplo que el matar niños es malo (derecho), pero es bueno en el caso de las 10 plagas (teologia).

    No se puede enseñar lo absurdo en una Universidad.

    Por último no hace ningún daño el librarse de un virus traido por los españoles hace mas de 500 años. Ya somos adultos, no niños… ya sabemos que Papa Noel no existe (aunque si existiese seria mejor que el otro ficticio)…

  15. Danza Invisible dice:

    Godoy, una vez más, y aunque en el pasado hemos discrepado alguna vez, me solidarizo completamente con lo que expones en tu post.

    No tengo nada que ver con esa universidad, pero como Católica, me avergüenza que Cipriani se comporte como se está comportando. Jamás me sentí representada por este “pastor”, dicho sea de paso.

    SAludos.

  16. Anonymous dice:

    Soy ex alumno de la PUCP, y creo que una de las cosas mas valiosas que he obtenido de mi educación es que esta me permita no creer prima facie todo lo que se dice, se publica o se escribe. El proceso de análisis de información y formación de opinión propia es marca de tu paso por la universidad. Por eso existe una heterogeneidad de opiniones en el alumnado, y nunca han existido legiones de militancias activas con ideas y opiniones cortadas con la misma tijera dentro del campus. Polìticamente es muy atractivo para cualquier grupo de poder, participar de una entidad de donde sabe saldrá gente que directa o indirectamente tendrá participación activa en la gestión del país, esto creo que es la clave del problema y el apetito que provoca el control de la PUCP en nuestro querido Perú.

Deja una Respuesta